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Bueno, ya sé que quizás me ponga un poco pesado con esto de la descripción de distintos estándares roleros pero, la verdad, después de hacerlo con jugadores y jugadores avanzados, si no lo hubiera hecho con tipos de master se habría quedado un poco incompleta la cosa. Así que aquí os va, un acercamiento a esos extraños seres surgidos de las profundidades de la locura humana a los que a veces llamamos master.
Antes de nada he de decir que tendremos que tener en cuenta que los master son el producto de los jugadores que fueron en su tiempo así que algunos tipos de master no son sino el fruto de sus correspondientes tipos de jugadores.
Los directores de cine: básicamente una partida con este tipo de master se resume en que cada pj lee su guión y sigue punto por punto las indicaciones del master. Cualquier intento de improvisación en una de estas partidas se traduce en una mirada crucificadora por parte del director de cine y la certeza de que a tu personaje le quedan pocas horas de vida. A partir de ese instante crítico cualquier acción que intentes fracasará y el master te expondrá cientos de explicaciones por las cuales lo que quieres hacer es inviable. Las partidas de estos master suelen acabar con la típica frase: “Diossss, ¿qué pasada de módulo que me he currado no? ¿Para cuando la próxima tíos?... ¿Tíos...? ¿Dónde vais? No huyáis!!!!!!”
Los psicópatas: nada te diría nada más verlo que ese apreciado amigo que generosamente se ha dispuesto a masterear una partida el finde es en realidad el más cruel y sádico de los asesinos. Vuestros tiernos pj’s que se disponían a jugar una aventura entretenida jamás podrían haberse imaginado que la muerte los acechaba en cada esquina, detrás de cada puerta, acechando en la más inimaginable de las situaciones o tras la máscara del más tierno ser que os hayáis encontrado. Este tipo de master solo disfruta con la muerte de los jugadores uno a uno, cerrando todas las vías de escape hasta tenerlos arrinconados contra la pared y una espada apuntándoles al cuello. Escapar con vida de una de estas partidas es el mayor de los logros y os conllevará su odio eterno. Creedme lo he probado y cada cierto tiempo siento un extraño escalofrío en la espalda que me hace mirar atrás, nunca encuentro nada, pero sé que algo está detrás de mí y que no parará hasta darme muerte.... qué miedo... :-S
Los precursores del estrellato: la aventura sólo tiene un fin, potenciar la fama internacional de su mayor personaje, no importa que los sufridos pj’s se hayan tirado la aventura sufriendo mil y una calamidades, luchando contra enemigos imposibles, arriesgando la vida en multitud de ocasiones y sufriendo la pérdida de sus más queridos allegados, habéis de saber que todo eso es en vano, al final de la aventura llegará ese extraño personaje que “misteriosamente” os llamó antes la atención, os robará el protagonismo en el último momento, eliminará al más malo de los malosos invencibles y se llevará toda la gloria. ¿Quién es este grandísimo c....... “personaje”? El querido avatar de vuestro master que por casualidad pasaba por allí para salvaros y quedar como el héroe que por supuesto es. Así y todo a este tipo de master les sorprende oír cosas como éstas al final de sus partidas: “¿Qué os pasa chicos? ¿No os gustó la escena final contra el dragón? ¿Pero si mi paladín estuvo increíble atravesándole el corazón de una estocada? ¿¿¿¿¿¿Qué por qué no lo derrotasteis vosotros????? Tíos, ¡¡¡¡¡qué era un dragón!!!!!”
Los caminantes entre los mundos: ¿acaso creéis que cada juego tiene su mundo propio? Nada más lejos de la realidad. Cada mundo es sólo una plantilla de la cuál sacar cosas interesantes para los master y que os sacarán por muy inverosímil que sea. Que estás jugando en Tierra Media, pues eso no impide que te aparezca un draconiano. Que estás jugando una partida en Krynn, pues no te extrañe que esa cosa oscura que se tapa con una sábana negra sea en realidad uno de los Nueve con otro tipo de nombre (espectro oscuro es bastante común). No importa qué juego o en que mundo juguéis el master hará aparecer maravillosamente criaturas extrañas, cambiará la geografía del terreno, la política local o en definitiva cualquiera de las cosas que hacen que un mundo sea el que es. Según ciertos estudios recientes este tipo de master son el fruto de un tipo de jugador llamado inventor de ficción, según ciertas cábalas como contrapunto se está desarrollando una escuela de master antagónica a ésta que por oscuras razones no ha podido ser aún identificada, todos los estudiosos que se han aplicado al tema han sido silenciados por siniestras fuerzas. Incluso un servidor desde la aparente seguridad de su estudio acaba estas líneas con cierto temor y con la intuición de que alguien puede estar vigilándolo...
Los improvisados: este tipo de master es el estereotipo de la más vaga de las criaturas, aunque el fin de semana de un grupo de “supuestos” amigos dependa de la aventura que se está preparando en ese momento, en la cuál está “trabajando” desde hace un mes, todo su material se reduce a su increíblemente brillante cerebro y un grupo de folios (seguramente apuntes de su último examen o algo por el estilo) para dar el pego. Este portento de la imaginación tendrá a su disposición cientos de posibilidades para cada situación que se le presente al grupo y con las cuales hará avanzar al grupo hasta el sorprendente y emocionante final. Lo malo es cuando te das cuenta que llevas 4 horas supuestamente jugando un módulo, y ni sabes donde estás realmente, qué has hecho allí, que debías hacer, que ha pasado tras tu paso por la zona, o que se supone que has conseguido tras la muerte de ese siniestro enemigo, de quién por supuesto solo conoces el nombre. Algo así como “Renuart el Oscuro”, “Gastrich el Malvado” o como yo suelo llamarlos, el malo maloso de turno que ni tiene pasado ni intenciones de seguir con vida tras el paso fugaz por la mente de mi amigo. Tras estas reflexiones la tarde suele acabar con una colleja al master tras revisar su increíble trabajo para el módulo o si éste se pone rumboso y os invita a patatas fritas y coca cola con la frasecita: “Pero que m.... que eres tío, otra vez va a venir a jugar tu p....”
Los tiradores de dados: quizás algunos de vosotros visteis el gracioso capítulo de “Futurama” donde salía uno de los creadores de D&D y que lo resolvía todo con tiradas de dados. Algunos diréis que exagerados que son. Nada más lejos de la realidad... Muchos de esos cerebritos calculadores de tiradas de dados sin mirar una simple tablita son en realidad copias idénticas de este personaje de animación. Ante cualquier circunstancia os abrumarán con un par de tiradas rápidas, sin vosotros saber para qué o con qué sentido y que el maravillosamente rápido master discernirá como tal o cuál resultado para el desarrollo de la partida. Ejemplo tipo: “Master: A ver os salen (tirada) 4 guerreros armados y con cara de pocos amigos. El jugador 2 (tirada) no los vé. El jugador 1(tirada) sí pero no lo bastante a tiempo para poder (tirada) esquivar el ataque del guerrero que (tirada) le hiere haciéndole 5 PV. El otro guerrero (tirada) ya se acerca para atacar al jugador 1 que (tirada) aún no advierte nada y (tirada) también resulta herido (tirada) de gravedad. Jugador 1&2: esto.... déjame ver esos dados...”
El síndrome de la divinidad: éste es un efecto que suele ser común a muchos grupos de master que simplemente creen que los jugadores son meros siervos suyos, cuya única misión en la vida (o al menos durante la tarde) es adorarlos y ser testigos de su justa ira contra los ateos. Los ateos son un grupo de jugadores proscritos, presente en algunas partidas bajo alguna falsa identidad y que quieren sabotear la oscura labor de estos falsos dioses. No todos usan los métodos adecuados pero su causa es noble y debería ser apoyada para acabar con la tiranía de nuestras divinidades. Sin embargo esto no suele ocurrir y son pocos los grupos que se han rebelado contra sus master, cuando uno de estos renegados se manifiesta en una partida y no es rápidamente apoyado por sus semejantes la tierra tiembla, el cielo se oscurece y el mundo se prepara para la furia divina. Todo el poder del master se descargará sobre este indefenso ser y la muerte será su única salida. Sin embargo yo conocí a alguien que superó esta bellaquería, desafió a los dioses y sobrevivió a su castigo. Encerrado en un antro de dragones huyó de la bestia, esquivó los ataques de una decena de golems de hierro, sobrevivió a las fauces de dos gigantescos kraken, al derrumbamiento de un túnel de una obscura caverna, a las milicias de un ejército orco acampado fuera de la caverna y al ardiente aliento del malvado dragón. Su nombre es Anath y es el guerrero de nivel 2 al que le tengo más aprecio, por siempre su recuerdo será conservado entre las más excelsas fichas de personaje, pues desafió a los propios dioses y sobrevivió.
Bueno ya dejo de rallar con tantos tipos de jugadores o de master, que uno también es a la vez ambas cosas y más de una vez se ha reconocido entre estos tipos y no es plan jeje. Sin más os mando un saludo y espero impaciente vuestras críticas. Un saludo.
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