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En las ruinas de Terra (III)


Warhammer 40.000

18-02-2005 21:39
Por: Alexgodmir

Tercera parte de esta saga ambientada en warhammer 40k.

El Sargento Axiac caminaba por el austero pasillo en dirección al ascensor, de vuelta de la reunión con Jutrion. Sus dos compañeros le seguían en silencio. Ambos debían estar esperando algún tipo de palabras de aliento, quizás que les dijera que lo dicho por el despreciable secretario era una mentira. Pero no podía hacerlo.

warhamer, marines espaciales
Llegó a la altura de las puertas y éstas se abrieron casi al instante. Cefradi apretó el botón de bajada.

– ¿No creerá a este tipo? – preguntó Dowen de improviso.
– Es una sucia rata de alcantarilla – añadió Cefradi.

Su superior permaneció callado, como si no hubiera oído a sus compañeros hablar. Estaba ocupado pensando en cómo se tomaría el capitán Lúpulos el asunto. La existencia de un traidor de la Guardia Dorada que hubiera robado la espada del Emperador suponía una grave deshonra para todos sus miembros.

– Sargento Axiac – volvió a hablar Dowen –, hemos llegado.

Los tres hombres salieron del ascensor y se encontraron con la misma escena que habían dejado atrás apenas una hora antes. Engendros mecánicos corriendo de un lado a otro, aprovisionando las naves o enfrascados en otras tareas igual de cansinas y monótonas. Al encararse hacia su Thunderhawk no pudieron sino sorprenderse ante lo que vieron. La parte baja del morro estaba brillante y resplandeciente, totalmente libre del polvo y la mugre que la cubría cuando la dejaron. El chico que respondía al mismo nombre que su nave se afanaba en pasar un cepillo eléctrico en una zona aún sucia.

– Desde luego se lo toma en serio – comentó Cefradi.

Llegaron a su altura sin que el chico notara su presencia, enfrascado en su tarea con total dedicación. Tan sólo al abrirse la rampa de acceso a escasos metros se giró sobresaltado.

– ¡Perdón señor! – dijo casi gritando – Pensaba que tardarían bastante más en volver y no he podido hacer más.
– No importa – habló secamente Axiac –. Tenemos que irnos.
– Sí, señor – se apresuró a recoger sus útiles de limpieza, al tiempo que hacía señas a un servidor mecánico para que se acercara.

El ciborg se acercó con la parsimonia propia de una mente carente de voluntad. Cuando lo tuvo a su lado el chico tecleó unas instrucciones en la consola, que Dowen pudo ver correspondía a las instrucciones de despegue de nave y liberación del bloqueo magnético del puerto.

– ¿Tú no tienes un circuito integrado de control? – se extrañó Cefradi.
– No señor – respondió –. Tiranión – y añadió a modo de aclaración –, el encargado del puerto, dice que hago mi faena demasiado bien para estropearme con injertos mecánicos.
– ¿Eres un humano puro? – preguntó Dowen.
– Sí señor, no tengo ningún tipo de implante biomecánico.

Al acabar de responder la compuerta de acceso se abrió del todo y los tres miembros de la Guardia Dorada entraron en su nave, sin despedirse. Thunderhawk se alejó unos metros, para contemplar el despegue de la nave. Se quedó mirando hasta que la perdió de vista. Luego volvió a su trabajo.

* * *

– Esta información es sorprendente a la par que inquietante – dijo Lúpulos mirando directamente a los ojos de Axiac –. Mucho me temo que la trascripción del vocodiario es cierta.

Ambos hombres se encontraban sentados en el despacho del capitán, con sus rostros al descubierto como correspondía entre camaradas.

– Lo importante es que no salga a la luz – continuó –. Sería una deshonra enorme para nosotros – y añadió –. He dado instrucciones claras a los dos hermanos que te acompañaban que guardaran silencio.
– Bien hecho – hizo un gesto de asentimiento –. Pero debemos trazar un plan de acción. Lledabas seguramente quiere encontrar la espada por algún motivo.
– Seguramente el hallazgo le granjearía las simpatías de los Adeptus Custodes, que nunca han estado demasiado de acuerdo con su política.
– Quizás sea así – reconoció –. Pero a nosotros debe preocuparnos por qué nos lo ha comunicado. ¿Qué gana con ello?
– Imagino que, como todos los Altos Señores, Lledabas está sujeto a una estrecha vigilancia por parte del resto de señores – y añadió –, del mismo modo que su secretario.
– ¿Y qué? – preguntó el sargento sin comprender.
– Que si organiza algún tipo de expedición al lugar donde pueda encontrarse la espada seguramente pondrá en alerta a sus detractores. No le interesa en absoluto que ellos estén al corriente de esto o incluso se le adelanten.
– Además debe saber que nosotros no revelaremos el secreto – completó Axiac –. Es probable que quiera que la recuperemos para él.
– Imagino que ése es su plan – continuó el capitán –. No necesita hacernos chantaje abiertamente para que se la entreguemos una vez la hallemos. Si no accedemos revelará nuestra falta.

El sargento esbozó una mueca de contrariedad. Se sentía culpable por haber sido el portador de malas noticias.

– ¿Cuántos hermanos están al corriente de esto?
– Sólo el hermano bibliotecario Ecolas – respondió Lúpulos –, que ha confirmado la veracidad del fragmento del vocodiario. En él se mencionan datos confidenciales del hermano Xela que tan sólo él mismo o los miembros de la Guardia Dorada podían saber.
– ¿No lo sabe nuestro señor? – se sorprendió Axiac.
– No, aún no. Está en Marte por unos asuntos y no he querido levantar revuelo entre sus allegados con esto. Esperaré a que vuelva.
– ¿Accederemos a las peticiones de Lledabas entonces?
– Sí, al menos por el momento – se levantó e hizo señas a su interlocutor que le siguiera –. Tú te encargarás personalmente de contactar con Jutrion y preparar otro encuentro. Tendrás que convencerle que te dé toda la información. Seguro que ellos saben dónde comenzar a buscar.

Abrió la puerta, invitándole a salir. El sargento obedeció a su superior y abandonó la estancia.

– Una cosa más – le detuvo Lúpulos –. Sea cual sea el destino no podrás contar con demasiados recursos o también nosotros levantaríamos sospechas. Como apoyo humano sólo tendrás los hermanos que te acompañaron a ver al asistente. No conviene involucrar a más por el momento.

* * *

Dowen estaba ajustando los servomotores del tren de aterrizaje de la Thunderhawk cuando lo vio. Los cables habían sido manipulados, variando la distribución de varias piezas. Tras el breve momento de ira por el hecho que alguien hubiera trasteado su nave observó con atención los cambios. La nueva configuración reducía en gran medida el riesgo de bloqueo del mecanismo. ¿Quién había estado cerca de la nave recientemente? Sólo le vino a la mente una persona, el chico del astropuerto.

 



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COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Hmm
21-02-2005 17:19
Como se ha demorado entre una entrega y otra, pues he quedado un poco descolgado, pero el texto está bien y entretiene. Un abrazo, Alex, y que bueno que eso de que dejabas de escribir sólo fuera pasajero.

   RE: Hmm
22-02-2005 17:06
Nunca dije que dejara de escribir Vari, sólo que dejaba de colgar cosas "serias" en Ocio (y bajo ese epígrafe no se incluyen los temas de Warhammer ni los artículos de opinión). De todos modos esta saga la escribo a ratos libres (más bien pocos).

   RE: Hmm
21-02-2005 17:19

   mui bueno!!!
21-02-2005 17:56
M encanta es realemte buena i el presonaje del mecanico es la caña si señor ,lo amlo es que taredes atnto de una antrega a otra ;-)

   Muy entretenido
21-02-2005 13:56
El argumento está muy bien al igual que el personaje del mecánico.
Un saludo.

   Bien, bien, bien.
21-02-2005 13:08
La verdad es que la historia está tomando una pinta excelente. Espero impaciente la próxima entrega.

   Interesante
19-02-2005 12:22
La historia se pone a cada momento más interesante, espero que la continuación no tarde mucho en aparecer.

Un saludop.

   Que no se demore la cuarta entrega!
21-02-2005 04:13
Extraordinario! Me parece un relato fantástico, engancha y te mantiene intrigado. Ánimo y a por el cuarto, lo esperamos con ganas!

   Muy bien
19-02-2005 14:00
La historia cada vez se pone mejor, espero que la proxima entrega no tarde tanto y sea mas larga, ya que son fragmentos muy cortos. :-)

   Excelente, si señor
20-02-2005 00:39
M encanta el cariz q estan tomando este relato, cada vez engancha mas.

Por que no pones un link con los otros trozos dle relato?? Asi los menos enterados podran leerse la istoria completa. O sino, cuanod acabes la historia crea un artículo con toda ella, para poder leerla entera.

   Un poco breve
19-02-2005 15:38
Aunque se hace un poco breve, espero la continuación... la cosa se está poniendo interesante.



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