Es muy, pero muy dificil que en una partida se mescle ese toque romántico. Es más, a mi, eso me apesta, pero lo peor aún, o mejor dicho, lo más dificil, que se mescle con un futuro sombrio de Cyberpunk. Y bueno, de eso que se llama amor, morí yo; Y así sucedió:
Ésta es la historia de cómo perdí a mi enano ciberpiloto de sondas en Shadowrun, todo por un máster que no puede soportar que alguien lo haga mejor que él.