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Crónica de una batalla de warhammer 40k entre dos pobladores de Ociojoven. Alexgodmir vs. Aun’O T’olku K’yna.
Ejército Tau (Aun’O T’olku K’yna)
1 Comandante en armadura crisis
1 unidad de armaduras Crisis
1 unidad de Apocalipsis
1 unidad de Sombras
1 Cabezamartillo
1 unidad de Exploradores con transporte Mantaraya
4 unidades de guerreros de la Casta de fuego
2 unidades de Gue’vesas
1 unidad de Kroots
Ejército Ultramarine (Alexgodmir)
Señor del Capítulo
Capellán
2 escuadras de Marines Tácticos
1 escuadra Táctica montada en Rhino
Dreadnought con cañones láser acoplados y lanzamisiles
1 Predator Annihilator
1 Predator Destructor
1 escuadra de Devastadores con 4 cañones láser
1 escuadra de Exterminadores
Despliegue Tau
Siguiendo el método habitual de la cultura Tau el Cabezamartillo desplegó en un flanco apoyado por los Kroots que estaban a cubierto en un bosque. Las armaduras Apocalipsis desplegaron en la retaguardia, junto a su general, las Crisis y los exploradores. Por delante de ellos se encontraban todas las Castas de Fuego y en vanguardia la unidad de Sombras.
Despliegue Marine
Los dos tanques desplegaron en vanguardia, y detrás de ellos el Rhino de la escuadra táctica, en el que se encontraban el Capellán y el Señor de Capítulo. Los devastadores desplegaron en el centro, protegidos por una de las escuadras tácticas que buscaba cobertura en unas rocas. Delante de estos se dispusieron los exterminadores, preparados para resistir la lluvia de fuego. En el flanco que quedaba se situaron la última escuadra táctica y el Dreadnought.
TURNO 1 TAU

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Los Exploradores Tau utilizaron su movimiento adicional para bajarse de su transporte y situarlo a la vanguardia de su ejército con el claro objetivo de interponerse entre sus tropas y los proyectiles enemigos.
Los Tau empezaron y avanzaron las armaduras Crisis y su general, mientras el resto permaneció inmóvil. El Cabezamartillo disparó contra el predator destructor y le inutilizó una de sus barquillas. Las Apocalipsis destruyeron completamente el Predator Annihilator. El resto del ejército descargó toda su temible potencia de fuego contra los Exterminadores. Cuando se disipó el humo habían caído dos de ellos, aunque a pesar de ello siguieron incolumnes en su posición. En la fase de asalto las armaduras Crisis retrocedieron para quedar fuera del alcance de las armas imperiales.
TURNO 1 MARINE
Los Marines, tras el duro castigo se dispusieron a tomar justa venganza. El Rhino, que contenía a los dos héroes y la escuadra táctica, avanzó a toda velocidad utilizando sus descargadores de humo para protegerse de la inminente lluvia de proyectiles que iban a recibir. Los exterminadores también avanzaron, del mismo modo que el Dreadnought se dirigió hacia el Mantaraya. En la fase de disparo todas las unidades de Ultramarines dispararon contra las Castas de Fuego, desintegrando una completamente y dejando a otra mermada, que aún así mantuvo su posición. El Dreadnought disparó contra el Mantaraya logrando destruirle el cañón de inducción.
TURNO 2 TAU
Las armaduras Tau avanzaron de nuevo con la intención de descargar su fuego contra el Rhino. El Mantaraya, que ahora tan solo contaba con los drones para disparar, avanzó hasta ponerse delante del Dreadnought y obstruir su línea de visión. El cabezamartillo consiguió acobardar al Predator Anihilator, que no podría disparar el turno siguiente. Las unidades de Casta de fuego y las Sombras descargaron toda su potencia de fuego contra los restantes exterminadores, que fueron abatidos. Las Apocalipsis, las Crisis y el general centraron todo su arsenal en el Rhino. Tras varios resultados de inmovilizado, armamento destruido y tripulación aturdida lograron acabar con el vehículo y mermar la unidad que había dentro. De nuevo las armaduras retrocedieron para salir del campo de visión marine.
TURNO 2 MARINE
La escuadra táctica del Rhino y los dos héroes avanzaron en dirección a una selva cercana buscando cobertura, pero se quedaron a medio camino. El Dreadnought continuó avanzando, con la intención de asaltar al Mantaraya si este no era destruido en la fase de disparo. El Predator Anihilator, que no podía disparar, avanzó intentando proporcionar algo de cobertura a los marines. Mientras las escuadras tácticas seguían disparando a las castas de fuego los devastadores intentaron acabar con las Sombras, pero no lograron ver a los escurridizos Tau. Los dos héroes y el sargento veterano de la unidad, que se dirigían a la selva, usaron sus pistolas de plasma contra el Mantarraya y lo desintegraron en una enorme explosión. El Dreadnought aprovechó esto para centrar su atención sobre los Kroots que no estaban a cubierto en el bosque. Tras sufrir tres bajas estos aliados de los Tau se retiraron hacia su retaguardia.
TURNO 3 TAU
Los Kroots siguieron huyendo hasta quedarse justo en el borde de la mesa. Las armaduras volvieron a avanzar, con la intención de acabar el trabajo del turno anterior y borrar del mapa a los héroes marines y la unidad que les acompañaba. El cabezamartillo utilizó su acelerador lineal para mermar la escuadra táctica que protegía a los devastadores. Las Apocalipsis acabaron definitivamente con el Predator que aún resistía en el campo de batalla. Las Castas de Fuego, las Sombras y las armaduras dispararon todo lo que tenían sobre los supervivientes del Rhino. Ante tal despliegue de capacidad destructiva sólo logró sobrevivir el Capellán, malherido. Como en los turnos anteriores las armaduras se retiraron de la línea de visión del mermado ejército marine.
TURNO 3 MARINE
El moribundo Capellán marine intentó desesperadamente buscar protección en el interior de la selva, aún sabiendo que podía ser objetivo de disparos por varias unidades Tau. El Dreadnought avanzó con la esperanza de alcanzar las líneas enemigas. Durante la fase de disparo marine cayeron algunos guerreros de la Casta de fuego bajo el armamento del bípode. El resto de marines intentó inútilmente destruir al Cabezamartillo y la unidad de Sombras.
TURNO 4 TAU
Las armaduras Tau avanzaron de nuevo para dar por terminada su labor de exterminio inicial, buscando al Capellán marine. Los Kroots lograron reagruparse y se dispusieron a avanzar hacia el enemigo con ganas renovadas. El Cabezamartillo continuó bombardeando la posición de los marines tácticos que protegían a los devastadores, consiguiendo aumentar su contador particular de enemigos destruidos. Las armaduras Crisis, Sombra, las Castas de Fuego y el general dispararon contra el Capellán, acabando con él a un alto coste en munición. Los exploradores y las Apocalipsis se centraron en el Dreadnought, que perdió el cañón láser acoplado y fue inmovilizado. De nuevo las armaduras retrocedieron buscando cobertura entre los escombros de los tanques marines ya destruidos.
TURNO 4 MARINE
Los marines, ya completamente conscientes de su derrota, se decidieron a vender caras sus vidas. Los Devastadores destruyeron el Cabezamartillo, vengando así a sus compañeros caídos. El Dreadnought disparó su lanzamisiles, eliminando dos guerreros Tau. Las dos escuadras tácticas centraron su atención en las sombras, consiguiendo eliminar a dos de ellas, cosa que no fue suficiente para hacerlos huir.
TURNOS 5,6,7 Y 8
Estos turnos no vale la pena que sean narrados con detalle, ya que todos fueron iguales. Los Tau avanzaron con cautela hacia las posiciones marines, disparando todo su armamento contra ellos y el Dreadnought. Lo único remarcable fue que el bípode cayó finalmente el turno siete, tras haber disfrutado de la dedicación de las armaduras Apocalipsisis y los exploradores tau durante 4 fases de disparo. Antes de morir logró llevarse por delante algún guerrero más con su lanzamisiles. Las dos escuadras tácticas y los devastadores consiguieron eliminar a otra unidad de casta de fuego antes de caer y ninguna unidad marine en toda la batalla falló un chequeo de moral.
RESULTADO: Masacre a favor de los Tau (Ganador Aun’O T’olku K’yna)
¡VAYA MASACRE! (Alexgodmir)
Aunque podría justificar mi derrota diciendo que jugaba con un ejército que no era el mío y con unas tropas que normalmente no llevaría, lo cierto es que fue mi pésimo despliegue el que facilitó la victoria Tau. La batalla estaba planteada en un primer momento de cuatro contra cuatro. Pero la distancia entre el ejército Tau y el mío, respecto a los otros dos, hizo que se convirtieran en dos batallas separadas. Mi despliegue estaba preparado para tomar posiciones contra los otros rivales, intentando forjar una tenue alianza con los Tau. Pero éste empezó el primero y decidió masacrarme.
Por otro lado contra un enemigo con la potencia de fuego de los Tau es poco recomendable centrarse en el disparo y mucho más efectivo lanzarse contra su línea, pero al pretender hacer una fuerza más defensiva y con sólo una unidad móvil, no pude evitar caer derrotado.
UNA AMARGA JORNADA (Aun’O T’olku K’yna)
Ya habíamos avisado a esos obstinados Gue’la, el planeta era nuestro. Su majestad Aun’O T’olku K’yna así lo había dictado y así debía cumplirse. Llevarían el Bien Supremo allá donde fuera necesario y, pese a sus buenas intenciones, nuestros embajadores de la Casta del Agua no recibieron un ápice de piedad.
Así pues, cuando nuestros guerreros de la Casta del Fuego tomaron posiciones para tratar de mitigar el honor de nuestro enemigo, vieron en él un extraño despliegue. De hecho, eran muchos menos de los que sus intranquilas mentes habían calculado, mas no había que fiarse, pues los guerreros del llamado Adeptus Astartes tienen su fama ganada por toda la Galaxia.
La batalla, por llamarla de algún modo, transcurrió de manera prudente para nosotros y, pese a haber perdido a algunas tropas, no podría compararse con el gran número de bajas del enemigo. A decir verdad, tras los dos primeros turnos veíamos la victoria asegurada.
Es triste ver que sólo con la sangre se les hizo entrar en razón, pero doy testimonio de que ésta ha sido derramada en su justa medida, solamente la necesaria dadas las circunstancias; y qué duda cabe que a los supervivientes se les ha dado a elegir entre marcharse con los suyos o permanecer a nuestro amparo.
¡Por el Tau’va!
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