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Se acerca el estreno de la esperada película sobre el personaje de Marvel. Aquí os presentamos toda la información sobre el metraje.
Sony Pictures Releasing España y Marvel Entertainment presentan la aventura de acción de altos vuelos de Marvel Studios, “Iron Man”, la historia del industrial multimillonario y genio inventor Tony Stark (Robert Downey Jr.). Como consejero delegado de Industrias Stark, el mayor contratista de armamento del Gobierno norteamericano, Tony se ha hecho célebre por proteger durante décadas los intereses norteamericanos en todo el mundo.
El estilo de vida despreocupado de Tony cambia de manera radical cuando su convoy sufre un ataque, tras una prueba de armamento que supervisa personalmente, y se ve convertido en prisionero de un grupo de insurgentes. Herido por un fragmento de metralla, que se aloja cerca de su corazón ya debilitado y pone en peligro su vida, Tony se ve forzado a crear un arma devastadora para Raza (Faran Tahir), el misterioso cabecilla de los insurgentes. Tony ignora las exigencias de sus captores y utiliza su intelecto y su ingenio para crear una armadura que lo mantenga con vida y le permita escapar de su cautiverio.
A su regreso a América, Tony debe afrontar la realidad de su pasado y decide emprender un nuevo rumbo con Industrias Stark. A pesar de la resistencia de Obadiah Stane (Jeff Bridges), su mano derecha y ejecutivo principal de la compañía, que ha tomado las riendas del negocio en su ausencia, Tony se pasa día y noche en su taller, perfeccionando y puliendo una armadura que le otorgue fuerza sobrehumana y protección física.
Con la ayuda de su asistente de toda la vida, Pepper Potts (Gwyneth Paltrow), y su enlace militar de confianza, James Rhodes, o “Rhodey” (Terrence Howard), Tony descubre un siniestro complot con ramificaciones globales. Enfundándose su imponente armadura roja y dorada, Tony se compromete a proteger el mundo y corregir sus injusticias como su nuevo alter ego, Iron Man.
Diversión al más puro estilo Marvel
Iron Man, una de las series originales de Marvel Comics, ha disfrutado de una larga y próspera carrera, que se remonta hasta la primera aparición del personaje en el cómic de Marvel Tales of Suspense, en abril de 1963. Creado por Stan Lee, Larry Lieber, Don Heck y Jack Kirby, Tony Stark, el alter ego de Iron Man, se inspiró en parte en la personalidad del difunto icono americano Howard Hughes.
"Howard Hughes fue uno de los hombres más pintoresco de nuestro tiempo”, comenta el productor ejecutivo Stan Lee. “Fue inventor, aventurero, multimillonario, todo un donjuán y, al final, un chiflado".
Lee prosigue: “lo que me impulsó a crear un personaje como Iron Man fue que quería hacer algo distinto al habitual superhéroe. En 1963, Iron Man representaba todo lo que no gustaba a los jóvenes lectores de esa época: era un magnate industrial que creaba máquinas de guerra. Me dije a mí mismo: ‘voy a hacer que les guste a esos chicos, al hacer de Tony Stark un tipo rico, glamuroso, apuesto e interesante. Además, le di un corazón débil, de modo que tuviera una característica para que no fuera ni mucho menos perfecto y también les diera a los lectores algo por lo que preocuparse. El personaje tuvo una acogida asombrosa y, de todos los personajes de Marvel, Iron Man era el que más cartas de chicas recibía. Gente de todas las edades conectó con el lado humano del personaje”.
Iron Man, un personaje único y sumamente popular del universo Marvel, es el único superhéroe hecho a sí mismo cuya fuerza y habilidades sobrehumanas provienen de las poderosas armaduras creadas gracias al genio de Tony Stark.
“En el mundo del cómic, Iron Man se sitúa con orgullo a la vera de Spider-Man, los X-Men y los 4 Fantásticos”, comenta Kevin Feige, productor. “Así ha sido desde hace décadas, Iron Man ha logrado conectar de verdad con los lectores porque no es un mutante, no se ha visto transformado a nivel biológico, ni le mordió ningún tipo de bicho genéticamente modificado. No es más que un hombre que ha utilizado su gran genio para idear una armadura, que es básicamente la mayor muestra de ingenio humano jamás creada”.
Fue el carácter decididamente imperfecto de este superhéroe y su llamativo estilo de vida de playboy lo que hacía de Iron Man el cómic perfecto para convertirse en la próxima franquicia de Marvel y en la primera película del nuevo sello Marvel Studios de la compañía.
“Iron Man es un personaje interesante para nosotros”, agrega el productor Avi Arad. “Hemos tratado muy bien los superpoderes con ’Spider-Man’ y los ’X-Men’, pero lo que hace que esta propiedad resulte tan apta para una franquicia cinematográfica es que su historia trata cuestiones sociales y el mundo actual en el que vivimos. Trata de la redención, de un hombre que lleva un héroe en su interior, pero hacen falta una serie de circunstancias nefastas para que salga a la luz”.
“Marvel goza de un estupendo historial a la hora de dar vida a sus personajes del cómic y Iron Man es el siguiente paso lógico”, añade el productor ejecutivo Peter Billingsley. “Es la primera incursión de Marvel en la financiación completa de una película y han invertido mucho tiempo y esfuerzo en desarrollar esta posible franquicia. Se trata de un personaje que tiene ya mucho tiempo de vida. Cuenta con una rica historia, con 40 años de posibles argumentos para explorar”.
Favreau al mando
Marvel se enfrentaba al desafío de encontrar un director que no solo pudiera manejar los aspectos técnicos de rodar una película de acción a gran escala, si no que, lo que es más importante, pudiera infundir a la historia el elemento humano dominante en los personajes del cómic. Para el equipo creativo de Marvel, la lista de posibles directores empezaba y terminaba con Jon Favreau, que ya había dirigido anteriormente las películas “Made”, la taquillera comedia “Elf” y la aventura de ciencia ficción “Zathura, una aventura espacial”, de gran éxito de crítica.
“Tuvimos ocasión de conocer a Jon cuando hizo de Foggy Nelson en ‘Daredevil’”, recuerda Avi Arad. “Me gustaban todas las películas que había dirigido, pero la que mejor impresión me causó fue ’Zathura, una aventura espacial’. Muchos de los hijos de mis amigos habían visto esa película cinco o seis veces y no dejaba de oír lo mucho que les había gustado. Jon es un gran narrador y un realizador inteligente, con un profundo cariño y un gran aprecio por la marca Marvel y el personaje de Iron Man.
“Además”, prosigue Arad, “para conseguir sacar adelante esta película necesitábamos de verdad un director que estuviera en sintonía con la actualidad mundial, tanto política como socialmente. Jon poseía todas estas características”.
Para el productor Kevin Feige, Favreau encajaba a la perfección en el plantel de grandes narradores que habían dado el salto a las superproducciones de acción de la mano de Marvel Films. “Jon encaja exactamente con el estilo de director que nos gusta contratar para nuestras películas. Ya ha hecho anteriormente películas excelentes, pero ésta es, con diferencia, la que le ofrece mayores posibilidades. Cuando cuentas con un realizador con la pasión y la visión que tiene Jon, que puede aportar su particular sensibilidad a este gran espectáculo, sabes que acabarás con una película de Marvel superior a todo lo demás”.
Favreau no podía dejar pasar la oportunidad de trasladar un nuevo superhéroe a la gran pantalla. “Crecí leyendo cómics de Marvel”, comenta. “Dirigir ‘Iron Man’ es un desafío emocionante porque es el personaje más importante del panteón original del universo Marvel del que no se ha hecho nunca una película. Provengo del mundo del cine independiente, y me gustaría creer que lo que aporto a este proyecto es la capacidad de contar una historia de una manera sencilla, con la que cualquiera se puede identificar, y que sabe encontrar el humor de las situaciones, así como la humanidad de los personajes. Una de las grandes bazas de Marvel es que sus héroes son muy humanos e imperfectos. Cuando Marvel empezó, la imagen del superhéroe era totalmente icónica. Se trataba de personajes paradigmáticos de integridad intachable. Pero Marvel dio un vuelco al panorama al crear superhéroes con sus propias flaquezas y una humanidad reconocible que resulta divertido e interesante explorar”.
Para el productor ejecutivo Billingsley, compañero y amigo de Favreau desde hace mucho tiempo, con el que ha coproducido “Made” y “Zathura, una aventura espacial”, adaptar “Iron Man” se ajustaba a todas las virtudes como cineasta del director. “Jon se embarcó en ‘Iron Man’ durante el proceso de elaboración del guión. Como los cómics de Iron Man ofrecen un enorme surtido de historias y argumentos, es fácil perderse en la miríada de posibilidades existentes”, observa Billingsley. “Pero en todas las películas que Jon ha escrito y dirigido anteriormente hay un denominador común: una narración sólida y absorbente”.
Con Favreau ya reclutado para el proyecto todo un año antes de que estuviera previsto el inicio del rodaje, el director inició la larga y ardua tarea de orientar la elaboración de un guión basado en un personaje de Marvel con más de 40 años de existencia a sus espaldas, con gran abundancia de historias disponibles en los más de 600 números publicados a lo largo de los años.
“Lo que distingue a ‘Iron Man’ de muchas de las películas anteriores de superhéroes es que se ha puesto tanto énfasis en la historia como en la acción”, apunta Billingsley. “Jon tenía de encargarse de idear la mejor historia posible para la película y él ha sido el principal responsable de convertir esta franquicia de cómic en una franquicia cinematográfica”.
Los guionistas Art Marcum y Matt Holloway trabajaron con Favreau para escribir los primeros borradores del guión, más tarde llegarían los guionistas candidatos al Oscar Mark Fergus y Hawk Ostby para encargarse de los borradores posteriores. El equipo creativo acordó desde un primer momento que la película se centraría en el origen de Iron Man.
“El origen de un héroe siempre es algo que resulta sumamente ameno de ver para el público”, dice el productor Feige. “No conviene retrasar demasiado esa parte de la historia. El nacimiento de un superhéroe ha ofrecido algunos de los momentos más memorables de cualquiera de nuestras películas anteriores. ‘Iron Man’ no supone ninguna excepción”.
“Al idear la historia del origen de un superhéroe, hay ciertas bases que es necesario cubrir, una de las cuales es mostrar cómo llegó a convertirse en héroe”, agrega el director Favreau. “Esto puede suponer una carga, pero también ofrece al realizador la oportunidad de permitir que el público se convierta en el héroe junto con el personaje principal. Personalmente me lo paso mejor como espectador cuando puedo ser testigo del aprendizaje del superhéroe”.
Favreau continúa: “Mientras elaborábamos el guión e íbamos ideando la estructura de la historia, había una tendencia natural a querer ver cuanto antes en acción al personaje con su armadura y peleando pero, para mí, cuanto más te metes en la historia, más interesado estarás al final en esas secuencias de acción y más gratificante resultarán para el público. Al escribir el guión, nos aseguramos de pasar tiempo con el personaje mientras descubre la tecnología, perfecciona la armadura y aprende a usarla”.
Otra tarea de la que tuvo que ocuparse el equipo creativo fue trasladar la historia del origen a la actualidad. En la historia del origen del cómic original de Marvel, Tony Stark era un héroe anticomunista que era abatido y capturado mientras se hallaba de visita en Vietnam para ver de primera mano cómo ayudaban sus nuevos minitransistores a la campaña bélica norteamericana.
“Fue necesario reescribir la historia del origen para que reflejara las nuevas tecnologías y los cambios en el panorama político, social y económico del mundo actual”, dice Favreau. “Lo que Stan Lee escribió como ciencia-ficción allá en los 60 ha pasado en la actualidad a ser parte de la ciencia moderna. Nuestra tecnología se ha vuelto tan avanzada que objetos que están hoy día al alcance de cualquiera habrían servido de tema para una película de ciencia ficción en los tiempos en los que Iron Man irrumpió en el universo Marvel. Tony Stark era un personaje icónico con una naturaleza en conflicto que descubre su auténtico propósito en la vida cuando se convierte en Iron Man. Queríamos conservar la estructura básica de la historia de origen, con los retoques justos para que reflejara la actualidad del mundo moderno”.
La selección del reparto
Mientras los guionistas Fergus y Ostby seguían puliendo el guión bajo la supervisión de Favreau, el equipo creativo se puso a buscar un actor capaz de transmitir la esencia de un personaje tan icónico como el del industrial multimillonario y playboy consumado Tony Stark.
“Tony Stark es una figura famosa, con reputación tanto buena como mala”, explica Favreau. “Su rostro ha adornado muchas veces los titulares de los periódicos, antes siquiera de convertirse en Iron Man. Lleva años en el negocio de la fabricación de armas, hasta que un buen de pronto se da cuenta de las ramificaciones que tiene lo que hace para ganarse la vida. Es como despertarse un buen día y darse cuenta de que eres uno de los malos, cuando siempre te habías considerado uno de los buenos. A primera vista, parece tenerlo todo, pero Tony Stark es un individuo muy complejo que pasa por una profunda crisis interna a lo largo de la película”.
Para asignar el papel de Tony Stark, el equipo creativo decidió ir contracorriente y optar por al actor candidato al Oscar Robert Downey Jr.
“Robert Downey Jr. quería interpretar a Tony Stark tanto como yo lo quería a él para interpretar al personaje”, recuerda Favreau. “No solo era la elección más obvia desde el punto de vista del estudio, sino que Marvel me dio libertad para elegir a la mejor persona para el papel. En las películas de Marvel, la imagen del superhéroe es la gran estrella y han tenido mucho éxito anteriormente al contratar a actores interesantes y con fuerza, y confiar en que la propia marca sirviera como principal reclamo desde un punto de vista comercial. Eso te permite concentrarte en intentar hacer la mejor película posible y, cuando Robert Downey Jr. se embarcó en el proyecto, se convirtió en un auténtico socio en el aspecto creativo”.
Para Downey, la oportunidad de interpretar a Tony Stark y enfundarse la armadura roja y dorada era un sueño de la infancia hecho realidad. “Soy americano. Me encantan los cómics de Marvel y crecí leyendo Iron Man y Spider-Man”, afirma Downey. “Siempre me ha atraído Iron Man porque tenía una inteligencia y un ingenio increíbles. Los superhéroes son geniales, pero superhéroes que fabrican armas y luego crean su propia armadura, se la enfundan y pueden salir volando son el sueño de todo ‘friqui’”, dice riendo.
Mientras Downey estaba ocupado preparándose para su papel estelar en la película, el equipo creativo dirigió su atención a la selección de los restantes papeles importantes del filme.
En la película, Industrias Stark, al ser el mayor fabricante de armas, ha disfrutado de una larga y próspera relación con el Gobierno de los Estados Unidos y con el principal asesor militar del Ejército del Aire, el teniente coronel James “Rhodey” Rhodes. Tras realizar una demostración de armamento militar en Oriente Medio, el convoy de Rhodey y Tony Stark sufre un ataque de un grupo de insurgentes. Durante el intenso combate, Tony resulta herido por un fragmento de metralla y es hecho prisionero. Aunque el Departamento de Defensa abandona la búsqueda de Stark tras unos meses, Rhodey se niega a dar por perdido a su confidente y amigo de toda la vida. En “Iron Man”, Terrence Howard se encarga de dar vida a Rhodey. Howard, candidato al Oscar por su papel en “Hustle & Flow”, no dejó pasar la oportunidad de actuar frente a Downey. “La oportunidad de trabajar con Robert Downey Jr. es lo que más me atrajo de este papel”, reconoce Howard. “La primera suya que vi fue ‘La muer explosiva’ y me pareció desternillante, pero cuando luego hizo ‘Chaplin’ me di cuenta de que además era un genio”.
Tony cuenta con otra aliada de confianza en su astuta ayudante ejecutiva Virginia “Pepper” Potts, parte indispensable de la vida del excéntrico Stark. Pepper no es precisamente de esas personas que evita las discusiones y siempre está presente para arreglar los desaguisados que Tony suele ir dejando a su paso. El equipo creativo sabía que había dado un buen golpe de efecto cuando la ganadora de un Oscar Gwyneth Paltrow decidió aceptar el papel.
“Ofrecer el papel de Pepper Potts a Gwyneth fue todo un acierto y nos sentimos sumamente afortunados de que aceptara”, comenta el productor ejecutivo Louis D’Esposito. “Es una actriz realmente fantástica y desde el primer momento en que la vimos junto a Robert, resultó algo electrizante”.
Para Paltrow, la decisión de incorporarse al reparto de “Iron Man” fue sencilla. “Crecí rodeada de cómics de Marvel por toda la casa porque a mi hermano le encantaba Spider-Man desde muy pequeño, pero no había participado nunca en una película de semejante escala. Cuando supe que Robert Downey Jr. iba a interpretar a Iron Man, que Terrence Howard también figuraba en el reparto y que Jon Favreau iba a dirigirla, dije ‘me apunto’”.
“En el cómic, Pepper Potts es la secretaria de Tony que está un poco colada por él”, explica Favreau. “Queríamos poner el personaje al día basándonos en la propia Gwyneth, que es lista y tiene mucha clase y aplomo. Pepper Potts se encarga de mantener a raya a Tony y de organizar su vida. Hay un poco de yin y yang entre ellos que acaba culminando en una cierta tensión romántica. Queríamos explorar un poco esa dinámica, porque la verdad es que no acababa de estar muy claramente definida en el cómic original”.
“Hay decididamente cierta química subyacente entre Tony y Pepper, pero es más bien una cuestión de lo que no dicen que de lo que no hacen entre ellos”, observa Paltrow. “La relación con Pepper es la más íntima de la vida de Tony, ella es como su pararrayos. Pepper lo protege, carga con la culpa cuando él mete la pata y se encarga de que llegue a tiempo a todos sus compromisos y sea tan responsable como le sea posible. Tony es un genio capaz de crear cosas asombrosas pero, como muchos artistas, no lleva muy bien la parte más pragmática de su vida y ahí es donde entra Pepper para ponerlo firme”.
Cuando Tony Stark es capturado y hecho prisionero por un enemigo desconocido, las riendas de Industrias Stark pasan a manos de su mano derecha y ejecutivo de más alto rango, Obadiah Stane. Stane, confidente y asesor de Howard Stark, el padre de Tony, es un hombre de negocios astuto y calculador, dispuesto a hacer cuanto sea necesario para cumplir sus objetivos.
Para interpretar a Obadiah, el equipo creativo reclutó a uno de los actores más distinguidos y de más éxito de Hollywood, candidato cuatro veces a los Oscars: Jeff Bridges.
“De niño era una gran aficionado a los cómics y una de las cosas que lograron que me interesara de verdad por hacer ‘Iron Man’ era el deseo de Jon Favreau de realizar una película que estuviera firmemente anclada en la realidad”, afirma Bridges. “Quería que los espectadores pudieran ver la película y creer que fuera posible crear una armadura así y que quizá algo así fuera posible”.
Sobre la producción
Con el reparto ya completo, el equipo creativo decidió ambientar el filme en Los Ángeles. Con localizaciones clave como la base aérea de Edwards, el histórico “Movie Road” de Lone Pine y los platós de Playa Vista, el director Jon Favreau explica su decisión de hacer de Iron Man un superhéroe de la Costa Oeste.
“’Iron Man’ es una aventura que te lleva alrededor del mundo”, dice Favreau. “El personaje de Tony Stark es un tipo involucrado en el ámbito geopolítico mundial, lo que amplía considerablemente el panorama. Quería ambientar esta película en la Costa Oeste a pesar de que el cómic de Iron Man está ambientado tradicionalmente en Nueva York, como casi todos los cómics de superhéroes de Marvel. Quería un look diferente, así que en vez de hacer que Iron Man vuele entre los rascacielos de Nueva York, en la película tenemos el océano y las montañas de la Costa Oeste. También consideraba que rodar en Los Ángeles nos permitía enlazar con el tema de la influencia de Howard Hughes y el de la historia de la aviación”.
El rodaje comenzó en los platós de Playa Vista, en California, al oeste de Los Ángeles, que servirían de base de operaciones de la producción. La mayor parte de la película se rodó en dos platós cuya historia los relaciona directamente con Howard Hughes.
Armaduras
Mientras se rodaban las secuencias de las cuevas, Stan Winston, ganador de cuatro Oscar, y su equipo de maquilladores y artistas de efectos especiales se afanaban en crear todas las armaduras que usa Iron Man a lo largo del filme.
“Había trabajado con Stan Winston Studios en ‘Zathura, una aventura espacial’ y he admirado su trabajo desde hace mucho tiempo”, comenta Favreau. “Siempre me ha parecido un grupo maravilloso y muy colaborador. Era una oportunidad estupenda de presentarle a Marvel todo un nuevo equipo de diseñadores y estaba encantado de lograr que Stan y su gente participaran en una nueva franquicia cinematográfica”.
“En cuanto supimos que iban a hacer ‘Iron Man’, nos lanzamos a por el trabajo”, admite Winston. “Soy un gran aficionado al cómic y Jon Favreau entiende perfectamente el concepto de cómo mezclar todas las distintas tecnologías y hacer lo necesario para conseguir que todo funcione, en lugar de meterse en una película que depende fundamentalmente de efectos digitales. El diseño final de estas armaduras es impresionante y estoy seguro de que será uno de los mejores trabajos que ha realizado este estudio”.
Antes de que Stan Winston Studios se pusiera manos a la obra, Favreau describe el proceso de diseño y concepción seguido para crear las distintas armaduras: “Cuando empecé a trabajar en el proyecto de ‘Iron Man’, las imágenes que tenía en mente eran las ilustraciones y pinturas de Adi Granov de la reciente historia ’Extremis’ del cómic de Iron Man. Me parecían las imágenes que tenían mejor base tecnológica y también las más dinámicas. Cuando empezamos a hablar de los elementos de diseño, Adi se puso en contacto conmigo al ver que yo había puesto muchas de sus imágenes en la página de MySpace de ’Iron Man’ que había creado. Empezamos a mantener correspondencia por correo electrónico, y más tarde voló hasta Los Ángeles para ayudar a supervisar el proceso de diseño de las armaduras. También recurrí al ilustrador Phil Saunders y a Ryan Meinerding para el diseño conceptual, que nos prestaron ambos una ayuda muy valiosa para pulir las distintas versiones de la armadura de ‘Iron Man’”.
En la película, la primera armadura que construye Tony Stark durante su cautiverio es la llamada Mark I (Modelo I), conocida simplemente como “armadura gris” en los primeros años del cómic original de Marvel. Favreau comenta el proceso que siguieron para el diseño conceptual de la armadura. “Nunca me acabé de creer que pudiera haber construido una armadura así estando prisionero, sobre todo bajo la atenta mirada de unos captores hostiles. Al diseñador conceptual Ryan Meinerding se le ocurrió la idea de construir la armadura a partir de materiales que se pudieran haber recuperado de otras armas de Industrias Stark. Consiguió idear el concepto de una armadura con aspecto de armamento de guerra de depósito de chatarra. Es probablemente mi armadura favorita de toda la película y la más original de nuestro filme”.
La responsabilidad de construir físicamente la armadura Modelo I, al igual que todas las demás de la película, recayó de lleno en Shane Mahan, supervisor de efectos de trajes de Stan Winston Studios. Mahan, que lleva más de veinticinco años trabajando para Winston, describe el proceso de construir la armadura: “En primer lugar, los diseños que nos dieron para el Modelo I eran muy sólidos. El concepto era trozo de metal, partes de bombas, una auténtica mezcolanza de piezas. Fue muy divertido de construir, porque cumplía dos funciones: rendía homenaje al cómic original y también mostraba la evolución de Iron Man. Construimos la armadura pensando en que se trataba de un medio para escapar, como una especie de potente tanque humano en torno a su cuerpo”.
Mahan prosigue: “También tuvimos que hacer la armadura lo más ligera posible sin que peligrara su integridad, porque queríamos asegurarnos de que Robert y los especialistas que iban a ponérsela y moverse con ella no tuvieran problemas. La armadura acabó pesando unos cuarenta y cinco kilos porque tuvimos que hacer que la estructura interna fuera lo bastante sólida como para poder aguantar unos cuantos golpes sin que su ocupante acabe aplastado. También la construimos de modo que se pudiera llevar por partes, para que Robert o un especialista pudieran llevar la parte superior sin las piernas y facilitar así el trabajo de los actores”.
La solidez de la armadura Modelo I de Mahan se vio pronto puesta a prueba de manera imprevista cuando el especialista Mike Justice tropezó y cayó al suelo con toda la armadura puesta tras rodar una toma en la cueva.
“Cuando vi caer al suelo a Mike de frente, me dio un vuelco el corazón”, recuerda Mahan. “Lo primero que pensé fue: ‘Oh, no, espero que Mike esté bien’, seguido rápidamente de: ‘Oh, no, espero que la armadura no se haya estropeado’. Solamente teníamos una armadura Modelo I así que, si sufría algún desperfecto, habría que arreglarlo en la propia armadura. Por suerte, Mike estaba bien, no le había pasado nada a la armadura y pudimos seguir rodando”.
Para el especialista Mike Justice, caerse al suelo con una armadura de 45 kilos puesta es una parte más de su trabajo. “Caerme con la armadura Modelo I era justo lo que no quería hacer, porque era la más pesada y tenía muchas piezas que podían sufrir desperfectos”, dice Justice. “El mayor inconveniente que tenía el traje era que limitaba mucho la visión periférica y solamente podía ver el suelo que tenía justo delante. Tuve suerte cuando tropecé y caí porque resistí el instinto natural de poner los brazos delante o seguramente me habría roto las muñecas. No tuvieron más que levantarme, limpiarme el polvo y seguimos trabajando”.
Para Downey, la primera vez que le tocó trabajar en el Modelo I le hizo sentir un renovado respeto por su equipo de especialistas. “Me he entrenado durante mucho tiempo y me creía muy duro pero, la primera vez que me puse la armadura Modelo I, casi me da un soponcio”, dice riendo Downey. “No soy claustrofóbico pero, tras andar con ella un par de horas, te sientes hundido y piensas: ‘vale, que vengan los especialistas’”.
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