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Reflexiones y divagaciones varias sobre el sistema educativo español y la integración de la enseñanza de religión en la educación pública.
Leía el otro día que en Estados Unidos se está generalizando un nuevo modelo educativo que consiste en educar en sus propias casas los padres a sus hijos. Y es que uno de los padres en cuestión, harto de un sistema que no le garantiza nada a su hijo y deseoso de pasar más tiempo junto a él, le dio de baja en la escuela, comenzando a darle clase él mismo.
Evidentemente el Estado, a través del ministerio fiscal, llevó a juicio a dicho padre, ¿cuál sería su sorpresa al descubrir que el susodicho niño no sólo tenía un buen nivel de instrucción, sino que superaba la media? Además, según decía el padre, tanto él como el hijo gozaban de más tiempo libre para estar juntos. Evidentemente los más conservadores veían en esto un acto punible y censurable, pero, ¿cómo castigar a un padre por no haber enviado al colegio a un hijo a todas luces mejor educado que cualquier otro que si hubiese ido?
Y es que el modelo educativo estadounidense hace aguas por todos los costados, lo que hace que muchos padres, al igual que este señor, decidan hacerse cargo personalmente de la educación de sus críos. El Gobierno federal, así como los Estados, apenas financian los centros educativos, cuyo sostenimiento recae en gran medida sobre los municipios y barrios de las ciudades. Esto hace que las desigualdades entre niños criados en distintos barrios sean palpables incluso dentro de una misma ciudad. Evidentemente los barrios de gente con una renta media-baja o baja –normalmente hispanos y afroamericanos- son los que pagan las consecuencias de este errático sistema que no hace sino fomentar los guetos y las bolsas de pobreza en determinadas zonas donde los estudiantes no tienen ningún futuro laboral más allá de ser delincuentes comunes, camellos de poca monta o, en el mejor de los casos, trabajar en pésimas condiciones cobrando una miseria que les permita sobrevivir. La propia estructura del sistema educativo niega la igualdad de los derechos entre sus conciudadanos.
Es pues, necesario comprender que si a un padre le damos la tutela de su hijo y exigimos de él que lo cuide, mantenga y, en definitiva, asegure su bienestar tanto como le sea posible; estos tengan derecho a elegir que educación desean para su hijo. Y es el Estado quien debe responsabilizarse de facilitar una educación óptima que cubra las exigencias que los padres están en su derecho de reclamar para sus hijos, en tanto a que éste es, y debe ser, social y benefactor.
Es por eso que, si extrapolamos la situación a España, podemos observar como ciertas organizaciones, de mayor o menor importancia, revindican y exigen como un derecho indiscutible de la sociedad española, que se les niegue a los padres su derecho para elegir la educación que sus hijos deben recibir –y cuídese usted de discutírselo-. ¿Por qué suprimir la educación en los valores cristianos si los padres creen que es lo mejor para sus hijos?
Y es que España lleva décadas en una constante reforma educativa que nunca acaba de consensuarse –tampoco se ha intentado- y asentarse en el sistema. Cada Gobierno adecua algo tan vital como la educación a sus intereses políticos, sin importarle tener que cambiar todo el sistema. Esto está provocando no sólo el malestar de los educadores y padres, sino la estabilidad del sistema de instrucción pública, lo que nos relega a un puesto irrisorio en el ranking de educación comparado con otros países del entorno de la Unión Europea que no cambian sus sistema educativo desde hace décadas.
¿Acabaremos dando clase a nuestros hijos?
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| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
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Y que reformamos ahora? |
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29-01-2006 16:36 |
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Buen articulo, facil de leer, facil de comprender. Pero es serio que en EEUU encontremos la justicia ya no ciega, sino borracha, porque debe demostrar que esta por encima de la etica y la logica. Si tu hijo esta mejor educado, y pasa mas tiempo con su padre, valor hoy dia perdido por los motivos laborales, seria de sentido comun permitir que el chico continuase su formacion, siempre y cuando esto no signifique que esta recluido para no convivir con la gente. Pero los jueces tienen el defecto de aplicar el poder legislativo, para que la poblacion siga las normas sin rechistar. Sin embargo, ante la duda de si se deberia impartir obligatoriamente la clase de religion catolica como evaluable, no podemos obligar a nadie a tener que estudiar en profundidad una religion para poder acceder a una educacion superior porque esntonces debemos estudiar todas, y claro esta que hay demasiadas religiones: Catolicos, evangelistas, mormones, ortodoxos, judios ortodoxos, sefardies, y desconozco las escisiones islamistas, budistas, induistas, y claro, es evidente que si Dios existe, existe Satanas: estudiemos tambien el satanismo en la educacion priamaria, y no olvidemos a los ateos, ¿que se estudiaria ese año?
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Genial |
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04-12-2005 03:15 |
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Pero se hace muy corto
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no subas tanto el nivel..... |
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28-11-2005 22:00 |
que se nota la diferencia  !
Fuera de la broma, de todo lo escrito hasta ahora este quizás con el de marinero, me han parecido los artículos más "puramente artículos"....temas de forma y estilo...es el típico esquema que uno se encuentra en un matutino.
Muy bueno.
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