|
Zilele Dracului. (o los días del diablo)
Otra vez la noche se aproxima, nuevamente he despertado de mi letargo; como tantas veces, como tantos días... Como tantos años.
Como siempre desde mi abrazo... Me despierto demasiado temprano; aun no ha llegado la noche. Aun no deseo despertar, por lo menos todavía no. Ahora, dejare que el sueño se apodere de mí, que mi tierra madre, la tierra que me vio nacer y sobre la que descanso, la que me trasmite paz y sosiego, me transporte en el tiempo y espacio, me mueva por los mundos que rozan la realidad a tiempos pasados que me resultan mas gratos, mas “sinceros”; tiempos en los que yo era humano y mi nombre era asociado al de mi padre y al de nuestro feudo. Un pequeño lugar en la antigua Valaquia, entre la actual Bucarest, que por aquel entonces no existía y la frontera con Bulgaria, en un valle bañado por el Danubio, y acariciado por tibios rayos de sol... Nunca podrá volver a ser, el mismo lugar en que ahora me refugio en mis ensueños. Mi padre, el muy estimado por su pueblo Sire Demiv Malakco y mi madre, Dama Catrina Valbak, me dieron en tan magnifico marco la vida. Corria el año de nuestro Señor Jesucristo 1.423. Mi familia, resplandeciente de nobleza tanto de trato como de cuna, tenían a bien ofrecer su hospitalidad a todo caminante que la pidiera o refugio. Llegado el caso eran acogidos en casa. Tal y como paso con Marie nuestra cocinera cuando yo apenas contaba con unos pocos años, que llego a nuestra casa asustada y casi muerta.
Mi vida... ¡Oh, si! Suena eso ahora tan lejano; mi vida... Recuerdo de ella el sol acariciándome el rostro en invierno, cuando el cuerpo aterido por el frío de los Balcanes se entibiaba por ese ligero roce... Recuerdo el abrazo de amor de mi madre, que me brindaba justo antes de ir a dormir. La voz ruda y vibrante de mi padre, tan grande era, como las piedras del castillo. Tan corpulento que me hizo pensar que nunca podría llegar a su tamaño. Luego, llegue incluso a superarlo, quizás gracias a la cocina de Marie Zantosa que nos alimento bien, a mi hermano y a mí, durante toda nuestra infancia y adolescencia... ¡uhmmm! el olor del estofado de caza, o incluso, la dulzura de la fruta madura en primavera... Ahora el dulzor de la sangre es lo único que tengo, y eso debe de ser suficiente para la misión que me guía... La misión, ¿Cómo llegue a ella? ¿Cómo me introduje en este mundo? ¡Por supuesto! Gracias a mi Sire, a mi “amigo”...
Recuerdo la noche anterior en que celebre mi vigésimo séptimo cumpleaños (1.442). Vlad Dracul gobernaba en guerra al pueblo valaco. Esa noche un hombre llego a casa tras los sacramentos del fin de año, venia armado y traía con el tres criados y 100 hombres pertrechados con armas y armaduras. Aun recuerdo su conversación; Y como encendió con ella el corazón de mi hermano. Si bien no puedo decir que el mío quedara impasible, pero Lierna era muy fogoso en aquellos años... En sus últimos meses. Al hablar de las conquistas del turco infiel matando a nuestras mujeres y tomando nuestras ciudades de manera impune.
Exhortaba a todo hombre de bien unirse en la protección de Constantinopla. pues era un baluarte de la civilización que no podía caer en manos de los turcos. Él y sus “lobos nocturnos” serian uno de los grupos que hicieran retroceder las hordas, de nuevo, al maldito infierno del que hubieran salido. Ese fue en esencia su discurso. Si lo hubiera sabido... Si yo hubiera sabido lo que sucedería, no estaría ahora en esta situación, no habría ido con él. Ni yo ni mi hermano, pues habría impedido que se uniese a esa santa cruzada como la llamaba “El extranjero”; mas tarde sabría su nombre: Relbach Ruthven. Mi “amigo” ó así lo sentía, pues nunca creí posible que solo fuera una prueba... Aquello que tome por amistad... Ay, cuan equivocado estaba.
Los tres pasamos unos meses juntos, hospedados en la casa de mi padre mas tarde partimos con una mesnada de 150 hombres puestos bajo nuestra disposición por mi padre. Las rarezas de nuestro invitado no pasaron desapercibidas por mí ni por nadie de mi casa, pero lo cierto es que no sabemos por que motivo, nadie lo encontraba importante, quizás por que este hombre irradiaba ese aura de majestuosidad o por que tras mirarle a los ojos no necesitabas mas explicaciones. Ahora sé que solo era un juego para él.
Cuando llegamos a Constantinopla La ciudad estaba preparándose para la guerra inminente, muchos hombres seguían el camino contrario al nuestro, quizás por los rumores sobre que hacían los turcos a los habitantes de las ciudades conquistadas, ayudaron a que pocas fueran las familias que quedaron dentro del circulo de asedio que se formo tres días después de nuestra llegada a la ciudad 9.000 hombres contra todos los ejércitos turcos. .
El asedio fue duro, el hambre hacia presa tanto en los atacantes como los atacados y los días pasaban muy lentamente, mientras los meses parecían pasar tan rápido que no llegábamos a saber con exactitud en que época del año nos encontrábamos. Mi cumpleaños se celebro en esta ocasión con una batalla larga y fría entre nieves y barro formado por la sangre derramada de ambos bandos.
Nuestro grupo protegía las murallas por las noches y otros tomaban el relevo durante el día. Todo era como debía de ser; ellos nos atacaban y nosotros les rechazábamos, así día y noche. Mientras mirábamos el cielo, rogábamos a Nuestro Señor Padre que enviara a mas hombres para ayudarnos en tan justa contienda... Esperábamos futilmente. Mientras ellos en ocasiones eran reforzados con más tropas... Nosotros estábamos solos en esta lucha.
Una noche fue el ataque final, eran como fantasmas, un gran numero de ellos se infiltraron entre nuestras filas, se colaron en nuestros cuerpos de guardia y acabaron con muchos de nosotros mientras dormían, mi señor Relbach me despertó y me puso en guardia contra ellos mientras murmuraba._¡Assamitas!_. Lo dijo, como si lo escupiera en el suelo anegado de sangre. Pude ver como al ver a Relbach, estos asesinos nocturnos nos esquivaban y se marchaban como si hubieran visto al mismo diablo. ¿Por que? Lo supe mas tarde... quizás demasiado tarde. Tras esto el ataque.
El ataque, una nube negra, roja y amarilla, invadía todos los sentidos: las llamas, la sangre, la noche... Todo absolutamente todo era un inmenso frenesí y las tropas que esperábamos en forma de angeles que nos ayudaran a destruir a nuestros enemigos nunca llegaron. En esa batalla sé, que ensarte a tres y decapite a uno mas, incluso pude disparar un cañón que dejo un gran boquete en las filas de infieles que se arrojaban sobre nuestras puertas y muros casi desguarnecidos tras la infiltración assamita. En el momento que nos desbordo esa marea humana, caí y en el suelo mate a otro mas ahogándole en un charco de agua y sangre infecta. Mi armadura, estaba destrozada, apenas quedaba un brazo, el peto y el casco... de pronto al girar el rostro, un reflejo de advertencia me hizo agachar la cabeza, cuando un golpe violento apunto estuvo de arrancármela con casco y todo. Lo único que vi, fue como mi hermano mataba y a su vez era muerto, por el gran turco que había estado a punto de partirme el cráneo. Un latido del corazón... Luego la oscuridad. Al abrir de nuevo los ojos, mas oscuridad esta teñida por las luces de las llamas. Constantinopla cayó ante los turcos el viernes Santo(1.453) Debía de llevar algo mas de un día inconsciente, no era la misma noche, no se como lo sabia pero no lo era, recorrí toda la zona que me circundaba, arrastrándome, no podían verme, no debían verme ó moriría y nunca podría vengarme de ellos y eso no podía ser, los turcos mataron a mi hermano y debían de pagar. En lugar de encontrar a mi hermano, encontré bajo un montón de cuerpos a Relbach, tenia el astil de una lanza alojado en el pecho, y estaba muerto, increíblemente demacrado. Nada podía hacer por él. Le arranque el trozo de lanza de ese pecho, que había inflamado los nuestros con esas historias de conquista y reconocimiento. Y llore... Llore por su perdida y por la de mi hermano. De pronto con una velocidad preternatural se incorporo y se arrojo a mi cuello con sus fauces abiertas. Mis últimos pensamientos como ser humano fueron;
¿Qué han hecho estos demonios con mi amigo? Cuando creí estar ya muerto me descubrir bebiendo ávido de su muñeca. Mientras se aclaraba mi vista y podía contemplar como había recuperado su apariencia normal al tiempo que puede ver a dos turcos desangrados a nuestro lado.
Mi Señor Relbach, mi Sire. Me convirtió en lo que soy en el campo de una batalla perdida. Quizás por eso mi misión no podía ser mas clara. En la huida en la que nos enterrábamos en los bosques y ocultábamos en las cuevas de la que los Balcanes están llenas, los assamitas nos perseguían y tuvimos que separarnos, pues el acoso era brutal, al ser mi Sire la presa más importante me dejaron de lado para seguirle a él y yo desaparecí del mundo. Regrese a mi hogar. Donde me acogieron, aun siendo un ente demoníaco, me tomaron de nuevo en sus brazos, gracias a ellos sobreviví. Marie se ocupo de seguir alimentándome, aunque con algo diferente a lo que hacia antes, pues ahora lo hacia con su propia sangre. Un día durante el cual yo reposaba, alguien clavo una estaca en mi pecho y me emparedo en una de las criptas del castillo de donde salí 200 años mas tarde con el apoyo de la hija de Marie, Luima quien me revelo parte del misterio de su llegada y que todo estaba planeado muchos años atrás, si bien todo estuvo apunto de llegar a un triste desenlace por que Vlad Drácula decidió ganarse el temor de su pueblo mediante la mas extrema de las crueldades el mismo año que cayó Constantinopla Vlad Tepes acabo con la vida de 10.000 compatriotas y muchos nobles que se le opusieron entre ellos mi padre. Él me aletargo e introdujo en nicho con la esperanza de que sobreviviera. Luima entonces rebelo su secreto y le prometió volver a cuidar de mí. Ella Ghoul de la familia Zantosa lo haría pues esa fue la promesa de su madre a mi padre y mi Sire. Y me acompaño durante mucho tiempo.
Volví a reunirme con mi Sire. El año 1.655. “En ocasiones el filo de un arma no es suficiente” según decía mi señor mientras me instruía en las leyes de la Secta y en me dejo en manos de Janov Narov, Koldun del clan Tzimisce quien me mostro los caminos de la magia Koldúnica (Libellus Sanguinis 1)... La secta se llama Manus Nigrum y estaba dentro de otra mayor aun conocida como Sabbat. Fui aceptado en la Mano Negra, tras mi presentación formal a los otros miembros en una Vaulderi. Desde entonces he aprendido mucho. Mate a muchos Assamitas. Antes de la maldición que hizo su sangre imbebible y me alimente de muchos de ellos incluso despues. Y ¡¡¡Dios!!! Juro... ¡Qué nunca supo la venganza tan dulce! Tan dulce como... La sangre.
Años mas tarde se me “aconsejo” tomar progenie. La Verdadera Mano considero que ese era un buen comienzo para ver como me comportaba con un neonato a mi cargo. Según enseñas es según concibes el mundo. Quizás el propósito de esto sea ver si soy ó no digno de pertenecer a la Tal’mahe’Ra (ellos saben que yo sé). Actualmente tengo una compañera en la oscuridad, mi amante, mi progenie y ella es mi “examen”. Lleva casi 20 años conmigo como mi pupila 18 para ser exactos. Pero antes fue una de mis ghouls y es la persona que ahora esta levantando la tapa de mi sarcófago de metal. Debo de explicarla que no, debe hacer eso pues su no-vida corre peligro. He viajado mucho, he recorrido toda Europa, Turquía y Rusia. Y con el tiempo he adquirido cierto hábitos de protección mientras “duermo” que han costado la vida ha mas de uno.
Bueno creo que al fin a llegado el momento de despertarme. Mi pupila se esta impacientando noto a su bestia inquieta.
En la actualidad sirvo a la mano en España desde hace 4 años. Y ahora comienzo una nueva operación en Salamanca... En esta ocasión la llevare conmigo. No sé quien seré y lo que tendré que hacer pero si puedo tomar otra ciudad para la mano, me sentiré agradecido.
._Buenas noches._ Digo mientras abro los ojos deliberadamente despacio. Y me giro para acercarme al borde del sarcófago que esta hecho para poder albergarme en cualquiera de mis formas. _Buenas noches, pequeña ¿Tienes hambre?._
._Si, Alexander._ Me dijo con sus oscuros ojos. ._Necesito alimentarme._
Bueno este es el segundo y último.
Espero que os gustase.
Oni
|
 |