|
Para los amantes del mundo de tinieblas aquí hay un ejemplo de los riesgos de jugar Mundo de Tinieblas (MdT) en general en vez de un juego por vez.
Como cualquier narrador, o jugador de mundo de tinieblas se sabe la regla de oro, no voy a perder tiempo explicándola.
En lo personal yo narro MdT, porque empecé jugando MdT y no sólo Vampiro la Mascarada que es la razón de este mail. Uno todos los juegos en el mismo mundo. Los Narradores de Mago sabréis que una regla "absoluta" en la magia de tiempo, es que puedes avanzar en el tiempo, pero no retroceder. Desafortunadamente mi narrador no lo consideraba así, y es que dice claramente en el libro que implica
la muerte segura... ¿pero si ya estás muerto?
Basándose en eso diseño una trampa con magia de tiempo para nosotros pobres vástagos (snif). Ocho éramos al entrar al subterráneo aquel, ocho caímos en la trampa. Nuestro narrador hizo una tirada secreta, comunicándole a los otros siete jugadores que el personaje más antiguo y poderoso de la partida se desintegraba ante sus ojos. Ese era mi personaje, aunque admito que se debía principalmente a la frecuencia con la que jugaba, recibiendo 3ptos de experiencia por vez, y además mi aura negra tenía ribetes de color.
Gracias a la frecuencia con la que jugaba ya estaba en 7 generación, con todos los poderes de mi clan, el clan Gangrel, al máximo posible (6). Hasta ahí todo bien. El problema empieza ahora.
Mis compañeros de partida me vieron desvanecerme pues fui enviado al pasado. Después de la partida el Narrador me hizo hacer una serie de tiradas de Fuerza de Voluntad (7) para ver si sobrevivía al viaje sin desintegrarse mi conciencia o mi cuerpo. Dificultad 9, 5 éxitos, me pedía. Ya que según manual es el máximo nivel de éxitros que se contempla. Hasta ahora solo había roto una regla de un manual que no tenía nada que ver con Vampiro la Mascarada... por lo que se lo puede permitir, si narra Mascarada.
Milagrosamente, conseguí los éxitos necesarios. Por cierto mi humanidad no era muy alta (4). Milagrosamente, jamás había caído en Frenesí. Llegué a un mundo donde los tremere todavía no existían, la inquisición tampoco, pero los lupinos estaban haciendo una especie de "limpia" de humanos (Impergium).
Sin darme cuenta estaba luchando codo a codo con Vastagos míticos. Cuando alguno de ellos caía les ofrecía seguir viviendo en mi cuerpo dándome un poco de poder en el proceso (Diablerie) pocos fueron, pero algunos asintieron, permitiéndome bajar 3 generaciones más, recibiendo varias personalidades más.
Imaginen a un chico de las favelas de Brasil, convertido en un poderoso vástago de 4ª Generación. Solo porque el narrador lo quiso, sobreviví a esa batalla. Después de la batalla, me disponía a alejarme, cuando Saulot en persona preguntó mi nombre. Obviamente no entendí nada de lo que él me decía. Fue en ese momento que me di cuenta que los que habían asentido (obviamente, con la cabeza) tampoco habían entendido lo que les dije... chequeo de Humanidad inmediato. Salvé en la tirada, y caí de rodillas murmurando "yo no sabía... no podía saber... no fue mi culpa". Tardé varios años en aprender a comunicarme con los vástagos de esa época... Saulot en persona me tomó como su protegido, ya que tras intercambiar nombres al estilo Tarzán (yo Karantu... tú Saulot) me di cuenta del peligro que pendía sobre el cuello de ese guerrero mítico. Mi malicia empezó a tramar la destrucción de los Tremere antes de su nacimiento. Después de un largo período de aprendizaje además de aprender el idioma aumenté también en poder. Lo bueno es que conocí el mundo entero al lado de Saulot. Mi intención era convencerlo que se quedara en sudamerica a descansar en letargo para prevenir el nacimiento de los Tremere. Pregunté además por la actividad de los Baali en el mundo... en resumen... llegué a un punto en el que formé mi propio clan secreto. Y todo por modificar una sola regla.
|
 |