|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  |  Juega y Fórrate 
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Artículos |  Batallitas |  Opinión |  Modelismo |  Warhammer Fantasy |  Warhammer 40K |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Miniaturas

Piedra de luz (III)


Warhammer Fantasy

25-08-2005 14:47
Por: Franfrancisco

Con toda la ilusión de que leáis mi artículo y opinéis algo sobre él os presento la tercera parte. Ya que se han puesto de moda las precuelas, en esta ocasión os cuento una: Cómo Teijón consiguió la espada negra antes de que todo comenzará. Os adelanto una cosa: las pasa bastante mal.
Un saludo.


techCon toda la ilusión de que leáis mi artículo y opinéis algo sobre él os presento tercera parte.
El aspecto de Teijón era similar al que debía de tener una persona que hubiera pasado por un tormentoso mar de penurias. Se sentía profundamente cansado y tenía dos heridas hechas por garras que le surcaban la espalda de hombro a hombro y que comenzaban a provocarle fiebres. A pesar de todo, para sus pensamientos, se decía a sí mismo que tenía que seguir caminando por ese sendero y enfrentarse a todas las pruebas que su Dios le quisiera interponer. Desde siempre había estado convencido de que había sido puesto en el mundo para ser uno de los mejores paladines del caos de la historia. Sólo tendría que demostrarlo y para ello tendría que proseguir la marcha.

Un pequeño sendero de piedra servía de pasarela a través de un auténtico océano de lava. Llevaba ya días caminando, pero no sabía determinar cuántos exactamente. El cielo estaba totalmente nublado y la luz se negaba a entrar allí. Los vapores emitidos por el fuego y el azufre que envolvían el ambiente no le dejaban ver con claridad. Hacía un calor asfixiante. Por eso Teijón había tirado hacía ya unas cuantas jornadas atrás su gran abrigo de pieles de lobo y avanzaba muy ligero de ropa, con el pecho totalmente descubierto. Lo que no había soltado y no tenía idea de hacerlo era su pequeña espada corta, con la que tantas gargantas había cortado.

Jamás habría pensando que una criatura tan patética fuera tan letal- pensaba para sí mismo Teijón. Casi en el comienzo del sendero se tuvo que enfrentar a un pequeño demonio de garras y dientes afilados y que le llegaba por la cintura. En su rostro demoníaco parecía que se esbozaba una sonrisa continua. De eso, hacía ya un par de días. En un principio, Teijon se había sorprendido de que tuviera que acabar con una criatura tan patética para llegar al trono del señor de la sangre. No le suponía ningún obstáculo para todo un señor del caos como se consideraba él. Por eso aún mayor fue la sorpresa cuando el demonio comenzó el ataque. Se movía a una velocidad a la que el ojo humano era incapaz de seguir. El combate fue corto pero intenso. El demonio atacó las piernas de Teijón primero por el frente, y consiguió hacerle una pequeña herida. Tras eso, el demonio consiguió varias veces ponerse en su espalda y atacarle. Esas garras cortaban mil veces más que cualquier cuchillo y dos feas heridas logró hacerle pero a la tercera vez que lo intentó Teijón ya se sabía la jugada. Lanzó un tajo a su espalda cuando notó que el demonio se le aproximaba y le cortó el rojo cuello. El demonio quedó extendido en el suelo durante un breve instante mientras daba espasmos y al momento se esfumó.

Teijón había proseguido la marcha después de eso. Ésta se había convertido en una auténtica pesadilla y las heridas provocadas por el demonio habían sido más graves de lo que parecían en un principio y estaban empezando a segregar pus. Además estaba demasiado cansado pues no sabía ya desde cuándo que no dormía ni comía. La debilidad estaba empezando a apoderarse de él. Tenía que dejarla atrás, olvidarse de ellas. A veces se preguntaba por qué los dioses les habían castigado con el extraño don del cansancio a él y a su gente. Además cuando paraba para descansar un malestar invadía algo más que su cuerpo, quizás su alma y algo desconocido le empujaba, le obligaba a seguir. No había ni rastro de comida ni de bebida.

Tropezó con una pequeña roca que sobresalía un poco y cayó de rodillas al suelo. Durante un momento no supo si continuar. Sería tan dulce parar allí y cerrar los ojos… pero no tenía ningún derecho para ello. Tenía que levantarse. No iba a rendirse como haría cualquier otro. Alzó la cabeza y miro adelante. ¿Era posible lo que estaba comenzando a pensar? No daba crédito. Estaba convencido de que Khorne le había hecho numerosas señas a lo largo de sus veinte años de vida para que se convirtiera en uno de sus paladines. ¿Sería demasiado pronto para él? No. Sabía que no. No estaba dispuesto a flaquear. No había luchado tanto para quedarse ahí. Lograría llegar al final y ver al señor al que le pertenecía su alma le costara lo que le costara. ¿Rendirse? Eso se lo dejaba al resto. Los despreciaba a todos por sus debilidades. Él era diferente. Entrecerró los ojos cuando en la distancia contempló algo diferente a todo lo que había visto por el camino: un destello allá, en la lejanía. Se obligó a levantarse y camino un poco más deprisa de lo que lo había hecho hasta ahora. Sus piernas de repente tenían otra vez fuerzas.

Comenzó a aparecer ante él una pequeña montaña que se alzaba sobre la lava. Y más adelante, el sendero se chocaba contra la roca y comenzó a distinguir una pequeña entrada. Cuando la cruzó, se encontró con una estancia cerrada al resto del mundo. El techo, a veinte pies de altura, se sostenía sobre cuatro columnas y estaba iluminada por antorchas. Dentro dejó de hacer tanto calor y de pronto empezó a sentirse mucho mejor, realmente bien. Frente a él se alzaba un púlpito de piedra y en la pared estaba tallado el símbolo de Khorne. A su izquierda, encima de una pequeña mesa de piedra había todo un banquete preparado. Teijón dudó durante unos segundos, pero se sentía realmente muy hambriento. No pudo resistirse y se abalanzó sobre la comida. Comenzó a comer carne y a beber vino todo lo más rápido que pudo. En pocos minutos acabó con casi toda la comida que había encima la mesa hasta que se sintió lleno. Cuando hubo terminado prácticamente nada quedaba en las fuentes que hacía poco rebosaban de comida, y se dejó caer al suelo.

No entendía que sucedía allí. ¿Qué se suponía que tenía que hacer ahora? No le dio tiempo a pensar mucho pues una voz comenzó a sonarle dentro de la cabeza.

- Inútil descerebrado. Insignificante criatura, –le decía la voz- ¿Por qué has osado venir hasta aquí?
- ¿Quién eres? –gritó Teijón - ¿Por qué no te muestras? - No sabía a donde mirar porque la voz le parecía que venía de todas partes.
- ¿Por qué quieres servirme? –le preguntaba la voz. ¿Sería la del propio Khorne?
- ¡He sentido tu llamada durante toda mi vida! ¡He matado en tu nombre y te he ofrecido verdaderos festines de sangre!
- ¿Y si te dijera que no me interesas para nada y que te voy a hacer engullir junto con la montaña en el mar de lava?
- ¡Sé que mentirías! ¡Estoy convencido de que nací bajo tu designio para comandar tus ejércitos y librar al mundo de los débiles!
- ¡Pues me lo tendrás que demostrar! ¡Sabes que no me gustan las palabras!

Lo último que escuchó Teijón en su cabeza fueron unas pequeñas risas. ¿Era real o se había vuelto loco? De pronto la sensación de bienestar cesó y empezó a sentirse mal. El calor comenzaba en la sala otra vez. Hizo incluso más calor que cuando caminaba por la senda y se fijo en que el símbolo de Khorne inscrito en la pared comenzó a iluminarse con una luz roja. La carne que había comido empezó a querer salir de su estómago y sentía ardores. Se giró a donde estaba la mesa. ¿Estaría envenenada la comida? Lo poco que quedaba de ésta se había convertido en gusanos. Al fijarse vio que aquellos insectos se componían de unos dientes larguísimos para su tamaño y parecían realmente hambrientos. Le vinieron arcadas y vomitó todo lo que había comido. Estaba de rodillas y con las manos apoyadas en el suelo, sudando. Las manos le quemaban de tal forma que si hubiera tenido fuerzas se las habría amputado por no sentir ese dolor. Entrecerró los ojos y miró sus vómitos. En él nadaban muchos de esos gusanos que había visto en la comida y volvió otra vez a vomitar. Estaba a punto de perder la conciencia por el profundo sufrimiento por el que estaba pasando. Sabía que no sólo su cuerpo se estaba quemando en esos momentos.

techCon toda la ilusión de que leáis mi artículo y opinéis algo sobre él os presento tercera parte.
El suelo comenzó a temblar. ¿Qué clase de magia era ésa? pensó Teijón. No podía acabar allí sus días. La lava comenzó a inundar la instancia. Teijón se puso de pie como pudo y recogió su espada del suelo. ¡No, así no! ¡Esa no era la muerte de un guerrero como él! Y cuando todo parecía que acababa, la roca de la pared en donde estaba el símbolo de Khorne empezó a agrietarse. Se oyeron unos golpes que procedían de detrás y el muro cayó levantando una gran polvareda. A través del agujero, penetró en la sala uno de los seres más temidos del caos: de gran altura, más del doble que Teijón, y grandiosos músculos, con cara de minotauro y cuernos de cabra, allí se dio forma a un devorador de almas. Los extremos más altos de sus alas rozaban el techo.
Teijón no sabía que hacer. Lo único que se le ocurrió fue plantarle cara con las pocas fuerzas que le quedaban y su ridícula espada. La alzó hasta la altura de su cabeza y tras ver que su vida estaba a punto de concluir decidió morir luchando y cargó contra el monstruo. Éste le dio un manotazo y lo arrojó a la otra parte de la estancia. La caída fue brutal y comenzó a sangrar por muchos sitios. Seguían quemándole las manos y aquella criatura iba a merendárselo. El devorador se acercó a él y lo cogió por los brazos. Lo izó como a un pelele y lo puso en alto sobre su cabeza. Lo estiró, se oyeron varios chasquidos de articulaciones rotas, y Teijón sintió que sus huesos comenzaban a ceder. Corrió la sangre y el demonio la bebió. Teijón no sabía por qué Khorne le había hecho eso, pero ya no importaba, nada importaba. Él estaba muerto pero se resistiría hasta el final. Así había pensado siempre y así moriría: ¡luchando! El demonio lo dejó caer al suelo. Tenía toda la boca llena de sangre y parecía satisfecho. Teijón no tenía fuerzas. Había sido quemado, estirado, golpeado y desangrado. Aún así buscó su espada. Estaría por allí. El devorador bajó la mirada y al ver que Teijón se resistía a morir dio un alarido tan salvaje que creyó que le reventarían los tímpanos.

Y en ese momento despertó de un sobresalto. Notaba de nuevo el peso de su armadura. Ya no tenía calor. ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaba? No notaba el suelo. ¿Estaría flotando? No estaba sumergido en agua porque podía respirar ¿Qué sucedía? Al mirar a sus pies, vio que una rama de árbol le sobresalía por la armadura a la altura del abdomen y que un montón de cuervos se habían posado sobre él y estaban bebiéndose su sangre e intentando perforar su armadura para comerle las entrañas. Con un movimiento rápido cogió a uno de esos carroñeros. El resto salieron volando. El pájaro de negras alas se debatía en sus manos, e intentaba picotearlo. Teijón se quitó el casco y lo dejó caer. Entonces vio que estaba suspendido a unos cuantos metros del suelo y por fin recordó lo sucedido: esos malditos muertos lo habían llevado hasta un acantilado poco a poco y cuando se encontraba cerca del precipicio ese maldito sacerdote había realizado un encantamiento que lo había hecho despeñarse. Le comería las tripas mientras estuviera vivo y le cortaría la lengua y le sacaría los ojos. ¡Como odiaba a los magos! Y le mordió la cabeza al cuervo y se bebió la sangre.

 



Regimiento guerreros esqueletos góticos (20)
Regimiento guerreros esqueletos góticos (20)
Precio: 30,00 €
 Imágenes
techCon toda la ilusión de que leáis mi artículo y opinéis algo sobre él os presento tercera parte.

 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
Comentarios Votos Estrellas
11 3 ****
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Bien narrado
25-08-2005 14:51
Salvo algunos pequeños errores, el relato está muy bien narrado, consiguiendo mantener al lector centrado en la lectura y que disfrute de ella.

Felicidades ;-)

   RE: Bien narrado
29-08-2005 23:16
Dime qué errores para no repetirlos, jaja. Saludos

   M ha gustado muxo
26-08-2005 09:03
al igual que los anteriores, esta muy bien narrado, jaja k teijon se merdiende a ese sako de huesos!

Sangre para el dios de la sangre!(ups los sacerdotes no tienen sangre, weno da =)

   RE: M ha gustado muxo
26-08-2005 18:48
Che, que soy un general de reyes!!! jaja. Ya veremos como acaba todo. Tengo el cuarto a mitad. Ya lo mandaré
Saludos y gracias por los comentarios!!


Zer0 dijo:
al igual que los anteriores, esta muy bien narrado, jaja k teijon se merdiende a ese sako de huesos!

Sangre para el dios de la sangre!(ups los sacerdotes no tienen sangre, weno da =)

   Buen relato
26-08-2005 14:35
Me ha gustado... . Al fin algo ke se sale de los tópicos. ESpero la IV parte... . Animo !!!

   Piedra de luz (IV)
27-08-2005 19:26
Ya está escrita!!! A falta de que le eche un par de vistazos más esta acabada la cuarta parte. A ver si mañana domingo la envío. Un saludo a todos los que con sus comentarios me animan a que siga escribiendo. Sin ellos posiblemente no lo habría hecho.

   Espero....
28-08-2005 16:56
Deseo que la 4a parte de Piedra de la Luz sea tan buena como la tercera, enhorabuena. Le falta crear al personaje Teijón con reglas especiales. Si ya existe, avisadme



Otras webs de Planeta Ads Network:

MANGA - OCIO JOVEN | ULTIMAS NOTICIAS - ADN | Cursos a distancia - CEAC | CURSOS DE INGLES - HOME.ES | SERIES INFANTILES - PLANETA DIRECTO | NOTICIAS MADRID - ADN | CRUCEROS - OCIOCRUCEROS | FOTOGRAFIA - CONOCIO | Naves StarWars - PLANETA DeAGOSTINI | ADMINISTRACION DE EMPRESA - e-DEUSTO

Publicidad: Mortgages - Car Insurance - Car Loan - Loans - Debt Consolidation
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros