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El Demonio Rojo (13)


Relatos de Fantasía

10-09-2004 11:57
Por: Gandalf_Mithrandir

Entonces Lance se detuvo para escuchar. Kara también había oído algo. Era una especie de gruñido, seguido de una siniestra risa, que procedía de algún lugar a sus espadas. Los dos amigos se volvieron e intentaron escudriñar en la oscuridad, pero no consiguieron ver nada. De repente, el sonido cesó y pudieron escuchar de nuevo el sonido de sus respiraciones.

Agilizaron el paso hacia el final del pasaje, que ya era visible desde donde se encontraban. A medida que se acercaban a la entrada de la nueva sala, la bruma iba en aumento. Sus pisadas no producían sonido alguno en el suelo de roca. A veces, sus calzados desaparecían en la espesa niebla que se iba formando a sus pies, lenta pero inexorablemente. Y, por fin, salieron del corredor y se internaron en la nueva habitación.


Relato, fantasía, Demonio rojo
Lance y Kara se encontraban en una amplia estancia sumida en las brumas, pero de entre la espesa niebla se erguía una imponente y enorme cripta de piedra. Lance respiró profundamente. Seguramente, el hacha de los enanos estaría dentro del mausoleo. Él y Kara agilizaron la marcha, con el joven guerrero abriendo la marcha. Los muros de piedra definieron sus formas, perdiendo la impresión irreal con la que la cubría la bruma. Cuando se acercaron lo suficiente, se dieron cuenta de que las dimensiones de la cripta eran mayores de lo que les había parecido al principio. Doblaron en un recodo de la altísima pared, buscando una puerta, pero encontraron otra cosa: una placa de oro en la que había una inscripción. Lance se acercó a la cripta e intentó leer la inscripción, pero estaba escrita en una lengua totalmente desconocida para él. Kara se acercó también, y observó la placa.

-¡Por Zorbom! -exclamó-. Esto está escrito en la lengua de los enanos. Como sacerdotisa, debo saber ese lenguaje. Dice: “Aquí yace Thirin, el forjador de la Gran Hacha”.

-Y seguramente, la Gran Hacha estará aquí dentro -dijo Lance.

Lance miró a un lado y vio que un poco más allá una enorme puerta estaba entreabierta. Junto con Kara, empujó el pesado portón, que se abrió hacia dentro. Ambos miraron al interior y vieron un estrecho pasadizo que se internaba en la oscuridad. Lance miró a la chica y dijo:

-Tú esperarás aquí. Entraré yo sólo. No digas nada -susurró ante la expresión de protesta de Kara-. Siento que tengo que hacer esto yo sólo. Entiéndelo, es un presentimiento. Quédate aquí y vigila.

-De acuerdo -consiguió decir Kara con gran esfuerzo-. Entra a buscar el Hacha, yo te espero aquí. Pero date prisa en salir. No me agrada la idea de quedarme aquí sola.

Lance asintió y esbozó una triunfal sonrisa antes de cruzar el umbral de la puerta, perdiéndose en las sombras. Avanzó agachado, debido al bajo techo. Las antorchas apenas llegaban a iluminar una parte del camino. Cuando el corredor terminó, se encontró en un cuarto donde alcanzó a ver un ataúd de oro y plata, el ataúd de Thirin. Detrás había un bloque cuadrado de mármol, de unos cincuenta centímetros de alto. Flotando sobre el bloque, estaba el hacha mágica. A Lance se le cortó la respiración y parpadeó para asegurarse de que no era una alucinación. El joven guerrero se acercó al bloque, ignorando el ataúd, y alargó el brazo hacia la empuñadura del hacha.

En ese momento, oyó una respiración a sus espaldas. Lance se volvió y vio una corpulenta criatura que le estudiaba con los ojos burlonamente. Tenía dos cuernos de carnero en la cabeza, la piel roja como el fuego y una cola puntiaguda. Sin duda, la criatura se trataba de un demonio. El monstruo sonrió maliciosamente y dijo:

-Llevaba esperando este momento durante mucho tiempo. Sabía que vendrías a por ese chisme. Se me ha encargado la misión de impedirlo, y eso haré.

-No te va a ser nada fácil -dijo Lance mientras desenvainaba su espada.


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El demonio sonrió y blandió el tridente que portaba contra su adversario. Los metales no tardaron en chocar y los dos rivales se enzarzaron en una terrible contienda que alertó a Kara, que seguía vigilando fuera de la cripta. Sin embargo no entró, confiando plenamente en las habilidades de su compañero.

Pero ese demonio resultaba ser más poderoso de lo que Lance había supuesto y ya lo había arrojado al suelo en numerosas ocasiones. Entonces, el monstruo decidió darle el golpe de gracia y acabar con él. Fue en ese momento cuando Lance recordó las palabras de Elmer. El poderoso guerrero había dicho que los demonios no podían tocar el hacha. Lance envainó su espada, ante la sorpresa del demonio, y echó a correr hacia el bloque de mármol. Antes de que el engendro pudiera reaccionar, el hijo de Lux había agarrado la empuñadura del hacha. Entonces se volvió de nuevo hacia su enemigo.

-Tuya -dijo mientras pasaba el arma al demonio.

El monstruo no pudo evitar el movimiento involuntario y asió el hacha con ambas manos. En ese momento, el demonio empezó a rugir de sufrimiento mientras su cuerpo se deshacía en luz. Lance contempló la desintegración del malvado ser y recogió el hacha del suelo. Entonces recorrió de nuevo el estrecho pasadizo y salió de la cripta, donde Kara le esperaba. La chica miró el hacha y sonrió. Lo había conseguido. Lance la cogió de la mano y juntos dejaron la estancia y fueron otra vez al brumoso pasillo.

De repente, oyeron nuevamente el gruñido y la risa siniestra, ahora mucho más cerca. Lance y Kara se detuvieron, y el joven guerrero apoyó la mano sobre la empuñadura de su espada. Con la otra mano sostenía el hacha. El gruñido aumentó en intensidad, adquiriendo mayor precisión. Los ojos de Lance buscaban con ansiedad en la oscuridad. Algo se acercaba a ellos, y no era un amigo.

Entonces, surgieron de las tinieblas cientos de robustas y malvadas criaturas. Sus facciones eran de sobra conocidas por Lance. Eran orcos. Lance desenvainó su espada y paró la acometida de uno de los monstruos. Pero eran demasiados, no podría derrotarlos. En ese momento, Kara se adelantó al joven guerrero y alzó las manos. Una gran luz iluminó el oscuro pasadizo. Numerosos orcos cayeron al suelo carbonizados y el resto huyó despavorido.

Kara y Lance siguieron el pasadizo, esta vez corriendo. Aún no había acabado el peligro. Justo cuando llegaron a las escaleras, recibieron una nueva acometida por parte de los orcos, pero en aquella ocasión Lance se lanzó con fiereza a por ellos, y su espada, siseando en el aire, acabó con dos, tres y muchos más. Kara luchaba sin descanso junto a él, usando su magia, y juntos consiguieron abrirse paso, poco a poco.

La retirada fue angustiosamente lenta. Los dos compañeros se estaban cansando, y parecía que los orcos nunca se acabarían. Llegaron de nuevo a la primera estancia y empezaron a recorrer el interminable pasillo de antes, bajo la incesante persecución de los orcos. Uno de ellos alcanzó a Lance y le atacó con su cimitarra, pero el joven guerrero repelió el ataque del monstruo y le cercenó la cabeza.

De repente, un terrible pensamiento cruzó el cerebro de Lance. ¿Los orcos no les seguirían hasta la base de Elmer? La respuesta llegó en seguida, con gran alivio para él. Cuando salieron del túnel y llegaron a la entrada de la mina, los orcos se pararon en seco y no salieron del corredor. Uno de ellos tuvo la mala suerte de no poder detenerse a tiempo y cruzó la galería. Al momento, los huesos de los enanos cobraron vida, agarraron al orco y lo despedazaron. Seguramente, los enanos habrían maldecido a los orcos, condenándoles a vagar por las zonas oscuras de la mina por los siglos de los siglos. Más animados, Lance tomó a Kara entre sus brazos y no pudo reprimir el impulso de besarla en los labios. La chica se sintió sorprendida, pero complacida. Le sonrió y ambos subieron de nuevo el empinado túnel.

Arriba les esperaban el resto de sus compañeros, que se alegraron de ver a sus amigos en perfecto estado. Elmer se acercó a los dos compañeros y les felicitó por su excelente trabajo. Lance sonrió débilmente y todos a acompañaron al joven guerrero y a Kara hacia la habitación de invitados, donde descansarían.

 

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COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Ta la raja!!
23-09-2004 02:10
Ayer empeze a leer El Demonio Rojo desde el primero hasta ahora y, me a gustado mucho. Es increible como mejoras tu redacción desde el primero hasta esta entrega.
Bueno si quieres un consejo aqui te va: en las escenas de amor entre Lance y kara, por favor más lentas y detalladas al igual que las batallas importantes.
Saludos. :-D

   Uff.
13-09-2004 19:27
Primero decirte que está bastante bien tu historia. Si te soy sincera pensaba que si me leía esta última parte y dejaba todas las demás me enterarí igualmente, pero me ekivocaba, entre ayer y antesdeayer me la bajé y la imprimí, y hoy he terminado de leerla, ha costado lo suyo hacer todo esto.;-)
La historia en sí está bien construida, mas en algunas partes la acción (como dice el amigo de akí arriba) ocurre con demasiada rapidez, tal vez deberías cuidar este aspecto cuando escribas.
Y por último comentarte que sería mejor que terminaras la pelea en un lugar para seguir con otra, puede que no sea siempre necesario hacerlo, pero puede que te quede un tanto mejor, (como cuando están atravesando la cueva que los lleva hasta al pueblo de Cassnam, que pasas de la lucha de Lot y Lobo contra el dragón a la lucha de Lung, Lance y Kara con el demonio).
No escribo todo esto para molestarte, solo para que puedas revisar algunos puntos de tu ya por sí fabulosa historia y los mejores.
P.D.:Yo creía que cuando un demonio se mataba se desvanecía.

   RE: Uff.
14-09-2004 09:24
Si, tengo que revisar varias partes de la historia. Creo que en los últimos capítulos es donde mejor están escritos. Gracias por el comentar.
Un saludo.

   Final con beso
10-09-2004 13:45
El comienzo de la entrega promete más de lo que al final ocurre. En el pasaje de la cena incluso has recuperado el humor que caracterizaba las primeras partes. Sin embargo, creo que la entrega pierde desde el combate con el demonio.

Todo pasa muy rápido. La persecución de los orcos no transmite angustia y el final con los esqueletos de los enanos, a pesar de haber sido bien planteado, queda un poco brusco.

Creo que con la carga que tenía esta parte de la historia podrías haber aprovechado más la entrega. Al final todo queda muy fugaz, como un trámite. Además, se te han pasado algunas repeticiones de palabras que podrían haber sido subsanadas con una segunda lectura. Creo que podrías sacarle mucho más jugo si hubieras pulido un poco estos aspectos.

   RE: Final con beso
14-09-2004 13:29
Tengo que mejorar mis escenas de acción, ¿verdad? Bueno, gracias por opinar. Un saludo.



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