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Zeon, el hechicero I


Relatos de Fantasía

14-04-2005 15:42
Por: Gandalf_Mithrandir

Un poderoso brujo mantiene en jaque al reino de Derain desde que, mil años atrás, atacara el castillo y asesinara al Rey Athor, absorbiendo su alma

Capítulo 1: La muerte de Athor


techUn poderoso brujo mantiene en jaque al reino de Derain desde que, mil años atrás, atacara el ca
Las llamas envolvían el poderoso reino de Derain. Un enorme ejército de muertos vivientes que se extendía hasta el horizonte había traspasado las puertas y se dirigía hacia el castillo del Rey. Allí las cosas no eran diferentes. Los valientes y vigorosos soldados defendían los portones y la integridad del recinto de los incesantes ataques de grupos de zombies que se habían adelantado al resto de las tropas. Aunque los guerreros eran más fuertes que los muertos vivientes, éstos se levantaban tras cada embestida hasta que sus cuerpos quedaran completamente destrozados.

Mientras la batalla tenía lugar en el exterior, dentro tampoco las cosas estaban tranquilas. El Mago Rashmond, el más grande de cuantos Magos existían, estaban en el cuarto del joven príncipe Elitar, junto con él y su madre Tashia. El anciano de largos cabellos y barba blancos tenía alzados sus delgados brazos mientras invocaba sus poderes mágicos para realizar un conjuro de protección sobre el niño y su madre. El poderoso y justo Rey Athor le había encargado que los protegiera mientras él iba tras los pasos de Zeon, el hechicero que había invocado a los muertos y antiguo aprendiz de Rashmond. Zeon había sido visto huir hacia las catacumbas, y hacia allí se había dirigido el Rey.

Las catacumbas eran un lugar oscuro y algo tenebroso. A pesar de que allí sólo había enterrados guerreros y reyes nobles y justos, el ambiente transmitía inquietud. Aunque era un inmenso laberinto, Athor conocía las catacumbas como la palma de su mano y avanzaba por ellas con facilidad y rapidez. Según le habían informado, Zeon se había adentrado en el lugar acompañado de un curioso personaje enmantado con una túnica negra con capucha y de una extraña criatura similar a un troll. El Rey corría sin descanso, ansioso por encontrar al poderoso hechicero que estaba atacando su reino. Era consciente de que también debía cuidarse de los dos seguidores de Zeon, pero poco le importaban en ese momento. Lo que más le irritaba era el acto de traición del hechicero. Athor había reinado con justicia y bondad durante diez años, pero a Zeon parecía no importarle. Estaba claro que todo lo que el brujo deseaba era el control para imponer su propio régimen y reinar despóticamente. El Rey tenía en la mano su valiosa espada de hacer con joyas incrustadas en la empuñadura y una oxidada armadura azulada que le servía de vestimenta. Los ojos negros echaban chispas de rabia y el pelo, largo y también negro, ondeaba mientras corría.

De repente, una atronadora carcajada le obligó a detenerse, sobresaltado. Athor miró de un lado al otro, pero no veía nada. Entonces, oyó un ruido a sus espaldas y se volvió justo a tiempo para esquivar la hoja de una espada dirigida a su nuca. Athor se alejó de un salto del espadachín y miró a su contrincante.

Delante de él había un individuo que vestía una túnica negra con capucha. La capucha cubría gran parte de su cabeza y facciones, pero su rostro humano y la joya incrustada en su frente eran perfectamente reconocibles. El rey escrutó la figura del siniestro personajes y retrocedió dos pasos, confundido.

—Tú eres uno de los seguidores de Zeon, ¿verdad? —murmuró Athor—. No sé por qué, pero tu aspecto me recuerda a algo.

El misterioso individuo sonrió maliciosamente.

—Tal vez hayas visto un grabado mío en algún documento antiguo —respondió—, o quizás un dibujo sobre mí en un tapiz del castillo, porque has de saber que yo soy Sombra, uno de los brazos derechos del Demonio Rojo.

—¡Eso ocurrió a finales de la Primera Edad! —exclamó Athor—. ¿Cómo puedes seguir vivo?

—En realidad, he resucitado —dijo Sombra—. Gracias al gran poder de Zeon, vuelvo a vivir. Aunque he perdido gran parte de la fuerza concedida por el difunto Demonio Rojo, Zeon me ofreció otro poder: ¡la velocidad!

Sombra alzó la espada y desapareció, ante los asombrados ojos de Athor. De vez en cuado, el Rey podía ver una silueta danzando a su alrededor a gran velocidad. Pero Sombra no había previsto que Athor poseía una especie de sexto sentido que le proporcionaba una extraordinaria intuición. Fue por ello por lo que el monarca supo por dónde iba a atacar su enemigo antes de que éste lo hiciera. Athor esquivó el mandoble que le tiró su rival con agilidad y contraatacó. La hoja de su espada silbó en el aire y golpeó la joya de Sombra y la hizo añicos. El malvado ser se llevó las manos a la cabeza gritando antes de que se deshiciese en luz y de que sus ropas cayeran vacías al suelo junto con su catana. Athor miró los ropajes y continuó corriendo.

A medida que avanzaba, los pasadizos se iban haciendo más amplios. Athor se guiaba por su extraño instinto, y sabía que Zeon había tomado ese mismo camino. Las paredes del lugar tenían incrustadas grabados que representaban a grandes guerreros que parecían bailar a la luz de las antorchas que colgaban del techo. En general, el lugar estaba bien iluminado, aunque había algunos puntos oscuros.

Athor dejó de correr para tomar aliento y apoyó las manos sobre las rodillas, jadeando. Fue en ese momento cuando oyó una ronca respiración a sus espaldas. El robusto Rey miró atrás y se encontró con que una musculosa y alta criatura le observaba desde la entrada del corredor. Era normal que los súbditos de Athor le hubiesen confundido con un troll, pues el color de su piel era el mismo y tenía un aspecto similar. Sin embargo, esta criatura caminaba encorvando la espalda hacia delante, a diferencia de los trolls, que sólo andaban con la espalda totalmente rígida. Además, el monstruo que tenía delante era bastante más alto que un troll, contaba con garras largas y afiladas y su cabeza era más grande. Los ojos revelaban gran inteligencia y una perversa astucia. El monstruo era, sin duda, un nekul. Vestía una raída chaqueta marrón y unos pantalones grises, en tan mal estado que la chaqueta. Con el musculoso brazo derecho sostenía un enorme garrote.

—¡Quieto ahí, Rey Athor! —dijo el monstruo con voz gutural—. Es hora de morir.

—¿Qué hace un nekul tan lejos de las montañas? —preguntó el monarca—. Creía que a tu gente le gustaban esos parajes.

—Me consolaré con las riquezas que coja de tu precioso castillo —respondió el nekul—. Zeon sabe muy bien cómo convencer a la gente. Venga, humano, Nolug quiere jugar.

El nekul corrió velozmente hacia Athor, agarró el garrote con ambas manos y lo levantó por encima de su cabeza. El Rey se apartó a tiempo del monstruo y el arma golpeó con fuerza el suelo. El bastón se partió por la mitad y Athor aprovechó para atacar con su espada, pero Nolug detuvo el avance de la hoja asiéndola entre las palmas de las manos. Tiró con fuerza y le arrebató el arma de las manos y la tiró hacia atrás. Entonces, agarró al monarca por el cuello y lo alzó con el poderoso brazo izquierdo.

—Sois patético, majestad —dijo Nolug riendo entre dientes, todavía con el Rey alzado—. No habéis aguantado nada. Os creía más poderoso. En fin, ¿qué se le va a hacer? Creo que éste es tu final.

De repente, Athor estiró los brazos a la altura de la cara del nekul y le golpeó con los puños en las dos sienes de la cabeza. Nolug soltó al monarca y se llevó las manos al rostro, dolorido. Nunca hubiera pensado que el Rey tuviera tanta fuerza. Athor aprovechó para ir a recoger su espada, pero Nolug adivinó las intenciones del monarca y se interpuso en su camino pegando un brinco que lo llevó delante de él. El monstruo atacó con sus garras y le cortó la mejilla al rey, que esquivó el zarpazo evitando un daño mayor.

Sin embargo, Nolug logró atrapar al monarca con sus manos y lo estrujó un poco entre sus brazos. Después lo tiró por el aire y el Rey fue a caer más allá. Athor apenas podía moverse, pero se dio cuenta de que había caído al lado de su espada. Más adelante, podía ver al nekul riendo y acercándose a él lentamente. Athor apretó los dientes con furia, agarró su arma y la lanzó con un movimiento giratorio, sin necesidad de levantarse. Nolug vio venir la espada, pero no tuvo tiempo de reaccionar y la hoja se clavó profundamente en su pecho, por lo que su cuerpo sin vida cayó hacia atrás. Poco después, Athor se levantó con dificultad y observó el cadáver del nekul. Entonces, oyó unos aplausos detrás de él. Athor miró atrás y vio a un hombre aparentemente joven, de pelo negro y corto y una pequeña y fina perilla. Sus ojos transmitían maldad y crueldad, y su sonrisa era diabólica. Llevaba una túnica violeta que le llegaba a los pies.

—Zeon... —murmuró Athor.

Le hechicero ensanchó su perversa sonrisa y dejó de aplaudir. Apoyó sus manos en las caderas y miró intensamente al Rey.

—Realmente tu poder es grande —dijo—. No te ha sido difícil vencer ni a Sombra ni a Nolug. Te felicito, realmente mereció la pena la prueba.

Athor clavó sus ojos en el rostro sonriente de Zeon, sin entender completamente las palabras del hechicero.

—Será mejor que te rindas —dijo—. Si abandonas ahora, quizá muestre algo de clemencia en tu juicio, y no te aplique una pena de muerte muy severa.

El brujo soltó una grotesca carcajada.

—No creas que vayas a conseguir derrotarme —replicó—. Por muy fácil que haya sido vencer a Sombra y a Nolug, que tampoco eran nada del otro mundo, yo soy otro cantar. Además, ¿qué más me daría el castigo que me impusieras si fuera a morir de todas formas?

—Te lo advierto —insistió Athor—. Tu vida acabará aquí. ¡Muere con un poco de dignidad!

—¿Qué hay más digno que morir en combate? —dijo Zeon—. Además, tú eres el que tiene los problemas. Te demostraré una pequeña parte de mi poder.

Los ojos del brujo centellearon y de sus fosas nasales salió un humo azul que se concentró ante el Rey. Cuando la niebla se disipó, había delante de él un fornido guerrero de torso desnudo, un taparrabos de cuero y botas del mismo material. Portaba una enorme espada que doblaba en tamaño la del monarca. Athor miró asombrado al guerrero y luego clavó sus ojos en Zeon.
techUn poderoso brujo mantiene en jaque al reino de Derain desde que, mil años atrás, atacara el ca

—Ahora conoces mi verdadero poder —dijo el hechicero—. Soy capaz de absorber las almas de mis víctimas y luego usarlas como esclavos. Tu alma será mía.

El guerrero blandió su enorme espada y atacó al Rey con furia. Athor detuvo la embestida con muchos problemas y luego contraatacó, pero el otro guerrero se defendía sin muchos problemas. Sin embargo, Athor sabía cómo anticiparse a los movimientos de su enemigo gracias a su misterioso poder y no tardó en pasarle el pecho al guerrero de una estocada.

Cuando el hombretón fue vencido, se deshizo en humo y volvió al interior de Zeon, que sonreía a pesar de la derrota infringida a su esclavo. Se rascó un momento el mentón y observó al monarca con interés. Después de un rato de miradas recíprocas, el hechicero ensanchó su sonrisa y dijo:

—Eres más fuerte de lo que creía, pero tu fuerza no te valdrá para nada. Absorber almas no es mi único gran poder.

Zeon estiró la mano derecha hacia Athor y, de inmediato, el monarca se sintió paralizado. Contra su voluntad, el Rey empezó a caminar alrededor del recinto mientras Zeon movía los dedos. Entonces, el hechicero alargó el brazo izquierdo y Athor levantó la espada y la volvió contra sí siguiendo los movimientos del brujo. El monarca, tras un esfuerzo titánico, logró deshacerse del control de Zeon y se abalanzó contra él. Sin embargo, el hechicero se alejó de un salto y empezó a levitar.

—No puedes escapar de mí —decía mientras se elevaba más y más en el aire—. Reconozco que me impresionó que escaparas a mi influjo, pero no tienes la más mínima oportunidad.

Athor apretó los dientes con furia y miró a Zeon con odio. Entonces, estiró el brazo con el que sostenía su arma y la arrojó contra el hechicero, tal como había hecho con Nolug. Pero Zeon se limitó a señalar a la espada y ésta quedó suspendida en el aire. La elevó un poco más moviendo el brazo hacia arriba, la volteó y, ante la mirada asombrada de Athor, hizo que bajara a gran velocidad hacia él.

Nada pudo hacer Athor para esquivar el acero de su arma. La hoja traspasó su cuello y la cabeza cayó al suelo dando botes. El cuerpo del monarca quedó unos momentos en pie, y luego cayó, primero de rodillas y luego hacia delante, desparramando sangre oscura sobre el suelo. Zeon soltó una atronadora carcajada mientras el alma del Rey pasaba a su interior.

 



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COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Bien, pero...
23-04-2005 22:30
Esta bien, pero se puede mejorar. Para mi gusto es demasiado direccto, rapido, como ya han dicho antes demasiada lucha en poco tiempo. Pero el argumento esta muy bien, y es bastante interesante. Tendre que estar atenta a mas relatos tuyos. ;-)

   Una nueva saga de Gandalf
13-05-2005 17:20
Y van.... Je,je es broma. Eres de los escritores más prolíficos de Ociojoven, y a veces cuesta seguirte.

Esta saga tiene buena pinta, en tu estilo, vamos. Encuentro un poco fastidioso que repitas el nombre del protagonista en cada frase, pero en general creo que está bastante bien escrito. Me gustó, y sorprendió la escena final. Muy impactante.

   Muy interesante
14-04-2005 15:45
Prometedora esta primera parte. Al estilo de tus escritos anteriores.


Saludos!!

   Se podría mejorar
16-04-2005 11:32
No está mal, pero deberías revisarlo porque hay unas cuantas faltas.
Y la historia, creo que te apresuras demasiado (demasiadas batallas en tan poco espacio). Además, las explicaciones que dan los enemigos al rey antes de comenzar las luchas me parecen innecesarias, al fin y al cabo, están atacando el castillo no tienen que explicar porque lo hacen.
Sólo es mi opinión.

   Esta bastante bien
15-04-2005 11:31
...Pero contiene una cantidad considerable de faltas de ortografia y en algunos casos,incluso uso erróneo de preposiciones.

No me refiero a tildes ni nada por el estilo.Te recomiendo leer un par de veces lo que escribes antes de publicarlo.Mas que nada por que si no queda muy feo.

En cuanto al argumento y la historia me parece entretenida como minimo.Pero,hay un problema,y es la forma en la que llegas a los combates.Veras,en los 2 combates antes de pelear contra Zeon ambos enemigos aparecen por la espalda.Esto lo veria como una coincidencia si no fuera por que te he visto repetirte con otros temas.

Al principio del todo,dices algo asi como que el reino esta bajo ataque,y que en el castillo las cosas no son diferentes (vale).Pero luego,sueltas que dentro del castillo tampoco las cosas estaban tranquilas (por cierto,que deberia ser "tampoco estaban las cosas tranquilas",de no ser asi,suena raro),repitiendo lo de que "las cosas no son diferentes".Por un momento llegue a pensar que en las catacumbas "las cosas no eran diferentes" tampoco,jejeje.

Por ultimo comentar lo del combate entre Zeon y Athor.Solo decir que has puesto al malo en plan malo malo de los pesados.En plan malo de pelicula,en la cual el malo habla por los codos,el bueno y el malo se miran durante horas (me recuerda a Bola del Dragon).A lo que me refiero es a que si eres un guerrero (lo cual supongo que el Rey era),no te paras a hablar y a tomar el te,sino que atacas al mago y no le dejas lanzar conjuro alguno (aunque esto ultimo es mi opinion,nada mas)

Bueno,lo dicho,el relato en si esta bastante bien,aunque si quisieras,podrias mejorarlo bastante mas.Ánimo.

Un saludo

   esta bien....
15-04-2005 17:49
esta bien, tu no hagas caso a los demás. Sigue escribiendo así y deleitanos a todos con tu fantasia. Se nota que has escrito ants sobre este tema pues la batallas y las descricciones de los monstruos se te dan bastante bien.

yo tambien estoy escribiendo una peros solo voy por la introduccion. Cómo podría colgarlo aquí? Es que no se como se hace... a ver si alguien me lo dice porfa

   RE: esta bien....
18-04-2005 10:20
En primer lugar,queria decirte que en ningun momento nadie ha dicho que la historia este mal,al contrario,y los consejos que se dan son para mejorar (se llaman criticas constructivas),por lo tanto lo de "no les hagas caso" no viene a cuento.

Segundo,para subir algo a la web,no se como se hace,pero seguro que te lo ponen en la seccion de "Comunidad" en la parte en la que pone "Escribe en Ociojoven".Ni si quiera he mirado,pero deduzco que por ahi andara la respuesta que buscas.

Suerte.

   Esas faltas...
15-04-2005 12:22
... tú puedes hacerlo mucho mejor en estilo y gramática, ya lo has demostrado en ocasiones anteriores.

La historia, sin ser original, no está mal llevada, si bien adolece de una falta de reestructuración y "centre" del autor en lo que quería decir y cómo decirlo.



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