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Ongwie y Wigwie


Relatos de Fantasía

01-11-2004 11:25
Por: Azazel82

Este es una pequeña historia que le ocurrió a alguien de mi familia cuando todavía se creía en duendecillos, hadas y todas esas cosas. A ver si os gusta

ONGWIE Y WIGWIE

- Papá, por favor, duerme un poco. Lo necesitas.
- No, no. ¿Cuántas veces te tengo que decir que no puedo dormirme? Ellos me matarían. ¿No lo comprendes?
- Está bien, papá, pero tómate al menos la sopa. Te sentará bien.

Ana se levantó de la silla que estaba junto a la cabecera de la cama y salió de la habitación dejando a su padre sorbiendo lentamente la sopa. Fuera la esperaba su nuera Marta, la novia de su tercer hijo, Jorge, que había ido a visitarla. Las dos bajaron silenciosamente las escaleras.

Cuando llegaron a la cocina, Marta no lo pudo aguantar más y preguntó:

- ¿Quiénes son ellos?

Ana sonrió con pena antes de contestarle.

- Los duendes.
- ¿Los duendes?
- Si, Ongwie y Wigwie.
- Pero, ¿tienen hasta nombre?

Ana termino de servir el café y las dos se dirigieron a la salita y se sentaron a la mesa camilla.

- Nombre y una larga historia, hija mía.
- ¿Y desde cuándo los ve? ¿Es algo relacionado con la edad? ¿Delirios de vejez?
- Los ve desde hace cuarenta años, desde la guerra.
- ¿Cuarenta años? Cuéntame esa historia Ana, por favor.

Ana le dio un largo trago al café antes de contestarle.

- Está bien, te la contaré.

Mi padre formaba parte de la milicia del pueblo. Se pasaba los días en el frente, en las trincheras excavadas a las afueras del pueblo. A escasos doscientos metros estaba el frente nacional.

Durante muchos meses no paso nada pero poco a poco los nacionales se fueron haciendo con la guerra y no quedaba duda de que pronto atacarían e intentarían tomar el pueblo.

Por eso el capitán del pequeño ejército que había en el pueblo decidió que mejor atacaban ellos primero y una noche, por sorpresa, se lanzaron a tumba abierta y a pecho descubierto contra el frente nacional. Mi padre estaba muy asustado pero no le quedó mas remedio que atacar el también, si no, le podrían haber hecho un juicio de guerra y matarlo a garrotazos. Era mejor morir por las balas. Menos doloroso.

Y pronto esas balas llegaron. Los nacionales estaban esperando tranquilamente, alguien les había dado el soplo del ataque. Aquello fue una carnicería. Poco a poco fuerón cayendo todos bajo el fuego enemigo. A mi padre primero le dieron en la pierna derecha, después cuando se levanto e intento seguir hacia delante, en el estomago. Cayo medio muerto.

fantasia, duendes
Entonces fue cuando los vio por primera vez. Estaban encima de su pecho. Eran diminutos, apenas un palmo de altura con gorro y todo. Llevaban unos extraños pantalones bombachos y barbas de colores: uno azul y el otro verde. Los dos fumaban en pipa. Unas pipas casi tan grandes como ellos.

- Bien, Wigwie, que hacemos con este tipo. – dijo el de la barba azul. – Está bastante mal. Podríamos ayudarle.
- Podríamos, Ongwie. – le contestó el de la barba verde. – Pero, ¿por qué habríamos de hacerlo?
- Sí, tienes razón Wigwie. No le ayudaremos. No tenemos porqué.

Mi padre no daba crédito a lo que veía pero, sacando fuerzas de donde no las había, pudo decir:

- Por favor, ayudadme. Os lo suplico.
- ¿Tú qué dices Wigwie? ¿Le ayudamos?
- Bueno, Ongwie, tampoco perdemos nada.

Cada uno de los duendes le cogió de un hombro y lo llevaron en volandas hasta el pueblo. Lo dejaron en lo hondo de esta misma calle. Era ya de día.

- Bien, Wigwie, ya hemos llegado a casa.
- Sí, Ongwie, creo que lo dejaremos aquí.
- Sí este es un buen lugar, Wigwie.

El de la barba azul, el que decía llamarse Ongwie, se le subió por el pecho hasta llegar a la cara y con su pipa le golpeó varias veces en la nariz.

- Eh, amigo, esta vez Wigwie y Ongwie te han salvado la vida. Pero no te la hemos salvado gratis. Lo mismo que hoy te la damos otro día volveremos y te la quitaremos. Acuérdate de esto que te dicen Ongwie y Wigvie.

Ongwie se bajó de mi padre y junto con Wigwie, el de la barba verde, se dirigió a la lonja. Wigwie dio unos golpecitos en la zona más honda de la lonja y un pequeño agujero se abrió y los dos duendes entraron. Mi padre se desmayo mientras veía como se cerraba el pequeño agujero.

- ¿Vivían en la lonja? – preguntó Marta muy sorprendida.
- Sí, en la lonja. Durante años todos los niños del barrio han intentado encontrar el “agujero de los duendes”. Por supuesto nadie lo ha hecho. Pero te tengo que decir una cosa, yo vi aquella mañana a mi padre, vi su pierna destrozada y la terrible herida del estomago y no se qué es más increíble, si que lo trajeran volando unos duendes o que consiguiera llegar el solo.

Las dos se quedaron calladas durante un rato. Hacia tiempo que el café se había acabado. Por fin Marta volvió a hablar:

- ¿Y los ha vuelto a ver después?
- Oh, sí. Muchas veces. Cada cierto tiempo se le aparecen y le recuerdan la deuda que tiene con ellos. La última fue hace un mes y desde entonces no ha vuelto a dormirse.
- ¿Por qué? ¿Qué le dijeron esta vez?
- Que cuando se durmiera, saldarían la deuda.

Marta se quedo petrificada, no podía creer lo que oía.

- ¿Y sabes otra cosa? También dice que se han mudado a un cajón de su cómoda para vigilarlo mejor.
- Delira.
- Eso lo tiene aterrado. Pero esta vez se dormirá.
- ¿Y eso? ¿Cómo lo sabes?
- Le he echado un somnífero en la sopa.
Marta la miro con perplejidad.
- Necesita dormir. Esta muy mayor y si no duerme se morirá. Necesita dormir.

Se escucharon unos golpes en la cómoda y de repente el cajón de arriba se abrió. De el salió Ongwie con su barba azul.

- Vamos, Wigwie, el viejo ya se ha dormido.

Wigwie, con su barba verde y la pipa en la boca también salió del cajón. Los dos contemplaron la escena: el viejo estaba roncando pausadamente, sobre su estomago, la bandeja con el plato de sopa a medio terminar, se bamboleaba al ritmo de los ronquidos.

- Bien, Ongwie, es hora de que saldemos nuestra deuda.
- Como siempre, tienes razón, Wigwie.

Los dos saltaron de la cómoda al pecho del viejo y desde allí subieron hasta la cara. Ongwie metió su pipa por el orificio izquierdo de la nariz del viejo, Wigwie hizo lo mismo por el orificio derecho. Los dos se sentaron sobre la boca.
- ¿Cuánto crees que tardará, Ongwie?
- No mucho, Wigwie. Ya se está poniendo azul.
- Sí, los viejos tardan poco en morir, teníamos que haberlo matado hace muchos años, Ongwie, hubiera sido mucho más divertido.

Al cabo de unos minutos la bandeja dejó de bambolearse.

 



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COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Entretenido
04-12-2004 17:13
Está entretenido, aunque me estaba rallando con los duendecillos:
- Bien, Wigwie...
- Podríamos, Ongwie.
- ¿Tú qué dices Wigwie?
- Bueno, Ongwie.
…… etc.

Es un poco corto como para que enganche, pero está bien.

   psé
04-12-2004 12:17
Al margen de que sea una leyenda, lo he encontrado muy simple. De todos modos, las descripciones no pegan bien en un relato como este, por lo que la complejidad hay que buscarla de otra manera.

   un poco pobre
29-11-2004 18:26
Me parece que le falta algo al relato, no sé, un motivo por el cual los duendes actúen así, algo más que se resuelva o se desvele al final.

   Simpático
13-11-2004 15:52
En cuanto a la redacción creo que has estado muy, muy tacaño con las tildes, jeje; estírate un poco, tío, que no creo que te salgan tan caras. Aparte de eso, todos los párrafos y diálogos de la historia contada Ana tendrían que tener un “»” delante. Y bueno, unos asteriscos o algo para que el salto a la escena final creo que hubieran estado bien. En fin, que la redacción no me ha parecido mal.

La historia me ha parecido simpática y sencilla, está bien.

Bueno, esa es mi opinión.
Un saludete.

   Pues...
04-11-2004 21:02
... el relato está bien, pero la narración me parece mejorable, en especial los signos de puntuación... Yo no había oído nunca esta historia ;-) .

   ejem
02-11-2004 21:16
Siento disentir con el resto de pobladores que han criticado este relato, pero a mí no es que me haya gustado mucho.

Aunque tampoco está mal del todo, la idea ha sido del todo explotada, por tanto, no hay originalidad alguna. Aunque creo que tampoco se buscaba eso.

hay algunas faltas de ortografía en el texto, veasé alguna de ellas:
"Durante muchos meses no paso " - pasó

"Bien, Wigwie, que hacemos con este tipo " - creo que faltan los signos de interrogación

De todos modos, la ortografía es en lo que menos me fijo al leer un relato, pues no suele ser razón (a menos que sea catastrófica) para que pierda la calidad.

otros fallos más serios:

Nos hablas de un pueblo en el que se desarrolla toda la trama ¿En cual?. La lonja da alguna pista, pero te aconsejo que abogues por lo concreto en el texto, eso le dará más veracidad.

"La última fue hace un mes y desde entonces no ha vuelto a dormirse" -¿Cuánto puede aguantar un hombre sin dormir?. Sinceramente, , creo que el abuelo ya debería haber sucumbido a Morfeo hace tiempo, o haber muerto de cansancio.

Los dos enanitos le están tapando los orificios nasales y la boca y el abuelo no se despierta ¿Cómo es eso posible?, ¿Los somníferos son tan potentes? generalmente, cuando una persona duerme y no puede respirar, se despierta automáticamente, no se muere.

Personalmente arreglaría esas cuestiones. Con respecto a la forma, en general no está mal, exceptuando los típicos recortes que en todo texto deben hacerse cuando hay una revisión, un ejemplo:

"en las trincheras excavadas a las afueras del pueblo " - ya sabemos que están en el pueblo porque lo has dicho antes, por tanto ese "del pueblo" final, directamente sobra.
Te recomiendo que leas el relato un par de veces al terminarlo, la segunda en voz alta y, después de una semana o más, vuelvas a leerlo de nuevo.

Un saludo.

   RE: ejem
03-11-2004 15:19
Gracias por comentar y criticar el relato. Te voy a intentar contestar a las dudas que tienes, excepto a las faltas de ortografía que son culpa de mi ignorancia (y de la del Word, jeje).

El pueblo donde se desarrolla la historia es lo de menos, pudo ser en cualquiera.

Una persona puede estar sin dormir varios años (insomnio morbido o algo asi se llama la enfermedad) aunque no pretendía ser excesivamente realista, considere el relato como un cuento y en los cuentos no rigen las leyes de la fisica.

Finalmente, reconozco que lo de lonja puede llevar a engaños, no me refiero a una lonja de un puerto donde se venda pescado sino a un pequeño muro donde por uno de los lados se puede sentar la gente. Es algo muy tipico en los pueblos de andalucia sobretodo en las calles empinadas que se ensanchan por su parte inferior.

Un saludo.

Posdata. Ese es el metodo que uso para revisar los textos.

   RE: ejem
03-11-2004 21:42
Azazel82 dijo:
El pueblo donde se desarrolla la historia es lo de menos, pudo ser en cualquiera.

Una persona puede estar sin dormir varios años (insomnio morbido o algo asi se llama la enfermedad) aunque no pretendía ser excesivamente realista, considere el relato como un cuento y en los cuentos no rigen las leyes de la fisica.


Realmente, eso es lo que se pregunta uno, que pudo ser en cualquier pueblo. También puedes decir que Pepe y Manolo se montaron en el coche. El lector se puede imaginar un seiscientos o un mercedes. No es que esté mal, entendámonos, es que es poco concreto, pobre.

Debo reconocer que me ha hecho gracia que me digas que una persona puede estar "años sin dormir", como si no fuese una necesidad fisiológica.
Sobretodo si tenemos en cuenta que el record guiness está en poco más de 18 días.
El imsomnio no es la falta total de sueño, sino la incapacidad para conciliarlo ( que suele ser transitoria o a corto plazo) o un dormir sin descansar adecuadamente.
Por último, que el relato sea de fantasía no significa que no deba ser creíble. Lo que se narra debe encajar dentro de lo verosímil, aunque sea totalmente inventado.

Un saludo.

   Gracias
02-11-2004 18:33
Gracias a todos, espero publicar mas relatos en poco tiempo.
Un saludo :-D

   Fantástico
02-11-2004 18:24
Sin duda un estilo a parte, para un relato a parte.

Una narración fluida, una historia interesante, y cuanto más se pueda pedir... Aunque, como cuento, algo breve, a veces quisiéramos disfrutar más del relato.

Mi enhorabuena.

   intersante
01-11-2004 17:09
interesante historia, muy entretenida.

SaludoX.

   Fábulas del pasado
01-11-2004 11:32
Yo también había oído esta leyenda del pasado, muy típica de las crónicas de guerras ;-)

Buen texto.



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