|
|
 |
|
Empecé a aproximarme a él muy lentamente, haciendo el menor ruido posible. Quería comprobar cuánto me dejaría acercarme sin huir volando. Quizás se diese cuenta de que yo no pensaba hacerle daño. Quizás, si me dejaba rozarlo, significaría que conmigo había hecho una excepción, que a mí me había considerado distinto. Que parte de ese algo de la lluvia sí que se me había quedado dentro, haciéndome mejor. -- Fuckowski (Alas de barro)
Fuckowski está publicado en http://www.despacho101.com/press/relatos/oir-gilipolleces/ y ahí a la derecha tienen los links a todos sus escritos. Fuckowski sacó libro, y también me lo pueden regalar de Navidad. Fuckowski es Dios.
Y no, Fuckowski no huele mal. Bueno, al menos que yo sepa. Es sólo que leerlo hoy me animó a escribir esto. Tengo un par de ideas para futuros escritos, pero siempre me pasa que las sigo alejando, porque me llegan nuevas (¿y más apropiadas?) ideas sobre las cuales escribir. La de hoy, por ejemplo, cómo no, es sobre los Malos Olores.
Todos hemos oído la frase "Esto me huele mal", y sabemos qué significa: Que hay gato encerrado. Lo que quizás no sabemos es qué significa "Aquí hay gato encerrado"... Significa que en el sitio en el que estamos hay un felino doméstico que no puede salir.
En general, usamos esa frase cuando vemos (o sentimos, mejor dicho) que hay algo fuera de lugar, que hay algo que no es lo que debería, que hay algo que quizás no vemos pero que genera disonancia en la armonía de la creación. Es ese detallito que los detectives ven a cada rato en las series de misterio, y que escapa de la percepción de nosotros, comunes mortales.
Pues bien, resulta que los computistas no somos mortales tan comunes (bueno, al menos no todos). Nosotros, en nuestra casi infinita sabiduría (no es infinita, por lo que a veces da Overflow) (y hay un par de tarugos a los que les da es NullPointer) aprendemos cosas que al principio pensamos que no sirven de nada, o que sirven sólo para programar, pero que luego -en el más puro estilo de Kung Fu o Karate Kid- descubrimos que podemos aplicar en la vida diaria para ser mejores personas, asombrar a los demás, ganar peleas y librarnos de Barney.
¡Y es que es así! No sólo servimos para programar (bueno, al menos no todos: algunos servimos para más, algunos ni para eso sirven). Una vez tuve una conversa con un pana (Erwin Lares) sobre de qué servía un computista sin una computadora delante. Luego de dar mi muy sensible respuesta de "para lo mismo que un electrónico sin un par de pilas" (adivinen qué estudiaba Erwin), me puse a divagar sobre para qué servíamos (sí, tocó un nervio sensible).
Sí, muchas de las cosas que aprendemos son totalmente aplicables a una computadora, y sólo a una computadora. Pero hay muchas otras cosas que no. Teoría de sistemas, manejo de proyectos, lenguajes de programación... Los dos primeros pueden ser usados para muchas cosas en muchos ámbitos, profesionales o no. La última no sirve para nada, ni con una computadora delante.
También aprendemos a entender y disfrutar chistes como éste: Hay 10 tipos de personas: Los que entienden binario y los que no.
Nuestros conocimientos "extras" (o habilidades, o aptitudes, o como quieran llamarlo) nos ayudan a optimizar cualquier proceso, a buscar soluciones -a veces obvias, pero que más nadie ve- a cualquier problema de cualquier área -a veces sin saber nada de dicha área- con la que nos crucemos, a saber si un sistema (y aclaremos: todo es un sistema) está destinado al fracaso o al éxito.
Y una de esas habilidades extra es la de detectar malos olores. Y eso que no tengo buen olfato.
En computación, un código -o algo más- "huele mal" cuando lo ves y "sientes" que no está bien, que causa disonancia, pero no ves a la primera por qué. Si ves a la primera por qué huele mal, no es un mal olor, es un simple, llano y estúpido error en el código.
Así, muchos de nosotros vemos ese trozo de código disonante, y nos quedamos viéndolo, buscándole la vuelta, pensando en patrones de refactor, o en la inmortalidad del cangrejo, hasta que damos con la solución y lo corregimos para que haga lo mismo -recordemos que no fallaba- pero bien, rápido, a prueba de errores, faster, stronger, higher.
Esa misma capacidad de detectar malos olores (lástima... No detectamos dinero, o chicas lindas... Pero algo es algo, ¿no? Podría ser peor y que nuestro poder mutante fuera oler mal) se puede usar en la vida diaria. Bueno, se puede no es la palabra, pues no podemos decidir no usarla: Se usa en la vida diaria.
Hace tiempo, hablando con una chica, salió el tema de su pareja: "Es bello", "es perfecto", "es sexy", "es lindo", "es educado", "me atrae", "lo tiene grande", "siempre sabe lo que quiero", etc, etc, etc. Yo ya estaba a punto de pedirle su teléfono, para ver si lo convencía de montarle cachos conmigo. ¡Y sintiendo pena de mí, que tengo que vivir con mi cuerpo imperfecto y mis malos hábitos!
Pero en ese momento detecté un mal olor. Demasiada perfección, quizás. O demasiados halagos. O ambos. El caso es que sentí lástima por ella, y deseé estar equivocado.
Hace menos tiempo, la misma chica me comentó que está contemplando divorciarse... Sencillamente no tuve corazón para decirle que lo veía venir desde hace mucho... Las señales siempre están allí, para el que puede -o quiere- verlas.
|
 |
| |
|
|
|
|
 |
|
|
|
| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
 |
| Tema: |
Autor: |
Fecha: |
|
mira tu |
|
|
30-12-2006 07:34 |
|
porque no te preocupas o escribes sobre algo mas radical como "La Paz Mundial".
|
|
Errr... |
|
|
09-12-2006 06:42 |
|
¿Sobre qué va este artículo?
En otras palabras, ¿QUÉ QUISISTE DECIR?
|
|
RE: Errr... |
|
|
09-12-2006 15:31 |
jajajaja!!! Oye, pues aún lo estoy averiguando.
Hay artículos que nacen, crecen, evolucionan, y al final ven la luz bien formados. Son los artículos que puedes considerar historias, cuentos, quizás futuros libros o partes de libros.
Hay otros, en cambio, que se crean de un chispazo, que nacen de múltiples pensamientos o sentimientos disconexos, que poco a poco se unen, con mayor o menor sentido. Este es el caso del presente artículo.
Hablé con mi amiga, pensé lo que pensé, sentí lo que sentí, y me quedó rebotando entre ceja y ceja todos esos pensamientos... Y se me escaparon por las manos hasta llegar a tu monitor.
Quizás haya sido solo que el artículo tenía tantas ganas de vivir que tenía que salir. Quizás sea que en verdad, tiene un aprendizaje, y te ayudará a estar pendiente de los malos olores... Sea como sea, se publicó, por lo que por ahí hay gente más loca que tú y yo, no crees?
Gracias por escribirme, y si esto respondió tus dudas, sorpréndete conmigo.
|
|
Puá |
|
|
10-12-2006 17:51 |
|
Eres un rayado. A lo que tu dices "oler", se le llama de muchas maneras: presentimiento, sexto sentido... todo el mundo los tiene, hay veces que estamos equivocados, hay veces que acertamos. El que una pareja rompa hoy en día, y preveerlo, es MUY fácil. Lo que es difícil es ver las que realmente van a durar.
Por favor, nada de drogas en horas anteriores a escrituras.
|
|
RE: Puá |
|
|
12-12-2006 15:21 |
dijo: Eres un rayado. A lo que tu dices "oler", se le llama de muchas maneras: presentimiento, sexto sentido... todo el mundo los tiene, hay veces que estamos equivocados, hay veces que acertamos. El que una pareja rompa hoy en día, y preveerlo, es MUY fácil. Lo que es difícil es ver las que realmente van a durar.
Por favor, nada de drogas en horas anteriores a escrituras.
Pues sí fallaste... No hacía referencia a presentimientos o sexto sentido, sino a saber detectar y leer las señales que ya están ahí. Saber sumar dos mas dos, y entender que da cuatro (anillos aurelianos, abstenerse de contestar). No es un ejercicio que dependa de tus poderes extrasensoriales, sino de simple percepción, lógica y experiencia.
El comentario sobre las parejas, si bien suena dolorosamente cierto, se sale un poco del enfoque del artículo, si es que este tiene alguno. Y sobre las drogas, pues a menos que el PS2 cuente como una, estamos bien...
|
|
|
|
|
|