Demasiado triste para no ser bonito |
|
26-11-2003 06:20
Por: Neyara
|
|
 |
|
Me han dado ganas de publicar algo nuevo que escribí hace poco, durante una mala racha...(como veréis tengo muchas!!)y aquí estoy otra vez.Ojalá os guste...Es bastante triste,pero como digo yo siempre....lo triste es bello!!Gracias por leerlo!!Miqueli a tod@s!
Con la luz que entra
A tientas por mi ventana
Apenas si adivino a ver
Si llegó ya la mañana.
Cierro los ojos de nuevo
Y me aferro a mi llamada,
Y sin mucho esfuerzo noto
Qué poco me importa nada.
En mi cama de conchas y olas
Espero a consumir la llama,
A que la espuma blanca y fría
Apague esta luz azulada.
La hora en la que he de partir
Me parece aún tan lejana...
¿Qué estáis haciendo sin mí?
¿Qué es lo que altera mi calma?
¡El temor es hoy más grade!
Me consume, y me arrastra,
Y yo atónita le miro
Como quieta me desgasta...
El miedo es hoy muy ruidoso.
Me ensordece, y me aplasta,
Y yo cansada le oigo
Como rendida me engaña.
Y me susurra al oído:
¡Ya no vuelvas!¡Ya no vayas!
Yo con tristeza pregunto
Algo que ya no hace falta.
Un ¿por qué? Que ya conozco.
Un ¿por qué? Ya respondido.
Porque ayer caí en las redes
Del pescador llamado olvido.
La vida es así de cruel,
La vida es así de tramposa,
Se vuelve oscura y marchita,
Se pudre igual que una rosa.
El tiempo corre ligero,
Mi jaula es muy celosa,
Por eso quiero consumirme,
Y ya no creo en otra cosa.
Porque sé que cuando vuelva
El mundo ya habrá cambiado,
Y yo vagaré escondida,
Puerta a puerta, lado a lado.
Desearía que de verás
No llegase la mañana,
Cierro los ojos, y duermo,
Y al dormir no sueño nada.
Un día ya cumplí mis sueños,
Una tarde ya olvidada
Os mantuve aquí en mi pecho,
Como cadena dorada.
Un día brindé por vosotros,
Y brindaría de nuevo
Porque fueseis para siempre
La eternidad que deseo.
Acabé abriendo los ojos,
El día claro brillaba,
Y bajando la escalera
Decidí que me marchaba.
Hundí los pies en blanca arena,
Hundí mi ser en agua clara,
Y en lo más profundo hallé al fin
Oscuridad tal que heló mi alma.
La soledad cogió mi mano,
Pero el miedo aún me gritaba
Que no volviese con vosotros
Que no me valdría de nada.
Y recordé vuestras sonrisas,
Y supe que erais felices,
Y que no os hizo falta nada
De todo aquello cuanto hice.
Y decidí hacer caso al miedo,
Y nadar hasta vuestro olvido.
Y de cualquier forma era tarde,
Porque yo ya me había ido.
La llama por fin se apagaba,
Me abrazaba violento el frío,
Y yo me moría sabiendo
Que siempre os habría querido.
¡Pero no deseaba morirme!
¡Sé que no lo deseaba!
¡Quería volver y teneros!
¡Quería encender esta llama!
Y luché un poco, amigos,
Luché un instante de rabia
Por volver un día a sentiros,
Por demostrar que os amaba...
Pero me acabé durmiendo
En fuego rojo y en calma,
Tumbándome en vuestro olvido,
Sabiendo que yo os amaba.
|
 |
| |
|
|
|
|
 |
|