El Monstruo del lago Ness |
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10-10-2002 12:46
Por: Ganondorft
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De entre todos los seres enigmáticos que pueblan la Tierra y de vez en cuando se dejan ver (o imaginar) para asombro de los humanos, el más famoso es el monstruo del Lago Ness. Una criatura misteriosa que muchos emparentan con los reptiles prehistóricos, y cuya inexistencia es puesta en duda todos los años por numerosos testigos.
El escocés lago Ness no sólo es famoso por su increible belleza, aunque las Tierras Altas sean uno de los parajes más hermosos del mundo. Lo que hace que la mayoría de la humanidad conozca la existencia del Lago es su más ilustre habitante: una gigantesca criatura marina que lleva cientos de años dejándose ver de vez en cuando...
La historia del monstruo
El primer testimonio de la existencia del Monstruo del Lago Ness data del año 565 después de Cristo, cuando el misionero irlandes que avengelizó escocia, San Columbano, tuvo un encuentro con la criatura. Desde estonces y hasta la actualidad, los "avistamientos" del monstruos se han producido por cientos. Desde el siglo XIX se cifran en unos 250 los en el agua... a los que hay que añadir una treintena en tierra. El nombre del monstruo (no demasiado ingenioso, todo hay que decirlo), fue inventado el 14 de abril de 1933 por el diario Northen Chronicle.
El caso es que, exista o no, desde hace ya mucho tiempo Nessie es una realidad para las localidades cercanas al lago, entre otras cosas porque se trata de un gran incentivo turístico. Incluso se ha llegado a promulgar una ley que lo declará especie protegida y señala como ilegal agredir a la criatura.
Los casos más famosos
Entre los cientos de personas que han visto a Nessie (y que en ocasiones lo han fotografiado o incluso filmado), hay unos cuantos casos muy espectaculares. Por ejemplo, el 1 de octubre de 1936 cincuenta personas puedieron ver durante 15 minutos a la criatura nadando plácidamente en el lago, en las cercanias del castillo de Urquhart. Uno de los datos que dieron los testigos (que eran tanto turistas como lugareños que pasaban por allí), es que el monstruo tenía dos jorobas.
El 23 de abril de 1960 se fue un paso más allá, ya que Nessie fue filmado. T. Dinsdale, ingeniero aeronáutico, captó una película de la zona central del lago en la que se podía ver una enorme forma que emergía del agua. La Royal Air Force examinó el film y concluyó que no había truco: la película mostraba en realidad un gran objeto animado (es dicer, vivo), en el agua, y por lo tanto esta es uno de las más veraces pruebas que existen sobre la criatura. Dinsdale describe el encuentro de la siguiente manera: "...percibí algo en la superficie de las aguas. Parecía una barca boca abajo. Y empezó a moverse, provocando un fuerte oleaje en la zona posterior. Era un animal, de eso estoy seguro. Vi sus aletas y filmé sus movimientos, en claro zig-zag. Después se sumergió...". El "ser" que aparece en la película de Dinsdale tenía un cuerpo de unos dos metros de ancho, su lomo emergía un metro del agua, y se le calculó una longitud de 18 metros. Se desplazaba por el lago a unos 17 km./h.
 Foto de la expedición de Robert H. Rines |
Otro de los documentos más importantes que existen sobre la criatura se consiguió el 8 de agosto de 1972, gracias a una expedición del Instituto de Ciencias Aplicadas de Boston, dirigida por Robert H. Rines. Este equipo utilizó un sonar al que iba acoplada una cámara estroboscópica, con la que se han conseguido las imágenes más impresionantes logradas hasta la fecha de la criatura. En una de ella se pueden distinguir dos enormes cuerpos submarinos, y en las otras dos una gran aleta cuya longitud se ha calculado entre los 1,20 y los 1,80 metros.
 El falso Nessie de Robert Wilson |
Sin embargo, también existen pruebas de que muchos testimonios que se habían dado como auténticos se han confirmado luego como falsos. El caso más espectacular es el de una fotografía tomada en 1934 por Robert Wilson, y que durante décadas fue la imagen más reconocida y difundida del monstruo. Esta foto, que muestra el enorme cuello de la criatura y su pequeña cabeza, fue confirmada como falsa en 1993 por el hijastro de Wilson, que aseguró que se trataba de un muñeco de caucho sobre un flotador...
Hasta la fecha, no ha habido un prueba irrefutable de la existencia de la criatura, pero los cientos de encuentros con Nessie que miles de personas dicen haber tenido siguen siendo un documento de peso para que nos preguntemos: si existe... ¿qué es, y cómo se ha mantenido oculto tanto tiempo?
 El Lago Ness |
El Lago Ness
El mítico lago Ness es una de las profundas lagunas de canal caledonio escocés. En concreto, separa las Tierras Altas de las Tierras Altas del Noroeste. Se trata de una masa de agua dulce constantemente alimentada por el río Ness, albergada en una falla de 37 kilómetros de longitud por sólo 2 de ancho. Su profundidad máxima es de 226 metros, y la orografía que lo rodea es completamente escarpada, hasta el punto de que apenas tiene orillas o puntos en los que se pueda acceder fácilmente a las aguas.
Por si estas características no dificultarán ya cualquier investigación, las aguas del lago son prácticamente opacas. Una serie de circustancias se unen para que, desde la superficie, apenas podamos ver unos centimetros de profundidad. En primer lugar, la zona está casi siempre nublada, cuando no hay brumas o niebla. Además existe muchísima materia orgánica en suspensión, y abundantes restos de los bosques cercanos que hacen imposible distinguir nada en sus aguas. Tanto es así, que a sólo unos metros de profundidad (y os recordamos que el lado tiene más de 200), ya no suele llegar apenas luz solar, y la temperatura del agua es de seis grados... Además, las paredes del lago son prácticamente verticales, y existen canales subterraneos que se comunican con el mar y otros lagos (y que se ha asegurado que son los que utiliza Nessie para ocultarse y desplazarse). Vamos, un laberinto submarino que podría albergar a una criatura... ¿prehistórica?
 Plesiosaurio |
¿Qué es el monstruo del lago Ness?
Gracias a las muchas descripciones de la criatura a lo largo de más de cien años (muchas de ellas contradictorias), se ha podido hacer un retrato robot del monstruo. Tendría la cabeza achatada, con dos protuberancias a modo de cuernos y un largo cuello tubular de unos dos metros de largo por 30 centímetros de diámetro. Su cuerpo, en forma de tonel, estaría provisto de gibas y aletas. Respecto a su piel, algunos testigos han afirmado que es gris y gruesa como la de un elefante, e incluso que tiene una textura repugnante parecida a la de un caracol.
¿Qué criatura es esta? Pues bien, el ser más parecido que ha habido sobre la tierra era el plesiosaurio, el reptil marino gigante que vivió en la época de los dinosaurios. Se trataría, por lo tanto, de una especie que, cobijada en el agua, logró sobrevivir a la apocalíptica destrucción del finales de cretácico que acabo con los grandes saurios. Esta hipótesis se ve fortalecida por avistamientos de seres similares por todo el mundo, lo cual indicaría que, efectivamente, las aguas fueron el refugio de algunos grandes reptiles marinos que han sobrevivido hasta la actualidad. De todas maneras, Nessie no sería un plesiosaurio, sino un pariente del mismo (probablemente evolucionado). Otra de las posibilidades que han barajado los estudiosos del tema es que se trate de un familiar de otro saurio contemporaneo al plesiosauiro, el ictosaurio, un enorme reptil marino de cuerpo parecido al de los delfines. Naturalmente, si el origen de Nessie fuera prehistorico, tendría que haber al menos una pequeña familia de criaturas que se hubiera reproducido hasta la actualidad.
¿Existe o no existe Nessie?
Pero, a pesar de todos los testimonios de la existencia de la criatura, no hay una evidencia real de la misma. Y la comunidad científica tiende, por lo tanto, a no considerar el fenómeno, o a tildarlo directamente como falso. En más, muchos investigadores han aportado teorías sobre posibles explicaciones del fenómeno.
Una de las que han tenido más eco en los últimos años ha sido la del investigador italiano Luigi Picardi, perteneciente al centro de estudios geológicos de Florencia. Según Piccardi, en el fondo del lago existe una falla tectónica que provoca movientos en las aguas, burbujas y extraños sonidos, que los sugestionados turistas pueden confundir con la criatura. Una de las "evidencias" que aporta el estudio es que la falla estaría en la zona norte del algo, donde se ha visto con más frecuencia la criatura. Pero otros científicos no dan demasiada credibilidad a esta teoría, ya que no existen evidencia de movimientos sísmicos en la zona.
Otros investigadores han intentado identificar a Nessie con grandes animales marinos actuales: esturiones de tres metros de largo, anguilas gigantes, elefantes marinos, una nutria gigante... o animales que se cree extinguidos, como el pinnipedo de cuello largo (un antepasado de las focas), o algún antepasado de las ballenas.
 Inverness |
También existe la teoría psicológica para explicar el fenómeno: ya se sabe, sugestión colectiva de los turistas, que ven cualquier cosa en el agua y se creen que es Nessie... Y hay otra explicación mucho menos romántica: que le pervivencia de la leyenda interesa, e incluso da de comer, a los habitantes de la zona. Inverness, la localidad más cercana al lago, es una de las más turisticas de Escocia. Además, las leyendas y cuentos de la zona siempre han tenido como unos de sus mitos al Kelpie, o caballito de mar.
La verdad es que la existencia de "Nessie", nos guste o no, es científicamente improbable. Resulta difícil imaginar la supervivencia de un ser tan grande en un lago el que no hay peces que pueda comer. Y su supuesta naturaleza de reptil parece muy improbable en un lago tan frío, ya que no existe reptil en la tierra que aguente temperaturas de seis grados (aunque, claro, si se confirma que hace millones de años existían enormes saurios de sangre caliente...) Incluso las expediciones con más medios tecnológicos que se han realizado en los últimos años no han encontrado la menor evidencia de la existencia de la criatura.
Pero siempre nos quedan los testimonios, que no dejan de producirse. Por ejemplo, el 21 de agosto de este mismo 2002, Roy Johnston, un jubilado que pasaba sus vacaciones en Escocia, fotografió a la criatura. Johnston contempló movimiento en el agua: "No podía creer lo que estaba viendo. Pensé que me estaba volviendo loco. Lo primero que me vino a la mente fue un elefante. Se que suena estúpido, pero lo que vi era muy parecido a un trompa", comenta el turista, que realizó varias fotos a la criatura. Al parecer, ese "cuello" sobresalía tres metros del agua, pero debajo se adivinaba algo más. Tras unos minutos, el ser se sumergió con un fuerte chapoteo.
Este es uno de los cinco casos de avistamientos de Nessie que se han producido en lo que va de año. Pero, además, hay historias sobre criaturas similares en Asutralia, India, África meridional, México (con el también famoso "Talluca"), China, etc. La lógica de la ciencia nos dice lo contrario que muchas personas que aseguran haber visto a estos seres acuáticos. En el fondo, todo consiste en lo que queramos creer, ya que la leyenda de Nessie sigue viva, a la espera de que se encuentre una prueba definitiva de su existencia... porque, sea o no sea real, Nessie sigue ocupando la imaginación de los hombres.
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