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La escabechina


Relatos de Ciencia Ficción

16-10-2007 15:35
Por: Gordom Pym

Relato seleccionado del III Certamen de Relato Joven, categoría Atlante patrocinada por Minotauro


la escabechina
Bufó y se frotó los codos.

-¿Otra vez se ha estropeado la calefacción? -El radarista lo miró y se encogió. Frente a ellos, la gran vidriera verde dejaba ver miles de puntitos fulgurantes hitos de la corriente estelar.

-No sé, mi primero, este cacharro está fatal -hizo una pausa tocó dos botones y siguió-. Perdone, estamos en línea, un intervalo para contacto prematuro y dos para fijar zafarrancho de combate, mi primero, ¿alimakilo? -El tío se ponía serio. Al oficial no paraba de sorprenderle la nueva sección, lo mismo un baldío que un cultivado. Supuso de dónde procedía éste.

-Sí, sí, alimakilo, alimakilo -contestó.

De pronto se abrieron las compuertas de la antecámara y entró un soldado dando un traspiés. Su arma casi cayó al suelo. La sala de mando en su totalidad arrugó el rostro esperando oír el porrazo, sin embargo, no sucedió. Se oyeron exclamaciones en el aposento; si pasaba, ya sabemos dónde iban a parar las vacaciones de uno.

-Mi primero, mi primero, la sección de armas... -paró y tomó aire.

-Tranquilo, cabo, tranquilo.

-En la bodega, los baldíos, no puedo controlarlos, están impacientes, se ha corrido la voz de alimakilo y están desquiciados... en la bodega, mi primero.

El tío cumplía.

-Vuelva a su puesto, gracias.

El primero echó una mirada a la sala y se encaminó detrás del soldado a través del túnel. Una vez cerrada la compuerta, todos corrieron hacia el monitor que enfocaba la bodega. ¡Vaya tela! ¡Vaya tela!

***

Cuando entró en la bodega de carga, una multitud de carabineros se alzaron al mismo momento que los altavoces anunciaron al primero con voz eléctrica. Éste marcó el paso al entrar, impuso un fuerte taconeo y el eco tronó en la dependencia. Sabía cómo tratarlos, la sección de armas era de cuidado. Miró en derredor. La verdad sea dicha, acojonaba ver tantos bichos de estos juntos. No obstante, él era quien era y había que mantener el tipo si se quería ser uno de los envidiados regentes en la escabechina inapelable contra el planeta-4. No quería estar en la piel de un terrícola cuando estos soldados se expandieran por su espacio vital.

-Quedan menos de dos horas para alimakilo. ¿Sabéis qué significa?

-Sííííí, mi primeroooooooooo...

El grito fue tan grande e inesperado que el primero se agachó botando un poco. Se mosqueó en un principio pero no se dejó llevar. Lidiar con baturros tenía su historia. Maquinas de matar, no más. Seguía la chanza:

-Pues entonces, listos; en breve se os darán las órdenes...

-Sííííí, mi primeroooooooooo...

-... y mientras tanto...

-Sííííí, mi primeroooooooooo...

-... quiero silen...

-Sííííí, mi primeroooooooooo... -El primero se mordió la lengua para no reír. De vez en cuando tenían gracia los cabrones. Intentando ocultar una sonrisa continuó:

-¿Qué pasa, que tenéis ganas de guasa?

-Sííííí, mi prime... -saltó uno al fondo.

Sabía que alguno caería. Se escucharon risas. Acto seguido el primero señaló con el dedo al culpable indicándole que se acercara. Cuando llegó le pareció ver una risita fugaz en su rostro.

(Como le gusta esto)

-Al suelo, cincuenta flexiones. No quiero ver ni un aleteo, y los demás… fir- meiinnn... -Tenía claro que esto era preparar el terreno para la guerra, calentar la barbacoa, enclocar la confianza, impartir el buen rollo antes del mal rollo- ...y recordad que en posición de firmes se le mira las bragas a la virgen... a ver quien agacha la cabeza…

Media hora después salía de la bodega con la sensación de tener listo el primer plato.

la escabechina
***

Anduvo por el pasillo en dirección al puesto de mando. Había algo en la misión que no le gustaba. Claro está que destruir la raza de un planeta y todo su patrimonio no le satisfacía en demasía pero era su trabajo eliminar a los del Grupo/1 y eso hacía. Sin embargo, éstos habían inventado algo muy bello, algo que enternecía el cuerpo cada vez que entraba por los pabellones auditivos y, sinceramente, echar abajo algo tan valioso pues como que no. Su abuelo decía que cuando moría alguien, moría un mundo, y el terminaba que cuando moría un mundo, moría una idea. Esos terrícolas propagaban una vorágine de ondas sonoras contaminadoras al espacio pero que extrañamente te ponían el ánimo guay. Decidió que lucharía por ello.

-Ereeess como una hormiguita que me besaaa y me picaa... -cantó bajito. Se recordó buscar allí que diablos era una hormiguita. Seguro que algo digno de salvar.

***

¡Zafarrancho de combate! ¡Zafarrancho de combate! Las luces carmesíes iluminaron en su totalidad los pasillos del buque. Un fuerte rumor procedente de los bajos llegó a oídos. Empezaba todo. Como siempre. La voz inquebrantable repetía una y otra vez: ¡Zafarrancho de combate! ¡Zafarrancho de combate! El primero miró por el cristal y vio una vez más la poderosa flota de destructores y buques de asalto de su Armada rodeando al planeta azul. Al parecer, el Estado Mayor había realizado bien su trabajo días antes cuando se ordenó facilitar la llegada lanzando un rayo plumbeado-viajero a través de la Galaxia. Prueba de ello eran esos restos metálicos que rodeaban el planeta.

-Mi primero, preguntan por usted -dijo un recluta facilitándole el interfono. Las órdenes eran claras. Entrar a saco destruyendo edificios, humanos y, principalmente, todo objeto móvil capaz de hacer frente a la Corporación. El primero se limitó a afirmar a todo lo que aquella extraña voz le disertaba con ritmo acelerado por el micro. Sintió el deseo de contestar: A que sé lo próximo que vas a decir. No se atrevió. Era siempre la misma historia, pero el respeto era la base del ejército y lo sabía. Por lo visto, le habían asignado encabezar la contienda y eso era de cajón: la infantería, siempre los primeros en caer.

Comprobó que potencia de descenso y armamento estaban a punto. Y que no había novedad en las diferentes secciones de su Compañía. Fue entonces cuando ordenó el acercamiento a la bóveda celeste en intervalo de cinco centesimales. Un soldado comenzó la cuenta atrás en voz alta. Así daba gusto.

***

Lo primero que sintieron todos los que se encontraban en la cabina de mando fue una sensación horrenda de vértigo. Sin embargo, la fugaz llegada no fue la culpable de que algunos pilotos vomitaran y otros se echaran al suelo mareados tapándosela boca. El primero, firme en su puesto, miraba estupefacto al exterior:

¡Dios! ¿Cómo no se ha controlado eso? ¿Cómo no se ha controlado eso?

Corrió hacia el radar, viendo a su tripulación que se encontraba extasiada hasta el extremo de andar por el suelo, casi ciegos, incapaces de ver la vidriera que mostraba la ciudad. Se alegró de haber recibido el entrenamiento antiansiedad al cual sometían a los de su rango.

Una débil voz comunicaba a través del auricular que todos los oficiales debían salir urgentemente al exterior, sin traje de vacío pues se había detectado neón suficiente en esta parte como para no correr peligro. Debatir el tema en el exterior es lo que querían. El primero no se lo pensó dos veces: pulsó el interruptor que abría una pequeña tronera de la nave y salió a través de ella.

***

la escabechina
-Pues nada, ¿no? Retirada entonces, ¿no? -dijo un sargento de La Plana Mayor. La cosa estaba clara. El alférez de navío había considerado la situación de cómica: ¿Qué hacemos contra una raza que a su lado nos considera mínimos, ínfimos, minúsculos, insignificantes y quizás lo más duro, ignorados?

Algo muy costoso.

-Bueno, estamos calentando el sitio -dijo su Ilustrísima acercándose-. Tenemos un montón de pelones con muy mala cara ahí dentro ¿No creéis? Vamos a echarle una mano yéndonos de aquí, señores.

Mientras volvían a través del espacio sideral, el primero recordó tener algo pendiente. No obstante, lo pensó mejor y desestimó la idea, pues si una hormiguita era un ser vivo de aquel planeta, debía dar miedo ver la cara a algo tan inmenso.

Y no se equivocó. Daba miedo.

 



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COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
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   Imagenes
20-06-2008 08:40
Hola amigos,

la verdad es que sí, no sé a quien se le ocurrió

poner estas imagenes... ;-)


Gracias a todos.

   Entretenido
16-12-2007 22:15
Me ha resultado un relarto entretenido, el giro esta bien dado y el ambiente militar tiene el toque justo entre humor y serio. Por suerte las imágenes a mi no me han resultado tan reveladoras

   Entretenido
16-10-2007 15:40
Dentro de lo clásico, la ejecución del relato ha sido muy buena: fluido, simpático y con un final que no requiere excesivas explicaciones. Un relato entretenido.

   RE: Entretenido
16-10-2007 18:16
Una pequeña critica constructiva.

Las ilustracciones son demasiado reveladoras. Hacen que te imagines enseguida lo que va a pasar. Incluso un poquito antes de lo normal.

   Simpatico
16-10-2007 18:13
Corroboró lo dicho por Akhul. Me ha resultado simpatico y agradable de leer, tal vez un poco atropellado en algún momento, pero muy entretenido.

Sólo una discrepancia, si los bichitos hubieran sido baturros, hubiesen conquistado el planeta. ¡Vaya si lo hubieran conquistado! (con decirles que no podían...) ;-)



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