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Boñiga contemporánea


Otros Relatos

19-10-2005 09:56
Por: Barón de la birra

Este relato ya apareció en el foro; y ahora, en un atentado al buen gusto, puede que aparezca en la sección. No recomendado para amantes del arte moderno. Recomendado para quien le guste el humor absurdo.

El artista mojó un pincel grueso en un cubo de pintura negra, sosteniéndolo, admirando el goteo de la sustancia y luego localizando la estructura montada encima del caballete, el lienzo desnudo y el vacío sin pintar. Preparó el ataque, lanzó un aullido cavernícola yaaaaaargh... argh y estampó el pincel contra el cuadro, consiguiendo una bonita composición de restregones obscuros y churretazos dignos del mejor Kandinsky.
Se retocó el bigotillo, retorciéndolo como si estuviera liando un cigarro y contempló su obra. Llevaba la bata manchada con los colores del arcoiris así que, si no lo decía, cualquiera podía pensar que se trataba de un nuevo modelo de Ágatha Ruiz de la Prada. Cogió lápiz y papel y se preparó para el momento más difícil: elegir un nombre. Para eso tenía ya varios preparados por si se daba el caso. Uno encajó a la perfección:
“Éxtasis pasajero de un vendedor de salchichas en la quinta avenida, acosado por una jauría en celo de mandriles de culo pelado”.


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Cogió la pintura y la colocó junto a las demás, consiguiendo ya las 35, sintiéndose listo para iniciar su primera exposición, el Arte de la Pincelada Supina. Entre sus mejores creaciones:
“Atracón de fabada una calurosa noche de verano, con el silbo de los grillos y la atenta mirada de un burro viejo”, donde predominaban, cómo no, los marrones.
“Jubilado observando a unos albañiles alicatando”, fiel reflejo de la España profunda y en el cual tenían especial protagonismo los tonos arcillosos.
“Señora comprando un kilo de patatas en el colmado de aquí abajo”, donde unos puntitos amarillos representaban las patatas, una línea naranja la señora, un cuadrado negro el colmado y una mancha blanca el abajo.
“Joven sacándose un moco en un semáforo”, de colores verdes, también fiel reflejo de la España profunda.

Su gato, Picasso, se restregaba contra sus zapatos y emitía un ronroneo placentero que le llevó a pensar si no estaba efectuando otro tipo de maniobra. Le dio un puntapié; acto seguido llamó a su agente y esperó el tono de llamada con nerviosismo. Se paseaba de un lado a otro de la buhardilla, donde plasmaba su arte. El alquiler le costaba un riñón, la vesícula, el esternón, un ojo y media yema, porque tenía vistas a la plaza del Ayuntamiento, pero de todas formas lo pagaban sus padres. Él todavía estaba esperando su gran momento, aunque sólo fueran los cinco minutos de gloria que predijo Andy Warhol, para convertirse en un artista cotizado y vivir la vida bohemia que tenía planeada desde los ocho años. No es que llevase una vida poco bohemia, pues no bebía cocacola, comía y cenaba en restaurantes con menús étnicos, espantosamente caros pero también pagado por sus padres, vestía ropas de cáñamo, tomaba kéfir todas las mañanas en el desayuno y los fines de semana acudía a un local donde uno podía tomarse una copa de buen licor de frambuesas maduras mientras escuchaba poesía en directo.
Su vida de bohemio era hasta emética.

−¿Mrrgfhtrs? –reverberó una voz en el otro lado del teléfono. La boca del artista, algo oculta por la maraña de pelos azulados esparcidos por el bigote y la barbilla, empezó a moverse al compás de las palabras.
−¿Víctor? ¿Estás ahí? Soy yo, Hermes Solanilla.
−Mrrgfhtrs… −masculló de nuevo.
−¿Víctor? ¿Te encuentras bien?

Se escuchó una tosecilla seca y un carraspeo espasmódico, con lo cual el esputo fue inevitable.

−Hermes… eres tú… ¿qué quieres?
−Lo tengo.
−¿El qué?
−La exposición. El Arte de la Pincelada Supina.
−Bien. Me alegro. Pero, ¿sabes por casualidad la hora que es?

Miró a través de la ventana, empañada por el frío. Era de noche y sólo se escuchaba el canto de los grillos. La manecilla larga de su reloj de esparto estaba situada en el seis y la pequeña en el 3.

−Mira, será mejor que me llames mañana a eso de las 9, ¿de acuerdo? –dijo, adelantándose a las palabras de disculpa. Y colgó, sin darle tiempo a más. Picasso volvía a restregarse contra sus zapatos y ronroneaba con el mismo placer en la dicción. En lugar de un puntapié cogió al minino por el lomo y se lo acercó al hombro.
−Ay, Picasso, que vamos a triunfar…

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Pasó toda la noche paseando, sin detenerse en un sitio en concreto, sin poder conciliar el sueño. Alrededor de las cinco cayó frito sobre la alfombra, pero las pesadillas que tuvo le hicieron despertar justo antes del tintineo telefónico, a las nueve de la mañana. Lo cogió, hablando como si tuviese jabalíes raspándole las cuerdas vocales.

−¿Jhdrdsh---sí?
−¿Oiga?
−¿Sí?
−¿Estaría interesado en adquirir una enciclopedia sobre la crianza de conejas en celo?
−¿Perdón?
−Digo que si estaría interesado en…

Colgó. No estaba su organismo para llamadas intempestivas. Se dirigió a la cocina, donde su kéfir Marcelino fermentaba un vaso de leche tras las prudentes 24 horas. Marcelino era el tercer hongo del año, ya que los otros dos, Pamela Anderson y Madame Bovary, habían fallecido tras reventar al acercarlos mucho a una estufa. En ésas estaba, tomando su desayuno, cuando el teléfono sonó por segunda vez aquella mañana.
Y no se trataba de un vendedor de enciclopedias.
Era el agente artístico, que avisaba para montar al fin la exposición. Llevaba preparándola unos tres meses, y ahora que el día esperado llegaba se sentía tan excitado que podrían estar secuestrando a Marcelino, porque él no se enteraría. Hablaron durante más de dos minutos en una conversación donde aclararon el lugar y la forma de transporte.

−Aéreo, por supuesto –dijo el artista.
−Hermes, coño, no me jodas… carretera y manta.
−Bueno, pero que sea espacioso. Oye, ¿dónde se hará?
−En el tenderete del tío Anselmo. Hablé con él y he alquilado un espacio monísimo para hacer la exposición.
−¿Y cuándo?
−La fecha la pones tú.

Y así fue como el artista, en su buhardilla con vistas a la Plaza del Ayuntamiento, consiguió su primera exposición, la primera gran exposición de su vida. No sería hasta mañana, pero para no aburrirnos haremos trampa y adelantaremos nuestros relojes. Así… un poco más… ya estamos. Ya es mañana. El recinto resplandecía y en su interior dos hombres trabajaban a destajo.

−Esta obra la podemos colocar aquí, que hay penumbra y refuerza el concepto que rezuma de angustia postoperacional –decía Víctor Fraude, el venerado descubridor de, entre otros, valores tan importantes como Luisa Ortigas, que elaboraba sus esculturas sólo con puré de patatas; Jaime Esputo, verdadero iniciador del movimiento “Legumbre”, que pugnaba por utilizar garbanzos y lentejas en las composiciones; o M. Antón de Manila, que pintaba con su propio vómito.
O Hermes Solanilla, quien con sus pinceladas supinas pretendía conquistar el nuevo mercado, tan lleno de jóvenes emprendedores y con carrera de Bellas Artes.
Víctor decía siempre, desde que una mañana de septiembre viese unos retratos que Hermes exponía en una calle para regocijo y derroche limosnero de los transeúntes, que aquello era un verdadero artista y no los imitadores que salían sólo con levantar una piedra y buscar bien. Carne de facultad, prisioneros de la técnica y el estudio que sólo valían para acabar limpiando cristales o repartiendo propaganda. Lo que a Hermes le corría por las venas, además de sangre, eran pinceles, pinturas, aguarrás y acuarelas.
“Serás grande –vaticinaba Víctor en su momento−, alcanzarás la fama y te compararán con los grandes, con Van Gogh, con Monet, con Rembrandt, con M. Antón de Manila…”


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Ahora se encontraban en la sala grande, blanquecina, de ésas que huelen a yeso y antisepsia hospitalaria, tratando de averiguar el mejor lugar para exponer las obras. Picasso les seguía de cerca, atento con sus ojillos alabastrinos, maullando de vez en cuando. Hermes formaba un triángulo con los dedos y enfocaba sus cuadros, todavía vestido con la bata multicolor, una paleta de pinturas y un pincel en la oreja por si se decidiese a dar algún retoque de última hora.

−Un poco más a la izquierda −decía−, a la izquierda, para adentro, ¡a la derecha!, un poco para afuera… así está bien.

Con “Boceto sobre los cantares de la rana del Brasil” la exposición quedó montada. Todas, las 35 obras juntas, formaban un maremágnum de sensaciones que no pasaban desapercibidas… sobretodo por un par de cuadros que usaban unos colores fucsias harto llamativos, con alto peligro de epilepsia.

−Bueno, pues esto ya está –dijo Víctor, sacudiéndose una pizca de suciedad.
−Magnífico…
−Lo es, Hermes, lo es. ¿Cuándo abrimos?
−Dentro de veinte minutos.
−Será mejor que nos preparemos.

El traje ejecutivo sustituyó a la bata harapienta. Una prudente pasada de aceite en el bigotillo le dio aspecto más daliniano si cabe, y unas tijeras podaron la índiga barba. Víctor vigilaba, tras unas cortinas, el paso de visitantes. Ya se vislumbraba un grupito de ancianos de la Imserso, con su bonhomía añeja y sus olores a senectud, así como la primera hornada de jóvenes que imitaban el estilizado bigote y la siempre piratesca barba azul, verde en algunas ocasiones, rubicunda en otras.

−Ya vienen –dijo, apartándose de la cortina, casi tan nervioso como el artista.

El artista… el virtuoso tras el pincel. El enteco soñador temblaba de pies a cabeza y no cesaba en su empeño por descubrir algún fallo susceptible de ser eliminado. Vagabundeaba con brocha y acuarelas, deteniéndose cada vez que pasaba por uno de los óleos; mas la batahola de jubilados e interesados ya estaba en el recinto.
Una arrugada pareja, ambos octogenarios, admiraban “Arrullar de las palomas refrescándose en una fuente bajo el abrasador sol estival”, representado por dos trazos grisáceos y un manchurrón anaranjado.

−Mira, Braulio, qué cosa tan rara –decía la mujer.
−Se parece al desayuno que nos dan en el asilo. Pero es bonito.

Siguieron contemplando el resto. Un colectivo de intelectuales parecía disfrutar más de la colección. Todo marchaba viento en popa, pero algo le hizo sospechar; el culpable del reconcomio era Picasso, que debía estar restregándose contra sus zapatos y ronroneando a orgásmicos intervalos. En lugar de ello le vio agachado en un rinconcillo bastante discreto, pugnando por desalojar aquello que el Whiskas había removido en su estómago.
¡Puñetero gato!
Entonces el zénit de su carrera llegó cuando apareció apartando las cortinas. Era un crítico artístico, armado con una mayestática pipa, cejas enjutas y verruga peluda en la mejilla, quien se arrimó a la obra con mucho interés. Se quedó plantado ante “Éxtasis pasajero de un vendedor de salchichas en la quinta avenida, acosado por una jauría en celo de mandriles de culo pelado”, asintiendo, con una de las pobladas cejas arqueada y un amago de sonrisilla sabia. Luego, henchido por la euforia, una vorágine de aserciones paralíticas y murmullos ditirámbicos, se dirigió hacia donde estaba Solanilla, quien en ese momento ideaba un método para aniquilar el poco balsámico regalo.

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−¡Es sorprendente! ¡Lo mejor que he visto nunca! ¡Lo que se dice una obra de arte! –decía, rodeándole por los hombros−. Amigo, me recuerda usted a los mejores artistas del Nueva York más underground, no sé si me comprende. ¿Y esta pieza tan interesante junto a usted, cómo se titula?

Señalaba el excremento del gato, el cual había estado a punto de pisar. Hermes se lo quedó mirando, a un paso del total desencajamiento de huesos mandibulares, mas entonces afloró su verdadero espíritu como artista bohemio. Contestó:

−¿A ésa? A ésa la llamo “Boñiga contemporánea”.

Y siguieron paseando por el pasillo del museo, el crítico dándole palmaditas en la espalda y comentándole las nuevas tendencias, dejando atrás a una boñiga de gato contemporánea que, unos días más tarde y encerrada en un cubo de metacrilato para evitar olores, alcanzaría el desorbitado precio de 150.000 dólares al ser vendida a un terco coleccionista de las afueras. Con eso le daría para pagar el alquiler, comprar kéfir y poner una estatua suya en la rotonda, si le apetecía. Al cabo de unas semanas, vencido por la codicia, se pasaría todo el día en granjas recolectando excrementos de vaca pagándolo casi a precio de trufa, para elaborar nuevas esculturas, aunque eso es otra historia. Pero como veis todo queda en escatológicos asuntos y en las tendencias contemporáneas que destila el arte trasgresor del Nueva York más underground.
El arte moderno, ya se sabe, pinceles, pintura, aguarrás y acuarelas corriendo por las venas.

 



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Precio: 23,00 €
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COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   en castellano, con YYYYYY no con I
09-02-2006 15:05
Nada,
Remarcar que antes de hacer una crítica de un relato... corrijas las íes, que han de ser Y griegas. suerte!

   A mí también me ha divertido
17-11-2005 20:56
Yo tampoco entiendo del tema, pero tu relato me ha parecido divertidísimo. Lleva impreso tu estilo que, como ya sabes, me encanta.

No me enrrollaré diciéndote si está poco documentado o es tópico porque esto ya te lo han dicho otros que entienden más que yo.

Un relato en el que das rienda suelta a tu sentido del humor sólo por eso es digno de ser leído.

Un saludo.

   buen estilo, temática floja
12-11-2005 01:48
Mi comentario vendría a ser una repetición de lo ya dicho. El problema del relato es que la broma se sabe desde el principio, que a pesar de ser breve la cosa se hace cansina por repetitiva.

Por lo demás, me ha gustado que el narrador intervenga para mover las manecillas del reloj. Claro, que esto me recuerda un par de errores en el texto.

[quote] La manecilla larga de su reloj de esparto estaba situada en el seis y la pequeña en el 3. [/quote]

Más bien la manecilla pequeña estaría entre el 3 y el 4.

[quote]zénit[/quote]

Yo he visto cenit, cénit y zenit, pero no zénit.

   Yo me he divertido
29-10-2005 23:19
Existe un "Artista catalán" al que yo creo que le ocurre precisamente lo del "vestido del Rey" y que es un farsante, pero que por necesidades de impulsar el catalanismo,(con lo que estoy de acuerdo) y por la falta de vision de los politicos que nos gobernaron en los 80,( con los que jamas estuve deacuerdo) se le dio fama de transgresor a un pincelador supino como el que en esta historia (mas o menos documentada) que con alegria se describe, comprendo que el arte contemporaneo tiene verdaderas maravillas con conceptos inovadores y materiales increibles, pero aun asi hay casos de artistas a brochazos y manchas irreconocicibles y sin pizca de ingenio y tal es el caso del artista que os mencionaba al principio y que se llama "Tapies" y que tiene mas fama, que no conceptos transgresores en su obra, se dedica solo a hacer formas y poner titulos sin entrar nunca en profundidades humanas.....asi que imaginandome al tipo este, el divertido lenguaje del Baron de la birra me ha trancurrido con ingenua e ironica sutilidad, no se si es un tema demasiado semado, pues es la primera vez, que oigo tal zarzuela sobre el tema, pero ya solo por la elegancia y estilo propio humoristico que el Baron esgrime, ya merece la pena, y ademas si como el dice, se quedo tan a gusto despues de escribirlo, pues era un tema que necesitaba descargar y ademas de ser un tema perfecto para jugar con su sentido del humor, de una forma que a pesar de no ser ciertamente espejo del arte contemporaneo, no hay duda que tipos parecidos a este, sí que han existido, y cuadros con manchas sin sentido, con titulos variopintos, o cuadros hechos con caca, tambien.......y yo siempre me he preguntado, en esos casos,¿Que se supone que yo deberia de sentir, para comprender? ¿Sorpresa?¿Aburrimiento?¿No sabe, no contesta? ¿o admiracion por el vestido del rey? Me ha parecido una inofensiva burla, sin pretensiones, con un lenguaje divertido, con recusrsos (incluyendo lo de adelantar el tiempo) y no extento de cierta tendencia popular al recelo de las manchas de colores presentadas como arte , que haberlas hailas habido.....

Un beso
SIL.

   Buena fumada/golfada
19-10-2005 10:14
Me ha gustado la golfada, la verdad, aunque se le nota a leguas cierta precipitación, sobre todo en lo tocante a números que deberían haber sido letras, y algún que otro descuido que supongo debe ser cosa de la precipitación. De todas formas, el sello Barón está ahí, tan palpable como siempre que escribes algo.

Y el tema… pues me ha gustado bastante más que el de “Pirotecnia”. Creo que esta vez sí que daba para un relato completo (aparte de que cada uno tenga su gusto y haya gente a la que las golfadas de este tipo no le hagan mucho chiste; que no es mi caso), aunque la verdad que el rollete final ya lo he visto varias veces en otras tantas versiones.

Por último, decirte que comparto la idea (más bien “malaidea”) subyacente, y que creo que te hubieras echado unas cuantas risas conmigo en alguna que otra exposición de “arte” a la que he tenido el “gusto” de asistir.

En fin, muy buena fumada para empezar esta mañana.

Y esa es mi opinión.

Un saludete.

   Tópico
19-10-2005 10:56
Lo lamento, Barón, esta vez me he quedado decepcionado. El tono no esta mal, pero el tema está terriblemente manido y su tratamiento muestra un conocimiento muy superficial del "estado de la técnica". Me ha resultado populista, de aplauso fácil y, aunque suene raro decirlo, poco documentado.

Hace ya mucho años que el tema escatológico ha dejado de ser transgresor en el sector -aunque siga tirando con fuerza-.

Hay muchísimos temas risibles del arte contemporaneo más originales, y hay muchos otros temas risibles que no son el arte contemporaneo. No entiendo tu elección.

Al menos la forma salva el relato. Ahí se ve calidad técnica, aunque no esté dentro de tus mejores muestras. Un saludo

   No se de arte.
20-10-2005 22:32
Y por eso no comentaré el tema, aunque bueno, sus motivos tendrán paradecir lo que dicen.

He aprendido palabras nuevas. ¿De donde has sacado el vocabulario? ¿Es el DRAE yu libro de cabecera? xDDD

Se me hace un poco lento al principio, noto lo que quieres enfatizar, pero se me hace lento, y ésto me ha pasado con otros relatos tuyos, quizá necesites un poco más de fuerza en ocasiones. ¿Cómo conseguirla? N.P.I. He leido cosas con más ritmo en tu PDA, así que sabes hacerlo. ¿Qué quieres que te diga?

Superado el escollo del principio el resto es más llevadero, recuperas el timón y lo consigues.

Me han gustado los chistes absurdos.

Me esperaba que pasara algo con el gato, al principio pensé "este se le corre en los zapatos" Pero no, me has salido por otro lado con otro recurso "barron-de-la-bírrico". Tu estilo se percibe de lejos, hay pobladores que se les nota más, hay a quien se les nota menos; el tuyo no se nota, golpea ;-)

La crítica la veo acertada, coincido en la protesta y, como soy muy criticón, me ha gustado también lo que hasdicho del "underground". ¿Cómo puede calificarse "underground " algo que se vende por 150.000 dólares, algo que es moda, tendencia? ¿Es ético cobrar eso por la mierda inesperada de un gato?

Yo si lo he encontrado gracioso, no me he reído a carcajada limpia como con otras obras tuyas pero es cáustico, y eso me va.

   RE: No se de arte.
24-10-2005 13:20
La ética de los precios depende del valor que des al dinero. ;-)

Acabo de volver de la bienal de Lyon y me he decidido a dar un poco de guerra por este relato -con el beneplácito, espero, del autor-.

Generalizar sobre el arte contemporaneo sin datos es como decir que la novela contemporanea es "El código DaVinci". Después de ver la exposición de Lyon este fin de semana me he dado cuenta de la cantidad de material magnífico que hay para aprender y para reflexionar. Algunos ejemplos:

A la exposición se entraba por una sala llena de humo en la que si estirabas el brazo no alcanzabas a verte la mano. Cuando te cruzabas con alguien parecía un espectro. La sensación vivida es única -y he vivido bastantes.

Otra obra, que encantaría a Mik por lo macabro y al Barón por la reflexión política, era una enorme jaula llena de "niños" hechos de comida para pájaros encerrados con enormes palomas. El espectáculo era dantesco, especialmente por la talla de las "ratas con alas" y el miedo latente a la peste del pollo -las aves venían certificadas-.

La tercera que quiero consignar era un video en el que antiguos fanáticos religiosos, de esos que su vida era sólo lo que decía la "ley divina", contaban como se habían dado cuenta de su situación. Breves videos de cinco minutos que eran trozos de alma humana.

El arte contemporaneo no suele ser muy estético, ni encajar con el concepto de arte que tenemos. Casi siempre es una idea más o menos inteligente y que suele resultar perecedera. El exponer un urinario como si fuese una escultura fue interesante en su momento y ahora como recordatorio de una época. Por eso ya no hay mierdas de gato en las exposiciones -aunque sí que haya muchas otras tonterías.

Respecto al precio, me costo 7 euros -tres cervezas precio local- por dos días, cinco museos y paseo en barco. Lo que es caro del arte contemporaneo es dar rienda suelta al instinto de poseer por poseer; y muchos artistas lo han explotado -como reflexión y negocio- con ventas de aire, a veces dentro de un globo, a veces sólo numerado, y similares.

Hace unos años no conocía nada de este mundo, ni me interesaba. Por casualidades acabé conociéndolo y es apasionante, ni bueno ni malo. Aprender es lo correcto, aunque sea del enemigo, como decía Ovidio.

Un saludo y espero que los prejuicios nunca nos maten las ganas de conocer ;-)

   RE: No se de arte.
28-10-2005 10:32
Akhul dijo:
La ética de los precios depende del valor que des al dinero. ;-)

Acabo de volver de la bienal de Lyon y me he decidido a dar un poco de guerra por este relato -con el beneplácito, espero, del autor-.

Generalizar sobre el arte contemporaneo sin datos es como decir que la novela contemporanea es "El código DaVinci". Después de ver la exposición de Lyon este fin de semana me he dado cuenta de la cantidad de material magnífico que hay para aprender y para reflexionar. Algunos ejemplos:

A la exposición se entraba por una sala llena de humo en la que si estirabas el brazo no alcanzabas a verte la mano. Cuando te cruzabas con alguien parecía un espectro. La sensación vivida es única -y he vivido bastantes.

Otra obra, que encantaría a Mik por lo macabro y al Barón por la reflexión política, era una enorme jaula llena de "niños" hechos de comida para pájaros encerrados con enormes palomas. El espectáculo era dantesco, especialmente por la talla de las "ratas con alas" y el miedo latente a la peste del pollo -las aves venían certificadas-.

La tercera que quiero consignar era un video en el que antiguos fanáticos religiosos, de esos que su vida era sólo lo que decía la "ley divina", contaban como se habían dado cuenta de su situación. Breves videos de cinco minutos que eran trozos de alma humana.

El arte contemporaneo no suele ser muy estético, ni encajar con el concepto de arte que tenemos. Casi siempre es una idea más o menos inteligente y que suele resultar perecedera. El exponer un urinario como si fuese una escultura fue interesante en su momento y ahora como recordatorio de una época. Por eso ya no hay mierdas de gato en las exposiciones -aunque sí que haya muchas otras tonterías.

Respecto al precio, me costo 7 euros -tres cervezas precio local- por dos días, cinco museos y paseo en barco. Lo que es caro del arte contemporaneo es dar rienda suelta al instinto de poseer por poseer; y muchos artistas lo han explotado -como reflexión y negocio- con ventas de aire, a veces dentro de un globo, a veces sólo numerado, y similares.

Hace unos años no conocía nada de este mundo, ni me interesaba. Por casualidades acabé conociéndolo y es apasionante, ni bueno ni malo. Aprender es lo correcto, aunque sea del enemigo, como decía Ovidio.

Un saludo y espero que los prejuicios nunca nos maten las ganas de conocer ;-)


No se puede meter todo el arte contemporáneo en el mismo saco, desde luego; ni se puede meter a todo el mundo en el saco de los timadores, ni tampoco en el de los artistas, porque de todo hay en la viña del arte.

Yo también recuerdo cuado trabajaba en cierto lugar en el que se hacían exposiciones (en teoría de poco nivel, aunque llegué a ver cosas muy buenas por allí). En una ocasión fue la exposición de un auténtico autor vanguardista de estos que “juegan al cuento del traje del rey”, y como el tipo en cuestión no había terminado su propuesta y algunas de las obras se caían a pedazos, yo mismo, sin guía del autor y bajo el único criterio artístico de “que se sostenga”, retoqué e incluso terminé de componer alguna de esas obras.

A ver, el arte vanguardista no tiene por qué ser malo, pero el “todo vale” atrae a los truhanes a muchas leguas a la redonda, y lo que debería ser esfuerzo creativo e inspiración, o esa idea inteligente de la que hablas, se convierte en muchas ocasiones en el viejo cuento en el que a un rey bastante primo le colocaron un traje que no existía y que tanto él como todo súbdito que se preciara de bueno sí que veían (o decían verlo)…

¿Alguno recuerda aquel artista cuya propuesta era vender frasquitos con su semen (esterilizado para que nadie pudiera hacer un uso extraño)? Yo sí. Creo que era para protestar por la prostitución del arte o algo así… no sé. Lo único seguro es que el tipo pretendía sacarle un beneficio económico al fruto de sus pajillas.

En fin, yo también espero que los prejuicios no maten las ganas de conocer, y también que el personal sepa tener su propio criterio y decir lo que piensa pese a que las “opiniones establecidas” digan lo contrario.

Venga, un saludete.

   RE: No se de arte.
28-10-2005 11:00
Canijo dijo:

En fin, yo también espero que los prejuicios no maten las ganas de conocer, y también que el personal sepa tener su propio criterio y decir lo que piensa pese a que las “opiniones establecidas” digan lo contrario.


Totalmente de acuerdo -con todo tu comentario-, aunque no sé si discrepamos sobre qué son las "opiniones establecidas". Podríamos hacer un encuesta entre conocidos y transeuntes ;-)

   RE: No se de arte.
28-10-2005 18:29
Akhul dijo:
Canijo dijo:

En fin, yo también espero que los prejuicios no maten las ganas de conocer, y también que el personal sepa tener su propio criterio y decir lo que piensa pese a que las “opiniones establecidas” digan lo contrario.


Totalmente de acuerdo -con todo tu comentario-, aunque no sé si discrepamos sobre qué son las "opiniones establecidas". Podríamos hacer un encuesta entre conocidos y transeuntes ;-)


Bueno, tú sabes, en todos los medios hay opiniones mercenarias... ;-)

   RE: No se de arte.
29-10-2005 14:50
Canijo dijo:

Bueno, tú sabes, en todos los medios hay opiniones mercenarias... ;-)


Touché

Me voy a la bienal de Venecia, pero esta vez no os daré la tabarra, aunque igual preparo un artículo titulado "Cómo extraer ideas para escritores del arte contemporáneo" ;-)

   arte contemporaneo
19-10-2005 14:54
Coincido con Akhul en el tema de la documentación; no puede uno ponerse a explicar la fisión nuclear sin tener la mas remota idea, i conste que hablo especialmente del apartado organizativo de las exposiciones i de los temas mas "mundanos", sobre el tema del arte contempeaneo todo es opinable y no quiero entrar en polémica en ese tema.

En cuanto al gag de "esto no quiero contarlo así que avanzaremos los relojes", no se si ha sido el tono o el juego en si mismo, pero lo he encontrado fuera de lugar.

En cuanto al aspecto de la gente de la bohemia... es curioso, no se si es una cuestión de zona, pero la mayoría de gente que he visto disfrazada de "eh, yo se de arte" suelen ir con gafas de pasta, rapados al zero, jerseys negros, zapatos brillantes... no se si me explico.

El resto me ha gustado.

   Me habéis pillado
19-10-2005 18:58
Quien diga que no sé de arte tiene toda la razón; quien diga que el tema es demasiado repetitivo y cae en los tópicos, está en lo cierto. Porque señores: yo no entiendo una puñeta de arte, ni mucho menos contemporáneo.
;-)

Precisamente por esto escribí este relato, porque no entiendo el arte, y más el de hoy en día. Soy de los que voy a un museo (no recuerdo la última vez que fui a uno), se quedan mirando el extintor con la mano en el mentón y piensan: "Interesante obra. ¿Qué nos estará diciendo el artista?" o directamente "Me mola más el marco que el cuadro". ¿Bohemios? Tampoco sé cómo son; mi idea está basada en el "Para ti que eres joven" de un Jueves del año catapún. XD

Agradezco los comentarios del tipo "no está documentado". Más teniendo en cuenta que en cierto articulillo yo decía que para escribir un relato antes hay que saber de qué se escribe. De todas formas, si digo la verdad, las ganas que tenía yo de ponerme al día sobre estas cosas era: CERO PATATERO. Ya tendréis ocasión de vapulearme cuando (si) se publique un relato de dentistas, donde tampoco me apetecía (más bien me daba grima) documentarme sobre el tema de las herramientas y los procedimientos.

Una última cosa: el tema no es original, lo sé, se basa en lo que he dicho más arriba del extintor (hay un chiste muy antiguo al respecto), pero es un tema del que necesitaba escribir. Y no veáis cómo me quedé de agusto...

Agradecimientos y saludos a los que han comentado y a los que comenten.

   RE: Me habéis pillado
20-10-2005 12:12
es un placer



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