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Así, los juegos de rol permiten el desarrollo de las habilidades sociales básicas que con frecuencia son dejadas de lado por la educación formal. Por último, es muy frecuente que los Masters pidan a sus jugadores que actúen (roleen) sus personajes en los momentos críticos: al realizar un hechizo, al encontrarse en un conversación en una taberna, al intentar convencer a una audiencia reticente de que las luchas contra dragones son un evento cotidiano en la vida de un aventurero. Todas estas situaciones presentan una excelente oportunidad de ejercitar las habilidades histriónicas y obligan a improvisar, al tiempo que genera un ambiente de camaradería y diversión entre los jugadores.
Es importante recalcar que todas estas habilidades son relativamente escasas y, por lo tanto, son muy valoradas en el mundo laboral actual, ya que contribuyen a mejorar de forma importante las relaciones interpersonales.
Parece una tontería pero los asesinos del caso de Madrid (me parece que fue allí) no eran enfermos mentales según los analisis psicológicos (por muy dificil que nos sea admitirlo). Solo eran personas que, bajo mi humilde punto de vista, vivían TERRIBLEMENTE frustrados por algo y encontraron una via de escape para la depresión: el rol. Cuando alguien tiene problemas de ese tipo, problemas que afecten la personalidad de uno, y conoce el rol, este se convierte en un arma en lugar de la maravillosa afición que nos une a los roleros. Se convierte en un "movil de asesinato" mas que en el arma.
La evolución que se me antoja siguen estas personas es la siguiente:
- Tus problemas personales llegan a abrumarte de tal modo que tu personalidad se vuelve vulnerable. Ni te reconoces ni te reconocen los demas. Te sientes perdido y desesperado. En definitiva: OLVIDAS QUIEN ERES.
- Despues conoces el rol (o ves una pelicula impactante como Matrix, no olvidemos lo de Denver). Se te da la oportunidad de adoptar la personalidad de un personaje que no tiene tus problemas. Es una función de evasión que todos tomamos prestada de nuestros hobbies.
- Descubres que solo te sientes bien las tardes de juego. Cuando te sientas en la mesa, delante de la tu fich... esto.. de la ficha de tu personaje es como si llevases toda la semana conteniendo la respiración y recibieses de golpe todo el oxigeno del planeta. El personaje generalmente éxito en sus aventuras mientras que tu... bueno...
- Sin querer, y de forma tan gradual que no tienes tiempo de reaccionar, tu subconsciente va desplazando tu "malherida" personalidad (la del frustrado, la del fracasado) por la imponente personalidad de tu personaje (la del aventurero, la del mago poderoso, la del leal guerrero).
En esto punto pueden ocurrir dos cosas (siempre desde mi punto de vista):
A - Intentas ocultar tu "verdadera" personalidad (la del aventurero) bajo la máscara de ese perdedor (tu antigua personalidad) como hacía Superman con Clark Kent. Esto ocurre la mayoría de las veces (gracias a Dios).
B - Llegas a la conclusión de que el mundo que te rodea es una farsa que intenta ocultar el "verdadero" mundo (el mundo de juego, llamese Kryn, Tierra Media, Grendopolán, etc.). No solo eso. Has descubierto que tu jefe es en realidad Grum, el chamán orco que estabas buscando durante tanto tiempo, que te mata a trabajar para que en el momento de la confrontación final estés tan reventao que no puedas defenderte. "Gracias a Dios" has desenmascarado sus planes y sabes que puedes evitarlo. La mejor defensa es un buen ataque.
Este último comportamiento es el que da como resultado las sangrientas atrocidades que desprestigian tanto a este mundo del rol y a todos sus pobladores. Podemos encontrar ejemplos claros en la pelicula española "Corazón de Guerrero" y en el manga "Perfect Blue" (este último titulo no tiene que ver con el rol, pero si con el obsesionamiento asesino. Un caso muy parecido. Recomendado).
Espero que no haya sonado a crítica ya que lo último que querría es echar tierra sobre una de mis mas amadas aficiones. Tened presente que es solo una opinión, un punto de vista más, algo que se puede refutar. Pero lo que quiero dejar claro es que debemos seguir jugando al rol... pero sabiendo quienes somos.
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