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Porqué no debes dejar que un Gangrel cebollino entre en tus misiones de espionaje...
Las villas Cantabras, año 712 de nuestro señor. En el horizonte se recortan las figuras de un variopinto grupo de vampiros compuesto por un lasombra mandon, una ravnos maci-zorra, un gangrel metecacho, un tzimische al que se le iba un poco la pinza y un gangrel cenutrio.Estos cainitas (entre los que me contaba) tenian a modo de cometido encontrar al malvado seguidor de set que se ocultaba infiltrado entre las villas cantabras, que eran un feudo toreador ademas.
Nada mas llegar, la cosa pintaba fea, la principe era una tal Claudia Miza, una sexta borde que te cagas con unas ganas locas de empaquetarnos de vuelta a nuestra tierra. Si puede ser, claro, en forma de paquetitos de cenizas. Ademas estaba rodeada por un grupo de cortesanas que estaban a medio camino entre pendonas y rallantes. Mas o menos de y a duras penas vamos consiguiendo hacernos un sitio entre ellas y conseguimos intimar cada uno mas con una en especial.
Aprovechando que la situacion era favorable para nuestros planes decidimos, tras retirarnos a deliberar a un lugar apartado al que habiamos llegado por distintos lugares para despistar, que cada uno se pegaria mas a su "amiga" y trataria de sacarle toda la informacion sobre quien era el setita de las narices.
Tras llegar de nuevo a las villas cantabras comenzamos con nuestro plan. Todo comenzaba bien hasta que el gangrel membrillo le suel ta a su chica: "Melvianne, mira, que ultimamente te voy a hacer muchas preguntas y voy a estar muy pegado a ti, tu no te asustes. Pero es que mis amigos y yo estamos espiandoos para encontrar a un setita infiltrado. O sea que no me separare de tu culo." Tras esta joya de la sutileza huelga decir que nos costo lo nuestro que la señora claudia no nos fulminase.Pero mas o menos conseguimos irnos de alli sin bajas.
Ah! si, por si os lo preguntais: no, no encontramos al setita.
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