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Magisterio también adelanta en exclusiva los datos de PISA 2006 por Comunidades Autónomas
España vuelve a quedarse donde estaba. Nuestro sistema educativo no evoluciona y nuestros alumnos de 15 años vuelven a sacar en Ciencias la misma puntuación media que en 2003. No es el caso de Finlandia, que si ya fue la reina de la fiesta en 2003, este año sencillamente arrasa, al mejorar 15 puntos respecto al año anterior. Ya le saca 21 puntos al segundo, Hong-Kong,
una diferencia significativa.
No es el único caso de mejora acelerada. Canadá, con 534 puntos, pasa del puesto 11 en 2003 al tercer lugar en 2006, en la escala de Ciencias. Alemania y Austria también han mejorado considerablemente desde que ambos países se tomaran en serio el diagnóstico y consideraron que no había excusas para estar en esa situación: Alemania ha pasado del puesto 18 al 10, y de 502 a 516 puntos; Austria, que venía del puesto 23, ahora es el 14 de los cuarenta países que se presentaron en 2003, y ha mejorado 20 puntos. Tomarse en serio el diagnóstico, y buscar soluciones en vez de excusas, parece funcionar para mejorar los resultados.
Otros países que han mejorado considerablemente en Ciencias han sido Dinamarca, que gana once puestos y 21 puntos con respecto a 2003; y Nueva Zelanda, que pasa del décimo al quinto puesto. Las dos revelaciones de este año son Taipei y Estonia, que se sitúan en tercer y cuarto lugar. Estonia, además, se distancia enormemente de los países de su entorno, y se acerca a su vecino del norte. En el capítulo negativo, las tres caídas más destacadas son Francia, Corea y Macao. Francia, con una evolución sorprendente, pierde 16 puntos con respecto a 2003, consigue sólo 495 –su diferencia con España es tan pequeña que ha dejado de ser significativa– y pasa del puesto 13 al 21. Extremo Oriente, en general, pierde fuelle: Japón cae dos puestos y 13 puntos, Corea del Sur cinco puestos y 16 puntos, y Macao seis puestos y 14 puntos.
Un país que sorprende, porque fue la referencia mundial en Educación hace unos años –tanto que muchos sistemas educativos la copiaron en su momento–, es Suecia, que con 503 puntos, se sitúa en el puesto 22, entre Hungría y Polonia. Y llama más la atención si se compara con la vecina Finlandia, con la que ya mantiene 60 puntos de diferencia. Aunque son muchos los análisis que se pueden hacer sobre las diferencias entre Suecia y Finlandia, hay uno que es clave: mientras que en Suecia se ha mantenido durante años la tesis de que el conocimiento no es importante –error extendido a otros países, como España–, en Finlandia jamás se han permitido semejante boutade: por ello están tan considerados los docentes en este país.
Otro resultado destacable, aunque esperado, es la posición de los países del sur de Europa: Grecia, Italia y Portugal aparecen juntos, algo por debajo de España, aunque Portugal está mejorando, y el resto no. Por su lado, se estaba esperando la situación de los países iberoamericanos, pues muchos de ellos se presentaban por primera vez. Al final, Chile se sitúa por delante (438), seguido de Uruguay (428) y Méjico (410). A la cola, sin diferencias significativas, se sitúan Brasil, Argentina y Colombia. Argentina, además, presenta los problemas más graves de inequidad en su sistema educativo.
La otra liga que parece jugarse en PISA es la de la equidad, que hay que combinar con el porcentaje de alumnos por debajo del nivel mínimo (409 puntos en la escala de PISA). Es decir, contar no sólo que todos los alumnos tengan niveles similares, sino que los menos posibles se queden por debajo de un nivel mínimo. El caso paradigmático se da este año. Finlandia no es la primera en equidad, sino la segunda: este año “gana” Azerbaiyán. El problema es que Finlandia deja por debajo del nivel mínimo al 5% de los alumnos, y Azerbaiyán nada menos que al 72%. Pero lo habitual es que los sistemas educativos másequitativos tengan buenos resultados: tras Azerbaiyán, Finlandia –Castilla y León también tiene el mismo grado de equidad–, Macao y Estonia. Además, dejan descolgados por debajo del nivel mínimo a menos del 10% de sus alumnos.
En un segundo nivel de equidad están países como Letonia, Hong-Kong, Croacia, Corea, Hungría, Canadá o Indonesia. Claro que Hong-Kong y Canadá dejan por debajo del mínimo a menos del 10% de los alumnos, Corea al 12%, Croacia y Hungría a más del 15%, e Indonesia lleva descolgados al 61%. España se sitúa en un tercer escalón, al nivel de Suecia o los Países Bajos. El problema es que deja a un 20% de los alumnos por debajo del nivel mínimo según PISA.

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PISA 2006 confirma la existencia de varias velocidades en España
Castilla y León y La Rioja encabezan los resultados del Informe PISA 2006 en la escala de Ciencias, entre las regiones españolas. En esta edición se presentaron diez comunidades autónomas con muestra ampliada en España, y por ello se puede ver que tenemos un grave problema de desequilibrios territoriales en Educación.
Castilla y León y La Rioja son las comunidades españolas con mejores resultados en PISA 2006, al menos en lo que se refiere a la escala de Ciencias, ambas con 520 puntos. Están algo por debajo de los Países Bajos, pero por encima de Eslovenia y de clásicos como Alemania o el Reino Unido. Más adelante se encuentra Aragón (513 puntos), Navarra (511), Cantabria (509), Asturias (508) y Galicia (505). Estas comunidades se encuentran al nivel de Suiza, Austria, Bélgica o Irlanda, y por encima tanto de Suecia como del promedio de la OCDE.
Ya por debajo del promedio de la OCDE, pero por encima de la media española (488) –aunque sus resultados no son significativamente distintos– se encuentran País Vasco (495 puntos) y Cataluña (491). Curiosamente, el País Vasco ha mejorado mucho sus resultados en Ciencias con respecto a 2003, al ganar once puntos, mientras que Cataluña, que en esta escala estaba a la cabeza de España, ha perdido nueve puntos y sólo queda por delante de Andalucía.
Como era esperable y este periódico ya había anunciado, Andalucía (474 puntos) es la comunidad que se encuentra en último lugar de las presentadas (alguna de las no presentadas quedaría presumiblemente por debajo). Esta comunidad queda por debajo de la media española, al nivel de Portugal.
Lo preocupante de estos datos es que PISA 2006 confirma que en España la Educación va a varias velocidades, según sea la región que elijamos. Prácticamente se puede decir que hay una España del norte, con un nivel más que aceptable, y una España del sur con un nivel muy por debajo. Cerca de la media quedan regiones de gran peso económico y demográfico –Cataluña y País Vasco: Madrid, aunque no se presenta, tendría un nivel similar– que no acaban de responder a lo que se espera de ellas. Pero los datos también dicen que se puede mejorar: el propio País Vasco, aún con un nivel presumiblemente insatisfactorio, ha remontado nueve puntos. Pero el caso más espectacular es el de Castilla y León, que mejora 18 puntos desde lo conseguido en 2003. Desgraciadamente, ni España –que sube un punto– ni Andalucía, ni Cataluña –que baja– consiguen mejorar sus resultados.
El análisis de los niveles de rendimiento no sólo confirma estos datos, sino que nos da otras claves. Por ejemplo, las comunidades que mejor van consiguen reducir el porcentaje de alumnos con unos conocimientos por debajo del mínimo (que PISA estima en los 409 puntos, por debajo del nivel 2). Castilla y León ocuparía el cuarto lugar del mundo en cuanto a menor porcentaje de alumnos con un rendimiento por debajo del mínimo: tan sólo un 9%. La Rioja la sigue de cerca, con sólo un 10% de alumnos descolgados. España en conjunto deja descolgados al 20% de los alumnos, mientras que en Andalucía los alumnos por debajo del nivel 2 son el 23%.
Por la parte superior tenemos más problemas. El déficit de alumnos con elevado rendimiento continúa presente en España, con sólo un 5% de ellos con un nivel de conocimientos por encima del 4. Navarra y La Rioja son las comunidades con más alumnos excelentes (un 9%) –seguidos de Castilla y León y Aragón, con un 8%–, mientras que Andalucía, con un 3%, es la última comunidad. El promedio de la OCDE está en el 9% de alumnos excelentes.
Esta falta de excelencia es responsable, en parte, de la equidad de nuestro sistema educativo, aunque también en equidad hay diferencias significativas entre las comunidades españolas. La comunidad con el sistema más equitativo de España es Castilla y León, con unos niveles de igualdad muy cercanos a los finlandeses. Es decir, Castilla y León consigue en la escala de Ciencias buenos resultados, pocos alumnos con retraso de conocimientos y una muy alta equidad. El sueño de muchos.
A otro nivel, hablando de equidad, ya se encuentra un segundo grupo de comunidades: Asturias, La Rioja, Cantabria, Aragón, País Vasco, Galicia y Navarra. En un tercer grupo se sitúa ya la media española, acompañada de Cataluña y Andalucía. Estas comunidades se acercan a la media europea en equidad.
En definitiva, el análisis de España nos lleva a concluir que mantenemos los problemas detectados en 2003 –bajo nivel, demasiados alumnos por debajo del mínimo y escasa excelencia– pero que hay comunidades, como Castilla y León, que en 2003 tenían problemas similares y que han sido capaces de superarlos. Otras comunidades, como La Rioja, Aragón o Navarra, también parecen haberlos superado, si es que los han tenido. Lo preocupante es que la otra media España, entonces, ha ido para atrás.
REFERENCIAS:
Artículo completo en:
1y 2
PISA 2003 para Andalucía
PISA 2003 para España:
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