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Y tú, ¿vagabundo o bufón enmascarado?
Me siento en la oscuridad de mi habitación,
me miro detenidamente en el reflejo de la soledad,
me encamino hacia aquel viejo pedazo de madera que me consume,
tomo lentamente lo que es mi disfraz y me visto.
Me miro en el espejo que manifiesta mi apagado ser.
Lentamente tomo el maquillaje que me cubre,
me transformo en mi yo humano,
dejo atrás mi verdadera identidad.
Salgo a la calle dónde miro a todos igual,
somos un circo andante,
“un solo ser”,
somos todos bufones enmascarados.
Retorno a mi escondite,
una habitación dentro de mi mente,
soy simplemente alguien que quiere alejarse,
un tonto que mira la realidad.
Soy un loco imprudente,
un payaso de la vida,
un pecador ante las leyes de Dios,
un ser despreciable incluso para Lucifer.
Me enmascaro pues me has enmascarado,
me río de ti pues te ríes de mí,
soy equidad de un plano ya marchito,
el plano de la aceptación acerca de lo que soy.
Me tiro en mi cama,
regresa la luz, el sol se torna verdad,
y miro dentro de mi viejo pedazo de madera,
el disfraz se torno simplemente un traje de vagabundo.
Y me quedo en la oscuridad,
apagado ante un mundo cubierto de maquillaje,
desolado ante la visión que me penetra,
me río mientras pasas y tú sólo dices “pobre bufón enmascarado”

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