Cualquiera que haya jugado a juegos de cartas coleccionables o a juegos de rol de cualquier tipo sabrá que, más que churras y merinas, son como tocinos y velocidades: cosas que no tienen nada que ver. Sin embargo, a pesar de todo, parece que algún vínculo sí que mantienen, aunque quizás sólo en mi cabeza.
Llegó un concepto nuevo de juego, y ahora ya nadie duda de que lo hizo para quedarse. Al mismo tiempo, el viejo concepto dio un giro. Al final, ¿tendremos cartas para todos los gustos?
Disquisición sobre los rudimentos para escribir módulos motivada por la mala acogida que han tenido algunos de los que he publicado en la página. Espero que, debatiendo con la excusa de este artículo, podamos mejorar todos en esta práctica tan generosa