CRONOS, I |
|
08-03-2005 22:46
Por: Fëndor
|
|
 |
|
Año 4.379 tras el Tratado de Adesión. La humanidad se haya extinta a causa de una terrible pandemia, heredándolo todo las tres razas creadas en el pasado mediante ingeniería genética.
 Nanomáquinas |
La red de conductos de ventilación se extendían como una infinita telaraña metálica sin ninguna salida aparente, cosa que podría haber desesperado y llevado a la locura a cualquier otra persona que no hubiera dispuesto del entrenamiento de los Agen, pero Zharisya había sido entrenada desde muy joven, solo tenía diez años, el equivalente a unos quince años para un humano, cuando fue separada de su familia y alistada al programa de entrenamiento de la CRONOS, una enorme organización encargada de mantener el orden en todo el Sistema Solar.
Aquello había sido una elección totalmente voluntaria, ¿a quién no le hacía ilusión convertirse en un agente de la CRONOS? Era el sueño de la mayoría de los adolescentes, especialmente en los de su raza, los Newman, lo llevaban en los genes, así lo había dispuesto la raza que los crearon mediante la ingeniería genética. Los humanos.
El entrenamiento para convertirse en agentes de la CRONOS era duro, tres años plagados de un programa de entrenamiento físico intensivo y estudio de física, matemáticas, informática,... Muchas eran las solicitudes para abandonar al año de haber ingresado, pero aún así seguían saliendo la cantidad de agentes necesaria para ocupar cada una de las diferentes secciones que conformaban la Organización, para las cuales te instruías después de esos tres años previos, sumando finalmente un total de ocho duros años llenos de sufrimiento y sacrificio, aunque bien era cierto que el esfuerzo merecía la recompensa. Pues el convertirte en agente de la CRONOS, independientemente de la sección en la que te especializaras, te confería ciertos privilegios en la sociedad.
Por eso la newman mantenía imperturbables sus pulsaciones, había sido entrenada para ello. Los Agen eran conocimos también como «los agentes de campo» a ellos se les asignaban las misiones en las que se debía poner en juego la integridad personal, eran los que se jugaban el pellejo mientras los otros libraban otro tipo de lucha, una lucha más burocrática que nunca le había interesado. Pues ella era una chica de acción, estas situaciones arriesgadas, la sensación de la adrenalina corriendo por su sangre, el olor del peligro,... todas estas emociones eran las que la hacían sentirse viva.
Como buena Agen, había sido entrenada para fortalecer y endurecer el cuerpo y la mente hasta el límite, nunca podría dejarse llevar por emociones. Su entrenador, un newman cercano al siglo y medio, de aspecto rudo y que nunca sonreía, les había explicado que los sentimientos eran sinónimo de debilidad, pues ellos llevaban a la duda y esta era una fina línea que separaba la vida de la muerte, por lo que sus actos y decisiones solo podían guiarse como resultado de una respuesta a la amalgama de receptores sensitivos e instinto que conformaba su ser.
Finalmente llegó hasta la rejilla de acero que la separaba de su objetivo, un gran despacho que escondía el computador personal de Sirus. El newman que dirigía los RaDoR, una importante red de tráfico de armas que estaba empezando a extender sus sucios tentáculos fuera de la Tierra y acariciar las colonias habitadas de los otros planetas del Sistema Solar tal y como habían sido informados en la CRONOS. Por ello habían mandado a Zharisya, para infiltrarse en la mansión de Sirus, acceder a su computador personal y copiar toda la información posible acerca de sus transacciones, pedidos y personal, con el fin de poder desarticular dicha organización. Pues ya estaba empezando a dar demasiados quebraderos de cabeza a los dirigentes de la Confederación Terráquea.
Escudriñó durante unos segundos la estancia en busca de algún indicio de actividad en su interior y al comprobar que el despacho se encontraba desierto, pasó a realizar un análisis térmico con el OPC, ya que siempre había tenido la manía de estudiar la zona en primer lugar con sus propios sentidos y luego asegurarse con los tecnológicos. Inconscientemente introdujo las órdenes en el ordenador cuántico portátil con forma de brazalete sin levantar el más mínimo sonido, apareciendo a lo largo del OPC una perfecta representación tridimensional de la habitación en la que se apreciaban claramente los distintos focos de calor, la mayoría procedentes de los sistemas de calefacción... salvo tres que le llamaron especialmente la atención, así que golpeteó con la yema de sus dedos la pantalla virtual del OPC y escaneó el despacho nuevamente, pero esta vez en busca de posibles emisiones electromagnéticas. Comprobando que era cierta su hipótesis, pues aquellos focos térmicos eran en realidad unos sensores capaces de detectar la presencia de nanomáquinas a costa de resultar relativamente fáciles de detectar. En otras palabras, capaces de detectar a los Agen de la CRONOS, pues los trajes especiales que portaban les conferían cierta ayuda para burlar la gran mayoría de sensores o trampas, así que las gentes de moralidad discutible se habían visto en la obligación de buscar nuevas formas para asegurar su protección, y esta era de las más recientes y peligrosas para los Agen, ya que detectaba los casi imperceptibles campos que generan las nanomáquinas que fluyen por la sangre de los agentes de campo de la CRONOS.
Una muda maldición escapó por los labios de la newman, que se apresuró en calcular el radio de acción de los tres sensores apostados en lugares estratégicos del estudio, escapándosele un suspiro de alivio al comprobar a los pocos segundos que todavía tenía un margen de un metro y treinta centímetros para entrar en el radio de acción del sensor más cercano. Así que llevó la mano derecha hacia su cinturón y extrajo cuidadosamente una de «sus herramientas de trabajo», liberando a los pocos minutos la rejilla de sus sujeciones y dejándola apoyada silenciosamente enfrente de ella.
A continuación sacó del bolsillo sujeto a su pierna por una correa de cuero un plateado cubo de un par de centímetros, lo contempló un instante, pulsó un diminuto botón y lo dejó caer por la abertura que había surgido al retirar la rejilla. Desintegrándose en millones de partículas de polvo plateado tras una muda explosión. Los sensores estarían neutralizados hasta que se disolvieran las partículas que polvo que flotaban en el aire, unas dos o tres horas más o menos.
Entonces se deslizó por la abertura, entrando con la cabeza por delante y tensando todos los entrenados músculos de su cuerpo cuando sujetándose de la abertura con sus manos giró lentamente en el aire hasta quedar apuntando al suelo con la planta de sus pies, soltándose en ese momento y absorbiendo la suela especial unida a su traje azul marino el impacto de la caída, de tal forma que ningún sensor de sonido podría haberla detectado nunca. Ya estaba dentro.
Se incorporó con la tranquilidad de quien posee una completa confianza en sus habilidades a la vez que paseaba la mirada por el despacho de Sirus. Una habitación bastante grande y carente de la ornamentación típica de las gentes con oficios similares, mostrando en su lugar un aspecto más clásico o parecido al de los extintos humanos. Pero su mirada se detuvo casi al instante en el escritorio de madera, seguramente de algún tipo de árbol tropical, en la cual reposaba una pequeña lámpara que a buen seguro jugaría más un papel decorativo que funcional y un bote con unos cuántos bolígrafos. Entonces se deslizó entre la silla y el escritorio y paseó cuidadosamente sus dedos por debajo de la brillante madera, percibiendo distintos relieves en su superficie, así que hincó la rodilla en el suelo y estudió visualmente los tres interruptores. Uno de ellos sería indudablemente para desplegar el computador personal de Sirus, los otros dos podrían tener funciones muy diversas, así que no perdió tiempo en conjeturas y se afanó en averiguar cual era el que le interesaba. Durante un instante se planteó la posibilidad de usar el OPC, pero no vio cómo podría servirle, así que se sentó en la mullida silla de cuero negro del traficante de armas e intentó sumirse en la mente de éste.
—Muy bien Zhar —se dijo en un susurro apenas audible—, en que punto situarías el interruptor que activa tu computador personal.
Delicadamente acarició con la yema de sus dedos índice y corazón los tres interruptores, comprobando que resultaban mucho más accesibles los dos de la derecha, mientras que el de la izquierda requería que girase ligeramente su cuerpo, por lo que sonrió ante la evidencia y pulsó el de la izquierda, girándose casi automáticamente una placa de acero que había en el centro de la mesa, cerca del borde. El panel de control.
—A trabajar —dijo con decisión mientras extraía un fino alambre de su OPC y lo conectaba al puerto de entrada del panel.
Después pulsó el botón para encender el computador, emergiendo del panel el teclado virtual y una holopantalla de su lado alargado más distal que mostraba una pantalla translúcida con un recuadro que pedía una contraseña para iniciar. Entonces llevó sus dedos hacia el OPC, que tras unas rápidas ordenes empezó a descriptar el sistema de seguridad, teniendo a los pocos minutos la contraseña. La introdujo y se cargó la configuración del sistema rápidamente. Llevando automáticamente sus manos al teclado virtual, cuyas verdosas teclas resplandecían al ser pulsadas por los ágiles dedos de Zharisya, la cual se afanaba por localizar la información que buscaba y que tan bien había escondido su propietario. Pues la primera batida que realizó solamente localizó elementos que no diferenciarían el contenido del computador de cualquiera doméstico.
Para la segunda batida configuró su OPC para descartar automáticamente toda la información «basura» y así conseguir encontrar la información que necesitaba antes de que las partículas plateadas que flotaban en el aire neutralizando los sensores de detección de nanomáquinas se disolviesen completamente y fuera detectada.
Finalmente localizó una carpeta con H-235-Wr por nombre, que contenía un listado completo de los pedidos, precio por unidad, etc., sonriendo para sí misma mientras que empezaba a copiar su contenido en su unidad portátil. Mientras la copia seguía su curso, se lanzó a la búsqueda del listado de contactos y personal de la RaDoR, que localizó rápidamente. Pues ya había descubierto el patrón usado por Sirus para esconder sus documentos más íntimos. Así que tras una intensiva hora de búsqueda, tuvo copiados en su OPC todos los documentos que necesitaba la CRONOS para desarticular la RaDoR y destapar a sus compradores. Su misión había concluido, ahora solo restaba largarse a toda prisa del lugar por dónde había venido, más todavía cuando las partículas plateadas empezaban a disminuir en concentración.
Apagó la holopantalla, desactivó el panel y pulsó nuevamente el botón de debajo de la mesa para volverlo a ocultar en ésta. Luego escaneó el despacho con su OPC para asegurarse de que no dejaba la más mínima huella de su presencia a su paso y entonces dirigió la mirada hacia la abertura en el canal de ventilación.
—Mierda —maldijo, mientras sacaba en un acto reflejo un alargado y afilado cilindro del cinturón y atravesaba el cuerpo de un R-21, un pequeño robot de la apariencia de una rata usado como herramienta de vigilancia o espionaje—. Me he confiado demasiado —dijo tras contener la respiración durante unos segundos a la espera de oír saltar las alarmas. Silencio.
Entonces extrajo un pequeño gancho de su cinturón y con su ayuda se encaramó a la metálica superficie de los conductos de ventilación, arrancó el cilindro del cuerpo del R-21 y se dejó caer nuevamente en el despacho a la vez que se agarraba a la rejilla para colocarla en su sitio según caía.
|
 |
| |
|
|
|
|
 |
|
|
|
| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
 |
| Tema: |
Autor: |
Fecha: |
|
Falló la redacción |
|
|
01-05-2005 02:31 |
|
A ver, el argumento en sí me ha gustado, en especial ciertos hallazgos que me han parecido muy interesantes (sobre todo esa extraña máquina del tiempo). Yo diría que tienes una historia que contar. Pero la redacción creo que te ha fallado; hace falta la revisión que te ha dicho Babilonia, y yo diría que también la reescritura que te mencionó, porque aparte de los detalles que ella te ha mencionado y la falta de pulido, se me hace que la información queda un poco desordenada, y su inclusión en ciertos momentos es brusca, demasiado para mi gusto.
En fin, que historia hay (o eso parece), pero creo que te tienes que tomar con más calma la redacción, meditarla y pulirla más, porque si no, no le estás haciendo justicia a la historia que hay detrás.
En fin, esa es mi opinión.
Un saludo.
|
|
RE: Falló la redacción |
|
|
06-05-2005 12:52 |
Ya tengo hechas las correcciones y mandado el relato desde hace una seman más o menos, si el lunes no ta colgado... lo volveré a mandar. A ver que tal ha quedado ahora, jeje.
Gracias por las opiniones
|
|
Hola |
|
|
08-03-2005 22:57 |
Creo que la historia es interesante, pero la redacción puede mejorar.
Hay párrafos que no se entienden bien, usas mucho las palabras "pues" y "entonces" (muletillas que yo también suelo usar mucho al escribir).
La historia podría disfrutarse mucho más si la redacción es más fluida.
Ejemplos:
“hubiera dispuesto del entrenamiento”
dispuesto no es la palabra.
Newman debe ir en minúsculas. Como humanos.
“Muchas eran las solicitudes para abandonar al año de haber ingresado” Esta frase está rebuscada. Podría escribirse más fácil.
“Por eso la newman mantenía imperturbables sus pulsaciones, había sido entrenada para ello. Los Agen eran conocimos también como «los agentes de campo» a ellos se les asignaban las misiones en las que se debía poner en juego la integridad personal, eran los que se jugaban el pellejo mientras los otros libraban otro tipo de lucha, una lucha más burocrática que nunca le había interesado”
Todo el párrafo resulta confuso. Falta coma después de “campo”, y luego terminar el párrafo en singular “nunca le había interesado” refiriéndote a la newman, la prota. Pero si comienzas la segunda frase, parece que te refieres a los Agen, plural, así que queda confuso.
El párrafo no está claro.
Usas mucho “pues”. Una muletilla que yo misma suelo usar a menudo
Aunque me parece muy buena idea que nos coloques en la ambientación en el primer párrafo, que luego nos describas al personaje y su mundo, y que más adelante volvamos al presente, a la acción en sí, se me antoja que queda muy disperso. Cuando dice “Finalmente llegó hasta la rejilla de acero que la separaba de su objetivo”, yo me pregunté ¿Ah, cuál rejilla? Y recordé el primer párrafo con todo lo del ducto y tal, pero no era algo que tuviera presente.
“Finalmente llegó hasta la rejilla de acero que la separaba de su objetivo, un gran despacho que escondía el computador personal de Sirus. El newman que dirigía los RaDoR, una importante red de tráfico de armas que estaba empezando a extender sus sucios tentáculos fuera de la Tierra y acariciar las colonias habitadas de los otros planetas del Sistema Solar tal y como habían sido informados en la CRONOS”
Otro párrafo confuso.
Otro “pues”.
“la mayoría procedentes de los sistemas de calefacción... salvo tres” Innecesario los puntos suspensivos.
*****
Una pulida, revisión y reescritura estaría muy bien. La historia me pareció interesante.
Saludos.
|
|
crítica |
|
|
05-04-2005 21:03 |
La historia que planteas es bastante interesante, y se nota una buena documentación en temas de informatica y tecnología.
Una manera de mejorar la redacción sería haciendo las frases un poco más cortas, y quitando expresiones como "al ciento por ciento" y "los altos arboles"
Por lo demás está bastante bien. Esperemos ver pronto el siguiente capitulo
Una fan de Maria Isabel
|
|
Hi! |
|
|
12-04-2005 17:55 |
Ya estamos aquí de nuevo!
bueno, como te dije ayer, no me leí el capitulo entero, porque tenía que terminar la otra historia, pero ahora iré leyendo este libro a la vez que alguno de tu amigo. Pues claro que te durará la inspiración, siempre llega en el momento menos esperado!
La tentación del lado oscuro de la musica es demasiado fuerte.... no se si podré resistirlo, ajjajajajaja
|
|
RE: crítica |
|
|
11-04-2005 15:08 |
|
Muy wenas!
Me alegro que te haya gustado el capítulo y ten por seguro que estoy introduciendo las correcciones que me habeis citado Babilonia y tu (¡por fin pasó el dique seco y puedo volver a escribir!, veremos cuanto dura, xD)
PD: tu ves bromeando con esas cosas que acabarás siendo corrompida, jajajajaja.
|
|
RE: Hola |
|
|
10-03-2005 09:09 |
|
Vaya tela! A esto se le llama crítica constructiva, jejeje.
Mira que han leido el texto amigos de letras y ninguno me ha encontrado esos fallos, xD.
Esto ya es nivel profesional de corrección, jajajajaja.
Tomo nota de los fallos que me has encontrado para ir poniéndole solución en cuanto encuentre algo de tiempo, xD.
Lo de Newman con mayúscula se me debe haber pasado cuando lo revisé. Thx.
|
|
RE: Hola |
|
|
13-03-2005 00:04 |
Fëndor dijo: Vaya tela! A esto se le llama crítica constructiva, jejeje.
Mira que han leido el texto amigos de letras y ninguno me ha encontrado esos fallos, xD.
Esto ya es nivel profesional de corrección, jajajajaja.
Tomo nota de los fallos que me has encontrado para ir poniéndole solución en cuanto encuentre algo de tiempo, xD.
Lo de Newman con mayúscula se me debe haber pasado cuando lo revisé. Thx.
jajaja, nada de profesional, que yo de escritora profesional no tengo ninguna letra, ni mayúscula ni minúscula. Es sólo un comentario.
El relato me gustó mucho.
|
|
RE: Hola |
|
|
08-03-2005 22:59 |
|
Con el copy/paste del texto, no salieron las comillas.
|
|
RE: Hola |
|
|
08-03-2005 22:58 |
|
Con el copy/paste no salieron las comillas.
|
|
|
|
|
|