Judas Priest, los dioses triunfan en directo |
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01-07-2004 20:36
Por: Locky P.
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Judas Priest actuaron en directo con el apoyo incondicional de alrededor de 10.000 personas.
El regreso de Rob Halford con Judas Priest fue el motivo de que el Pabellón Olímpico de Badalona recuperara una imagen clásica de la época dorada del heavy metal en España, la de un recinto colapsado por alrededor de 10.000 eufóricos seguidores de una de las bandas pioneras del estilo.
El evento, considerado el acontecimiento del 2004 en lo que a heavy metal se refiere, no sólo reunió al carismático vocalista con sus colegas. También significó la reunión de dos generaciones. La que vivió el nacimiento de la banda de Birmingham y su posterior ascenso hasta el liderato del heavy metal mundial, y la que conoció al grupo ya como un valor establecido, pero que también sufrió con la crisis que llevó al grupo a separarse de su vocalista.
En una actuación tan significativa no podía faltar un telonero que estuviera a la altura de las circunstancias. Nadie mejor que Barón Rojo, el grupo que más relevancia, nacional e internacional, ha alcanzado a lo largo de la historia del heavy español.
Para los hermanos De Castro, no era cuestión de demostrar nada. Ya lo han demostrado todo y quedan al margen de las circunstancias técnicas que puedan presentarse en un concierto. En este caso, el que el equipo de sonido no fuese bastante potente como para inundar todos los rincones del enorme Pabellón Olímpico de Badalona. Ya son sabidas las limitaciones a las que deben someterse los teloneros.
Barón Rojo apostaron por lo seguro y despacharon su actuación con ese puñado de clásicos que les sobran para llenar de calidad cualquiera de sus actuaciones.
Obviamente, apelaron a su Volumen Brutal en la gran parte de sus 65 minutos de actuación. Iniciaron con el tema que lleva su propio nombre y que pertenece a su grabación debut Larga Vida al Rock and Roll. Luego, fueron pasando ante la aprobación del público, Son como Hormigas, Las Flores del Mal, Incomunicación, Hermano del Rock and Roll, Concierto para Ellos y Cuerdas de Acero, entre otros.
La nota sorpresiva de la actuación la protagonizó la aparición de Michael Schenker. El alemán, que por su vestimenta parecía más un turista que el héroe de la guitarra que todos conocemos, tocó unos de sus clásicos junto a los barones, ante la incredulidad de los presentes.
Una vez retomado el mando por Armando y Carlos de Castro, se sucedieron los éxitos del grupo hasta el bis de despedida con el infaltable Resistiré.
La puesta en escena de Judas Priest no fue demasiado teatral, pero sí contó con los ingredientes necesarios como para mantener entretenido al público.
Una pasarela rodeando el escenario, gradas en el centro con la batería incrustada en ellas y un telón en el fondo con un logotipo representando un enorme ojo, era todo lo que se dejaba ver.
Con un ojo electrificado formando parte del escenario, el inicio no podía ser otro. Sonaron los primeros acordes y rápidamente se reconoció la intro The Hellion, interpretada por K.K. Downing, Glenn Tipton, Ian Hill y Scot Travis, cada uno en su lugar. Pero faltaba el más esperado, Rob Halford. De repente, la pupila del enorme ojo desapareció para aparecer en su lugar el vocalista de Judas cantando, Electric Eye.
Si alguien tenía dudas sobre quién estaba en el escenario, el siguiente tema, Metal Gods se encargó de aclararlo. Efectivamente, eran los dioses del metal.
Rob, que había desaparecido de la pupila del ojo, apareció en lo alto de la pasarela impulsado por un mecanismo hidráulico. Al ritmo que marcaban sus compañeros, fue descendiendo por las escaleras con pasos robotizados hasta plantarse en el filo del escenario ante el delirio de los presentes.
La reunión se había consumado, Rob Halford, tras un largo periodo de ausencia estaba de nuevo junto a sus colegas de Judas Priest.
Heading Out To The Highway fue el siguiente tema, tras el cual, Halford desapareció del escenario para volver con apariencia del vampiro Nosferatu e interpretar The Ripper y A Touch Of Evil.
De vuelta con su vestuario metálico, el concierto continuó con temas tan inevitables como esperados, The Sentinel, Breaking The Law, The Green Manalishi y Painkiller. Pero Judas también se atrevieron con canciones de difícil resolución en directo como Victim Of Changes; baladas como Diamond And Rust; inesperados como Desert Plains y polémicos en su momento por su comercialidad como Turbo Lover.
El concierto estuvo muy calculado, sin pausas excesivas, pero sin precipitaciones que pudieran entorpecer su desarrollo.
Entre tema y tema, unos segundos de silencio dejaban al público expectante para estallar de júbilo cuando se reconocían los primeros compases de la siguiente canción.
Ya en el tramo final de la actuación, el telón con el ojo eléctrico dejó paso a otro con las palabras Judas Priest United. Haciendo alusión a la vuelta del vocalista a la banda.
Para rememorar los gloriosos tiempos del pasado, no faltó sobre el escenario la motocicleta conducida por Rob mientras sonaban Hell Bent For Leather y Living After Midnight.
No falló, tampoco, el himno a la reunión. Era obvio que sonara United, tras el cual, desaparecieron del escenario para volver y despedirse con You’ve Got Another Thing Comin’.
Fueron casi 100 minutos que pasaron en un instante. K.K. Downing y Glenn Typton consolidaron su maestría a las guitarras exponiendo un sonido que comenzaron a crear hace ya 30 años.
Rob Halford paseó por todo el escenario su aplomo como frontmen. Sin excesos en sus evoluciones y con una voz cuyos agudos pocas gargantas del heavy metal pueden igualar.
Quizá, a esta gira de aniversario y de reunión, no le vendría mal alguna sorpresa, algo inesperado, a pesar de que la presencia de Rob Halford ya es un motivo para mantener la expectativa del público bajo niveles de euforia. Sin embargo, hubiera sido interesante, por ejemplo, escuchar algún tema de su debut discográfico Rocka Rolla.
Con tantas canciones a su disposición es imposible complacer a todos y cada uno de los asistentes. De lo que no hay duda es de que si alguien salió decepcionado del concierto, será mejor que piense en cambiar de estilo musical porque Judas Priest dejaron claro que, con la vuelta de Rob Halford, vuelven a ser los dioses del heavy metal.
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| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
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ALE PUCELA |
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23-01-2006 21:44 |
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HABER SI JUDAS LLEGA A VALLADOLID.NO ME BASTA CON ESCUCHARLOS EN LA RADIO DE MI INSTITUTO.ME GUSTAN LOS BOTINES DE K.K DOWNING,TENGO UNOS IGUALES.ALA PUCELA.
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Si, pero... |
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19-07-2004 15:55 |
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...que yo sepa Desert Plains no la tocaron, y de todas formas aunque lo hubieran hech no sería inesperada, ya que es un clásico más o menos habitual en sus set-lists...
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RE: Si, pero... |
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23-01-2006 21:47 |
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Tambien Ram it Down,para mi es lo mejor,y en algunas de sus biografias discograficas no viene nada de este album
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