|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  |  Juega y Fórrate 
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Artículos |  Batallitas |  Opinión |  Modelismo |  Warhammer Fantasy |  Warhammer 40K |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Miniaturas

El asalto a Almerus Prime


Batallitas

10-01-2003 12:39
Por: Pyro

Esta es una batalla que he jugado realmente. Fué una de las mejores que he jugado nunca. Espero que les guste mi relato.

Almerus prime. Es un planeta industrial imperial. Un punto básico para la manufactura de armas y vehículos blindados.

Llegaron informes a la guardia imperial del planeta de avistamientos de genestealers en algunas fábricas. Nadia les hizo caso, pensando, tal vez, que se trataba de una broma o que simplemente, no era un hecho de importancia suficiente para ser tenido en cuenta. Nadie cayó en la cuenta de que se acercaba un horro mayor que cualquier otra cosa.... hasta que estuvo encima de ellos.

En el límite del sistema, la patrullas periféricas avistaron la flota enjambre. Era difícil de definir. Era algo parecido a un enjambre de criaturas, pero ni mucho menos pequeñas. Algunas de ellas era tan grandes como tanques imperiales, otras tan pequeñas que a simple vista no se podían observar... A la patrulla, no le dió tiempo a huir, sólo pudieron mandar un mensaje de alarma a Almerus prime.

En el planeta, el excepticismo fué instantaneo al recibir el mensaje de alarma ante el ataque tiránido. Contestaron, pidiendo a la patrulla que confirmase el mensaje. Al no recibir respuesta, supieron que se acercaba lo inevitable.

Al momento enviaron el mensaje de alarma. Sabían que tenían unas pocas horas antes de que llegara la sombra.... y el cielo ya empezaba a oscurecer.


- Envien el SOS. Necesitamos ayuda. Envienlo a cualquier ser viviente en las cercanías del planeta
- Sí señor

El comandante Gerand sabía que no tenían tiempo. El mensaje tardaría semanas en llegar a la tierra. Y disponían de unas escasas horas. Maldita sea. ¿Por qué no haría caso a aquellas interferencia habidas hacía semanas?¿cómo es posible que no hubiese recordado que eso era un síntoma evidente de la cercanía de un enjambre tiránido?

Mientras, en las ciudades, había empezado la evacuación. La gente, desesperada, se subía en el primer transporte disponible. Hacía escasamente una hora que habían dado el comunicado, y varias docenas de naves de transporte habían salido ya cargadas de habitantes. Los ejercitos de la guardia imperial se habían movilizado. Pero eran poca cosa. Apenas unas decenas de miles de soldados, y varios miles de tanques. Lo más poderoso que tenían, eran dos titanes, que se estaban activando todavía, y que tardarían cerca de un par de horas en activarse. Todas las defensas orbitales estaban en alerta, al igual que las defensas aereas del planeta. Cuando cayesen las primeras esporas, las reventarían en pedazos.

Gerand estaba nervioso. Ya se había unido a la escuadra de defensa de la ciudad. Desde las murallas, pudo observar que el cielo se oscurecía

- Señor gerand. Nos acaban de informar de que las comunicaciones se han cortado.
- Recemos al emperador para que alguien haya escuchado nuestro SOS.

Apenas pudo terminar de decir estas palabras. Las defensas orbitales, ya hacía rato que disparaban a la flota tiránida. El cielo se oscureció completamente en cuestión de minutos. Las defensas aereas empezaron a disparar, justo cuando se veía la primera espora caer. Gerand vió en seguida varias esporas, pero a los pocos minutos, era casi imposible debido a la oscuridad del cielo. Una lluvia pringosa caía del cielo. Gerand esperaba lo peor: que alguna espora pudiese caer dentro de la ciudad, y eso seguramente ocurriría. Entonces se dio cuenta de lo peligroso que sería quedarse encerrados en una ciudad llena de tiránidos. Pero ahora era demasiado tarde.

Los primeros disparos quebraron las órdenes de gerand. Varias criaturas habían llegado ya a tierra. Sus hombres estaban bien entrenados, eso era bueno. Pero sólo eran buenos en la distancia. Si esas monstruosidades llegaban al combate, que lo harían, estaban perdidos. Aún así, comenzó a rezarle una oración al dios emperador, pidiéndole su bendición para la que sería segúramente su última batalla.

Los disparos ya eran continuos. Gerand, además de comandante, era un tirador de primera. Acabó con un par de genestealers que se acercaban demasiado a la murallas. Entonces se quedó helado. Sintió un gran estruendo unos metros por detrás suyo,dentro de las murallas. Vió lo que se había temido: una de las esporas había caído dentro del perímetro.

-¡Soldados!¡A por la espora!¡Que no salgan!

Los soldados respondieron a su excelente entrenamiento, y empezaron a disparar contra la espora. Unos chillidos se escucharon dentro de la espora, hasta que un soldado consiguió colar dentro de la espora una granada de fragmentación, haciendo que esta reventara por los aires.

Una zarpa carbonizada calló a su lado. Era de un genestealer. La recogió del suelo y la miró con cara de preocupación. Si esa espora había llegado ahí, ya podrían haber miles de seres dentro de la ciudad.
Volvió al perímetro y continuó masacrando bichos. Parecía que en vez de disminuir su número, éste aumentaba.
Gerand noto un movimiento. Se giró hacia su derecha. Vió a uno de sus soldados disparando contra el enjambre. Entonces los vió: la pared cobró forma. Vió como una pinzas de casi tres metros de largo aparecían, para despedazar después al desafortunado soldado. El lictor se había colado con su perfecto camuflaje.

Gerand vió cómo el lictor le fijaba como su próximo objetivo. Gerand tuvo los reflejos suficientes de echarse hacia atrás, justo cuando una de las pinzas de la monstruosidad pasaba rozando su cabeza. Empezó a dispararle, pero su bolter no era suficiente para detener a aquella masa de cuchillas que era el lictor. Gerand se echó rodando hacia un lado cuando el ser intentó acabar con él. Se libró de la peor parte,pero una de las garras del lictor le enganchó una pierna. Vió que el suelo se alejaba, al ser levantado por el lictor. Se dio cuenta que estaba encima del ser, que no tardaría en darle el golpe de gracia. Nada pudo hacer, excepto gritar. Entonces vió un destello de luz. El lictor dejó de moverse por un instante. Entonces otro destello de luz. Y otro y otro. El lictor aflojó su presa, y calló hacia delante, siento no nada más que una masa de quitina moqueante.

Gerand levantó la cabeza desde el suelo. Pudo ver en seguida a dos soldados, de la escuadra de armas pesadas, ambos armadas con cañones láser. Dio gracias al emperador de esas armas, y llamó al médico.

Desde el suelo, gerand pudo ver el pánico en la cara de algunos soldados. El suelo de la miralla estaba pegajoso, y el suelo de lo que antes era hierba, actualmente era un lodazal. Uno de los capitanes le relevó en el mando, y dirigió soberviamente bien a los soldados en la defensa de la ciudad. Entonces se dio cuenta de que algunos seres estaban entrando en las murallas. Unas zarpas atravesaron a un soldado, unos metros más allá,y depués entró un genestealer. Más cerca de él, un soldado cayó por los disparos de los tiránido. Unos pequeños seres, termagantes, entraron. El médico se retiró, dejándole ahí abandonado. Maldito sea. Empezó a disparar a los seres, aprovechando que unos pocos soldados les estaban “distrayendo” contra su voluntad. Miró al cielo. A través de la negrura no podria ver el sol. Entonces vió una estrella fugaz. Y otra, otra y otra más.

-¡Benditos sean!¡Recibieron nuestra llamada!

Una serie de capsula de aterrizaje cayeron en la ciudad, a su vez que fuera de ésta. De ella surgieron unas moles humanoides, embutidos en armaduras rojas como la sangre. Los ángeles sangrientos habían recibido su llamada, y habían acudido. Unos marines espaciales descendieron con sus retrorreactores directamente sobre los termagantes, disparando sus pistolas de plasmas, acabando con la mayoría antes siquiera de llegar al combate cuerpo a cuerpo. Una cápsula cayó deltro de la ciudad. De ella surgió un dreadnought furioso. Esa mole subió hacia las murallas y empezó a acabar con las criaturas que subían por ella. A pesar de su masa, era terríblemente ágil, se movía con la velocidad y la destreza del más ágil de los humanos.

Gerand se incorporó como pudo para observar el campo de batalla. El terreno estaba cubierto por ordas y ordas de tiránidos, entre los que destacaban sobre todo los carnifexes. Pero en medio de la horda, varios nucleos se había formado. Allá donde habían caído las cápsulas, los Ángeles sangrientos acababan con los tiránidos. Vió cómo unos marines devasadores acababan con un carnifex, con unos pocos disparos bien precisos de sus armas. Unos marines con el casco dorado, veteranos, combatían contra una monstruosidad que estaba cerca de las murallas, al lado de un quimera. Gerand tardó unos minutos en darse cuenta de que se trataba del tirano de enjambre. Si acababan con esa bestia, acabarían con el asalto tiránido.

Alzó la vista al cielo, y vió unas grandes formas rojas. Tres thunderhawks estaban sobrevolando el campo de batalla, masacrando tiránidos. Pero, para su desesperació, vió como unas explosiones brillantes consiguierons derribar una de ellas, la cual se estrelló entre las filas tiránidas. Pero, a pesar de ello, llegaron los refuerzos pesados. Una de las thunderhawks aterrizó al lado de las murallas, y de su interior surgieron dos predators baal, otros tres dreadnoughts furiosos, así como una multitud de marines. Volvió a mirar al tirano de enjambre. Vió aterrado como el tirano había acabado con la escuadra de veteranos.

-¡SOLDADOS!¡A POR EL TIRANO DE ENJAMBRE!¡QUE NO ESCAPE!
Los pocos soldados que quedaban en las murallan concentraron el fuego sobre la bestia. No consiguieron derribarle, pero sì que vió como un par de cañones laser conseguían herirlo.

Ellos no fueron los únicos. Los dos predators baal tambien dispararon al tirano de enjambre. Justo después de esto, la escuadra de asalto que estaba acabando con los termagante, cargó contra el tirano de enjambre, mientras que por el otro lado, la legendaria escuadra de la muerte cargaba a su vez contra el mismo objetivo.

La pelea fue brutal. Los marines espaciales con sus armas de energía, conseguí atravesar la armadura de la criatura, pero no herirla. La bestia en cambio, acababa con los marines en masa. Practicamente golpeaba a uno y acababa con él. Pero fueron el capitán de la escuadra de asalto y el capellán de la escuadra de la muerte los que consiguieron herir al tirano de enjambre. Después de casi treinta segundo de pelea, quedaron en pie sólo el capitan, el capellán, tres marines de la muerte y el tirano de enjambre. Mientras tanto, Gerand intentaba acabar con los tiránidos que se acercaban a la pelea.

Después de dos rápidos movimientos, el tirano de enjambre acabó con los marines de la escuadra de la muerte y dejó terriblemente herido al capitán. Pero entonces, el capellán, con un grito que resonó por encima del ruido de la batalla, le rompió una pierna al tirano de enjambre. El ser cayó al suelo y el capellán, aprovechando el movimiento de su golpe, acabó con la cabeza del tirano de enjambre, aplastándola contra el suelo.

Finalmente, Gerand se desmayó cuando sus últimas fuerzas le abandonaron.

- Es incríble que haya sobrevivido.... Con las heridas que tiene.
- Sí, pero será juzgado de todas maneras por negligencia. Puede que, si se demuestra que defendió correctamente la ciudad, no le condenen a muerte.

Gerand entreabrió los ojos. Pero deseó haberlos cerrado definitivamente ya, haber muerto, pues eso es lo que les esperaba a los acusados de negligencia, sobre todo, por una negligencia como la suya.

 



Quidam : Juego de rol
Quidam : Juego de rol
Precio: 13,95 €
 Imágenes
techEsta es una batalla que he jugado realmente. Fué de las mejores nunca. Espero les guste mi rela

 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
No hay comentarios Votos Estrellas
34 **
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
  No hay comentarios.

Otras webs de Planeta Ads Network:

MANGA - OCIO JOVEN | ULTIMAS NOTICIAS - ADN | Cursos a distancia - CEAC | CURSOS DE INGLES - HOME.ES | SERIES INFANTILES - PLANETA DIRECTO | NOTICIAS MADRID - ADN | CRUCEROS - OCIOCRUCEROS | FOTOGRAFIA - CONOCIO | Naves StarWars - PLANETA DeAGOSTINI | ADMINISTRACION DE EMPRESA - e-DEUSTO

Publicidad: Credit Cards - Loans - Car Insurance - Personal Loans - Loans
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros