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Presentado en el último E3, Sly Cooper and the Thievius Raccoonus fue la sorpresa de PlayStation 2. Este juego en cell shading es una parodia de Metal Gear Solid y marca el nacimiento de un nuevo género: el de plataformas-infiltración.
Junto al mediático Ratchet & Clank, Sony
presentó en el E3 el título Sly Cooper, otro juego de plataformas de PlayStation 2.
Detrás de este nombre misterioso se esconde un título de
jugabilidad original que mezcla varios estilos de juego. Además, Sly Cooper
está aliñado con un humor irresistible que no duda en parodiar a algunos
videojuegos, como por ejemplo al célebre Metal Gear
Solid.
A pesar de las apariencias, Sly Cooper difiere de Ratchet
& Clank y de otros como Jak & Daxter. Contrariamente a
estas producciones, este juego de plataformas en 3D en tiempo real propone una
aventura lineal en la que el camino ya está trazado. Sin embargo, el personaje
no evoluciona en un pasillo estrecho, como Crash Bandicoot, sino en amplias
zonas cerradas. En algunos momentos, el jugador puede escoger el nivel que desea
empezar en primer lugar. Esta selección es optativa ya que no estamos obligados a
acabarlos todos para acceder al mundo siguiente.
Sly Cooper and the Thievius Racoonus retoma un poco el espíritu de los
antiguos juegos de plataformas en 2D (niveles lineales, 100 piezas = 1 vida,
etc.) con la añadidura de una realización actual y una jugabilidad original.
Lo más sorprendente de Sly Cooper and the Thievius
Racoonus es que parece una parodia de Metal Gear Solid. Nuestro
mapache no es un espía, sino el benjamín de una familia de ladrones. Los
malos le han robado la herencia y la han dispersado a través de sus tierras.
Ayudado a distancia por Bentley, la tortuga,
Sly tendrá que infiltrarse en su madriguera y recuperar sus bienes. Desde los
primeros minutos, nos damos cuenta de que los desarrolladores se han inspirado en
la obra de Hideo Kojima (MGS2 de PS2). Efectivamente, Sly se comunica con
Otacon...digo, no, con Bentley gracias a un códec (se puede hacer variar el
ángulo de la cámara que filma los rostros). La tortuga prodiga sabios consejos a
nuestro protagonista y deja ir, de vez en cuando,
algunas trolas. Los movimientos de Sly también recuerdan a Solid Snake. Como
él, puede utilizar los gemelos, puede agarrarse al borde de un muro o esconderse en
un tonel e ir avanzando sobre la punta de los pies. Sus habilidades le
permiten progresar sin que nadie advierta su presencia porque, como buen ladrón, Sly
debe jugar la baza de la discreción. Hay que evitar a toda costa los
proyectores, los haces de luz y a los centinelas. Si por desgracia, alguien
advierte la presencia de Sly, la alarma se dispara y activa los proyectores y
los haces de luz se transforman en lásers ardientes. Al mínimo contacto, Sly
pasa a mejor vida. Cabe decir que el mapache carbonizado no es comestible.
Sly Cooper and the Thievius Racoonus (juego de palabras en latín e
inglés) ofrece una jugabilidad ingeniosa que mezcla hábilmente la plataforma y
la infiltración. Pasamos de la escalada de un tejado a un divertido "escondite"
con los guardianes. Esta demo es una verdadera delicia que deja
presagiar un juego muy entretenido.
Nadie lo puede negar, Sly Cooper es una monada. Los
personajes en cell shading (efecto cómic) y sus magníficos decorados en 3D
impresionan. El diseño del protagonista es excelente (el look un poco british)
y su arma, una enorme hoz, es verdaderamente original. Bien manipulada,
permite cargarse a un enemigo, recoger piezas o agarrarse a una cuerda (sin
cortarla, claro). Los
niveles se presentan inmensos y tienen una gama de colores muy variada.
La animación sigue el mismo ejemplo y parece bastante fluida. Notaremos ligeras
ralentizaciones cuando destruyamos un elemento del decorado. Recordemos,
también, que este título saldrá pasadas las vacaciones y que hasta entonces los
desarrolladores tienen tiempo de corregir este defecto técnico. El control es inmediato y los comandos sencillos (doble salto, golpe de
hoz, agarrarse con el botón redondo, etc.). El hecho de poder pivotar la
cámara con el stick derecho (como en Jak & Daxter) ofrece una
jugabilidad más precisa e intuitiva.
Sly Cooper and the Thievius Racoonus se presenta
como una pequeña bomba. Los gráficos en cell shading y los guiños a Metal Gear Solid
ofrecen a este juego de plataformas un espíritu de dibujos animados y de
desfase. Seamos mayores o pequeños, el encanto de Sly nos hechiza. Ya los
habéis comprendido, esta demo jugable nos ha encantado y apostamos fuerte por
este nuevo héroe, digno competidor de Jak & Daxter, Ratchet & Clank,
pero también, y eso es lo más sorprendente, de MGS 2. Nos tendremos que
armar de paciencia puesto que Sly Cooper and the Thievius Racoonus no saldrá hasta otoño en Europa.
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