Después de volverme a comprar este juego, nuevo, por cinco euros en un mercadillo de segunda mano, me veo en la obligación de hacer este análisis para compensar la injusticia cósmica realizada a mi favor: quizás así el próximo despistado que pase ante una ocasión similar se compre todas estas horas de diversión.
Ésta es la gran pregunta que azota a la sociedad estos últimos años y, respecto a las opiniones, hay de todo un poco. Las voces más optimistas dicen que...
A pesar de que imagino que ésta será la enésima adaptación de estos sugerentes pieles verdes al inigualable Blood Bowl, me veo en la obligación de colgar mi propio equipo de fimirs, aunque sólo sea por el tiempo que he soñado poder reunir uno completo.