El Hematoma |
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20-05-2005 09:29
Por: MUtante
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Alguna vez se han golpeado tan fuerte que les llegó a salir un horrible moretón?
Creo que estaba medio dormido... o medio borracho, ya no recuerdo bien. Pero fue por esa simple
despreocupación por el mundo que no vi que la alfombra estaba arrugada. Y era de esas alfombras gruesas de invierno. Creo que me había despertado porque mi vejiga rebosaba de líquido y tenía que ir a dejarlo a alguna parte. Claro que esa "alguna parte" estaba dos escaleras más abajo... Esa mala costumbre de los arquitectos de dejar el baño en el lugar menos "encontrable", en la parte menos útil. Y bueno, en esas circunstancias lo que menos me preocupaba era la alfombra, y como tengo la manía de andar arrastrando los pies, pues bueno, me tropecé.
Pero no fue un tropiezo normal, porque salí disparado, como impulsado hacia adelante por alguna fuerza desconocida... o quizá fue sólo mi imaginación por lo poco despierto que estaba, o por los vagos recuerdos que me quedan. Como haya sido, el hecho es que sólo atiné a girarme acrobáticamente en el aire (yo no dispuse que fuese acrobático, pero así salió) para alcanzar la baranda de madera antes de dar con las escaleras. Pero resulta que justo de donde yo me quería afirmar había una especie de "saliente" de la madera... la verdad no sé cómo se llaman ni me importa, pero son como mangos tallados de formas elegantes, que hay en los vértices de las escaleras de madera. Bueno, el caso es que mi brazo fue a dar con eso... y me dolió tanto, que no me importó caer en seco sobre los peldaños.
Y aparte del horrible dolor que me tenía aullando, sentí un miedo escalofriante de sólo pensar que quizá debiese aprender a usar un reemplazo biónico. Fue como golpearse con un fierro, y estaba seguro de que mis huesos se habían hecho añicos... hasta me dio calambre por un buen rato. Pero mi estupidez fue quedarme ahí, sentado en la escalera, esperando a que se pasara solo, en vez de ir en busca de hielo. Y estuve sentado cerca de una hora, hasta que al fin pude dar vuelta el brazo y ver cómo había quedado. Y lo que vi no es algo que se pueda llamar tan simplemente, moretón. No, porque era tan horrible, colorido y grande; que cabía en la legendaria categoría de los MACHUCONES. Y era un machucón de esos que hacían historia, sino no estaría escribiendo esto. Era uno de esos machucones como los que apenas recordaba ya, que habían dejado su huella en mi
infancia, exactamente desde el momento en que intentaban enseñarme a caminar. Uno de ésos, pero
peor. Porque tenía el porte de casi toda mi palma, con una herida espumosa de pus en el centro del gran hematoma, y un color que realmente no daban ganas de recordar. Pero lo más terrible era su palpitación propia, como si me estuviese diciendo con ello que aunque era parte de mí era una extensión, una vida semi-independiente, un mundo aparte dentro de mi cuerpo, atrapado por mi piel, pero que quería salir. Y eso me traumó tanto que llegué a tener pesadillas con el maldito machucón.
Y esperaba paciente cada día, que el machucón fuese desapareciendo, deseando no verlo más, confiando en que ese día llegaría pronto. Me ponía de esas cremitas que inventan las abuelas y me hacía una friega con mucho cuidado, porque el menor contacto dolía como si me estuviese torturando. Después de la 1° semana ya había dejado de doler, pero no se había achicado ni había cambiado a una tonalidad más suave, o a otro color. Es más, estaba hinchado y duro, pero al menos ya no lo sentía palpitar y su herida había sido sellada por una linda cicatriz. Esa cicatriz me daba ánimos, porque con ellas derrotaba todas mis pesadillas. Era mi aliada y le estaba muy agradecido... tanto que le puse un nombre, la llamaba Elisa, y cuando estaba alegre, Elisa la Salvadora. A la 2° semana no hubo cambios apreciables, sólo que a mí me pareció que el machucón estaba más grande. Pero no era mucha la diferencia, así que no le di importancia. Aun así mi subconsciente se vio afectado en lo más profundo de su ser, y desde entonces no tuve una sola noche sin terminar horriblemente agobiado por las, incluso perversas, pesadillas con el hematoma. Legó a darme horror el tener que mirarlo y comencé a vendarme el brazo para evitar cualquier nuevo trauma.
Ni siquiera me sacaba las vendas para bañarme. A la 5° semana creí que ya estaba bastante grandecito para andarme asustando por un simple machucón, que además ya debía haber sanado, y su existencia en este mundo haberse convertido en un mito. Mis pesadillas habían casi desaparecido, así que digamos que me sentí lo suficientemente "valiente". Así que pasado el mediodía comencé a desenrollarme las vendas desde la muñeca hacia arriba; y ver mi piel, aunque no era a la altura del machucón, me hizo sentir con nuevas fuerzas, me sentía estúpido por mis reacciones tan infantiles, pero al menos ya estaba libre de la "maldición". Sin embargo, y creo que por algún resentimiento de mi subconsciente, al llegar donde debía estar el machucón, no me atrevía a seguir desenrollando, pese a toda mi anterior valentía. No me atrevía, simplemente estaba petrificado, no quería descubrir QUÉ HABÍA AHÍ. "Hazlo, por favor hazlo, en el momento en que lo hagas todo esto habrá terminado", me repetía a mí mismo. Y mi voluntad pudo más. Y apenas dejé de presionar con la venda mi piel, volví a vendar el brazo tan rápido como pude, para que no alcanzara a escaparse... ¿Qué es lo que había ocurrido? Algo horrible, algo que solo yo conocía. Había vuelto a sentir su pálpito. Durante el resto de la tarde estuve deambulando como muerto por la casa. ¿Por qué? ¿Por qué tenía que sentirlo ahora? Se supone que con lo apretado que estaba mi brazo, si hubiese seguido palpitando lo habría sentido mucho más fuerte... pero... NO HABÍA SENTIDO NADA. Desde que me puse las vendas, ya no palpitaba... ¿POR QUÉ AHORA? Tenía miedo, y no sabía qué debía hacer. Tenía que deshacerme del machucón de alguna forma, pero tenía
tanto miedo, ¿y si lograba escapar? Sabía que era un pensamiento estúpido, pero si lo tenía era por algo...
Sabía que no tenía grandes conocimientos en la materia, así que por el momento no podía hacer nada. Lo único que se me ocurrió fue poner más vendas, no iba a dejar que tuviera el control, yo lo dominaría. Esa noche las pesadillas volvieron, pero esta vez tenían una sorpresa que yo no esperaba. Con frecuencia mis pesadillas me mostraban el hematoma palpitando cerca mío, siempre acercándose más y más —en otras ocasiones el hematoma se movía por mi cuerpo, alojándose en los lugares menos agradables de forma muy dolorosa—. Esta vez fue diferente, porque el hematoma parecía una especie de ampolla roja que crecía y crecía hacia el exterior, y mientras más crecía, más podía despegarse de mi cuerpo... y su palpitar se hacía cada vez más retumbante, más fuerte, rompía mis tímpanos... Era asqueroso... muy... horrible... Si no me comprenden sólo tienen que imaginar una masa roja en sus brazos, que crece y crece al ritmo de sus pálpitos, una masa gigante, llena de algo que no saben qué es... Cuando desperté tenía fiebre, me dolían los ojos y el brazo... ese brazo... Y aunque me sentía acalorado, una ola de escalofríos recorría mi espalda. Debía verificar AHORA MISMO qué había pasado con el hematoma. Sabía que las pesadillas nunca se podrían acercar a la realidad, pero también sabía que si no hacía algo pronto, la realidad podría volverse una horrible pesadilla. Y además, había decidido que si era grave me amputaría el brazo. Con unas tijeras en una mano y un desinfectante en spray en la otra me sentía preparado para aquel reto.
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| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
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Bien, muy bien. |
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24-07-2005 23:23 |
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Yo si senti la desesperacion del protagonista, y como dicen, al principio es muy lento y al final muy rapido.
Bien.... pero esfuerzate mas para la proxima.
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Simpático, pero con sus problemas |
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29-06-2005 13:54 |
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Bueno, no te voy a mencionar detalles, porque de eso ya se han encargado sobradamente otros, pero sí que te recalco que son muchos, y aún más si contamos los que te quitó Vari antes de publicar. Esto para mí es importante, porque significa si te preocupas o no por lo que me muestras, al menos lo suficiente como para hacerle una revisión más o menos intensa.
Durante la lectura del relato, y a pesar de que me ha parecido simpático en muchos momentos, he estado en contra de él; más que nada porque muchos detalles me parecía faltos de lógica (aunque fuera interna) y muy difíciles de cuadrar. Lo que pasa es que al final, con el rollo de que el tipo está pirado sí se resuelven muchos de esos detalles (todos no), y la historia más o menos queda bien.
La redacción… pues entretenida y caótica al mismo tiempo. No creo que te hayas detenido mucho a recapitular conforme avanzabas en el escrito, y eso se nota, pero no por eso deja de seguirse bien, e incluso me resulta fresco por eso.
En fin, que el relato está simpático, pero que le faltó reescritura y un poco más de reflexión conforme se montaba.
Y esa es mi opinión.
Un saludete.
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No está mal. |
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01-06-2005 17:58 |
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Bueno, la historia no me ha llamado mucho la atención, entre otras cosas porque no ha sabido transmitirme esa sensación de agobio que se supone que sufre el protagonista. Tampoco alcanzo a comprender por qué sufre esa paranoya si al parecer es un tipo normal.
Cuida la estructura y el ritmo de la narración, y espero leer más de ti pronto.
¡Un saludo!
P.D.Me ha parecido muy gracioso el principio, ¿quién no se ha caido alguna vez por las mismas causas que el protagonista?.:-D
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Idea original pero falla el desarrollo. |
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26-05-2005 10:32 |
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Hola Mutante, la idea de tu relato es original pero creo que el desarrollo tal vez falla un poco, a parte de lo que ya te han dicho por aquí, yo añadiría algunas discordancias en el argumento, como cuando el protagonista sufre la caída y al verse el brazo no acude inmediatamente a un hospital, sino que se queda sentado una hora esperando a que... pase el dolor? no sé, esa escena le resta mucho realismo y resulta poco creible, tal vez podrías suplirlo dejando al chico inconsciente tras la caía... No entiendo su comportamiento sinceramente, deja pasar meses hasta que se decide a acudir a la ayuda de un médico, y ya lo hace arrastrado por el miedo pero su decisión resulta demasiado repentina...
Por lo demás la idea está muy bien, tal vez deberías retocar un poco todo esto que te comentamos. Un saludo!!!
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Original |
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26-05-2005 17:05 |
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La idea del texto es original, de hecho me ha traído a la memoria esas entrañables historias "de miedo" de series como "historias de la cripta" y "dimensión desconocida" XD.
Creo que la estructura del texto es acertada, aunque el ritmo narrativo es muy brusco, demasiado lento en los inicios y asombrosamente rápido en el desenlace. Me ha gustado mucho la escena del hospital, cuando el médico le ha preguntado por sus traumas juveniles (ahí me has hecho reír). De hecho, todo el texto está impregnado de ese halo de humor negro, desde la misma idea del "moratón consciente" hasta las irrisorias tácticas del protagonista para esconderlo y combatirlo.
Creo que poco puedo añadir a los exhaustivos comentarios que ya se han hecho, solo decir que puliendo los defectos, el texto puede quedar muy digno. Muy curioso, si señor.
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RE: Idea original pero falla el desarrollo. |
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30-05-2005 05:20 |
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Nos gustó tu relato porque estuvo de pelos, tu SIsabes expresar tus "aventuras" a nuestro estilo sobre todo es que estuvo simpático, porque los chingadasos nos causan muchísisima gracia, y sobre todo, nos da mas risa cuando quien nos lacuenta nos cae bien mejor porque nadamás me imagino los chongadasos que tedistes,
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RE: Original |
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30-05-2005 05:09 |
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estuvo chido elchingadaso que te diste
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Buena Idea pero falla el desarrollo. |
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26-05-2005 10:38 |
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Mutante, la idea general de tu relato es bastante buena, pero falla el desarrollo, resuta poco creíble que el protagonista se caiga, vea como está su brazo y se quede casi una hora esperando a .... que pase el dolor? en lugar de acudir rápidamente a un hospital. Y no sólo eso, si no que- a pesar de ver que el hematoma crece- deja pasar meses hasta que decide- un tanto precipitadamente- reclamar la ayuda de profesionales.
No voy a repetirte lo que ya te han dicho por aquí, yo te aconsejo que repases un poco estos "defectillos" pq te puede quedar un texto bastante bueno si sabes llevarlo. Un saludo!
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Hola |
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22-05-2005 16:04 |
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El relato me gustó. Pero siento que el ritmo no es muy bueno, como que las cosas pasan sin que la situación anterior quede muy clara. El comienzo me atrapó. Me gustó la manera en que cuentas la historia. Pero después que aparece el Hematoma en cuestión y el personaje desarrolla cierta relación con ella, la cosa de pone extraña.
Esa parte, en donde el personaje comienza a relacionarse con el Hematoma y hasta le pone nombre, queda un tanto superficial. Allí se podría entrar más en la mente del personaje, sin abandonar el humor con que abordaste la narración. Pero me pregunto, ¿por qué le pone nombre? ¿Qué tipo de persona es este tipo? Allí me gustaría más desarrollo. NO digo que se agrege un párrafo entero hablando la psique del personaje, pero sí hace falta aunque sea un atisbo que aclare más el móvil de las acciones del personaje.
El final, por alguna razón, me lo esperaba. El cuento es medio kafkiano en su temática absurda.
Otra cosa que le hubiera dado más peso sería un trasfondo. Todo el relato gira en torno a la herida, pero no hay nada más, así que la psicosis del tipo y el por qué de su aparente locura quedan sin resolver. Sería bueno desarrollar más la vida del personaje, pre-relato, es decir, ¿sabes qué ocurre en la vida de este personaje como para que se imagine tal hematoma corporal que parece una especie de estigma o castigo? Debe haber algo.
Cuando al final él dice que llamará a sus amigos, me dije "no es un hombre tan solitario, ¿entonces? ¿por qué este estigma autoinventado?".
Yo desarrollaría una historia. El tipo pierde algo (trabajo, novia, dinero, un negocio, a su madre, todo junto) y después de allí, al desarrollar el hematoma, el tipo ve en el hematoma aspectos de su vida pasada. Es decir, el hematoma tiene una característica, una personificación y, por lo tanto, el personaje se ve obligado a ponerle nombre y relacionarse con él.
Es como Tom Hanks en El Naufrago. El tipo habla con Spalding o como se escriba, porque está completamente solo, no hay nadie más. Aquí el personaje está demasiado bien para automutilarse mentalmente con un hematoma que, para colmo, lo cubre por completo. ¿Qué hizo para imaginarse eso? ¿Siente culpa por algo?
Saludos!!!
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blo |
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26-05-2005 02:41 |
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;_; nunca antes me había criticado tanto, y me siento tan feliz, ah yo necesitaba una crítica...
Bueno, gracias, es cierto, yo no me doy cuenta, creo ke me vuelo mucho cuando escribo y después no reviso tanto...
ains... sí, voy a fijarme más en esas cosas.. ^^
gracias de nuevo...
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RE: blo |
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30-05-2005 05:14 |
MUtante dijo: ;_; nunca antes me había criticado tanto, y me siento tan feliz, ah yo necesitaba una crítica...
Bueno, gracias, es cierto, yo no me doy cuenta, creo ke me vuelo mucho cuando escribo y después no reviso tanto...
ains... sí, voy a fijarme más en esas cosas.. ^^
gracias de nuevo...
Bueno... yo pienzo que eres como un esr humano, te tropiesas a cada rato, eso lo tenemos en común, todos nos caemos muy seguido. ERTUVO MUY ORIGINAL TU RELATOTE, PDT disculpen mis faltas de ortografía
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Original, aunque... |
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22-05-2005 18:44 |
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... Un tanto absurdo para mi gusto. Tanto es así, que pierde la sensación de terror que quieres darle, precisamente por lo que ya te ha comentado Babilonia: La psique del personaje no está desarrollada adecuadamente ( de hecho, no está desarrollada) y se pierde la posible idenficación y, por tanto, el que nos podamos meter en la angustia que siente el protagonista.
Aunque al principio parece prometer, el relato va perdiendo calidad a medida que avanza. A continuación paso a enumerar unos pocos errores, la mayoría muy repetidos:
"Y lo que vi no es algo que se pueda llamar tan simplemente, moretón." - uff, ese "tan simplemente" yo lo quitaría entero o, en todo caso, "simplemente". Personalmente colocaría comas entre el "simplemente", pero eso ya va en gusto propio.
"que cabía en la legendaria categoría de los MACHUCONES" - Las mayúsculas, a las que tanto has acudido durante todo el relato, están de más. No deberías ponerlas, y menos en un párrafo entero. En otros momentos, lo que es una mayúscula podría bien ser una cursiva, tal y como aparecen en las novelas de Poe, y que dan énfasis a cierta palabra.
"Y era un machucón de esos que hacían historia, sino no estaría escribiendo esto. Era uno de esos machucones como los que apenas recordaba ya, " - suena redundante, yo arreglaría este trozo.
"como si me estuviese diciendo con ello que aunque era parte de mí era una extensión"- Idem de lo anterior
"Después de la 1° semana ya había dejado de doler, pero no se había achicado ni había cambiado a una tonalidad más suave" - te recomendo que escribas "primera, segunda, tercera..." en lugar de representarlo en número.
"Legó a darme horror el tener que mirarlo " - Llegó
Aunque la colocación de comas puede dejarse, un poco, al libre albedrío de cada uno, tienes momentos en los que la frase se lee mejor sin comas y otros en los que es mejor colocarlas. Un ejemplo:
"Así que pasado el mediodía comencé a desenrollarme las vendas " - Creo que queda mejor si decimos: Así que, pasado el mediodía, comenzé a... En cualquier caso, tú mandas.
Otro defectillo en el relato es la gran cantidad de puntos suspensivos que empleas. Casi todos podrían eliminarse, o cambiarse por comas. Curiosamente, cuando mejor se ajustan al texto es cuando no los pones; un ejemplo:
"apenas subí ya estaba deseando haber llegado. – deseando llegar- aquí pegan perfectamente: "deseando llegar..."
"mirando a cada rato cuánto habían cambiado los palitos del reloj" - Aunque un relato en primera persona puede tener cierto modo de narrar, digamos... Más vulgar, aquí creo que deberías ser más exacto. Puedes poner "manijas" "agujas" "manecillas" u otro sinónimo, pero "palitos"...
"Una señora muy mayor que yo me sujetó" - creo que queda mejor "una señor mayor me sujetó"
"Usaba lentes y le daban una expresión de sabiduría" - casi mejor "Usaba lentes que le daban una expresión..."
"Él debe saber cómo curarme" - "Él sabrá como curarme"
"¿Qué hora era? Las 3 de la mañana... nadie me atendería a las 3 de la mañana... bueno, esperaría hasta las 6 y entonces llamaría"- Al parecer, en la sociedad en la que vive nuestro personaje no hay médicos de urgencia. No digo que no pueda ser así, porque puede ocurrir perfectamente, pero deberías introducirnos primero. En España sí que los hay, es más, sorprende que nuestro perturbado protagonista no halla ido antes.
"Aún le faltaban unos milímetros para alcanzar mi hombro"- Creo que aquí cometes un fallo en el relato. El protagonista ha estado quitándose la venda hace un rato, si el hematoma llega hasta el hombro, se la habría visto con anterioridad. Peor todavía, si no se ha visto el hematoma antes ¿Significa que se ha vendando todo el brazo absolutamente, aun estando localizado el hematoma, según parece, en el antebrazo?. Si lo ha hecho así ¿Qué necesidad tenía de vendarse el brazo entero?. Creo que deberías solucionar esta parte mejor, suena poco creíble.
"Cuando desperté me di cuenta de que me había dormido " - jajajajaja, sin comentarios...
"si esperaba un minuto más iba a explotar. " - otra frase por la que casi me caigo de la silla, de solo imaginarme al protagonista estallar...literalmente. ( al fin y al cabo, no es más que un enorme ematoma lleno de pus)
"ni yo pueda ver esa cosa asquerosa que NO ES mi cuerpo... pero que está ahí" - Curiosa frase final que me ha recordado a una enfermedad psicológica real: La pérdida de la conciecia de una extremidad. e
Es algo parecido a lo que ocurre en tu relato y que guarda especuial relación con la última de tus expresiones. Personas que sienten que una pierna ya no es suya, y la ven como algo espantoso, como algo que no es de su cuerpo. Si te interesa el tema te recomiendo "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" del Dr. Oliver Sacks, donde, además de este caso que te menciono (Cap. 4) podrás encontrar otras enfermedades psicológicas dignas de una novela.
Un saludo.
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