|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  |  Juega y Fórrate 
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Reseñas |  Fantasía |  Ficción |  Terror y Suspense |  Poesía |  Otros Relatos |  Opinión |  Ranking |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Libros

La torre de Galanghor


Relatos de Fantasía

27-11-2006 17:34
Por: Solharis

Los prisioneros hundían sus pies en la ardiente arena del desierto bajo un implacable sol...

I - Sal, calor, arena...

Con los rostros fatigados y las manos atadas a la espalda, los prisioneros hundían y sacaban sus pies en la arena menuda y ardiente. Avanzaban en fila y mirando siempre al suelo, obligados por la implacable luz del Sol. Hombres más débiles no hubieran soportado mucho tiempo el ritmo que los látigos de sus captores les imponían pero ellos eran guerreros y estaban hechos a las marchas largas y agotadoras, si bien ésta resultaba más penosa que ninguna otra que hubieran emprendido antes. También sería la última para muchos, y los buitres no perdían de vista la caravana, aguardando impacientes la deseada ración de carroña con que alimentarse...

tech
Los mercaderes que habían sido sus patronos, hombres menos resistentes y que poca utilidad prestarían como esclavos para los duros trabajos en los que serían empleados, ya habían sucumbido y sido abandonados muchos kilómetros atrás. He aquí el resultado de sus negocios después de que la caravana con que pretendieran atravesar el Gran Desierto Salado fuera asaltada. No es que estuviera mal protegida. Quien pretenda cruzar el Seqarab o Gran Desierto Salado ha de conocer sus peligros y no tratará de hacerlo sin que le acompañe una buena comitiva de soldados; mucho menos si trata de transportar oro y piedras preciosas.

Finalmente habían sido asaltados por un número formidable de aquellos extraños guerreros ágiles y feroces del desierto. Como el lagarto que acecha las moscas agazapado bajo las piedras, así habían aguardado los beduinos hasta tenerlos en el lugar deseado y arrojarse contra ellos. Altos y delgados, eran rápidos y diestros con el sable y el arco. Hubo solamente muertos y prisioneros: ninguno se les escapó.

Ahora marchaban orgullosos por su captura, a pie pero sin muestras de cansancio o cómodamente subidos en los camellofantes, esos enormes y utilísimos animales de carga para las travesías en el desierto seqarabio, que mecían sus cuerpos y sus trompas de izquierda a derecha en un cansino vaivén, con los párpados siempre medio cerrados. El calor no intimidaba a los beduinos y ni siquiera cubrían los cráneos, mondos como toda la oscura piel de su cuerpo, y se exponían al Sol sin temor a las insolaciones mortales. Realmente no eran humanos aquellos suqam, así llamaban a los de su raza, si es que aquellos rostros feroces y cetrinos, con narices curvas y alargadas como los picos de los buitres y ojos perversos y rasgados, no daban suficiente prueba de ello.

De la misma forma que no padecían el calor, tampoco padecían la debilidad de la compasión, si bien esto es algo mucho más común entre los humanos y no los diferencia realmente de las bestias más inmundas. Conducían a sus prisioneros como ganado, sin concederles tregua. De vez en cuando alguno caía y no volvía a levantarse: peor para él. Uno de los suqam, que debía ser su sacerdote, brujo o chamán, y que se distinguía por un medallón anaranjado con la silueta negra de un buitre volando visto desde abajo, oraba entonces algunas plegarias en su lengua de eses y jotas impronunciables, dirigiéndose al Sol. Luego abandonaban al desdichado sin más, para que los buitres se acercasen hasta él y lo devorasen vivo aún. Éste era su modo de ofrendar a sus dioses.

La monotonía de la arena fue interrumpida por el estrecho cauce de un río. Pero alrededor del agua no había más verdor que el de las extrañas algas que crecían en el lecho del río, muy poco profundo, y esto era todo. El Gran Desierto Salado no se llama en vano así, sino que es un desierto de enorme extensión y sus arenas son tan salinas que aunque discurran ríos y hasta lagos en su interior, hombres y bestias se abstienen de beber de ellas.

Pero era agua y estaba más o menos fresca, no mucho, y los prisioneros sintieron cierto consuelo refrescando las rodillas y las pantorrillas. Su minúscula alegría terminó cuando vieron que algunos de sus captores se agachaban para recoger el agua y llenar unos cuantos pellejos. ¡Parecía imposible pero bebían el agua salina! No había duda posible ahora, el pueblo de los suqam del desierto no era humano.

Los prisioneros prosiguieron al poco rato la terrible marcha. Procedían de distintas naciones, y si bien los alniryos eran mayoría, había también entre ellos gentes de las estepas, de los reinos de la costa de más al norte, de Amkrud, el extraño reino al sur del desierto, de los páramos de Kirghús, y de otros países todavía más lejanos.

Quizás ellos dos fueran los guerreros venidos de tierras más distantes. Aunque la piel de ambos estaba igualmente bronceada, el pelo rubio rojizo de uno de ellos revelaba que procedía de un país del norte mientras que el otro tenía el cabello negro y los ojos oscuros y torvos; había venido de la isla de Eneferitia, muy lejos en el océano oriental. No se concedían mucha atención entre ellos y no podían sospechar entonces que su destino era sobrevivir o perecer juntos.

Los prisioneros sólo volvieron a detenerse cuando lo quisieron sus perversos amos. Entonces escogieron los suqam a uno de ellos, que les pareció especialmente agotado, y le obligaron a ponerse de rodillas. El desdichado temblaba mientras dos de los semihumanos le sujetaban por los hombros. Un tercer beduino se acercó a él y, como si se tratara de un cordero, le rajó el cuello por la yugular con su sable. La sangre cayó abundante pero no se perdió en la arena, sino que se cuidaron de recoger en un pellejo de cuero lo que no quedó en el acero, ahora rojo, del afilado sable.

tech
Hubo gemidos de horror entre los más acobardados e insultos entre los más valientes, o quizás sería más apropiado decir entre los que se habían resignado a morir y les importaba poco que fuera antes o después. Pero ninguno se mostró indiferente. Su espanto creció al oír la contestación del asesino con voz desagradable pero en su propia lengua:

-Hoy no beberéis agua: beberéis de la sangre de vuestro compañero o moriréis.

Y ciertamente que bebieron del pellejo hasta apurarlo. Antes o después, casi todos suplicaron un poco de líquido con el que humedecer sus gargantas secas como el cuero, sin que les importase que se tratase de agua, sangre o incluso de la misma orina de los camellofantes...

Sólo tres prisioneros no habían suplicado un trago, y no podemos saber si hubieran resistido hasta la muerte o se hubieran doblegado antes; los suqams les separaron del resto. Luego les dieron de beber agua fresca y en abundancia, sorprendentemente. Incluso cortaron las ataduras de las doloridas muñecas.

Parecía que para los semihumanos, aquellos tres hombres valían algo más que sus compañeros. Pero tampoco podían esperar su compasión. Muy al contrario, el suqam que portaba el medallón les habló despiadadamente:

-¿Os creéis valientes, escoria extranjera que se atreve a invadir nuestro desierto? ¿Os creéis orgullosos? Sea, os dejaremos libres. Podéis ir adónde queráis.

Así quedaron libres de ir donde les placiera. Pero sabían que era cuestión de tiempo morir solos en el desierto y que esto era lo que pretendían los suqam: que tuvieran una muerte lenta y cruel. No respondieron nada y empezaron a caminar.


II - Paseo en el desierto

La caravana había quedado atrás. Tampoco es que ninguno de los tres se hubiera vuelto para comprobarlo. No podían desperdiciar energías en hablar, y mucho menos en quejarse de las quemaduras del Sol. Preferían caminar en completo silencio.

Se dirigieron al noreste, en dirección a los montes Nabir. No sabían a qué distancia podían encontrarse de las montañas y pensaban que su única esperanza era encontrar alguno de los oasis que salpican el Seqarab. Aquí y allá se elevaban montañas y mesetas en esa enorme depresión que formaba el desierto. Eran auténticos oasis en los que la tierra no era tan salina y estéril; entonces podían crecer los matorrales y los pastos para el ganado.

Pero no disponían de mapas, sólo del Sol como brújula, y los oasis podían distar cientos de kilómetros entre sí. Únicamente sabían que el límite norte estaba más cercano que el límite sur del desierto. Era cuestión de suerte, de mucha suerte, encontrar el oasis providencial.

De los tres, el menos robusto era el alniryo y el cansancio hizo pronto mella en él. Llegó el momento en que se detuvo, sin fuerzas ni ánimos para avanzar. Ni siquiera le miraron sus compañeros antes de dejarle atrás. Sin embargo, el nórdico volvió la vista al cabo de un rato y descubrió que yacía a cien o doscientos metros. Los buitres se habían posado en la arena y se acercaban a él... No pudiendo resistir el absurdo impulso de retroceder, corrió y espantó a las aves carroñeras a voces. Luego cogió el brazo del caído para ayudarle a incorporarse.

-Es inútil, déjame.

Ya no hizo más: cuando un hombre ha decidido que no tiene fuerzas para vivir, es mejor respetar su decisión. Siguió caminando y alcanzó a su compañero. No volvió la vista atrás porque no quería ver lo que sabía que había de pasar. El alniryo yacía en el suelo y al alzar la vista halló que cuatro buitres le rodeaban muy interesados. Los animales estaban hartos de esperar su recompensa y el carroñero sólo es valiente con el moribundo. Uno de ellos, que le miraba con ojos viles, hundió de pronto el pico en la cuenca del ojo y el moribundo chilló horrorosamente. Sólo pudo chillar y manotear el aire como un niño mientras le arrancaban trozos de carne y piel con sus picos hasta matarle...

Nuestros dos protagonistas eran más duros y resistentes, pero también eran humanos y necesitaban beber agua. Sus lenguas estaban secas y endurecidas como trozos de madera cuando distinguieron la cordillera en el horizonte. Algo más deprisa anduvieron entonces, pero las montañas parecían encontrarse a no menos de dos días de marcha y esto resultaba demasiado en su desesperada situación

Fue entonces que distinguieron lo que parecía un enorme peñasco mucho más cerca de ellos. No era extraño encontrarse estas formaciones tan curiosas en el desierto, pero es que del peñasco sobresalía una larga punta vertical que sólo podía ser una torre. ¡Y de la torre escapaban alargadas nubes de humo!

Pensaron que debía tratarse de un puesto de vigilancia de la cercana Alnirya, cuyos límites comenzaban en las mismas montañas que eran inalcanzables para los dos guerreros, así que se encaminaron a la torre.

tech
Anduvieron un tiempo que se les hizo eterno, hasta que estuvieron cerca del peñasco. Era como un enorme islote en el desierto. Sus paredes se habían erosionado hasta quedar tan lisas y verticales que parecían muros, convirtiendo a la torre en inexpugnable. Elevábase ésta como un cilindro perfecto y majestuoso, de paredes grises y totalmente pulidas que no revelaban la marca de ladrillos o bloques, como si hubiera sido elaborada con metal fundido. Se veía tan hermosa como desconcertante. Sin embargo, el guerrero de piel cetrina y negros cabellos la miró con curiosidad, como si tuviera una idea en mente.

-He visto construcciones parecidas a ésta en mi isla –murmuró con voz queda y admirado-, aunque no tan hermosas. Si no fuera totalmente imposible, diría que esto es... Pero no, es completamente imposible.

Sea como fuere, rodearon el enorme peñasco buscando la puerta o escalera que sirviera de acceso hasta la torre. No encontraron nada. Dos horas después, el guerrero de cabellos negros tanteaba desesperado las erosionadas paredes de la roca, como si en cualquier lugar pudiera encontrar algo con las manos. El guerrero rubio seguía buscando con la mirada pero estaba exhausto. Se dejó caer en el suelo de puro agotamiento, se apoyó contra la roca y se quedó dormido con expresión de fatiga y los labios agrietados de secos como estaban...

 

| < 1 > | 2 | Siguiente >>

Jane eyre
Jane eyre
Precio: 9,76 €
 Imágenes
tech
tech
tech

 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
Comentarios Votos Estrellas
13 5 ***
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Interesante e irregular
18-05-2007 12:20
Pues eso una de cal y otra de arena, dulce y amargo o, cómo dirían los ingleses, una mixed bag ;-) . Demásiado esquemático, con una resolución poco, muy poco satisfactoria (de verdad que me he quedado :-( así con el final, casi no me lo creía), irregular en lo formal con expresiones mu, mu raras (y cito: "Llegó un momento en que mirar abajo era encontrar una espiral sin fin alrededor de un hueco vertiginoso y la mente se enturbiaba de puro vértigo." o "Cubríase con una amplia túnica." what?? está muy fuera de contexto) y otras sencillamente poco adecuadas (esto:"Pero el aventurero tiene que ser curioso, intentar conocer siempre dónde está y evitar que otros sepan más que él" Joer nos estás anulando por completo la emoción del relato) y a la vez consigue ser evocador, áspero, emotivo, reflexivo y tiene una escena que sólo puedo definir como sublime:

"En ese momento, las pupilas de la criatura parecieron acrecentarse. Los dos guerreros, sin poder apartar sus ojos de ellas, vieron cosas sorprendentes. Casi hipnotizados, admiraron ciudades prodigiosas en las que gigantescas cúpulas de azul y verde brillante resplandecían entre bosques de minaretes. Vieron miles de seres como el que estaba ante ellos, viviendo bajo esas cúpulas en medio de una prosperidad como ellos no habían conocido en ninguno de sus viajes. Vivían en una existencia cómoda y pacífica, como aquel hermoso mar de Heriamgor a cuyas orillas construían sus ciudades, pues no vieron una sola imagen de guerra hasta el final, el final ruinoso de una guerra que no la celebraban los guerreros sino los hechiceros. Porque aquella raza de hechiceros se defendió hasta que fue derrotada y las poderosas cordilleras se levantaron como diques que cerraban la salida del océano. Por último, una civilización maravillosa quedó sepultada bajo sal y arena."
F-A-N-T-Á-S-T-I-C-O de verdad, increíble. Pues eso que te vi más acertado en Hacha sangrienta, pero me fallas en los finales Sol :-D !!!! hay que revisar eso. Saludotes.

   RE: Interesante e irregular
22-05-2007 15:57
La verdad es que voy a reescribir este relato con un final completamente distinto. Éste final es muy poco convincente y reconozco que me quedé un poco sin saber cómo terminar la historia. Gracias por tu comentario. Tomo buena nota de todo y a ver qué tal la próxima vez.

   Hay que...
29-03-2007 21:29
La verdad es que me ha gustado bastante, pero coincido con los comentarios del resto de pobladores; a saber: hay que distender el ritmo narrativo de la última parte -¿quizás también de la tercera?-; hay que cambiar el final -no sé si te das cuenta, pero el mensaje que quieres transmitir (al menos el que yo creo que quieres transmitir) queda demasiado difuso con una conclusión tan anodina (roza la frivolidad); el tema del relato siempre debe llegar al lector de manera clara y contundente-; hay que extender el relato -ya sea reformándolo y corrigiendo el final, ya sea publicando una segunda parte que dote de sentido a esta primera-.

En cuanto al tema de la civilización perdida, soy menos crítico que los demás: puedes sacarle más jugo, claro, pero no lo considero necesario... al fin y al cabo, su función principal es construir el personaje de Gálanghor ¿no? Y si es así, creo que es un recurso muy bien utilizado.

Espero que mi comentario te sirva de algo, pero no olvides que es sólo una opinión personal.

Saludos

   RE: Hay que...
29-03-2007 23:42
Cualquier comentario es bienvenido, Derek. Tomo buena nota de tu comentario y los del resto de compañeros. Al menos creo que he aprendido bastante con este intento.

   relato bueno, final malo
13-12-2006 01:03
un poco en la línea de los demás, decirte que está muy bien ambientado, en la primera parte abundan las descripciones bastante bien elaboradas de la situación y el relato tiene bastante tirón en general. Pero el final es como si no pasara nada, muy poco original, pim, pam, pum y como si no pasara gran cosa. Como han dicho, queda la sensación de que esa civilización perdida daba para mucho, y también de que le da un poco igual al lector lo que le haya pasado con el paso de los años a esa gente. Me he liado un poco con los nombres, Abblus, Harius... al final no sabía quién era quién, pero eso igual ha sido cosa mía.

   RE: relato bueno, final malo
18-12-2006 20:27
Uff, vaya fallo confundir los nombres. Eso es culpa mía...
Se ha decidido que el final es mejorable por unanimidad.

   Interesante pero desaprovechado
07-12-2006 17:02
Ay, ay, Solharis, hay que superar esa fobia a los relatos largos. Con "La piara humana" me impactaste, pero me quedó un sabor agridulce por ese final tan precipitado. Con éste esa sensación se ha acentuado.

Creo que el relato tiene un gran fallo de planificación. Empieza fenomenal, con apuntes interesantísimos, pero después cambia completamente de rumbo. La historia de la civilización extinguida no termina de casar con el resto del relato. Da la impresión de que lo demás es sólo una excusa para llegar hasta ese punto, y sin embargo el pasaje es apenas un esbozo de lo que nos querías contar. Demasiado escaso, muy pobre.

¿Las virtudes?. Muy bien redactado, con un gran dominio del ritmo narrativo, se lee de un tirón y absorbe. Conseguida atmóstefa, y una idea muy intersante, con regusto lovecraftiano, pero poco elaborada.

Si te animaras a escribir una continuación, te podría salir un relato mucho más redondo. En serio. No tengas miedo a escribir un relato largo, practiacando es como se aprende.

Un saludo. Nos leeemos.

   RE: Interesante pero desaprovechado
12-12-2006 07:46
La verdad es que estoy pensando en reescribir el relato con un final alternativo y más trabajado. Pero esta vez me daré más tiempo y si hace falta, habrá más entregas.
Gracias por tu comentario, Dersu.

   Algo atropellado
27-11-2006 17:37
Me ha gustado la historia, especialmente ese aire a Howard que tiene toda la narración. El retrato de este mundo fantástico está muy bien llevado y tu prosa, como de costumbre, es muy eficaz. Sin embargo, me ha quedado una cierta impresión de prisa, de pasar por la historia de un modo esquemático, como si tuvieras prisa por contarlo o te pareciera que se alargaba mucho.

   RE: Algo atropellado
29-11-2006 09:29
Mi temor a los relatos demasiado largos me ha traicionado. Reconozco que el relato está descompensado. La primera parte me parece más desarrollada pero la segunda se acelera, sobre todo el final.
Bueno, la próxima vez me alargaré lo que sea necesario, aunque tenga que hacer más de una entrega.

   Bien, pero sabe a poco
28-11-2006 11:57
En primer lugar decirte que me alegro de volver a ver un relato tuyo. Siempre es un placer leerlos.

En cuanto a este, decirte que me ha sabido a poco. Esta muy bien escrito, como todos los tuyos, y la idea es buena, pero se me ha quedado corto. Los relatos de fantasía suelen extenderse mucho, dado que como no hay nada por supuesto, hasta que entras en situación y creas el escenario pasa bastante tiempo. En este caso parece que va a ser el principio de una historia más larga y cuando ya empiezas a interesarte se acaba. Es tan costoso dar tantos datos y de repente que ya se haya terminado todo y no continúe, te queda sabor a poco. Así que a ver si hay continuación.

Otra solución hubiera sido, en mi opinión, que hubieses situado la historia en un contexto real, es decir, por ejemplo dos soldados de la legión francesa atrapados por beduinos en el Sahara, con lo que no tendrías porque añadir tantas explicaciones y centrarte más en la historia de la vieja civilización olvidada, dándole un toque más fantástico que de fantasía.

Otro idea que se me ha ocurrido es que el guerrero del norte no debería haber dejado abandonado al otro a su suerte. Debería haberle roto el cuello, y así evitarle la agonía, para que muriese como un guerrero. No sé, es una idea (a mi me gusta completar y modificar mis relatos con aportaciones o nuevas cosas que me cuentan o se me ocurren a posteriori, como si los cuentos no acabasen nunca), y daría una visión de su piedad, pero también de su dureza.

No sé si sabes que yo también me estoy metiendo en un lío de estos de fantasía. Es curioso las casualidades que se dan en la página. Cuando Akhul sacó el cuento de ‘espejos y mantos de santo’ yo estaba escribiendo un relato parecido sobre espejos, así que tuve que cambiar el tema (algún día lo acabaré de escribir). Luego, cuando acabé y mande el cuento de ‘el encuentro’, me lleve la sorpresa que justo antes había publicado ‘una tumba vacía’, que tiene cierto parecido. Ahora a los tres nos ha dado por la fantasía. Curioso, ¿no?.

En todo caso, ahora que he aprendido a sacarlos por impresora, he de decirte que he podido disfrutar mucho mejor con tu relato de una sentada. Espero ver más.

   RE: Bien, pero sabe a poco
04-12-2006 10:14
Espero que no tardes en enviar ese relato de espejos. También me gustaría saber de dónde te vino la idea... (en mi caso fue una cosa de lo más tonto, de estas veces que tienes un escalofrío sin ningún motivo; fue algo tan absurdo que me dije que tenía que darle forma de relato)

   RE: Bien, pero sabe a poco
10-12-2006 20:08
Akhul dijo:
Espero que no tardes en enviar ese relato de espejos. También me gustaría saber de dónde te vino la idea... (en mi caso fue una cosa de lo más tonto, de estas veces que tienes un escalofrío sin ningún motivo; fue algo tan absurdo que me dije que tenía que darle forma de relato)


Lo tengo en el tintero (como sabes estoy metido en otra cosilla, y el poco tiempo que saco, se lo dedico a esta), pero la historia es muy vieja, sobre un espejo que hay en mi habitación en la casa de mis padres, y una historia que le conte a un amigo que pasaba la noche conmigo para asustarle... ;-)

De esas tengo muchas, porque siempre he sido un poco cuentista (en el buen sentido de la palabra). Los espejos siempre son inquietantes, verdad...

   RE: Bien, pero sabe a poco
29-11-2006 09:41
Ah, en lo que no estoy de acuerdo es en lo de los buitres. Me parece mucho más dramático...

   RE: Bien, pero sabe a poco
29-11-2006 11:53
Solharis dijo:
Ah, en lo que no estoy de acuerdo es en lo de los buitres. Me parece mucho más dramático...


En eso tienes razón.

P.D. Si alguna vamos por un desierto en un mundo fantástico y me tienes que abandonar para que me devoren las alimañas, tú me rompes el cuello, ¿vale?

   RE: Bien, pero sabe a poco
29-11-2006 09:36
Escribir relatos cortos de fantasía no es nada fácil. Ya he comprobado que funciona mucho mejor escribir relatos largos, aunque suponga hacer varias entregas. Me falta la paciencia para escribir relatos largos (una novela me parece imposible).
Como reto me propongo escribir un relato largo sobre fantasía, ya se me ha quedado la espinita clavada...



Otras webs de Planeta Ads Network:

MANGA - OCIO JOVEN | ULTIMAS NOTICIAS - ADN | Cursos a distancia - CEAC | CURSOS DE INGLES - HOME.ES | SERIES INFANTILES - PLANETA DIRECTO | NOTICIAS MADRID - ADN | CRUCEROS - OCIOCRUCEROS | FOTOGRAFIA - CONOCIO | Naves StarWars - PLANETA DeAGOSTINI | ADMINISTRACION DE EMPRESA - e-DEUSTO

Publicidad: Loans - Loans - Money - Magazine Subscriptions - Credit Cards
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros