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Resumen diario de lo acontecido en el festival
Y con él, llegó el escándalo. Obviamente me refiero a Quentin Tarantino. Su presencia en el festival, puramente mediática, eclipsó cualquier presencia cinematográfica o mediática que fuera, por interesante que fuera. Hasta este humilde cronista no pudo resistir los efluvios del que es posiblemente el cineasta moderno más influyente en el mundo del cine, y sacrificó el verse alguna que otra película, con pinta más que dudosa, por intentar conseguir una instantánea del genio.
Ni siquiera la presencia del director surcoreano, Park Chan Wook, y de su película “Sympathy for Lady Vengeance” pudo quitar algo de brillo al paso del director californiano por Sitges. Si bien es cierto, que la calidad de su última película, mucho tuvo que ver en su discreto paso por el certamen.
A años luz de la genialidad de su aclamada “Oldboy”, “Sympathy for Lady Vengeance” viene a demostrar en lo que se ha convertido la muestra con el paso de los días, una suma de decepciones una tras otra, que están dejando totalmente fríos tanto a los espectadores como a los cronistas que están acudiendo a los pases. La película, es la última entrega de la trilogía centrada en el tema de la venganza, que su director comenzó hará 3 años, con “Sympathyfor Mr Vengeance”, también presentada en el Festival, y que de manera aún más brillante continuara con la magistral y ya citada “Oldboy”.
Su nueva película es cúmulo de despropósitos, una película que te deja tan indiferente como frío, una bonita colección de postales visuales pero con un guión tan pobre como simple. La historia de una mujer que sale de la cárcel tras haber pasado 14 años por un delito que no cometió es tan pobre como insignificante. Tan solo ciertos momentos de la película, merecen ser salvados de la quema en la hoguera de la mediocridad. Sin duda alguna, la gran decepción del festival. A Chan Wook parece habérsele subido el éxito a la cabeza.
También se presentó en Competición, la que parece ser la película que tiene todas las papeletas para ganar, “El Sabor de la sandía” de Tsai Ming Liang, como no pude (y no quise verla), obviamente no emitiré juicios de valor sobre ella. Algo que en cambio si haré con “Hostel”, la supuesta película sorpresa del festival, y el film por el que está Tarantino en el festival, este año.
Eli Roth, su director, se graduó con un producto muy menor pero dotado de un gran sentido del humor, llamado “Cabin Fever”, que se pasó por aquí 3 años antes, una suerte de Evil Dead biológico, que si bien no era una gran película, si que le sirvió para granjearse una fama de gurú del género y de cierto director de prestigio de serie B. Tres años después, presenta su nueva película “Hostel”, que alcanza todo aquello que no pudo llegar en su anterior película.
La mezcla de humor negro, incluso escatológico, los chistes guarros, las situaciones llenas de tópicos, el sexo barato, la más rancia de las chabacanerías, se junta con el más insano de los ambientes, con la casquería más barata posible, con los galones de hemoglobina derramados por el suelo y con la violencia más explícita posible. No es una gran película, nadie lo duda, pero si que es una muy interesante película de terror anacrónica, alejada de la gran industria, y de los tiempos donde reinan las muertes fuera de plano y la escasez de desnudos. Eli Roth se ha convertido en el primer gran triunfador del festival, ha presentado el producto adecuado, en el momento adecuado, para el público adecuado con la compañía adecuada. Todos estábamos ya rendidos a su película antes de comenzar la sesión, pero eso no quiere decir que no disfrutáramos como auténticos enanos durante su proyección. Todo un gustazo de lo más macabro este “Hostel”. Futura película de culto, de un director con una gran carrera por delante con el que tendremos el placer de charlar esta tarde.
Para mañana mucho más, si nuestro cuerpo aguanta.
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