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Tan solo es el trayecto a mi nuevo hogar, TOMBSLAIR.
Despues de haber recibido el insapiente odio de mi comarca, mi abuelo Triagan y yo decidimos arriesgarnos a volver a las tierras nuevas.
Sin comida, ni refugio, solo el valor legado por mi padre nos aventuramos a ese lugar, desde un comienzo era oscuro y tenebroso, tanto como la boca de un lobo. Viajamos un par de dias sin problemas, pero en mi corazón sentia que nos acercabamos a algo desconocido y mas peligroso que desafiar a un rey elfo. Estas malditas montañas picudas rasgaban mis ropas y las de mi anciano tutor, y apesar de andar a muy buen ritmo no divisabamos un mejor camino. Hambrientos y cansados decidimos descansar, aunque aun quisiera no haberme detenido...; ¡QUE SON ESOS SONIDOS GUIAN, GEMIDOS¡, exclamo mi abuelo en voz alta , mi corazon comenzo a palpitar como una carrera de caballos, aun podiamos ver con la luz del atardecer, y vimos un par de figuras desaliñadas. Mi abuelo desenfundo su cimitarra y yo, yo desenfunde con mas miedo que ganas de sobrevivir mi daga, mi abuelo me grito: ¡GUIAN ESTAS SON MONTAÑAS EN...¡, en este momento mis oidos puntiagudos dejarón de escuchar cualquier sonido, y mi corazón se tranquilizo tanto como el vuelo de un dragón, en ese momento vi a mis padres, !MAMA,PAPA¡, exclame con voz temblorosa, pero en ese preciso momento la noche se apodero de las montañas y deje de verlos, aun con mi infravision un poco obstaculizada por mis lagrimas no los observaba, no se observaba ninguna muestra de calor, fui corriendo hacia el sitio donde los vi, grande fue mi sorpresa cuando el cadaver de mi padre se acercaba hacia mi, no puedo describir lo que senti cuando vi unos ojos desgarrados por gusanos en el rostro de mi padre, de un momento a otro mi madre se avalanzo sobre mi, pero cuando estaba casi sobre mi, la cimitarra de mi abuelo volo sobre mi cabeza decapitando a mi madre, y una daga seguida incrustandose en el pecho de mi padre, ambos cayeron pero mi padre aun se movia, recuerdo las palabras de mi abuelo: !ES HORA DE QUE SUPERES TUS MIEDOS GUIAN¡, entregandome su cimitarra, mi corazon sabia que tenia que hacer pero mi cuerpo no respondia, cuando trato de levantarce reaccione, y la noche vislumbro bajo la luna, mis ojos plateados de lagrimas que reflejaban la luna y la luz desprendida de la cimitarra, despues se cerraron y descendio la espada sobre aquel cuerpo.
Esta fue la ultima noche en las montañas, pues logramos encontrar un paso a un hermoso valle, un valle al cual denomine mi nuevo hogar.Y fue la noche en la que me volvi hombre.
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