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El juego de Devir se vende como churros y trae aires frescos al mercado del rol.
No es nuevo, en sus primeros días a la venta, el juego de rol del Capitán Alatriste se ha ido vendiendo como churros. Parece que así se da respuesta a las ansias que tantos roleros venían manifestando en muchos foros (de internet y de fuera de ella) en cuanto a la necesidad de renovar y refrescar los títulos de este género que hoy podemos encontrar en las tiendas. "Más rol nacional" decían muchos, y aquí está, aunque sea de la mano de una empresa extranjera.
Visto el producto, es menester decir que Ricard Ibáñez y sus colaboradores se han puesto las pilas para acometer un proyecto que trata de aunar la calidad necesaria como para llevar al rol un clásico contemporáneo de la literatura. Se han cuidado tanto las formas como el fondo, adoptando al tiempo la riqueza verbal de la época (el Siglo XVII) en no pocos fragmentos (y personificaciones de Góngora, por poner un ejemplo), y la sencillez digna de aquél que se acerca por primera vez (o no) al lúdico mundo del rol.
Todo ello se encuadra en cerca de 270 páginas a todo color de papel satinado y exquisita maquetación, tapa dura y encuadernación más que aceptable. En el interior nos podremos deleitar con una acertada presentación de lo que es el rol y de cómo comprenderlo. No en vano el libro se encabeza con un manifiesto del propio Pérez Reverte en defensa del rol (artículo que se publicó en "El Semanal" en Julio de 1994). Para muchos, como la revista RPG de Edge Entertainment, se trata de un juego ideado para todos los que quieran inicarse en esto del rol, y bien puede ser el caso, pues la explicación pormenorizada del concepto es uno de los ingresientes esenciales del producto.
El sistema es muy sencillo. Esencialmente se trata de tirar tres dados de 6 caras y lograr con ello un número igual o inferior al valor de la habilidad de turno (estando ésta comprendida entre 3 y 18). Así mismo, la generación de los personajes es rápida y cómoda, contando con una serie de "plantillas" o arquetipos (13 concretamente) entre los cuales escoger, como el típico espadachín, un artista, un cérigo o una dueña. A partir de estos arquetipos, cada jugador deberá dar vida a su personaje, adquiriendo habilidades de unas listas clasificadas por tipos (comunes, villanas, escolásticas, militares y sociales).
Para aquellos que deseen matizar sus personajes al máximo, también se ha incluido un lista de ventajas y desventajas al estilo más clásico.
Pero no es mi intención dar aquí un resumen de las reglas, sino comentar mi opinión acerca del producto, y como muchos habrán adivinado ya, ésta es positiva. La principal razón es la adecuada relación calidad-precio (unos 30 €). Ya he hablado de la calidad gráfica, las ilustraciones que salpican todo el juego y la maquetación que le otorga dinamismo. Pero lo esencial es que trata de reflejar de la mejor forma posible el espíritu de las novelas de Reverte, con numerosos guiños a sus giros literarios, así como no pocos extractos de las novelas para ilustrar algunos párrafos. Es más, se han incluido secciones en las que se habla de la moda de la época, una explicación de las armas y las vestimentas, las costumbres sociales del momento y la situación del mundo a la sazón. Otro elemento de interés es la inclusión de los perfiles de personajes insignes de la époica, como el mismo Alatriste o el celebérrimo Quevedo.
Sin duda es un lujo para los amantes de la serie de novelas, aunque está claro que no satisfará a todos, ni a éstos ni a los roleros de toda la vida. Pero para gustos están los colores, y libre es la gente de no comprárselo.
No obstante, para algunos es un error que se trate de iniciar a nadie en el rol con este contexto, que tildan de altamente complejo. Yo creo todo lo contrario: es un contexto ideal, pues lo histórico no deja de ser un trasfondo ideal para llevar a cabo aventuras al estilo "Piratas", "Mosqueteros" o cualquier aventura que a uno se le pase por la cabeza. Es incluso un sano método de invitar a los más jóvenes a leer y a interesarse por los cásicos de nuestro Siglo de Oro.
Por otra parte, es de agradecer que lleguen a nosotros juegos con pretensiones de rigor y seriedad (otra cosa es que lo consigan, y eso lo juzgarán los consumidores), sin perder el gusto por la estética atractiva y el contenido interesante. Muchos creen que el mercado del rol está parado, que padece cierta crisis. Yo creo que el mercado está harto de juegos de medio pelo y esperan con ansia proyectos que no se los lleve el viento, como es el caso de Ert y Alkaendra. Para este año, Devir nos promete cuatro ampliaciones: Las pantallas del juego (con una aventura de Ricard Ibáñez), "Maestros de esgrima", "Las aventuras del Capitán Alatriste" y "Sólo Madrid es Corte". A la larga, eso es lo que aprecian los consumidores: rigor y que el juego no se quede en recuerdo de lo que pudo ser y nunca fue.
Esperemos que este sea un caso de continuidad, porque sinceramente creo que todos saldremos ganando. En todo caso, no hagáis caso de lo que aquí digo; simplemente id a vuestra tienda y ojeadlo. Puede que él hable mejor por sí mismo.
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