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Encontrado en: http://www.ociojoven.com/article/articleprint/988570/ |
Batalla de prueba que hemos realizado para encontrar una forma de flexibilizar el rígido sistema de unidades de Warhammer 40.000
Una cosa que nunca me ha convencido del modo en el que se organizan las unidades en Warhammer 40.000 (sobre todo teniendo en cuenta que los marines son la élite) es su rigidez. Es por ello que estamos probando un sistema híbrido con el que permitir que la coherencia de las unidades se pueda vulnerar y que estaría a caballo entre el juego básico y el Cruzada Estelar. La inclusión de órdenes especiales sería el siguiente objetivo.
De momento, la modificación ha sido permitir que las miniaturas pueden incorporarse y salirse de las unidades a su antojo durante la fase de movimiento (excepto cuando están trabadas en combate). Los chequeos de liderazgo se realizaron teniendo en cuenta la composición actual de la unidad en el momento del chequeo.
El reparto
Unidades de marines
5 marines con bolters + 1 sargento con pistola y hacha
6 marines con lanzagranadas + 1 sargento con bolter
5 marines con bolters + 1 sargento con espada y pistola bolter
1 marine con bolter pesado
6 marines con cañones de plasma + 1 sargento con espada y puño de energía
6 marines con bolters de asalto + 1 sargento espada y puño de energía
6 marines con cañones de asalto + 1 sargento con bolter
4 marines con bolteres + 1 marine con lanzallamas + sargento pistola bolter y hacha
1 marine con lanzamisiles
 La horda tiránida |
Enjambre de tiránidos
2 enjambres devoradores
1 guerrero tiránido con cañón venenoso
4 espinaganti (con oleada)
6 genestealers
1 biovoro con esporas explosivas
6 genestealers
2 genestealers con escupemuertes
1 enjambre devorador con lanzadardos
6 genestealers
4 gantes con devorador (con oleada)
1 guerrero tiránido despedazador con garras y garras aceradas
10 termagantes (con oleada)
1 guerrero tiránido con cañón enredadera
En reserva
8 hormagantes
3 esporas bioácido
3 esporas venenosas
 Avanzando sufridamente bajo el resplandor nuclear |
Turno 1
Como cabía esperar, ambos bandos corrieron a buscar cobertura y posiciones ventajosas entre los restos del pecio espacial. Los cañones de asalto se situaron sobre la colina y, gracias a la orden “¡Moveros!” los marines con bólter consiguieron desmarcarse del grueso de la tropa. El bióvoro empezó a bombardear las líneas enemigas, pero aunque impactó no consiguió eliminar ningún marine. El guerrero tiránido del cañón venenoso tuvo más suerte y eliminó un bólter.
Turno 2
Las armas pesadas de los marines continuaron tomando posiciones, abriendo un fuego de cobertura únicamente los lanzagrandas, que acabaron con dos genesteaelers. La ola tiránida continuaba avanzando sin problemas. Además, los primeros refuerzos hicieron acto de presencia saliendo por la retaguardia imperial: un rácimo de esporas tóxicas y los furiosos hormaganes. La posición de los lanzagranadas y de los cañones de asalto quedó francamente comprometida.
En el frente, los gantes consiguieron hacer caer a unos cuantos marines aprovechando su velocidad, mientras estaban todavía fuera del alcance enemigo. Además, el bióvoro impactó de nuevo acabando con un fusil de plasma.
Turno 3
Con seis bajas y atrapados entre dos frentes, los imperiales tenían que salir a por todas. Las unidades de bólters y fusiles de plasma cargaron por todos los frentes intentando frenar el avance tiránido para que las armas pesadas tuvieran tiempo y espacio para actuar. En la retaguardia, un sargento con bólter se desmarcó de su unidad para eliminar las esporas tóxicas, y los bólteres de asalto dieron media vuelta para trabarse con los hormagantes. El resultado, una auténtica masacre de bichos. Desde la colina, los cañones de asalto abrieron fuego a degüello acabando con la unidad de termagantes que avanzaba por el norte (al menos con su primera oleada).
En el centro, las cosas iban algo peor. Los fusiles de plasma había conseguido arrasar a la unidad de genestealers contra la que avanzaban, pero tres de ellos se sobrecargaron y murieron en el empeño. Además, el combate cuerpo a cuerpo había llegado, y, aunque la mayor parte de los tiránidos estaba siendo frenada, algunas de sus progenies se escapaban por los huecos causando bajas en el apoyo pesado.
Turno 4
Las posiciones imperiales se mantuvieron estables, pero no demasiado efectivas. Gracias a su potencia de fuego consiguieron causar algunas bajas, aunque no demasiadas. En el cuerpo a cuerpo, los marines resistieron heroicamente, pero las cosas iban a complicarse todavía un poco. Del cielo llovieron en ese instante las esporas ácidas del último racimo, y se situaron en el centro del campo de batalla. El fuego de los guerreros tiránidos y del bióvoro, además, continuó causando bajas entre los lanzagranadas, aunque el cañón enredadera siguió mostrándose tan ineficaz como de costumbre.
Turno 5
La balanza empezó a inclinarse inexorablemente hacia el bando imperial. Los tiránidos habían puesto toda la carne en el asador y no conseguían quebrar su defensa ni, lo que es peor, su avance. Cuando el guerrero tiránido del cañón venenoso cayó bajo el fuego de los lanzagrandas, la partida se vio sellada. Los disparos imperiales fueron masacrando las unidades centrales que no estaban trabadas en combate cuerpo a cuerpo. Esta fase fue la única favorable a los tiránidos, y consiguieron acabar con dos fusiles de plasmas y cuatro marines con bólters. Por desgracia, el impresionante guerrero tiránido con garras aceradas, tan apabullante en su aspecto y tan lento como una tortuga, no se estaba mostrando nada eficaz en el cuerpo a cuerpo, y el resto de los tipos grandes tampoco se lucían con sus disparos.
 Resistiendo heroicamente al enorme tiránido inútil |
Turno 6
Masacre. No se puede definir de otro modo. Aprovechando los huecos dejados por los marines muertos, la artillería imperial con el lanzallamas a la cabeza fue terminando con todos los tiránidos no trabados en combate. Los pocos que quedaron al final, para más INRI, apenas consiguieron causar una baja.
Resultado de la escaramuza: Victoria aplastante imperial.
Conclusiones
El sistema de unidades móviles da posibilidades estratégicas interesantes, pero es necesario pulirlo. A palo seco desequilibra mucho a favor de los imperiales, pues la fuerza abrumadora psicológica del enjambre tiránido se vuelve secundaria. La batalla se podría haber salvado, no obstante, de haber aparecido los hormagantes en una posición más ventajosa, porque hicieron poco más que dar un susto.
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