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¿Los zombies te quieren matar?, mátalos tu a ellos!.
Alrededor de la figura de los zombies se han creado multitud de videojuegos. En los últimos años, con el avance de la tecnología, la entrada de los gráficos 3D, y el gran trabajo de compañías como Capcom, éste tipo de personajes se ha decantado por protagonizar juegos ultrarealistas de terror garantizado. Atrás quedaron los tiempos del clásico "Zombies Ate My Neighbors" (del que nadie parecía acordarse hasta ahora) y de productos donde los zombies eran acribillados por intrépidos jóvenes bajo mecánicas puramente arcade. Pero como se ha comprobado en mil y una ocasiones, recuperar lo clásico con una pizca de calidad siempre es sinónimo de éxito. En SouthPeak Interactive parecen saberlo, puesto que nos ofrecen ahora el divertido "Monster Madness: Battle for Suburbia", un juego del cual ya se ha hablado mucho en meses anteriores. Su desarrollo, a cargo de Artificial Studios e Immersion Software & Graphics, ha tenido siempre un claro objetivo en mente: recuperar la mecánica de los juegos de zombies estilo arcade, pero aprovechando, en la medida de lo posible, las posibilidades de la nueva generación.
La historia de "Monster Madness: Battle for Suburbia" destila caspa y años 90 por todos sus poros. Todo ocurre un viernes noche en las calles del barrio americano de Suburbia. Zack, uno de los cuatro protagonistas, está estudiando con Carrie, una gótica de cuidado. Justo cuando el joven está a punto de declarar su amor a la chica, entra en escena Andy, amigo de Zack que no ha encontrado mejor momento para pedirle un pequeñito favor. Y cómo no, por misterios del destino, también llega a la casa Jennifer, la típica animadora repelente. Poco más tarde vuelven a tocar la puerta de Zack, y ésta vez no es nadie... o por lo menos, nadie humano. Se trata de una legión de zombies hambrientos que, a partir de ese momento, pondrán las cosas muy difíciles a los protagonistas, unos de los pocos supervivientes de Suburbia.
Jugabilidad
Todos los miembros implicados en el desarrollo del juego sabían muy bien que debían crear un juego sencillo, meramente arcade, donde los controles fueran pan comido. Tras comenzar una partida sólo tardaremos unos pocos segundos en responder a si lo han conseguido o no. Lo cierto es que, desde un primer momento, no será demasiado complicado hacerse con los movimientos básicos del producto. Nos moveremos con los sticks analógicos, dispararemos pulsando el gatillo derecho, y utilizaremos armas secundarias con el izquierdo. Cuando queramos agarrar un objeto sólo habrá que darle a X, y si queremos cambiar de arma (cuando tengamos varias) podremos hacerlo con A y B. A esto iremos añadiendo otros movimientos, pero salvo en momentos determinados que ahora comentaremos, todo será coser y cantar.
El juego, consciente de la sencillez de los controles, no nos pone en ningún tutorial aburrido ni nada por el estilo. Así, después de la escena de vídeo en la cual veamos aparecer a los zombies, ya estaremos jugando en plena batalla por sobrevivir dentro de la casa de Zack. Descubriremos entonces que el objetivo está bien claro: acabar con todos los enemigos de la escena e ir realizando todo lo que nos digan. Aún así, nada complicado, puesto que la mecánica del producto se basa en: sigue la flecha, elimina todos los rivales, avanza siguiendo la flecha, y termina el nivel.
La acción frenética está a la orden del día, creándose paso a paso y minuto a minuto grandes batallas melee en las que lucharemos contra decenas de zombies. Esto, sumado a que los escenarios permiten tomar distintas rutas, nos dará la oportunidad de participar en enfrentamientos muy emocionantes. Combates de los que seguramente no saldremos vivos si no hacemos uso de multitud de elementos del decorado que encontraremos a nuestro paso. Y es que una de las virtudes de "Monster Madness: Battle for Suburbia" es permitir a los jugadores utilizar en su beneficio la mayor parte de las cosas que veamos en pantalla. Conos de tráfico, papeleras, electrodomésticos abandonados... todo podremos levantarlo y lanzárselo a nuestros enemigos. Algo que en ocasiones nos salvará el pellejo, puesto que de manera extraña un cono de tráfico bien lanzado puede ser tremendamente efectivo (más que un disparo de escopeta). Por desgracia para nosotros (o no), estos decorados serán un arma de doble filo. Por un lado, porque nuestros enemigos también podrán hacer uso de los objetos arrojadizos. Y no exageramos cuando decimos que tienen muy buena puntería. Por otro, porque los escenarios cuentan con áreas de peligro, tanto para nosotros, como para los zombies. Entre ellas hay cables eléctricos dispuestos a electrocutarnos, carreteras por donde pasan de vez en cuando coches a toda velocidad, o grúas moviéndose de forma descontrolada. Conviene estar atento al decorado y no avanzar (o retroceder) a lo loco, puesto que caer en las redes de una de éstas trampas puede ser nuestro fin.
Pero no todo son problemas. Durante la partida iremos obteniendo armas para aumentar nuestro arsenal privado. En principio sólo contaremos con un arma, propia para cada personaje (sólo se diferencian a nivel jugable en eso), pero posteriormente, y previo gasto de tokens, compraremos nuevas herramientas de batalla. Así, nos haremos con una escopeta, un rifle de plasma, dos pistolas al puro estilo mariachi, o un bazooka. Todas cuentan con su propia munición limitada, y pueden ser aumentadas de nivel gastando tokens (obtenidos al eliminar enemigos) y piezas, las cuales iremos recolectando por el escenario. En cuanto a las armas secundarias, tendremos a nuestra disposición cosas como bombas y cócteles molotov. Su uso nos sacará de más de un apuro.
Otro factor a tener en cuenta en el que apoyarnos a lo largo de la partida serán los recuperadores, como bebidas que rellenarán nuestra vida. No faltan cabinas de resucitación, por si estamos jugando con algunos amigos y alguien ha muerto en el camino. Además, el juego permite que, aunque estemos jugando solos, se unan usuarios adicionales en cualquier momento de la partida, sin alterar ninguna opción del juego ni esperar ni un segundo. Y sin duda, es con tres amigos cuando la acción se torna más divertida. Desgraciadamente, a través de Xbox Live no hay modo historia cooperativo, sino opciones de versus que no son, ni de lejos, tan divertidas.
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