Exodus: Shovel Headed Kill Machine |
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10-11-2005 16:46
Por: Locky P.
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Reponiéndose a la adversidad, Gary Holt lidera a los renovados Exodus en un explosivo álbum titulado Shovel Headed Kill Machine.
Hace aproximadamente dos años, los seguidores del genuino thrash metal se sorprendieron gratamente con el regreso de Exodus, una de las bandas míticas surgidas de la escena metálica de la Bay Area, responsable del álbum Bonded By Blood, una de las referencias básicas del estilo.
Lo hicieron con un trabajo potente, Tempo Of The Damned, que exponía a tope sus renovadas energías y colocaba de nuevo en el camino del éxito a una banda que lo merecía por méritos adquiridos.
El grupo, regresó con su formación clásica: Gary Holt (guitarra), Rick Hunolt (guitarra), Tom Hunting (batería) y Steve Souza (vocalista), además del bajista Jack Gibson. Pero el capricho del destino quiso que en el mejor momento de su retorno a la actualidad Exodus, o lo que es lo mismo, Gary Holt, se quedará sin sus antiguos colegas.
Debido a diversas circunstancias, el ego de Steve Souza, los problemas familiares y de drogas de Rick Hunolt y una enfermedad depresiva de Tom Hunting, los efectivos del grupo fueron mermando hasta hacer peligrar su continuidad.
Sin embargo, Gary no estuvo dispuesto a dejarse vencer por el destino y puso de nuevo la maquinaria en marcha, dando entrada a un novato, Rob Dukes, un técnico de guitarra reciclado a vocalista, y a dos veteranos, Paul Bostaph cuya mayor credencial es la de haber sustituido a Dave Lombardo en Slayer y Lee Altus (ex Heathen), experimentado ejecutor de riffs.
El obligado reciclaje de Exodus, por motivos obvios, ha resultado altamente positivo. Su nuevo álbum Shovel Headed Kill Machine, es la mejor muestra. La banda alcanza un nivel de energía de características atómicas.
Gary Holt ha encontrado en Lee Altus un colega ideal para desarrollar los riffs más crujientes y vigorosos que Exodus ha compuesto en mucho tiempo, junto a solos de carácter paranoico de afilada consistencia.
Rob Dukes, pasa con notable su debut en la banda. Aporta registros muy similares a los de Paul Baloff, sin llegar a la imitación, lo que crea una perfecta simbiosis con el clásico sonido del grupo. Por su parte, Paul Bostaph demuestra seguir en plena forma, con un despliegue desenfrenado de atributos.
Al perfecto trabajo interpretativo, se añade una producción técnica de calidad alucinante, a través de la cual, incluso el bajo alcanza adecuados niveles de percepción como se puede apreciar en Deathamphetamine o Now Thy Death Day Come. El resultado es thrash metal en estado puro arrasador y pletórico de energía.
Aquí no hay lugar para devaneos melódicos. Los riffs penetran en el cerebro como las sierras mecánicas de Leatherface en sus víctimas; los solos, de quiebros intrincados, rechinan como los trenes ante la estación; el ritmo es tan vertiginoso como un lanzamiento sin paracaídas y la batería golpea y machaca como las mazas de los orcos de El Señor de los Anillos.
Shovel Headed Kill Machine, nos acerca a los Exodus de su etapa más exitosa pero con la garantía sonora de las técnicas actuales, en ese aspecto, el álbum podría compararse con lo que realizaron Kreator en su última grabación, Enemy Of God.
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