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Atlus sorprende con este divertido y completo juego.
Suele ser habitual que, en el amplio mercado de los videojuegos, muchos títulos procedentes de Japón se queden sin atravesar fronteras. Algunos consiguen cierta popularidad en el mercado occidental, pero otros se limitan a realizar su papel en el mercado nipón, y a desaparecer en la historia. Uno de esos juegos es este "Michikuru! Panzou, Mirakuru! Panzou 7-tsu no Hoshi no Uchuu Kaizoku", lanzado en tierras japonesas a finales del 2005, y en general, muy desconocido por el público occidental. Situación bastante extraña, puesto que no sólo se trata de una creación de Atlus Software, sino que además deja por el suelo en cuanto a calidad a muchos productos lanzados recientemente para Game Boy Advance. Se trata de una mezcla estupenda entre shoot´m up, plataformas, acción, y Action RPG, todo ello aderezado por un estilo gráfico de lo más simpático. Aunque por desgracia, seguramente haya sido este estilo gráfico el que le haya impedido atravesar fronteras internacionales.
El juego, también conocido simplemente como "Miracle! Panzou", se basa en el manga de mismo nombre creado por Kenji Tsuruoka. Tal fue la popularidad del personaje que no tardó en comenzar a protagonizar juegos online, los cuales provocaron que Atlus se hiciese con la licencia. La historia nos pone en la piel de Panzou, un oficial espacial que viaja por el universo con el objetivo de mantener la paz en todos los planetas posibles. No lo tendrá sencillo, puesto que multitud de criaturas del espacio tienen intención de dar muchos problemas. Junto a él se encontrará su pequeño robot, quien le echará una mano a través de diferentes herramientas.
Jugando
La partida comienza con un nivel estilo shoot´m up, donde nuestra nave avanza hacia el fondo de la pantalla sin detenerse. A medida que pasa el tiempo comienzan a salir enemigos del decorado, a quienes podremos eliminar disparando con el vehículo. El sistema es tan clásico como el de los primeros arcades del género, pudiendo recolectar ítems potenciadores, y enfrentándonos a un jefe de nivel (muy sencillo, eso sí) al acabar la pantalla. Pero este nivel estilo shoot´m up sólo es la forma de trasladar los viajes espaciales de Panzou al jugador. El verdadero juego vendrá a continuación.
Tras aterrizar con la nave en el planeta correspondiente, el juego se presentará con una perspectiva similar a la de la saga "The Legend of Zelda". Bajo esta premisa nos iremos moviendo por el decorado interactuando con algunos personajes y buscando ciertas puertas de un extraño material verdoso. Cada una de ellas nos permitirá adentrarnos en un nivel, estando todas cerradas, y abriéndose sólo al acabar la pantalla anterior. En el momento en que entremos en la primera puerta, nos encontraremos con la mecánica central del producto: un plataformas de acción en scroll horizontal de lo más completo.
Desde ese momento controlaremos a Panzou avanzando por unos niveles muy bien diseñados. Será posible disparar con nuestra pistola de burbujas (encierra a los enemigos en éstas, al estilo "Bubble Bobble"), atacar con un combo de golpes si estamos cerca de los oponentes, o activar un campo de energía protectora. A medida que avancemos conseguiremos habilidades añadidas, como el doble salto, o un objeto que nuestro robot utilizará para quemar grandes bloques de hierba. Por si esto fuera poco, Panzou trepará, recolectará objetos para obtener vidas o puntos, y existirá la posibilidad de acceder a lugares ocultos de las pantallas, como unas dimensiones alternativas de lo más curiosas.
Cuando terminemos el nivel obtendremos una piedra de poder, la cual podremos usar para abrir una nueva puerta. Así, hasta atravesar todos los niveles del decorado y enfrentarnos con un jefe. Será entonces cuando veamos otra de las curiosidades del producto: el enfrentamiento contra los jefes. Se realiza como en otros juegos estilo "Goemon", con el enemigo en el fondo, y el personaje mirándole, observando nosotros la espalda del protagonista. Aún así, podremos mover al héroe a los lados con el objetivo de pensar la estrategia para acabar con el jefe. El sistema para hacerse con la victoria irá variando, incluyendo en algunos casos secuencias estilo "Shenmue", donde habrá que pulsar un botón específico en el momento justo.
Al eliminar al jefe volveremos a nuestra nave y pondremos rumbo, a través de otro nivel estilo shoot´m up, hacia el siguiente planeta. Todo ello se completa con unos bonus estilo pachi-slot (máquinas tragaperras) que aparecerán al acabar las pantallas. En ellos será posible obtener recompensas, como vidas o puntuación extra.
A Nivel Técnico
Aunque ya tiene algunos meses de existencia, "Miracle! Panzou" supera con creces a muchos lanzamientos recientes aparecidos en Game Boy Advance. Sólo hay que fijarse en el tamaño de los sprites, la variedad de los enemigos, o el diseño de los escenarios. Y si esto no es suficiente para convencernos, con echar un vistazo a las fantásticas animaciones de Panzou caeremos rendidos ante el buen trabajo de Atlus. De esta manera, destacan especialmente los movimientos del protagonista. Le veremos gesticular, y reaccionar a distintas situaciones y sentimientos, todo con una naturalidad de gran nivel. El estilo, en general, se asemeja en gran medida a los gestos y movimientos que suelen utilizarse en las series de anime.
Asimismo, es de agradecer el gran cuidado depositado en todos los "modos" del juego. No sólo los niveles plataformeros y de acción lucirán con buena mano, sino que los escenarios estilo "Zelda" o las fases de shoot´m up también mostrarán una alta calidad.
En cuanto a la banda sonora, varía a razón del planeta donde nos encontremos, por lo que tampoco podremos cansarnos de ella. Los efectos acompañan, sin brillar en ningún momento, y dejando todo el peso del producto a la jugabilidad.
Conclusión
Es una pena que Atlus no haya conseguido una mayor repercusión con este título, porque se lo merece. Con todos los juegos de dudosa calidad que nos llegan habitualmente para Game Boy Advance, duele mucho más ver que otros como este "Miracle! Panzou" se quedan en el mercado japonés sin ser reconocidos en el extranjero. No tiene una gran cantidad de textos, sólo algunas conversaciones entre niveles (no son vitales para jugar), por lo que siempre quedan esperanzas de verlo algún día en Europa.
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