|
Infogrames da un golpe maestro con esta adaptación portátil de V-Rally 3. El modo 7 y los recorridos planos dejan paso al relieve, a los polígonos, a las texturas... e incluso al pop-up. ¡Verdaderas 3D, vamos!
Digámoslo ya para empezar: ¡V-Rally 3 es una
maravilla! Nunca antes, habíamos visto un juego de carreras tan impresionante
en Game Boy Advance. Su realización es revolucionaria y su jugabilidad
diabólica.
Decididamente la Game Boy Advance nos sorprende día tras
día. En V-Rally 3, acabados los recorridos planos a lo Out Run aparecen
las pistas formadas por polígonos. Los decorados dejan de ser simples objetos
2D; nuestro coche corre por una pista en 3D. Este modelado da una verdadera
sensación de profundidad y de velocidad. Muchos de los recorridos están llenos
de baches y de descensos vertiginosos. Esta elección técnica proporciona una
buena sensación de velocidad que se multiplica cuando se juega en vista
interna. V-Rally 3 es el primer juego de carreras de GBA que tiene
una visión subjetiva. La cámara no está colocada delante del vehículo,
sino detrás del cuadro de mandos (manos al volante, cuentakilómetros, etc.). Y
un detalle curioso: el parabrisas se agrieta al mínimo golpe. Tras algunos
choques, el jugador conducirá a ciegas. La interacción entre el vehículo y el
medio exterior está muy bien conseguida.
Sin embargo, aunque la realización de V-Rally es asombrosa, sufre un
ligero defecto propio de los primeros juegos de carreras en 3D que conocimos: el pop-up.
Algunos recorridos tardan un poco en visualizarse. Un defectillo menor teniendo en cuenta la proeza de estar programado para portátil, pero
presente al fin y al cabo.
El cartucho propone en total cuatro modos de juego: V-Rally
Mode, Time Trial (contrarreloj), V-Rally Cross y Multijugador (que no hemos
probado). El primer modo os propone participara en una competición de rally. Corriendo solo
en la pista, el jugador debe superar varias etapas en un tiempo récord.
Pero antes de ponerse a acelerar como un loco, ha de seleccionar una escudería
y un vehículo. Hay varios constructores y coches para escoger (Renault Clio,
Volkswagen Polo, Opel Corsa, Citroën Saxo, etc.). Por supuesto, hay otros
bólidos que se pueden desbloquear. Tras haber escogido juiciosamente uno de
los vehículos, el jugador tiene que modificar algunas de sus características:
adherencia, dirección, neumáticos... Pero atención, estas piezas se
gastan muy rápidamente y el mínimo choque las estropea. Pero igual que en la
realidad, no se pueden reparar sobre la marcha, sino que se debe pasar por un
taller, que aparecerá cada dos etapas.
El V-Rally Mode propone un gran número de recorridos repartidos en siete
países (Francia, Finlandia, Kenia, Alemania...). Cada país tiene varios
tipos de superficies: tierra, asfalto, nieve, grava, etc. Destaquemos que
las pistas son muy variadas. Algunas curvas son un poco más anchas que otras y
provocan derrapes asombrosos (sobre todo si no nos la pegamos). Algunas carreras
se pueden llevar a cabo bajo diferentes tipos de condiciones.
V-Rally 3 ofrece también un modo arcade
llamado Cross, que propone tomar parte en varios campeonatos (comarcales,
regionales y nacionales). Al contrario que en el V-Rally Mode, el jugador puede
pilotar varios vehículos desde el principio y hacerlos competir en circuitos
cerrados (como el Rally Cross). El jugador se enfrentará a otros tres
competidores dirigidos por la CPU. El realismo se ha dejado de lado para
dejar paso al arcade puro y duro. Los vehículos ya no tiene
desperfectos y es imposible modificarles los parámetros.
Aunque este modo parece divertido y desestresante, echamos de menos el no
poder jugar en visión subjetiva, a causa sin duda, del gran número de coches.
Esta opción sólo está disponible en el V-Rally Mode y en el Time Trial, en el
que el coche del jugador está en la pista, luchando contra el reloj.
La conducción es bastante técnica en los modos tipo "simulador" y varía en función
del vehículo y del terreno. Aquí no se trata de jugar con el acelerador, ¡hay
que saber frenar en el momento justo! Las curvas son muy tortuosas, algunas
tienen 90° y otras son súper cerradas. Por desgracia, los desarrolladores se
han olvidado de incluir el freno de mano. Es un poco molesto ya que esta opción
hubiera permitido tomar mejor las curvas complicadas. A pesar de esta ausencia, el
control es excelente e intuitivo.
V-Rally 3 es una verdadera obra maestra con
una realización alucinante dadas las posibilidades de la máquina. No
pensábamos que la GBA fuera capaz de gestionar un entorno 3D tan
estupendamente. Mientras que los hay que no aprovechan las capacidades del PC y
de otras consolas de salón actuales, aplaudimos el éxito del día: V-Rally
3, que posee un motor parecido al de los primeros juegos de
carreras en 3D de la PSone. No está nada mal para una pequeña consola portátil.
|