Arena Ociojoven: Alexgodmir Vs Fëanor16 |
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02-09-2004 15:49
Por: Fëanor16
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Relato basado en una partida a 2.000 puntos entre Alexgodmir y yo mismo.
Una enorme hueste de hombres bestia se acercaba. Desde el lindero de Loren se atisbaban altas hogueras que desgarraban la oscuridad reinante en una noche sin estrellas. Todo tipo de bestias, lideradas por un Minotauro de la Condenación que se hacia llamar Hurloon, se acercaban al hogar de los Elfos del Bosque, en busca de sangre y destrucción.
Los habitantes de Loren estaban inquietos. Estaban ya acostumbrados a tener pequeñas escaramuzas con los gors y ungors que querían apoderarse del Bosque. Pero el ejército que se les acercaba era diferente…Nunca habían visto nada parecido: Ingentes cantidades de Minotauros, Ogros Dragón y Trolls del Caos, acompañados por sólo una pequeña cantidad gors y ungors avanzaban rápidamente. Además, el gran Minotauro de la Condenación que les guiaba había sellado una extraña alianza con tres individuos más: un chamán del rebaño, un paladín legendario y un hechicero del caos, que traía consigo una multitud de furias y las extrañas criaturas voladoras sin alas llamadas aulladores.
Sundir, Señor del Bosque, observaba el panorama, nada esperanzador. El enemigo pronto llegaría y debía reunir las tropas necesarias para detenerlo. Decidió que lucharía en el lindero del bosque, pues el ejército rival era demasiado grande y peligroso para arriesgarse a dejarlo entrar en él. Montó en su águila y se dirigió al Claro de la Llamada, dónde hizo sonar el cuerno que servía para congregar a sus tropas. En unos minutos ya tenía en frente a sus arqueros de confianza, seguidos de unos cuantos Caballeros. Un poco más apartados, los Bailarines Guerreros terminaban de dibujarse las pinturas de guerra. Además, para ofrecerle un poco de protección contra los vientos de la magia Orión le había mandado a una hechicera y un druida, quien le comunicó que también podría contar con varios espíritus del bosque y un par de gigantescos Hombres Árbol, dispuestos a proteger su hogar a cualquier coste.
Con las primeras luces del nuevo día, empezó la batalla. Las gigantescas criaturas lideradas por Hurloon avanzaron haciendo un ruido ensordecedor. El suelo temblaba ante la violencia con que avanzaban las bestias.
A su vez, Sundir, montado en su gran ave y equipado con una lanza mágica capaz de atravesar cualquier cosa, se situó en el flanco del campo de batalla, mientras gritaba a los caballeros que avanzaran a toda prisa por los lados. Las dríades y los bailarines, junto a los dos hombres árbol avanzaron lenta pero firmemente hacia el frente, dejando atrás a los arqueros, quienes dispararon varias andanadas contra los demonios voladores que protegían a los minotauros, haciendo de escudo demoníaco. Su formación dispersa hicieron que evitaran la mayoría de flechas, pero algunas dieron en el blanco, haciendo caer a una furia.
Hurloon y sus hordas proseguían la carrera, imparables, haciendo caso omiso de los eventuales proyectiles que les impactaban. Impulsado por su insaciable sed de sangre, el gran Minotauro de la Condenación, abandonando su escolta, cargó contra las dríades que estaban delante, arrastrando consigo a las furias que le servían de escudo. El choque parecía que iba a ser brutal. Pero justo antes de entrar en contacto, los misteriosos espíritus del bosque adoptaron unas extrañas formas, como si de lianas se trataran, impidiendo que el enemigo pudiera ni siquiera poder impactarles. Aun así, la poderosa hacha del general consiguió atravesar la maraña vegetal y partió en dos a una dríade. Sus compañeras, enfurecidas por su muerte, atacaron con fiereza a los demonios voladores, aniquilando a muchos de ellos e incluso hiriendo al gran Minotauro. Las furias restantes no pudieron mantener más el vínculo que los unía al mundo y desaparecieron en un gran vórtice de energía. Esto fue demasiado para Hurloon, que nunca hubiera imaginado que tal combate pudiera acabar así. El gigantesco monstruo, con una pierna herida, empezó a correr hacia sus tropas que se encontraban más retrasadas. Pero las dríades fueron más rápidas y su vida se vio segada ante la atónica mirada de su propia escolta, que se vio arrastrada a un combate contra los verdugos de su líder.
La muerte de Hurloon, para decepción de los elfos, no provocó que la bestial hueste se desmoralizara. Al fin y al cabo estas brutales criaturas no contemplaban las mismas leyes que el resto de razas y la muerte de un líder significaba que pronto otro ocuparía su lugar.
Desde el otro extremo del campo de batalla, Sundir contempló el suceso, soltando un suspiro de alivio al ver muerto al general enemigo. Espoleó de nuevo a su fiel ave y se puso justo al lado de los acorzados Ogros Dragón, que iban acompañados por el hechicero. Lanzó entonces su lanza mágica, que atravesó como si de un rayo se tratase a toda la unidad de enormes monstruosidades. No murió ninguna, pero todas resultaron heridas. Incluso el hechicero pareció tocado.
Mientras el comandante silvano iba debilitando a los Ogros Dragón y mataba por fin al hechicero que los acompañaba, los Trolls del Caos, liderados por el paladín legendario, cargaron a uno de los Hombres Árbol. La embestida fue brutal, incluso para una criatura de tan gigantesco tamaño. Aunque sobrevivió a la carga inicial, terminó huyendo y siendo alcanzado por las bestias del caos.
Las dríades vencedoras del combate contra el general minotauro destrozaron en combate a la escolta del mismo. El único superviviente intentó huir, siendo masacrado por los espíritus arbóreos. Mientras corrían tras de su enemigo acabaron chocándose contra otra unidad de minotauros que formaba parte de la segunda línea de avance de la bestial horda. Desgraciadamente para los espíritus del bosque, unos aulladores que habían pasado desapercibidos les cargaron por el flanco. Éste imprevisto les costó el combate, y pese a su tenacidad huyeron y fueron alcanzadas por las criaturas voladoras. Pero antes de morir lograron acabar con algunos minotauros.
Los debilitados Ogros Dragón, pese a sus graves heridas, cargaron con furia a los Bailarines Guerreros que tenían delante. Las caóticas bestias describían grandes arcos con sus armas a dos manos, matando a cualquier elfo que se encontraran en medio. La matanza fue terrible y tan sólo unos pocos gráciles elfos sobrevivieron. Pese a la cantidad de compañeros muertos que les rodeaban, no hicieron ni siquiera un intento de huida, pues parecía que habían entrado en un trance que les hacía permaneces impasibles ante cualquier cosa, como si su espíritu no se encontrara en sus cuerpos.
Aprovechando esto, el Hombre Árbol que quedaba cargó por el flanco a las criaturas que habían provocado la carnicería, matando e hiriendo a varios. Los Bailarines Guerreros, saliendo de repente de su estado pasivo, adoptaron una danza que les hacía atacar con más fuerza de la que un elfo tenía habitualmente, terminando de matar así a sus rivales restantes.
En el centro de la batalla permanecían la manada de gors y ungors, que habían aguardado toda la batalla sin entrar en combate. Los caballeros del bosque se lanzaron a la desesperada contra ellos, conscientes que una unidad de minotauros aún se dirigía hacia el bosque. No podrían detener a los monstruos, pero sí a sus servidores. Pero los hombres bestia, liderados por el chaman de rebaño, consiguieron repeler la embestida de los elfos. Sus veloces monturas les sacaron del combate, alejándolos de los gors y ungors que les perseguían.
Sundir recibió una carga imprevista del Chamán del Rebaño, que utilizando la magia negra hizo un salto entre las sombras de una longitud inimaginable. Mientras se acercaba a una velocidad demoníaca, el silvano le lanzó su lanza mágica, creyendo así que podría acabar con él. Pero no fue así, pues aunque la bestia quedó herida gravemente, prosiguió su carga.
El campo de batalla estaba devastado. Jirones de ambos ejércitos deambulaban por la hierba teñida de rojo por la sangre. El combate entre la bestia y el elfo terminó sin que ninguna muriera, pues abandonaron la lucha al ver el panorama.
El ejército intruso había sido repelido. ¡Pero a que precio! Los habitantes del bosque tardarían largo tiempo a recuperarse. Quizás demasiado, en caso de que las bestias del caos volvieran a atacar.
El chamán del rebaño, ahora líder natural de la horda bestial, y el comandante elfo nunca olvidarían el combate. En su mirada había odio cada uno se juró volver a enfrentarse al otro. El destino de ambos aún tenía que esperar.
Fuera de relato
Fëanor
La batalla real entre las Bestias del Caos de Alexgodmir y yo fue mi interesante. Aunque la partida empezó realmente bien para mí, matando a su general y su escolta, junto a las furias, la partida quedó enseguida nivelada. En ningún momento se veía un vencedor claro, y esto quedó reflejado en el resultado: empate.
Quiero destacar que el ejército de Alex era realmente espectacular, lleno de grandes criaturas, y no debía ser muy fácil de manejar, mientras que yo me ceñí a una lista más o menos estándar.
Alexgodmir
La batalla contra Fëanor fue sin duda una interesante demostración de cómo huestes poderosas en combate tienen dificultades para vencer a enemigos teóricamente más débiles en este campo. Los elfos decidieron en casi todo momento dónde y cuándo serían las luchas, aprovechando esto a su favor. Cabe destacar que me jugué "el todo por el todo" en el segundo turno, al cargar con mi general en solitario dejando atrás a su escolta (que no podía cargar). Si no hubiera sido por la apariencia de las dríades que sólo me permitía impactar a seises la cosa hubiera sido quizás muy distinta.
La carga de chamán del rebaño contra el general elfo gracias al corcel de sombras fue otro "truco" en la manga, que era poco probable que saliera bien, aunque al final tampoco salió del todo mal.
Por si a alguien le interesa, pongo las listas de ambos:
Bestias del caos
Minotauro de Condenación
Chamán de rebaño
Hechicero del Caos en corcel del Caos
Paladín Legendario en corcel del Caos
2 unidades de Minotauros
Unidad de Bestias
Unidad de Trolls del Caos
Aulladores de Tzeentch
Furias del Caos
Ogros Dragón
Elfos Silvanos
Señor del Bosque en Águila Gigante
2 Magos
3 unidades de Arqueros
2 unidades de Caballeros del Bosque
2 Águilas Gigantes
2 unidades de Dríades
Bailarines Guerreros
2 Hombres Árbol
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| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
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Genial! |
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03-09-2004 15:13 |
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Al ser - tecnico la lectura se hace + fluida y interesante. Me ha gusatdo muxo. El proximo, mejor si lo haceis x este estilo.
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RE: Genial! |
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29-01-2005 23:51 |
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IMPRESIONANTE!!!!!!!!!!Más que una batalla real parece una de las que todo el mundo desea jugar o inventar. Admiro la poca desmoralización que sufrieron los hombres-bestia tras la muerte de su comandante. Espero ver más batallas como esta en la impresionante Ociojoven arena.
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Bueno... |
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02-09-2004 19:56 |
La batallita está bien, aunque me esperaba un informe de batalla un poco más técnico, dado que últimamente están más de moda
El empate, sin duda, hace justicia a la batalla.
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RE: Bueno... |
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02-09-2004 20:02 |
Descuida, el próximo será un verdadero informe de batalla
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bien |
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02-09-2004 18:29 |
está bastante bien, ese general flojucho alex  jejejje
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Una buena batalla |
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02-09-2004 15:58 |
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Estuvo bien. Veremos cómo se desarrola el desempate...
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RE: Una buena batalla |
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02-09-2004 16:01 |
Mañana lo sabremos
Los empates no gustan a nadie...Tendré que solucionarlo ^^
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