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Orlando Bloom y Kirsten Dunst viven un romance de película en Elizabethtown
“¿Cómo es posible despedirse de alguien si apenas le has dicho hola?”. Esa es la pregunta que plantea el guionista-director Cameron Crowe en su nueva película, “Elizabethtown”. El director, que ganó un Oscar en 2000 al Mejor Guión Original por “Casi Famosos”, vuelve a basarse en sus experiencias, concretamente en las emociones que se apoderaron de él con la inesperada muerte de su padre, para realizar un largometraje. “Elizabethtown” es la historia de un tranquilo diseñador de zapatos afincado en Oregon que conoce realmente a su padre y descubre sus raíces familiares después del fallecimiento de su progenitor. Le acompañan en su recorrido una optimista nata y toda una serie de parientes que están decididos a enseñarle lo que significa vivir de verdad.
Cameron Crowe dice que uno de sus objetivos al realizar “Elizabethtown” fue hacer una película de las que tanto gustaban a su padre, conmovedoras y con sentido del humor. “Una película que mezclara las lágrimas con la risa era su combinación favorita”, nos dice el director. “De hecho, mi madre y él tenían un nombre para este tipo de cine, lo llamaban ‘Pan y chocolate’ por una película extranjera de la que se habían enamorado. Después, como realizador, también se convirtió en una de mis mezclas preferidas. La película debe tener personajes que parezcan reales, que consigan hacer participe de sus vidas al espectador y que, una vez terminada la película, les eche de menos”.
Pasaron varios años y la carrera del director siguió su curso ascendente con películas como “Solteros”, “Jerry Maguire”, “Casi famosos” y “Vanilla Sky”. Todos los guionistas de Cameron Crowe son muy personales y Casi famosos no fue una excepción. La película, basada en los años en que el director trabajaba para la revista “Rolling Stone”, fue muy aclamada por la crítica y ganó el Oscar al Mejor Guión Original. Las interpretaciones eran de primer orden, y Frances McDormand en el papel de la madre es un auténtico homenaje a Alice, la madre del realizador. En “Elizabethtown”, Cameron Crowe homenajea a su padre.
“Es curioso”, nos dice el director, “al principio me resistía a escribir guiones muy personales acerca de mi familia y de mi vida. Incluso las novelas que me gustaban de joven no solían estar contadas en primera persona. Pero cumplí 18 años y escribí un artículo para ‘Rolling Stone’ titulado ‘Cómo lo aprendí todo acerca del sexo’. Era un encargo, y no conseguía escribirlo. Finalmente, opté por escribir en primera persona. Fue un auténtico descubrimiento para mí. Los lectores respondieron, me escribieron cartas. Algunos me decían: ‘Era como si hablases de mí’. No ha dejado de pasarme desde entonces. Cuanto más personal es la historia, más parece importar al espectador. Después de “Casi famosos”, mucha gente me preguntaba ‘Y tu padre, ¿cómo era?’ Había escrito un relato acerca de él titulado “My Father’s Highway”, pero dormía en un cajón hasta que un día...”
En el verano de 2002, poco después del estreno de “Vanilla Sky”, Cameron Crowe estaba de gira con su mujer Nancy Wilson, miembro del grupo de rock Heart. El autobús atravesaba Kentucky. La intensa belleza del paisaje le conmovió. La última vez que había visto lo que él llama “esos montes azul eléctrico” fue cuando regresaba del entierro de su padre en 1989. Había encontrado la inspiración necesaria. El director recuerda: “Abandoné la gira de Heart, alquilé un coche, me perdí en Kentucky y escribí la historia en la que se basaría el guión de una sentada”. Para Cameron Crowe fue una aventura personal y emocional que se convirtió en una celebración llena de personajes coloristas y en una clara visión de la vida, de la muerte y de la inspiración en Estados Unidos. “Siempre me había atraído la idea de contar una historia llena de fracaso y desilusiones con un personaje central que sólo existe para el amor”, añade el director. “A menudo estos personajes son auténticos héroes para mí; son capaces de mascar el fracaso, escupirlo y seguir adelante. Creen en la vida y ven su lado positivo. Además, la otra opción suele ser más oscura y mucho menos atrayente”.
Director & Reparto
Cameron Crowe nació el 13 de julio de 1957 en Palm Springs, California. Creció en San Diego con su padre James, agente inmobiliario, y su madre Alice, profesora de sociología y literatura inglesa en una universidad local. Su madre se dio cuenta de sus grandes posibilidades y le animó desde muy pequeño. Pudo saltarse varios cursos e ingresar en el instituto a una edad muy temprana.
Después de graduarse en el instituto a los 15 años, se unió a la revista “Rolling Stone” y no tardó en convertirse en reportero asociado. En esa época, entrevistó a músicos de renombre internacional como Bob Dylan, David Bowie, Neil Young, Eric Clapton y a los miembros del grupo Led Zeppelin.
En 1979, tenía entonces 22 años, se hizo pasar por un adolescente en un instituto californiano para obtener material para la novela. “Fast Times at Ridgemont High” se convirtió en un bestseller y Universal Pictures le pidió que escribiera un guión basado en la novela. Aquel excitante curso, estrenada en 1982 y dirigida por Amy Heckerling, se convirtió en uno de los mayores éxitos de taquilla del año y sirvió de trampolín para actores como Sean Penn, Jennifer Jason Leigh, Judge Reinhold, Forest Whitaker, Nicolas Cage y Eric Stoltz. El Sindicato de Guionistas de América alabó su trabajo nominándole a Mejor Adaptación. El largometraje se convirtió en una película de culto.
En 1989 debutó como director con un guión original, “Un gran amor”, protagonizado por John Cusack y Ione Skye. Su segunda película, con Seattle de telón de fondo, fue una comedia romántica estrena en 1992, “Solteros”.
Su siguiente proyecto, “Jerry Maguire”, estrenado en 1996, protagonizado por Tom Cruise, Renée Zellweger y Cuba Gooding Jr., fue un rotundo éxito de taquilla y de crítica. La película fue nominada a cinco Oscar, Mejor Guión Original y Mejor Película, entre otros, y Cuba Gooding Jr. ganó el Oscar al Mejor Actor Secundario. Cameron Crowe fue nominado por el Sindicato de Directores de América a la Mejor Realización de un Largometraje.
La editorial Knopf publicó en noviembre de 1999 “Conversaciones con Billy Wilder”, una recopilación de entrevistas con el legendario director.
“Casi famosos”, estrenada en 2000, es el resultado de diez años de trabajo para conseguir plasmar en la pantalla sus experiencias en la revista “Rolling Stone”. Fue nominada a seis Globos de Oro y a cuatro Oscar. Ganó dos Globos de Oro, uno a la Mejor Película, Comedia o Musical, y otro a la Mejor Actriz Secundaria (Kate Hudson). El director ganó su primer Oscar al Mejor Guión Original.
Su siguiente película, “Vanilla Sky”, el remake de la película “Abre los ojos”, protagonizada por Tom Cruise, Penélope Cruz y Cameron Diaz, fue un éxito de taquilla internacional. Cameron Diaz fue especialmente alabada por su interpretación. La canción de Paul McCartney fue nominada a un Oscar.
Orlando Bloom obtuvo su primer papel protagonista como Legolas, el elfo guerrero de “El señor de los anillos: la comunidad del anillo” de Peter Jackson, cautivando a crítica y público. Su trabajo en las siguientes entregas de la trilogía “Las dos torres” y “El retorno del rey”, así como su papel como Will Turner en la taquillera “Piratas del Caribe: la maldición de la perla negra” de Jerry Bruckheimer, le consagraron como una estrella. Uno de sus papeles más recientes ha sido en la épica “El reino de los cielos” de Ridley Scott.
En 2004 interpretó al enamorado Paris en “Troya” de Wolfgang Peterson, con Brad Pitt y Eric Bana. Otras películas suyas son “Ned Kelly (Comienza la leyenda)” de Gregor Jordan; la comedia independiente “The Calcium Kid”, en la que interpreta a Jimmy, un lechero convertido a boxeador; y otra película de Ridley Scott, “Black Hawk derribado”.
Actualmente está rodando la segunda y tercera entrega de la muy exitosa “Piratas del Caribe” de Gore Verbinski, con Johnny Depp y Keira Knightley. Es el productor ejecutivo y protagonista de la producción independiente Haven, dirigida por Frank E. Flowers.
Kirsten Dunst ha rodado hace poco la comedia romántica “Wimbledon” con Paul Bettany. En 2004 trabajó en la taquillera “Spider-Man 2” de Sam Raimi, en la que retomaba el papel de Mary Jane. Antes la habíamos visto en “¡Olvídate de mí!” de Michel Gondry, con un guión de Charlie Kaufman, nominado por la Academia, con Jim Carrey, Kate Winslet y Mark Ruffalo. En 2003 la vimos en “La sonrisa de Mona Lisa” con Julia Roberts, Julia Stiles y Maggie Gyllenhaal.
Trabajó en la primera “Spider-Man” con Tobey Maguire; en la producción independiente Levity con Billy Bob Thornton y Morgan Freeman; “The Cat’s Meow” de Peter Bogdanovich, una película semibiográfica de misterio y asesinato en la que encarnaba a Marion Davies; “A por todas (Bring it on)”, otro éxito de taquilla; la película de Sofia Coppola “Las vírgenes suicidas”, muy aclamada por la crítica, con James Woods y Kathleen Turner; “Amor loco, amor prohibido (Crazy/Beautiful)” de John Stockwell; “Muérete bonita” con Ellen Barkin y Kirstie Alley; “Aventuras en la Casa Blanca” con Michelle Williams; Mujercitas con Susan Sarandon y Winona Ryder; “Jumanji” con Robin Williams; “La cortina de humo” de Barry Levinson, con Dustin Hoffman y Robert De Niro; “Entrevista con el vampiro” de Neil Jordan, con Tom Cruise y Brad Pitt, y “Pequeños guerreros” con el fallecido Phil Hartman.
La interpretación de Kirsten Dunst en “Entrevista con el vampiro” le valió una nominación a un Globo de Oro, el premio Blockbuster Video al Mejor Descubrimiento Femenino y el premio MTV a la Mejor Actriz Desconocida. “The Hollywood Reporter” la nombró Mejor Joven Estrella por su papel de prostituta adolescente en la famosa serie de NBC “Urgencias”.
Empezó su carrera a la edad de tres años haciendo anuncios para televisión. Con más de cien anuncios en su haber, dio el salto a la gran pantalla en 1989 con “Historias de Nueva York” de Woody Allen.
Recientemente ha vuelto a reunirse con la directora Sofia Coppola para rodar “Marie-Antoinette”, en la que interpreta a la desgraciada reina en una película coprotagonizada por Jason Schwartzman. No tardará en volver a interpretar a Mary Jane, el gran amor de Peter Parker, en otra entrega de la exitosa “Spider-Man”.
Completan el reparto Susan Sarandon (“Pena de muerte”), Alec Baldwin (“El Aviador”), Judy Greer (“El Bosque”), Bruce McGill (“Collateral”) y Jessica Biel (“La Matanza de Texas 2004”).
Sinopsis
Drew atraviesa un mal momento tras ser despedido de su trabajo y abandonado por su novia. En ese momento de desesperación, recibe la noticia de la muerte de su padre y acude a su pueblo natal para asistir al funeral.
“Elizabethtown” es una comedia única en clave vital que cuenta la historia de un romance inesperado durante un complicado e hilarante funeral. Esta fábula cómica se enfrenta a temas como la vida y la muerte con sorprendente fuerza. “Elizabethtown” cuenta el viaje de un joven que opta por una dirección inesperada y de la mujer que le ayuda a ver el mundo que le rodea bajo otro prisma.
Conclusión
Quizá alguno de nuestros lectores se acuerde del estreno hará unos meses de “Garden State”. Una pequeña comedia romántica sobre un chico que regresa a su lugar de nacimiento después del fallecimiento de su madre y a la par que se da cuenta que su vida en la gran ciudad es un auténtico fracaso, mientras que es un auténtico héroe para todos sus compañeros de pueblo, encuentra el amor en una joven chica nada ortodoxa, que le hará redescubrir por completo su vida. Todo esto, salpicado por gotas de humor surrealista, por el deseo de un realizador por idealizar el pueblo de sus orígenes y por una magnífica banda sonora.
Algún ávido lector se preguntará el por qué sacar a relucir una película ahora como “Garden State”. Pues muy sencilla, porque la semana pasada se estrenó en nuestras carteleras, la que se suponía iba a ser una propuesta mejorada y ampliada de la cinta de Zach Braff y que firma uno de los niños mimados del star system hollywoodense como es Cameron Crowe, y que mira por tú por donde, más que demostrar los defectos de la película protagonizada por Natalie Portman, ha servido para darnos cuenta que esta vez el envite lo ha perdido la gran industria frente al cine americano independiente.
Cuentan los mentideros de Hollywood, que al señor Crowe (no confundir con el magnífico protagonista de “Cinderella Man”), le ha costado dos años de su vida el redactar el libreto de “Elizabethtown” y que se vio sometido a varias reescrituras para acomodarse a lo que el estudio quería del proyecto. Todo ello, y como viene siendo norma en los rodajes de Crowe, aderezado con que ninguno de los actores puede cambiar ni una sola coma de los guiones bajo petición expresa del realizador, algo que le costó mas de un disgusto con Susan Sarandon. Y es que viendo el resultado de la película cualquiera diría que hay tanto tiempo invertido para tan paupérrimo resultado.
Durante las dos horas de metraje que componen la película, Crowe se limita a agobiar al espectador con todas las canciones que se le pasan por su imaginación, con una magnífico y exquisito gusto, eso sí, y enlazando escenas que no aportan absolutamente nada a la trama, por el simple hecho de tener determinada canción. Así vemos como se nos “deleita” con una actuación de más de 5 minutos del tema de Lynyrd Skynyrd, “Free Bird”, mientras que personajes como el de Judy Greer o Susan Sarandon, quedan absolutamente cojos, algo imperdonable dado su notable importancia en la historia. ¿Ha primado más la selección de un maravilloso tracklist en el montaje final que de ciertas escenas que sin duda ayudarían mucho más a comprender a la familia del personaje de Bloom? Visto lo visto, la respuesta es afirmativa. Así vemos desfilar durante la cámara a decenas de personajes sin motivación alguna, salvo la de los dos protagonistas, que no solo no llegan a empatizar con el espectador, sino que le confunden y distraen el discurso principal de la historia, que no es otro que el del viaje iniciático que emprende Orlando Bloom.
Y hablando de viajes, otro de los gravísimos problemas de la película, es que a pesar de que su duración no es excesivamente larga, no sobrepasa las dos horas, el ritmo de la película es absolutamente plomizo, algo a lo que contribuye ese falso final con el que el director adorna la película y que solo contribuye a la sensación de que la duración de la película es mucho más larga que la real y que todo lo que viene después es totalmente gratuito, insustancial y que vuelve a recalcar sobre el misma asunto (si ya desde el primer momento sabemos que el protagonista realiza un viaje a una nueva vida, ¿por qué volver a insistir sobre ello a través de un viaje real y supuestamente metafórico?).
Por una vez el pobre Orlando Bloom, no es el auténtico centro de las críticas. El joven intérprete, sigue demostrando que los papeles protagonistas le quedan francamente grandes, pero se va viendo en él una evolución a nivel interpretativo, que le lleva lejos del “nivelazo” exhibido en las recientes “Troya” o “El Reino de los Cielos”.
Lo mismo se podría decir de Kirsten Dunst, que por una vez se erige como la mejor intérprete de la función e irradia simpatía, frescura y belleza en la pantalla. Convirtiéndose en uno de los pocos alicientes de la película, aunque como es habitual en la filmografía de Crowe, el propio director construya un personaje a su imagen y semejanza, salpicando a ésta pizpireta azafata de refinados gustos musicales como ya hiciera con Kate Hudson en “Casi Famosos”.
No es de extrañar, el estrepitoso fracaso en taquilla de una película como “Elizabethtown”, estamos no solo ante una de las grandes decepciones de la temporada, sino ante un claro ejemplo de cómo no se debe construir una película. Un nuevo paso atrás en la carrera de Cameron Crowe, tras ese fiasco que supuso “Vanilla Sky”.
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