|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  |  Juega y Fórrate 
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Artículos |  Batallitas |  Opinión |  Modelismo |  Warhammer Fantasy |  Warhammer 40K |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Miniaturas

Piedra de luz (V)


Warhammer Fantasy

07-04-2006 13:36
Por: Franfrancisco

El primer carro detuvo su marcha y giró hasta apuntar de nuevo hacia la posición de Marnel. Uno de los aurigas tiró su arco al suelo y cogió una gran lanza que llevaba el carro en uno de sus lados colgando. La lanza era más grande que un hombre y estaba rematada por una cuchilla en forma curvada. El piloto del carro castigó a sus corceles con chasquidos de su látigo y éstos corrieron furiosos hacia su enemigo. Casi a la altura de Marnel el auriga de la lanza la bajó y apuntó con ella a la altura del cuello. En el último suspiro Marnel se agachó y evitó el corte. Alzó su mano con una velocidad endemoniada y cogió la lanza en el aire. Un chasquido fuerte se oyó y el guerrero sabía con toda seguridad que se acababa de fracturar algún dedo pero no abrió la mano. El tirón que dio al auriga fue muy fuerte pero el esqueleto que agarraba la lanza no la soltó tampoco y ambos se fueron al suelo. Marnel se alzó rápidamente. Al esqueleto no le había dado tiempo a levantarse cuando el gran guerrero
techDuelos mágicos, combates a muerte y cada vez la situación más difícil para estos tres aventurer
comenzó a propinarle puñetazos en la cara. El rostro esquelético se tiñó de rojo de la sangre de los nudillos de Marnel el cuál acabó pulverizando la parte frontal del cráneo. El esqueleto permaneció inmóvil.

Marnel asió la lanza del mal afortunado esqueleto y acabó con uno de los caballeros esqueléticos que se lanzaba a la carga con un golpe seco.

Los otros dos caballeros y el auriga del carro superviviente decidieron que aquel guerrero era demasiado poderoso para atacarle por separado. Así que se pusieron en columna y emprendieron una loca carrera hacia Marnel.

El guerrero no podía más. Estaba exhausto, con un brazo quemado, una mano fracturada por muchísimos sitios, alguna costilla rota y una flecha clavada en su pecho. Cayó de rodillas y se quedó inmóvil. Aunque intentó ponerse de pie otra vez, no lo consiguió y cayó de bruces, perdiendo la lanza de su mano. Y allí se quedó tendido, viendo como aquellos esqueletos implacables, que combatían con la misma intensidad a todas horas, se lanzaban a por él.

Sólo separaban veinte pasos de distancia a los no muertos del ladrón cuando sonó una explosión a lo lejos, en la dirección en la que Apollo mantenía su duelo mágico. Tras esto, los esqueletos perdieron velocidad poco a poco hasta quedarse totalmente parados a tan sólo unos pocos pies de distancia de Marnel. Por un par de pies no habían logrado chafar al guerrero. Los huesos de los esqueletos gradualmente se convirtieron en polvo. Hasta que sólo quedó en pie el carro. Tanto los caballos esqueléticos como los guerreros esqueletos se habían esfumado.

---

Andreas volvió la cabeza tras la explosión y oteó en dirección hacia donde se había producido la deflagración. No vio columnas de polvo levantadas por el trotar de caballeros esqueletos ni oía ruidos de combate. Detuvo su penosa marcha y se quedó quieto inspeccionando el desierto. No había nada anormal. Tras un leve instante le pareció ver un punto fijo tirado sobre la arena en la lejanía. “Debo de volver. ¿Y si es Marnel o Apollo y necesitan de mi ayuda?”, pensó Andreas y dicho y hecho, se encaminó hacia el punto que se suponía que era Marnel.

Con cada paso que daba hacia el punto distinguía mejor la silueta de su gran compañero. Poco después llegó a la posición del guerrero. Marnel estaba tirado en el suelo y no parecía estar muy bien. Costras de sangre suya manchaban casi toda la superficie visible de su cuerpo y una flecha estaba clavada en su pecho. Andreas comenzó a gimotear para sí mismo. No se podía creer que aquél gran guerrero que hacía una semana era invencible yaciera ahora a sus pies, muerto. Se arrodilló a su lado y le miró el semblante. A pesar de todo el sufrimiento por el que pasó Marnel en los últimos momentos de su vida, su rostro transmitía paz y serenidad. Andreas se giró de espaldas al guerrero y comenzó a llorar.

Mientras Andreas estaba llorando y echándose la culpa por no haber estado allí para ayudar cuando hacía falta, el poderoso brazo del guerrero comenzó a izarse hacia el cielo.

-¡Quieres callarte ya y ayudarme a ponerme en pie! –gruñó Marnel.

Andreas se quedó frío y sólo tras girarse y ver que los ojos del guerrero estaban abiertos y uno de sus brazos estaba moviéndose, reaccionó. Andreas estalló de alegría y entre vítores le ayudó a levantarse. Sostuvo al guerrero en pie con todas las fuerzas que le quedaban.

-¡Pensé que habías muerto!
-¿Cómo voy a morir hoy con el día tan bueno que hace?

Tras unas risas nerviosas los dos aventureros se pusieron rumbo a dónde debería de estar Apollo. Andreas se puso bajo el poderoso brazo de su compañero y servía de apoyo al cuerpo de Marnel. Cada paso se hacía más pesado. Andreas se esforzaba por mantener en pie a su compañero pero era una tarea muy difícil: continuamente tambaleaba. Llegado a un punto Marnel se quedó quieto. Andreas tiró de él pero éste no se movió. Y tiró otra vez sin éxito. Entonces fue cuando lo miró y vio algo que mejor era no haber visto. Una espada negra había surgido por el abdomen de su compañero. La sangre chorreaba. Andreas se quedó petrificado por el miedo. Sólo pudo mirar el rostro de su compañero. El rostro de Marnel comenzó a dar espasmos. Su lengua se quedó colgando y chorreaba sangre de nariz, boca y ojos. Entonces fue cuando la mole del gran guerrero se desplomó inerte sobre la arena del desierto. Andreas le acompañó en la caída y quedó sepultado parcialmente por el cuerpo de su compañero.

Aún muerto de miedo fue capaz de liberarse de debajo del peso de su compañero. Al darse la vuelta contempló a quien habían dado por desaparecido: se trataba del poderoso señor de Khorne al que habían logrado burlar una vez, Teijón.

Teijón iba enfundado en su armadura roja, más bien negra por los coágulos de sangre que la cubrían, aunque le faltaba el yelmo. Las melenas se movían con la brisa del desierto. Llevaba los ojos inyectados en sangre. Empuñaba en una mano su mítica espada negra con la que había dado muerte a Marnel. Tenía una herida terrible por encima de la cintura a través de la cual se veían costillas y entrañas. Era imposible que un ser con una herida así siguiera con vida. Era imposible.

Teijón agarró a Andreas de los pelos y lo puso en alto. A penas tocaba de puntillas el suelo.

-¿Dónde están los magos?

Andreas estaba muy, muy asustado. Literalmente estaba paralizado por el miedo. No era capaz de decir nada ni de hacer nada.
techDuelos mágicos, combates a muerte y cada vez la situación más difícil para estos tres aventurer
Teijón propinó un golpe brutal con la empuñadura de su espada a Andreas quien salió volando una distancia considerable para estrellarse contra el suelo quedándose boca abajo. Prácticamente todos los dientes de su mandíbula se habían roto con el golpe. Teijón se le quedó mirando con un mechón de pelo de Andreas en la mano. Andreas se dio como pudo la vuelta y se quedó tendido boca arriba, mirando como el paladín se le aproximaba. Andreas metió la mano en la bolsa no sabía por qué. En el momento antes de su muerte la piedra lo llamaba pero no lograba encontrarla. Con tanto miedo, sus manos no paraban de temblar y no lograba dar con ella. Teijón dio un par de pasos y se puso encima de Andreas.

-Si no vas a hablar,… ¡muere!

Teijón levantó su gran espada para dar muerte al aventurero ladrón cuando éste por fin encontró lo que buscaba, cerró los ojos y mostró la piedra de la luz a Teijón. Un resplandor muy intenso, mucho más que la luz del sol brotó de la piedra. La luz era tan intensa que empezó a derretir los globos oculares de Teijón. Éste dejó caer la espada a tierra y se echó las manos a la cara y comenzó a gritar locamente. Cuando Andreas abrió los ojos de nuevo, la piedra ya no brillaba tanto. Tras esto, Andreas perdió la conciencia pero justo antes de que su mente se fuera vio como unas pequeñas manos lo cogían y lo arrastraban.

 

<< Anterior | 1 | < 2 >

Lobos espectrales
Lobos espectrales
Precio: 20,00 €
 Imágenes
techDuelos mágicos, combates a muerte y cada vez la situación más difícil para estos tres aventurer
techDuelos mágicos, combates a muerte y cada vez la situación más difícil para estos tres aventurer
techDuelos mágicos, combates a muerte y cada vez la situación más difícil para estos tres aventurer

 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
Comentarios Votos Estrellas
4 3 ***
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Piedra de luz VI
21-04-2006 17:18
Aunque nadie lea la historia, deducido del gran número de votos y comentarios (gracias a los cuatro que se han molestado en hacerlo!!), ya está piedra de luz VI acabada y mandada desde haca ya una semana. Esperando a que la cuelgen con impaciencia, saludos.

   Currado!!!
13-04-2006 00:58
Mu weno tío. Ademas me gusta mucho esta saga, m parece original y bien llevada ;-)

sexta parte ya!!

xauss

   Calidad
07-04-2006 13:39
Uno de los mejores textos que he visto aquí últimamente. Entretenido, bien redactado...algunos fallos menores, como repetición de palabras, pero nada más.

PD: Te animo a que mandes la continuación...que, por cierto, te aseguro que no tardará tanto en ser publicada ;-)

   RE: Calidad
12-04-2006 19:58
A por la sexta!!!!



Otras webs de Planeta Ads Network:

MANGA - OCIO JOVEN | ULTIMAS NOTICIAS - ADN | Cursos a distancia - CEAC | CURSOS DE INGLES - HOME.ES | SERIES INFANTILES - PLANETA DIRECTO | NOTICIAS MADRID - ADN | CRUCEROS - OCIOCRUCEROS | FOTOGRAFIA - CONOCIO | Naves StarWars - PLANETA DeAGOSTINI | ADMINISTRACION DE EMPRESA - e-DEUSTO

Publicidad: Mortgages - Debt Consolidation - Car Insurance - Debt Consolidation - Apply for Credit Card
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros