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Con su intriga maniquea y su apoyo a la violencia, Soldier of Fortune 2 puede suscitar indignación. De todas maneras, también puede ser el remedio perfecto para calmar las pequeñas frustraciones cotidianas. Un buen disparo de fusil... y se quita el estrés cosa mala.
¡Menos mal que existe John Mullins! Después de haber
erradicado del planeta a una banda de malvados terroristas que traficaban con ojivas
nucleares en el primer Soldier of Fortune, nuestro mercenario bigotudo es
solicitado de nuevo para salvar al mundo. Esta vez, otra banda, aún más
malvada, ha creado un arma biológica capaz de diezmar a toda la humanidad. Aunque
el juego se base en hechos reales (las investigaciones rusas del complejo
Biopreparat), y transcurra en lugares de verdad (Colombia, Hong Kong, Kamchatka
…), la intriga de Soldier of Fortune 2 no deja lugar a la sutilidad,
John Mullins es uno de los buenos que va a luchar contra los malos malísimos.
Sin remordimiento alguno, podremos masacrar a todo ser
viviente que se cruce por nuestro camino, excepto a algunos personajes clave de
la aventura que tendremos que proteger para que la misión continúe por el buen
camino. Para ello, John Mullins dispone de un arsenal impresionante que, a
medida que transcurra la aventura, se irá haciendo cada vez más devastador. Las
armas van desde las pistolas (M1911A1, US SOCOM Mk. 23 ...) , a los fusiles de
percusión (M590 ...), pasando por las metralletas (M16, AK74, M4 ...), los
fusiles de alza automática (MSG90A1 ...) hasta un prototipo del ejército
americano, el OICW, capaz de disparar balas explosivas con detonación
programada. Varias de estas armas pueden tener algún que otro accesorio
(silenciador, linterna, bayoneta...), la elección de las armas al principio de
la misión es muy amplia. Éste será el único momento del juego que requerirá
un poco de reflexión.
El resto del juego, es acción pura y violencia
en estado bruto. Soldier of Fortune 2 pasaría inadvertido si no
fuera por el sistema de localización de daños que permite ir desmembrando a
los adversarios a base de balazos. Un golpe con el fusil en la cabeza y la mitad
del cráneo salta por los aires, con un bonito chorro de sangre; una enorme
ráfaga de metralla en las piernas, y ahí tenemos a nuestro hombre por los
suelos, nadando en un charco de sangre. Y aún hay más, un adversario herido de
muerte titubeará unos segundos antes de caer emitiendo un lastimoso quejido.
Unos segundo durante los cuales no podremos reprimirnos las ganas de meterle una
o dos ráfagas de metralleta en el pecho para acabarlo de rematar. Una
tentación asesina que resume por completo el interés del juego: violencia
gratuita y tan exagerada que roza un montón de veces los límites del ridículo.
Allí donde algunos podrán denunciar una violencia chocante, nosotros vemos un
juego desestresante. Evidentemente, Soldier of
Fortune 2 no es adecuado para un público demasiado sensible o demasiado
joven. El juego no está recomendado para menores de 18 años; queda en manos
de los padres que sus hijos jueguen o no.
Soldier of Fortune está apoyado por una realización
casi sin errores, el equipo de Raven software conoce bien el motor 3D de
Quake 3 y lo demuestra. Los decorados están muy cuidados. Lo más
impresionante es, seguramente, la selva colombiana que, con su vegetación
frondosa que oscila con el viento, da verdaderamente la impresión de que nos
estamos paseando por un bosque tropical. Y algo importante en este tipo de
juegos, los cuerpos caen de manera bastante realista, adaptándose al relieve.
Al matar a un enemigo en el borde de un balcón, éste se desplomará sobre la
barandilla, con los brazos colgando. En cuanto a la interacción con los
decorados diremos que se puede destruir un buen número de elementos; los tiros
dejan impactos de bala sobre las paredes. La capacidad de destrucción no
está mal, pero podría ser un poco mejor.
Sin embargo podemos recalcar algunos defectos, como por ejemplo, la
presencia de paredes invisibles infranqueables que impiden que vayamos a
cotillear allí donde los desarrolladores no han previsto que vayamos. Aún más
molesto es que nuestros adversarios aparezcan súbitamente en la pantalla en lugares
que unos segundos antes estaban vacíos. En estas condiciones es imposible
realizar tácticas de acercamiento. Soldier of Fortune 2 no es para
nada sutil, pero ahí radica su "encanto". En definitiva: estamos ante un juego correcto tanto en el modo en solitario como en multijugador, pero que no ofrece nada que no hayamos visto antes cien veces.
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