|
|
 |
|
Empieza la batalla final contra el Demonio Rojo.
Capítulo 20: La batalla final
Eric miraba sonriente a su enemigo, con la espada desenvainada y en actitud amenazadora. Estaba claro que todavía deseaba enfrentarse y matar al joven guerrero. Lance le devolvió la mirada con seriedad y un tanto mosqueado. Ya se estaba hartando de la estúpida venganza que quería realizar Eric.
-Nos volvemos a encontrar, Lance –dijo Eric-, pero esta vez será la última vez. Coge tu espada, vengaré a mi padre.
-¡Ya está bien! –gruñó Lance-, ¿cuándo vas a dejar esta tontería?
-Creo que tú mismo lo sabes –dijo Eric-, cuando hayas muerto, cuando haya completado mi venganza.
-Está bien, no insisto más. Lucharé contigo –respondió Lance antes de arrancar la espada de la roca en que se había clavado.
El joven guerrero se colocó en frente de su adversario y, dispuesto a terminar con el asunto con rapidez, le disparó un rayo, pero ante su asombro, Eric absorbió la energía del ataque. Entonces, el guerrero de Seth proclamó haber aprendido mucho del Demonio Rojo. Tras el comentario, Eric alzó su espada y disparó un rayo que se dividió en varias centellas que salieron despedidas hacia el joven guerrero. De repente, Lance se vio rodeado por una gran cantidad de meteoros y uno de ellos le golpeó en el pecho, haciéndole caer. Eric aprovechó el momento para lanzarse hacia su enemigo con sorprendente velocidad y colocó la punta de su espada en la garganta rival.
-Bien –dijo con voz tranquila-, ha llegado tu final.
-Recapacita –replicó Lance-. ¿No te das cuenta? ¡Hay que detener al Demonio Rojo o dominará todo Nortia! ¿Por qué colaboras con él?
-Sólo para ver cumplida mi venganza –respondió Eric, sonriendo con malicia-. Con las enseñanzas del Demonio Rojo soy lo bastante poderoso para venceros a todos vosotros, incluso al Maestro Lung. Mi señor no lo sabe, pero me hice más poderoso que el mismísimo Zork. Con este poder, ya te puedo matar.
-De acuerdo –gritó Lance-, pero mátame después. Antes tengo que acabar con el Demonio Rojo.
-¡Bah! –gruñó Eric-, ¡ya aparecerá otro héroe que se ocupe de ese tirano!
-¡No! –aulló el joven guerrero-, ¡yo soy el único que puede! ¡Soy el elegido!
Estas palabras parecieron calar hondo en Eric, quien se quedó paralizado durante unos instantes y después bajó la cabeza, meditando. Cuando alzó la mirada, tenía dibujada en el rostro una expresión de determinación. Retiró la hoja de la espada del cuello de su adversario y le dijo:
-Está bien. Te dejaré marchar para que derrotes al Demonio Rojo, pero no olvides que tienes una cuenta pendiente conmigo. Lucharemos cuando el tirano esté muerto.
-Gracias, Eric –respondió el joven guerrero-. Eres un amigo.
-Bueno –dijo Lung-, debemos entrar ya.
-Pero no quiero dejar sola a Kara –protestó Lance.
-Tranquilo –dijo Eric-. Yo cuidaré de ella.
-Gracias de nuevo –repitió Lance-. No eres tan malo.
-¡Un momento! –intervino Leonel-. Alguien debe venir conmigo a encontrar el objeto mágico que almacena mi poder y mi inteligencia. ¡No puedo hacerlo yo sólo!
-Yo iré –se ofreció Lot-. Lo único que me preocupa es saber el lugar donde se encuentra el objeto.
El veterano guerrero oyó un murmullo y se volvió, descubriendo que provenía de Eric, quien le miraba fijamente dispuesto a hablar.
-Está en la zona oeste del castillo –dijo.
-Perfecto –dijo Leonel-. Vamos, Lot. Tenemos que encontrarlo cuanto antes.
Lot lanzó un gruñido de asentimiento y siguió al demonio al interior del castillo. Lance, Lung y Lobo dejaron sólo a Eric cuidando del cuerpo de Kara y también entraron en el castillo. Dentro se encontraron con un pasillo ancho que iba hacia la derecha y la izquierda. Lot y Leonel cogieron el camino de la izquierda, para llegar a la zona oeste y encontrar el objeto mágico. El Maestro Lung guió a Lance y a Lobo siguiendo el camino de la derecha. Debían llegar a la sala del trono del castillo, donde seguramente se hallaría el Demonio Rojo. La decoración de las paredes del pasillo era espantosa. Las majestuosas armaduras con la insignia de Turán habían sido sustituidas por esqueletos de demonios y orcos. También había numerosos cuadros del Demonio Rojo, del Señor de la Oscuridad y aún de Satán,
Mientras tanto, el espía del Demonio Rojo le contaba a su amo todo lo sucedido, poniendo a su señor otra vez de mal humor. Gruñó de ira al enterarse de la muerte de Zork, su brazo derecho, y de la traición de Eric. Ahora comprendía que debería haber respetado más al guerrero de Seth. El horrible monstruo se quedó unos instantes mirando al vacío mientras pensaba en lo que habría que hacer. Entonces, sin previo a viso, miró a su espía y le dijo:
-Ahora no podemos cambiar lo sucedido, pero sí podemos arreglarlo. Quiero que vayas a la sala donde se encuentra el objeto mágico y evites que Leonel recupere su poder y su inteligencia.
-Sí, mi amo –respondió el espía antes de esfumarse.
En ese momento, el Demonio Rojo volvió a sonreír, confiado. No creía que únicamente Lance, Lung, Lobo, Lot y Leonel hecho un demonio descerebrado y sin poder pudieran vencerlo. Además, su espía podría engañar fácilmente a Leonel para que no recuperara sus virtudes. Antes había dudado de las posibilidades de Lance, pero ahora estaba seguro de que no tenía ninguna. Aplastaría sin piedad a aquel maldito humano y a todos sus amigos y, cuando terminase con ellos, conquistaría con facilidad el continente y se lo entregaría al Señor de la Oscuridad. Sería un gran triunfo. De repente, el Demonio Rojo volvió la cabeza al oír un estallido al otro lado de la puerta del Salón del Trono. El monstruo sonrió de maldad cuando vio que un potente rayo arrojaba hacia el interior de la sala la chamuscada puerta. Una parte del marco había quedado destruida, y por ahí entraron Lance, Lung y Lobo, que se plantaron delante del tirano. El Demonio Rojo se mostró tal como era, un rechoncho y musculoso monstruo con grandes y poderosos brazos y una larga cola. Debido a su falta de piernas, la criatura usaba el rabo para desplazarse. Tenía tres ojos, dos algo por encima de la boca infestada de colmillos y el tercero en medio de los dos, en la frente, siempre cerrado.
-Así que tú eres el Demonio Rojo –dijo Lance, sonriendo.
-Estás en lo cierto –respondió el monstruo-. La verdad es que nunca pensé que pudieras llegar tan lejos, pero aún así, no podrás vencerme. Entérate, humano, de que estás viviendo tu último día de vida.
-No lo creo –replicó Lance-. No pareces tan poderoso como la gente decía. La verdad, me da la impresión de que no vales nada…
-¿Cómo dices, gusano? –rugió el Demonio Rojo, colérico-. ¿Te atreves a desafiarme? ¡Ahora conocerás mi poder!
El monstruo alargó furioso los brazos hacia el joven guerrero y le disparó un poderosísimo rayo que le sorprendió y que si le hubiese dado lo habrá matado. Sin embargo, la onda expansiva de la explosión fue lo suficientemente poderosa para lanzar a Lance, Lung y Lobo por los aires y hacerles chocar contra las paredes. Lance se levantó inmediatamente de un salto y con la espalda dolorida para hacer frente al tirano. El Demonio Rojo observaba divertido cómo el joven guerrero corría hacia él, con la espada izada. El monstruo abrió su boca y su larga y viscosa lengua bífida salió disparada hacia su rival y se enrolló a su pie. Con una fuerza descomunal, movió la lengua y Lance se vio arrastrado por los aires hasta dar con sus huesos en el suelo. El Demonio Rojo repitió la operación y Lance chocó de nuevo contra el suelo. En ese momento, Lobo saltó hacia delante con el bastón asido con las manos y disparó un rayo con él hacia la bífida lengua del Demonio Rojo, contándola por la zona donde agarraba el pie de Lance. El joven guerrero dio una voltereta en pleno vuelo y cayó al suelo de pie. El Demonio Rojo gruñó de dolor y sorpresa y lanzó una furibunda mirada hacia el licántropo.
Mientras esto ocurría, Leonel y Lot iban corriendo por un largo pasillo que se mostraba cada vez más vacío a medida que avanzaban. La luminosidad del corredor también disminuía, pero los dos podían ver un curioso resplandor azul al final del pasillo. Cuanto más cerca del lugar se encontraban, el resplandor iba tomando forma. La forma de una esfera. Cuando llegaron a la fuente de la luz, descubrieron qué era lo que la producía. Del suelo partían dos barras metálicas en posición diagonal, una a izquierda y otra a derecha. Había otras dos barras en el techo colocadas de tal manera que la punta de la barra superior izquierda coincidía con la barra inferior derecha y la barra superior derecha con la barra inferior izquierda. En medio de las barras estaba, flotando, la esfera culpable del extraño resplandor. Leonel miró detenidamente la bola y supo en seguida que se trataba del objeto mágico. El demonio corrió hacia la esfera para recuperar su poder y su inteligencia, pero una fuerte explosión energética se interpuso entre él y la bola. Tras el estallido de energía apareció ante él un demonio bajo y flacucho que reconoció al instante.
-El espía del Demonio Rojo –exclamó.
-Así es –dijo el espía-, y si crees que conseguirás el poder, estás muy equivocado. Yo te detendré.
-¿Qué dices? –replicó Leonel-. Sabes muy bien que mi poder es mayor que el tuyo.
-Sí, lo sé –contestó el espía-, pero aún así no conseguirás el poder.
-¿Qué quieres decir? –preguntó Leonel.
|
 |
| |
|
|
|
|
 |
|
|
|
| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
 |
| Tema: |
Autor: |
Fecha: |
|
... |
|
|
09-04-2005 20:17 |
|
Esta parte no ha terminado de convencerme, ha perdido calidad con respecto a la anterior, aparecen algunas faltas ortográficas, la descripción de la batalla no parece estar muy trabajada, se me ha hecho un poco aburrida y monótona a excepcion de la aparición de Leonel pero que tampoco me ha terminado de convencer su actuación. En fin, es solo mi opinión.
Un saludop.
|
|
Esa transformación |
|
|
02-04-2005 14:41 |
|
Es lo único que no me a gustado. Me receuerda demasiado a... bueno seguro que los aficionados al manga le encontrarán multitud de similitudes. Simplemente a mi no me gusta. Pero evidentemente es sólo una opinión.
|
|
mmhh... |
|
|
04-04-2005 06:11 |
|
hola gandalf!!
a ver, cómo siempre estás haciendo bombardeo publicitario ^_____^ para que leamos tus relatos... hoy que tengo un poco de tiempo, voy a tomarme unos minutos...
Primero: no, no me he leído la serie entera. Algunos capítulos del principio y algunos de tu otra entrega (las intrigas de la corte)... bueno, y me escuché tu canción de "hiroshima", que me gustó bastante ^^ , así que juzgo sólo este capítulo aisladamente.
Segundo: veo bastantes repeticiones de palabras. Creo que una revisión no le vendría mal.
Por fin: creo que lo más valioso de esta serie es tu constancia para acabar algo tan largo. Sin embargo, empero que no te ofendas si te digo que creo que necesitas pulir algunas cosas. Te lo digo con ánimo constructivo y desde mi inexperiencia, así que tómatelo por favor sólo como un consejo que pretende ser útil, de otro aficionado.
Mayormente, creo que el problema está en la acción. Para mí, la estética es demasiado comic/dibujos animados: el demonio lanzando rayos laser por los ojos, un montón de ataques de energía que se confunden y de repente otro demonio pegándole patadas... (por cierto, que lo de puñetazo/patada en la coronilla suena muy mal en una pelea...), pero eso es cuestión de gustos....
Pero luego...no sé, la acción no se ve clara. Fíjate en que los protagonistas han sido lanzados un montón de veces contra las paredes, para ponerse de nuevo en pié de un salto acrobáticamente, han esquivado otro montón de rayos... no parece haber emoción, ni uno sabe lo que puede hacer el bueno (o el malo) para ganar ventaja o poner en peligro al otro... le han cortado la lengua al demonio y como si nada... no sé... y luego, casi lo matan a patadas...
Igualmente, la pelea del principio entre Eric y Lance, que debía ser la culminación de una larga historia y algo emocionante, ha resultado un poco insulsa, y la reacción de eric a mí (juzgando aisladamente, eso sí te lo concedo) no me parece justificada por los diálogos...
Bueno, por otro lado, no me parece malo. Es mi opinión personal, totalmente discutible. He leído cosas de Salvatore que no me han gustado nada y que pecaban (para mí) de muchas de las cosas que te he señalado. espero que te pueda servir de ayuda. NO dejes de escribir y mejorar.
Gracias por compartirlo!!!
|
|
mmhh... |
|
|
04-04-2005 06:10 |
|
hola gandalf!!
a ver, cómo siempre estás haciendo bombardeo publicitario ^_____^ para que leamos tus relatos... hoy que tengo un poco de tiempo, voy a tomarme unos minutos...
Primero: no, no me he leído la serie entera. Algunos capítulos del principio y algunos de tu otra entrega (las intrigas de la corte)... bueno, y me escuché tu canción de "hiroshima", que me gustó bastante ^^ , así que juzgo sólo este capítulo aisladamente.
Segundo: veo bastantes repeticiones de palabras. Creo que una revisión no le vendría mal.
Por fin: creo que lo más valioso de esta serie es tu constancia para acabar algo tan largo. Sin embargo, empero que no te ofendas si te digo que creo que necesitas pulir algunas cosas. Te lo digo con ánimo constructivo y desde mi inexperiencia, así que tómatelo por favor sólo como un consejo que pretende ser útil, de otro aficionado.
Mayormente, creo que el problema está en la acción. Para mí, la estética es demasiado comic/dibujos animados: el demonio lanzando rayos laser por los ojos, un montón de ataques de energía que se confunden y de repente otro demonio pegándole patadas... (por cierto, que lo de puñetazo/patada en la coronilla suena muy mal en una pelea...), pero eso es cuestión de gustos....
Pero luego...no sé, la acción no se ve clara. Fíjate en que los protagonistas han sido lanzados un montón de veces contra las paredes, para ponerse de nuevo en pié de un salto acrobáticamente, han esquivado otro montón de rayos... no parece haber emoción, ni uno sabe lo que puede hacer el bueno (o el malo) para ganar ventaja o poner en peligro al otro... le han cortado la lengua al demonio y como si nada... no sé... y luego, casi lo matan a patadas...
Igualmente, la pelea del principio entre Eric y Lance, que debía ser la culminación de una larga historia y algo emocionante, ha resultado un poco insulsa, y la reacción de eric a mí (juzgando aisladamente, eso sí te lo concedo) no me parece justificada por los diálogos...
Bueno, por otro lado, no me parece malo. Es mi opinión personal, totalmente discutible. He leído cosas de Salvatore que no me han gustado nada y que pecaban (para mí) de muchas de las cosas que te he señalado. espero que te pueda servir de ayuda. NO dejes de escribir y mejorar.
Gracias por compartirlo!!!
|
|
|
|
|
|