|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  |  Juega y Fórrate 
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Artículos |  Batallitas |  Opinión |  Guía del Rol |  Juegos de Rol |  Módulos |  Análisis |  El Saco de Dados |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Rol

Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)


Relatos

02-03-2005 11:55
Por: Criatura del Averno

Adelante y frente a la muerte. Los compañeros se adentran en el templo y Naukhell espera.

Oscuridad. No, más que eso. Era necesaria una palabra que no había sido inventada para describirla. Quizá ceguera. Por que los compañeros, en ese instante, se sentían ciegos. Negrura absoluta, que les rodeaba, y les llenaba los ojos, la boca, como si las paredes se hubiesen cerrado sobre ellos. Durgin no conocía esa sensación. Sus ojos de enano podían atravesar las tinieblas y percibir objetos aún en las profundas minas de las montañas... pero esto... esto no era natural.

-¿Cómo vamos a movernos? –preguntó el enano-. No puedo ver absolutamente nada- trató de extender las manos, pero no hallaron sino vacío. Por un instante, incluso dudó de que estuviese pisando el suelo. Pero sus pies sintieron la dura piedra, y algo le hizo sentirse mejor. Quizá la oscuridad fuese antinatural, pero no lo era tanto como para suspenderlo en el vacío.

-Quizá tenga la solución –se oyó decir a Lurien, cuya voz musical parecía decidida, pero animada. No estaba en su naturaleza el sentir miedo. Vista y no vista, una diminuta chispa de luz iluminó las tinieblas reinantes, como su alguien hubiese encendido una cerilla. Y justo en ese instante, una luz blanca, cegadora, brotó de la palma abierta de la semicelestial, como si el mismísimo astro solar hubiese bajado para posarse sobre la mano de Lurien. Y entonces la oscuridad retrocedió ante la paladín, como si fuese un ratón asustado, serpenteando a lo largo del pasillo de piedra, ahora visible e iluminado. Cuando las tinieblas hubieron desaparecido, Lurien cerró la mano y la luz se desvaneció, dejando el pasillo en la penumbra, pero perfectamente visible.

-Nunca la noche venció a un amanecer –murmuró la semicelestial.


Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)
Pero en ese momento se escuchó una segunda voz, inarticulada. Un quejido, un lamento... y luego un grito de dolor. Unos metros más adelante podía verse un joven, de dieciséis o diecisiete años, colgado por las muñecas con unos crueles grilletes de hierro que colgaban del techo. Estaba desnudo, y tenía el cuerpo marcado de llagas, como si lo hubiesen torturado. A su alrededor parecía moverse una especie de fantasmagórica sombra, sujetando un látigo en su mano informe.

Por un instante los compañeros miraron sorprendidos la escalofriante imagen. Pero instantáneamente, Lurien aferró su espada y abrió las alas, lanzándose hacia delante velozmente, seguida de cerca por Neigeborne y Durgin. La sombra volvió lo que debía ser su cabeza hacia la semicelestial, que enarboló su espada y cortó... el aire.

Allí no había nada. Solo una pared de piedra.

-¿Qué...? –murmuró la semidrow, mientras Durgin miraba a ambos lados y Lurien dejaba caer la espada, confundida.

-¡Ayudadme, por favor! –gritó una voz, y allí estaba el joven de nuevo, a un lado del pasillo. Extendía la mano hacia ellos, y portaba un anillo, con el sello de DeMoreby. Era el príncipe. Pero un espectro con una guadaña se alzaba sobre su espalda, alzando su arma como un campesino que va a segar el trigo. De nuevo, la paladín acudió en su ayuda.

Y de nuevo se desvaneció.

Un grito.

-¡Socorro! –se escuchó, en algún otro sitio.

-¡AYUDA!

Y de pronto, el pasillo se llenó de imágenes del joven príncipe, gritando, siendo golpeado o asesinado brutalmente por cien espectros y sombras. Las imágenes cambiaban continuamente, mostrando los gritos de terror, de dolor, o los ojos muertos del joven, soportando mil torturas. Muriendo una y otra vez, aquí, allá, mientras sus gritos resonaban por el pasillo como un mar de súplicas, tormento y angustia.

Sangre y muerte, en todos lados.

Lurien dejó caer la espada y dio un paso atrás, con la boca abierta, mientras Durgin se quedaba parado, sin saber qué decir, ni que hacer. En toda su larga vida de lucha, guerra y muerte, nunca había visto algo tan horrible, tan monstruoso. Tinieblas se cubrió la cara con las manos. Los gritos se habían convertido en una cacofonía horrible que llenaban el aire siniestramente. Por un segundo, Lurien recordó el grito de la banshee... empezaba a ser terroríficamente parecido.

Pook cayó sentado en el suelo, sin saber si le asqueaban las horribles visiones o le picaban la curiosidad. Sentía lástima por el príncipe que veía sufrir, sí, pues era de naturaleza bondadosa, pero su parte pícara, en algún punto de su subconsciente, hacía apuestas consigo misma sobre cual iba a ser la tortura que aparecería en la próxima visión. Sin embargo, todo eso pasó cuando una imagen del joven que intentaban salvar cayó al suelo, con las manos en el cuello, intentando detener desesperadamente la sangre que le brotaba a borbotones y que, lenta pero implacablemente, lo asesinaba. Corvos sencillamente se mantenía en pie, mirando las visiones con indiferencia. Finzo se alzó y levantó los brazos, con las manos abiertas y las palmas extendidas hacia delante. Gritó algo.

Y, de pronto, las visiones se desvanecieron en el aire. El súbito silencio inundó el pasillo, de un modo casi desagradable, como si los compañeros se hubiesen quedado sordos de repente. El silencio era tan absoluto que, pronto, comenzaron a escuchar los latidos de sus corazones. Pero Finzo lo rompió, repentinamente.

-¿Que creías que estabas haciendo, Naukhell? ¿Pensabas asustarnos?

La voz de Finzo creó un eco en el pasillo. Pero las palabras repetidas variaban imperceptible pero constantemente, hasta que el eco le devolvió al gnomo su frase, pero muy distinta y pronunciada con otra voz.

"No. Os he mostrado en la imagen de vuestro príncipe el modo en que os mataré."

-¿Para qué lo quieres? –gritó Lurien-. ¿Qué buscas con su captura?

"¡Ah! Pero eso sería decíroslo todo... tarde o temprano lo descubriréis."

Y, escuchándose cada vez más lejos y más tenuemente, el eco cesó y no volvió a hablar. Por que otro sonido se extendía a través de los pasillos.

Era un rugido, o un grito casi humano, casi de animal. Una voz profunda, fuerte y grave. Como surgida de las entrañas de la tierra. Finzo ya había oído esa voz antes... solo que ahora se parecía sospechosamente a el rugido de un tigre.

El gnomo miró a sus compañeros.

-Gablag está aquí.

***

El pasillo se ensanchó conforme avanzaban, y pronto unas luces flotantes, como fuegos fatuos, les salieron al paso, iluminando su camino. Eran doradas, y revoloteaban alrededor de los compañeros como mariposas, moviéndose y dando vueltas. Pook estaba encantado, pero era el único. Los demás estaban demasiado preocupados con la dura prueba que les esperaba como para pensar en las lucecillas.


Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)
Lurien iba delante, con la espada a perpetuidad entre las finas manos. Sus ojos verdes podían ver en la semioscuridad reinante tan bien como Neigeborne o Durgin. Sentía el mal a su alrededor, como si las mismas paredes estuviesen vivas y les amenazasen. El mismo aire se le antojaba pernicioso, estaba cargado y hedía a muerte y putrefacción. Se sentía mejor con Tinieblas a su lado. Sabía que su vista y su oído no permitirían que les tomasen por sorpresa.

Pero la propia semidrow no estaba tan segura. Ella era una ladrona y una guerrera, un rival formidable contra cualquier enemigo físico. Pero sentía como cada piedra que formaba las paredes supuraba magia. Y ella no podía luchar contra eso. Se sentía incomoda aquí, como si estuviera en un mundo al que no pertenecía. Una extranjera que no había sido invitada.


Y finalmente, llegaron. Era una sala inmensa, semiesférica, como una gigantesca cúpula de piedra. Miles de esferas de luz doradas brillaban por doquier, y cientos de miles de blanquecinos huesos sembraban la tierra, dispersos en algunos puntos y agrupados en otros. Quizá al azar... o quizá con alguna misteriosa función. En el centro del mayor montón de huesos, donde la mayoría de esqueletos estaban todavía intactos, señalando con sus descarnadas manos a cada uno de los puntos de la periferia de la sala, había un altar de piedra, y sobre él, un colgante de frío metal. Estaba tallado con la figura de la cabeza de un lobo, y brillaba en un tono azulado, terriblemente similar a los rayos que Finzo era capaz de lanzar.

-Hace frío –murmuró Pook, mientras un rastro de vapor surgía de su boca.

-Lo hace –corroboró Finzo. Sus ojos almendrados y brillantes se habían oscurecido, y miraban a su alrededor. Como los demás, había empezado a notar una presencia. No podía percibirla con los sentidos, pero sabía que estaba ahí. Venía acompañada de frío, y si las leyendas eran ciertas, de algo peor–. Manteneos alerta.

La sala tenía cinco entradas. Por la que ellos habían llegado estaba situada a la derecha del altar que sostenía el Colgante del Lobo. Con un encogimiento del estómago, cada uno de los compañeros esperó ver llegar al liche por alguno de esos pasillos. Su alma, maligna, ya parecía flotar en el ambiente, y la presencia era ahora casi tangible. Y, en lo más profundo de su alma, cada uno de los compañeros creyeron que esta angustiosa espera era mucho peor que cualquier cosa que viniese después. Pero no les hizo falta esperar mucho más. De pronto, un segundo después, la figura de Naukhell Alma Gélida se alzaba ante ellos, erguido, y rodeado de un aura de muerte, como una sombra que hubiese surgido de las sombras.


Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)
En su momento había sido una criatura de aspecto elegante, élfico. Los rasgos de la cara y las manos eran finos todavía, y era alto y delgado. Pero la carne se le había tensado, como el cuero, y le había palidecido, adhiriéndose a los huesos para hacerlos horrendamente visibles. Vestía una larga túnica negra, propia de un noble o un gobernante, ricamente decorada, que el paso de los interminables siglos de muerte habían rasgado, y que había adoptado un aspecto similar al de las alas de un enorme murciélago. El pelo era plateado y le caía abundante sobre los hombros, pero estaba rígido y putrefacto. Estaba muerto, como la piel, como la túnica. Como el rostro. El rostro largo y sin expresión, con la piel casi translúcida y pegada al cráneo hasta tal punto que parecía más una calavera que una cara. Tan muerto como los ojos.

El liche no tenía ojos, propiamente dichos. Sus cuencas estaban vacías, se habían podrido hacía ya mucho tiempo. Pero en la oscuridad de las semiesféricas cavidades, brillaba una luz roja, como una llama de fuego. Toda la voluntad, toda la fuerza y el poder del liche, se podían ver en esa luz chispeante, en ese fuego de potestad indescriptible, que dejaba ver los años y años de lenta acumulación de magia y sabiduría, y una cierta e indudable demencia, que acompañaba inseparablemente a su aura de muerte y podredumbre.

Uno a uno, la mirada de fuego de Naukhell se posó en cada uno de los compañeros. Nadie, nunca, en todos los siglos que el liche había permanecido en su estado de no-muerte, había podido sostener esa mirada. El príncipe no pudo hacerlo, cuando cayó en sus inmundas garras putrefactas. Rekhar no pudo hacerlo, cuando él y sus compañeros llegaron al castillo, hacía ya tres años. El pueblo minotauro que se asentaba en aquellas montañas cuando el llegó no pudo hacerlo, ni su jefe, cuando le arrancó el corazón del pecho. Desde entonces habían guardado la entrada de su laberinto. Como sus sirvientes.

Y uno a uno, los compañeros se sintieron atrapados por el horror. Era un sentimiento de oscuridad, de negrura. Se sentían caer en un pozo infinito que amenazaba con atraparlos para el resto de su existencia. Los corazones se oprimieron y la mente enloqueció. Era un miedo absoluto, oscuro e irracional. Era un horror sin nombre. Uno a uno, sintieron perder las fuerzas, y todos vieron la imagen de una huida. Todos tuvieron la tentación de tirar sus armas y salir corriendo, huir. Huir. Una palabra hermosa, parecía. Escapar de ese sentimiento horrible. Sentir, de nuevo, que tu corazón late, y que estás vivo y fuera de ese pozo de tinieblas. Cada segundo que esos ojos te miraban era una vida. Pasaba lento, como si cada instante fuera un siglo, y los compañeros se sintieron envejecer, marchitarse y morir ante esa mirada.

Pero Lurien era la elegida del dios del valor. Por sus venas corría la sangre celeste, y su mente era serena. Aguantó la mirada del liche sin flaquear, ella era la Paladín de la Luz. Naukhell era un representante de la oscuridad. Ella era la más fuerte, estaba convencida. El bien era más poderoso que el mal, siempre lo había sido y siempre lo sería, hasta el fin de los tiempos. ¿Qué cabía esperarse de ella si inclinaba la cabeza ante su enemigo?

Durgin apretó los dientes y aferró su hacha. El puño le temblaba, pero no apartó la vista. Mil batallas había librado, y nunca le había dominado el miedo. Lo había sentido... ¡solo los estúpidos no sienten miedo! Pero lo había superado en cada ocasión, con la cabeza alta y la mirada al frente. Una canción de batalla, que repiqueteaba en las forjas con los cantos de los martillos y la luz de las llamas acudió a su mente. Corazón de hierro y piedra, y alma valerosa. El enano sonrió con ferocidad. ¿Miedo? No conocía a un enano al que le hubiese dominado el miedo.

 

| < 1 > | 2 | Siguiente >>

El príncipe de las mentiras (Trilogía Avatar 4)
El príncipe de las mentiras (Trilogía Avatar 4)
Precio: 20,00 €
 Imágenes
Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)
Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)
Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)
Rescate (Capítulo 12.- Los Ojos del Liche)

 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
Comentarios Votos Estrellas
13 5 ****
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Acercándome al final
24-06-2005 10:30
La descripción del terror inspirado por los pasajes y el propio liche me ha parecido soberbia. La calidad del relato mantiene el nivel y me empieza a apenar ver que llego al final de la historia.

En la sección de los peros te diré que la presencia del liche pierde mucho hablando tanto, me parece aceptable que los personajes se sobrepongan al miedo, pero un liche tan parlanchin resulta menos aterrador.

Y por lo demás lo de siempre, la historia me parece bien hilada salvo por el hecho de que no termino de ver la relación entre un colgante que al principio ni existía y el príncipe ni mucho menos por qué Finzo lo sabía todo aparentemente desde el principio y sin embargo acabaron en la ciudad orca.

En definitiva si quisieras dejarlo como una novela, habría ciertos puntos que necesitarían de algo más de adaptación y sobre todo, una conexión lógica entre la parte de los orcos y esta (incluso aunque al final lo expliques todo, el lector necesita algo que permita seguir el hilo)

   RE: Acercándome al final
24-06-2005 10:32
Mañana más !!! (se me olvidaba :-D )

   RE: En realidad...
24-06-2005 13:52
...tienes razón sobre que debía de haber expuesto mejor el hilo conductor. La historia nació más como un entretenimiento que otra cosa, y pensada más para los que participamos en la partida que para gente ajena, así que di por hechas algunas cosas (no se me ocurrió publicar Rescate en Ociojoven hasta que estuvo bastante avanzada).

En realidad, Finzo no lo tiene tan claro desde el principio. Es muy inteligente, no adivino. Sospecha que el principe no lo tienen los orcos, pero la historia de utilizarlo como rehen para la guerra parece plausible, y decide que primero deberían comprobarlo. Cuando descubre que, realmente, Gablag no sabe nada de ningún príncipe, busca un posible culpable.
Aquí entra Naukhell, nuestro quedirísimo liche. Finzo sabe que ese monstruo es una de las pocas criaturas con poder suficiente como para raptar al hijo de un rey en las inmediaciones de la capital de su pais sin que nadie lo note. Es una sospecha tenue, pero posible, y además el liche está en posesión del único objeto con el que pueden salvar a Thalia. Asi que merece la pena probarlo.

El razonamiento que llevó al gnomo (y por consiguiente, al resto del grupo) hasta el templo de Nerull fue, mas o menos, este. Si no lo he escrito en la historia, ha sido un error mío, y lo lamento.

Confío en que os siga gustando Rescate

Criatura del Averno (conocido como Rekhar en otros tiempos)

   Pasable
08-04-2005 15:28
La descripción del Liche me ha parecido buena, daba sensación de miedo. Pero luego se desinfla y no puede dominar a ni uno de los personajes. Qué triste.

Lo demás me parece un poco tópico, pero es lo que corresponde a una partida novelada.

   RE: Hmm
31-03-2005 02:20

   muy bien!!!
26-03-2005 02:23
debo de admitir que tu estilo de narracion es muy bueno, aunke klaro, se te pasan algunos errores pero se perdona debido a la calidad de tu historia, sigue asi ke ya me dejaste kon los ojos pikados!! XDD :-D

   Mola
04-03-2005 10:47
Esta bien relatado,te felicito.Debo decir que aunque tu historia (novela,cuento,como quieras llamarlo) es la unica de las que hay por aqui ahora que me haya llamado la atencion lo bastante como para haberla leido casi desde el principio (no tenia ganas de ponerme a buscar el primer capitulo).

Sin embargo,aqui estoy una vez mas para darte alguna critica negativa (pero constructiva).Una de cal y una de arena,como se suele decir 8) .

Para empezar,esto:

"En su momento había sido una criatura de aspecto elegante, élfico. Los rasgos de la cara y las manos eran finos todavía, y era alto y delgado."

No te ofendas,pero me he partido de risa leyendo esto,jeje.Como que "alto y delgado"?es un liche,no querras que este gordo como un Sultán o cachas como el Chochonegro,no? Supongo que te referias a su forma,a sus huesos en general.Te sugiero que en este tipo de situaciones no te cortes a la hora de comentar a lo que te refieres."Era alto y de huesos finos/delgados" o lo puedes poner como habias hecho,pero en pasado,"era alto y,en sus tiempos de "vivo",delgado",por ejemplo.

Nada mas por ahora.Un buen relato,y espero leer la continuacion...pronto a ser posible =) .

Groobab

PD:para ser una partida de rol relatada,me extranya que no haya muerto nadie aun (siempre hay alguien en todos los grupos de rol que muere cada 2 por 3,jeje), a parte del ogro y del orco ese Comosellame (segun comentaste lo manejó un jugador).

   Muertes y liches delgados
04-03-2005 21:53
Bueno... por muy muerto y esquelético que esté, siempre habrá una diferencia entre su constitución élfica, y por tanto, escuálida, que, por ejemplo, se fuese el esqueleto de un enano o un orco. Y no me refiero al grosor de los huesos, como propones, sino a su figura general. De un clérigo enano que se hubiese convertido en liche, no podría decir que estubiese "delgado".
En cuanto al tema de que no ha muerto nadie todavía... has hablado pronto. Pues yo te anuncio que la negra sombra de la Parca se cierne ya sobre uno de los compañeros... (que poético que me ha quedado).

Sin nada más que añadir, se despide...

Criatura del Averno

   RE: Muertes y liches delgados
07-03-2005 10:07
Era precisamente a eso a lo que me referia con llamarle "delgado"...en cuanto dijiste "sus finos rasgos" ya lo habias detallado todo,y con lo de que en vida fue un drow,lo cual lo deja aun mas claro.

Nada nada,es que lo de delgado en un tio que esta en los "huesos" (nunca mejor dicho,jeje) me hace gracia XD.

Un saludo.

   RE: Mola
04-03-2005 10:52
"Debo decir que aunque..." Olvida el "aunque" ese en mi comentario,que estaba pensando en otra cosa O.o .

   Muy bueno
02-03-2005 14:41
Sigues con el listón el alto. Sólo te pido que te apures con la continuación, que nos dejaste a medias!

Relee el artículo, que tienes algunos errores menores ("su" en vez de "si", creo recordar, entre ellos).

   RE: genial
17-12-2005 12:18
me encantan tus relatos. estoy cogiendo ideas de tu relato para acerme el mio proio para un juego de rol que estoy construyendo. porfavor saca mas capitulos y no llegues al final. es como si leyera una historia de un autor de verdad. alarga la historia mas. te voy a pedir un favor, me podrias acer algun mapa de las tierras de tu historia para situarme mejor en ella??? estoy muy interesado. me puedes contestar a mi correo electronico. mi correo es arnau_mago@hotmail.com. te pido ese favor. gracias :-D



Otras webs de Planeta Ads Network:

MANGA - OCIO JOVEN | ULTIMAS NOTICIAS - ADN | Cursos a distancia - CEAC | CURSOS DE INGLES - HOME.ES | SERIES INFANTILES - PLANETA DIRECTO | NOTICIAS MADRID - ADN | CRUCEROS - OCIOCRUCEROS | FOTOGRAFIA - CONOCIO | Naves StarWars - PLANETA DeAGOSTINI | ADMINISTRACION DE EMPRESA - e-DEUSTO

Publicidad: Car Insurance - Remortgages - Car Finance - Debt Management - Rolex
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros