Aquéllos que hayan ido leyendo mis artículos se estarán diciendo “ahí va otra vez a despotricar el calavera metiéndose donde no le llaman”, y no les faltará razón, pero creo que, a pesar de todo, sigue siendo necesario hacerlo.
Comentario inspirado por la novela de Vander Fujisaki, una obra tan peculiar que al final me ha decidido a saltarme mi costumbre de reseñar todo lo que leo para dedicarle una mirada distinta acorde con la sorpresa que anidaba en sus páginas
Esto es mi replanteamiento sobre lo que hago como escritor. Me ayudó el plantearme esas preguntas, y tal vez alguno de vosotros necesite plantearselas (espero que no).
¿Nueva novela de Tolkien? ¿O refrito de apuntes en busca de dinero? Parece que los libros inéditos de Tolkien nunca terminan, pero, ¿son realmente necesarios?
(...) Las palabras son perfumes (contenidos) que se alargan durante largos siglos de historia, encontrando uno o varios envoltorios (continentes) para su delicado frasco de cristal. Son olores que nos envuelven y nos engatusan, que nos fastidian o nos repugnan. Que nos hacen hombres felices, o infelices, que nos disparan como la más poderosa de las armas, como el más sofisticado de los hechizos que existan. La palabra es un arma cargada de futuro, y de pasado (...)