|
Lenegor es un joven Elfo de un pueblo pequeño.
Los Warself son una raza totalmente destructiva y malvada, que amenazan con controlar toda la Tierra Media.
Esta es la historia de este joven Elfo y sus hazañas.
Lenegor
La noche cubría los campos y praderas, el cielo despejado y con estrellas poblándolo sonreían y los grillos comenzaban a cantar, era el primer día de verano, riftel en el idioma de los Elfos, soplaba un viento que renovaba el aire de las casas y despejaba las mentes, el pueblo de Bondar dormía y con un profundo silencio poblaba las tierras, la oscuridad de la noche envolvía en mantos a las personas de allí, Elfos tan amables capaces de compadecerse de Orcos, pero eso en otros tiempos, ahora se había de desconfiar de todo aquel extraño que merodee por los alrededores, ya que el pueblo de los Warself, criaturas parecidas a los Hombres, de un color oscuro y muy altos, fibrosos y rápidos con una vista tan aguda o incluso más que los Elfos, dientes filosos y puntiagudos como las uñas de sus grandes manos que parecían garras se habían puesto en contra de todas aquellas razas que no crean en el dios Monder-fel, el creador del unvierso y toda clase de vida para ellos, y eran capaces de matar a un niño indefenso si no es creyente de ello, el pueblo de los Enanos cayó en sus garras y su especie ya está casi extinta, solo queda 1 y está encerrado en el castillo del rey Defengard, el amo de los Warself, que lo guarda como trofeo, el pueblo de los Hobits está en guerra, pero es difícil que caiga, los Venengar, criaturas descendientes de los Orcos y en partes de los Duendes, verdes, fuertes pero un poco torpes y de corazón puro, no como los Orcos, se han aliado con ellos y prometen defender al pueblo de los medianos, que tiene un ejército inexistente pero colabora en la batalla.
Por otro lado los Hombres se marcharon junto con los Magos a tierras lejanas, más allá del océano que rodea el continente donde viven todos, y nunca más volvieron ni fueron vistos.
Nadie se atreve a cruzar el océano en busca de tierras nuevas ya que en estas aguas viven los Exfolider, monstruos parecidos a un calamar gigante, con dos cuernos en su cabeza y 20 tentáculos de 40 metros de longitud cada uno, pueden llegar a medir cerca de los 100 metros en total, tienen una mirada malvada con unos ojos rojos penetrantes capaces de asustar al más valiente, una boca con dientes de 10 metros afilados y acabados en punta capaces de desgarrar las rocas más duras como si fuera aire, y se cree que estos dos pueblos han sido engullidos por estas bestias.
El reino de los Lagartos se encuentra en las montañas de Drueiden, al norte del continente y no quieren saber nada de otras especies, el que se acerca a sus tierras es destruido.
Los antiguos amos del mundo en tiempo remotos donde gobernaba el caos, los Demonios, se encuentran enterrados bajo tierra a miles de kilómetros, mucha gente dice que han muerto completamente mientras que otros dicen que renacerán para acabar con todo ser vivo sobre esta tierra, transformar los océanos, mares y ríos de color rojo y gobernar el mundo hasta el fin de los tiempos.
Muchas personas en esta tierra son creyentes en dioses, pero la mayoría ha dejado de creer porque piensan que si existieran querrían lo mejor para el mundo donde viven y otros rezan sin saber lo que en realidad significa.
Cada día de vida se suma a una montaña de esperanza que crece poco a poco, la esperanza de poder vivir una vida sin batallas, con paz, y disfrutar del placer de seguir respirando, porque para muchos, ese placer ya no existe.
Los ejércitos de los Warself avanzan y crecen sin saber la razón, los soldados son cada vez más fuertes y resistentes, y eso dificulta poder matarlos, los cielos son, la mayoría de los días, grises con tonos rojos y un viento fuerte y seco, parece que fuera un maleficio.
Cada vez hay más uniones entre razas, los Elfos están negociando con los Pinraft y los Duendes, los Pinraft son descendientes de los Demonios en cuanto a capacidad física, y su corazón es tan puro como el agua de los Valles de la Luna, son de un color rojizo, con un cuerno en su cabeza, fuertes y fibrosos, no llevan armadura pero una espadas muy grandes y filosas y en cambio los Duendes son criaturas verdes y pequeñas, expertas en magia tanto como los Magos o algunos incluso más, capaces de hechizar todo un reino entero bajo las sombras, con una nariz puntiaguda y ojos grandes, cuerpo flaco y cabeza más grande, sus manos tienen unas uñas largas y puntiagudas, y se combaten solo llevan armadura y alguna daga, porque las espadas son demasiadas grandes para ellos y utilizan más como arma la magia que armas materiales.
Extracto del libro de Awintor, joven escritor Hobit. Su libro más conocido fue "La Guerra de la Tierra Media", y de el se sacó este extracto, en el que se describe un poco la situación de la Tierra Media en esos tiempos y explica las características principales de algunas razas de esa época.
Capítulo I
Lenegor se acercó al animal caído, era un pájaro, de color rojizo con las alas pegadas al cuerpo, tenía un pequeño corte en la panza, de unos 4 centímetros de longitud, el pájaro miró con ojos melancólicos al joven Elfo, este le devolvió la mirada.
Âmurat dí moltrac-füs taç- dijo, y en ese momento el pájaro se puso de pie en sus manos, lo miró, abrió sus alas y echó a volar.
Lenegor sonrió, dio media vuelta y caminó hacia las praderas de hierba fresca y verde que había en los campos que envolvían su pueblo. Este era no muy grande, con unas 30 casas de piedra con techos de paja recubiertos de una substancia llamada Olorot, que servía para que no traspase el agua cuando llovía.
Cada casa tenía una pequeña huerta en su patio, y una entrada principal. Las casas tenían, mayormente, 3 habitaciones, y un lugar donde cocinar de donde salía una chimenea para que no se acumule humo. El promedio de habitantes por casa era de 3, y en total en todo el pueblo había cerca de 90 habitantes, un 30% eran ancianos, un 50% eran jóvenes y niños y un 20% adultos.
La mayoría de las personas se dedicaban a la agricultura y a conrear animales en los campos de alrededor, luego, mas o menos la mitad de lo que sacaban se lo quedaban y lo otro lo comerciaban.
Lenegor era huérfano de padre, que había muerto en una guerra, vivía con su madre y su hermano pequeño, Siriclas, que tenía 20 años (entre 5 en nuestra edad, porque los Elfos son casi inmortales).
Lenegor tenía cerca de 80 años Élficos, 20 de nuestra edad, medía cerca de 1,88m, su cabello es de un color rubio con las raíces castañas, sus ojos de color verde eran profundos y guardaban muchos secretos, era un joven atlético, sabía manejar muy bien los arcos y sabía lo necesario para enfrentarse en un combate cuerpo a cuerpo.
Lleva una ropa de color gris oscura con una capa casi negra sostenida por un broche de plata con forma de hoja de limonero, era un regalo que le había dado su padre antes de que partiera hacia la guerra.
Él siempre ayudaba a su madre, cuidaba a su hermano cuando ella se iba, trabajaba el campo para conseguir comida y ayudaba a limpiar su casa, era muy responsable para su edad, pero su madre le había dado un día libre para que descanse y despeje su mente.
Lenegor se dirigió hacia su casa a buscar a su madre, entró pero no había nadie, supuso que se había ido con su hermano, salió y fue hacia la huerta, le gustaba hablar con las plantas, muchas personas se reían de el, pero el sabía que las escuchaban y que eran amigas suyas, les contaba sus secretos y cuando se sentía triste se desahogaba hablando con ellas, cuando estaba contento les decía el porque y cuando no, no les hablaba demasiado.
|
 |