Del amor y el tiempo: Hyperión, obra magna de Dan Simmons |
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11-01-2008 14:47
Por: manheor
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Comentario sobre esta obra del conocido autor de ciencia ficción
De aquí:
“En el balcón de su negra nave espacial, el cónsul de Hegemonía tocaba el Preludio en do menor de Rajmaninov en un antiguo pero inmaculado Steinway, mientras grandes y verdes saurios bramaban en los pantanos.”
A aquí:
“Planeamos sobre el río, en cuyas ondas y remolinos titilaban los últimos rayos del ocaso, y cobramos altura mirando los exuberantes prados y seductores bosques de nuestro nuevo campo de juegos, nuestro antiguo mundo. Nuestro nuevo mundo. Nuestro mundo primero, futuro y más bello.”
Media un ínterin de casi tres mil quinientas páginas, cuatro libros y siglos de deuda temporal entre la primera parte de la tetralogía compuesta por “Hyperion” y “La caída de Hyperion” y la conclusión que suponen “Endymion” y “El ascenso de Endymion”. Una sensación extraña, desde luego, se apodera del lector al cerrar el lomo del último libro tras haber leído las tres letras que ponen fin al sueño.
Es difícil, por no decir imposible, ofrecer una visión detallada y al mismo tiempo concisa, de una obra tan vasta. Así que creo que el mejor servicio que puede hacérsele a esta obra maestra para intrigar al lector a descubrir su magia es más el esbozo, las pinceladas justas que suponen los trazos fundamentales del cuadro, que tratar de explicar minuciosamente todo lo que esta tetralogía contiene.
Eso intentaré a lo largo de esta reseña.
1 Keats y Simmons: Historia de un amor.
“Aquí yace aquel cuyo nombre estaba escrito en el agua.”
Con este sencillo epitafio inscrito sobre su tumba, se despedía John Keats de la belleza de la vida, tras su muerte en la Piazza de Spagna el 23 de Febrero de 1821, con sólo veinticinco años, víctima de una tuberculosis que le hacía arrojar jirones sangrientos de sus pulmones sobre baldías de cobre, baldías sostenidas por las manos de su buen amigo Joseph Severn, pintor de la época con quien compartía una profunda amistad.
Siglo y medio después de su muerte, en 1989, “Hyperion”, también conocida como “Los cantos de Hyperion”, gana el premio Hugo y se convierte en la primera piedra de una saga destinada a hacer historia en la ciencia ficción. Simmons cristalizaba su pasión por las obras inconclusas del mítico poeta inglés —“Hiparión” y “La caída de Hiperión”— en una novela coral que se alejaba de la space-opera tradicional para mostrar un enfoque adulto y muy literario de la ciencia ficción que encontraría su prolongación en las sucesivas entregas también basadas en dos obras inconclusas del poeta inglés —“Endimión” y “El ascenso de Endimión”—.
Pero la figura de Keats en la obra de Simmons no se quedaría en su papel de inspirador de la obra. A medida que avanzamos en su lectura descubriremos que el poeta juega un papel fundamental en el cómo y el por qué se desencadenan los acontecimientos de la trama.
2. Hiperión, un primer paso:
Las claves para su éxito crítico y editorial se encontraban, por un lado, en su peculiar estructura narrativa. Hyperion se articula como una novela de muchas novelas. La situación inicial que nos plantea la obra es la siguiente: un grupo de siete peregrinos inician su andadura por el planeta Hyperion con el fin de encontrarse con una deidad pagana conocida como El Alcaudón, un ser capaz de controlar el tiempo y el espacio. El hecho de que dichos peregrinos no se conozcan entre sí permite a Simmons elaborar la historia como una colección de relatos largos en los cuales cada uno de los siete protagonistas revelará los motivos que lo han llevado a participar en esta peligrosa peregrinación, pues El Alcaudón es conocido por empalar a sus siervos en un árbol de espinas conocido como “El Árbol del Dolor”.
Por otro lado está la seriedad de la historia, la compleja red emocional que liga a sus personajes y la peculiar sensación de reconocimiento de los mismos por parte del lector a medida que sus historias se van narrando.
Y si le sumamos a esto una ambientación ciertamente espectacular en su plasticidad, con dosificadas e impresionantes escenas de acción y una criatura, El Alcaudón, de magnetismo innegable —se nos describe una escultura de mercurio líquido, a caballo entre el insecto y el dragón, con ojos facetados e iluminado por un láser rubí, cuatro brazos rematados por manos con escalpelos como dedos y un sin fin de espinas y bordes filosos recubriendo su apariencia— suponen los ingredientes básicos de una receta ganadora.
Pero su impresionante final dejaba la historia en suspenso, anticipando la venida de una novela que supondría el desenlace de lo planteado en ésta.
3. El amor como fuerza del universo: Desarrollando el núcleo de la historia.
“Quería trabajar en la idea de que el amor es algo más que una mera emoción que existe durante un tiempo y luego se disipa: es algo sólido, entretejido en la urdimbre del universo. Esto es, probablemente, tan serio como la filosofía”
Dan Simmons.
El punto más controvertido a la hora de valorar la obra de Dan Simmons parte del razonamiento planteado por el autor en el párrafo que abre este apartado.
Tras la publicación de “La caída de Hyperion”, las críticas positivas de la obra traslucían, no obstante, una cierta incredulidad ante la supuesta candidez del autor a la hora de presentar el amor como una suerte de quinta fuerza fundamental en la física del Universo, equiparable a la gravedad, el electromagnetismo o las interacciones fuerte y débil. Como respuesta, Simmons amplió el desarrollo esbozado, de manera algo embarullada y confusa, en “La caída de Hiperión” y lo moldeó en las dos siguientes novelas de la saga “Endimión” y “El ascenso de Endimión”.
A pesar de que la idea no deja de ser una licencia literaria, no por ello es menos hermosa. Se puede entender Hiperión en base a la idea, profundamente atea, de que, venida la muerte, los recuerdos de los seres que nos aman, su amor, es lo único que resta de nosotros. Pero, ¿a dónde van esos recuerdos? Ahí es donde Simmons encuentra su filón narrativo.
A lo largo de las dos últimas novelas de la saga, pero sobre todo en su conclusión, “El ascenso de Endymion”, Simmons planteará la existencia de esos recuerdos en una amalgama, alejada del espacio y del tiempo, conocida como el vacío que vincula, donde toda la existencia de vivos y muertos conforma un microuniverso de recuerdos y amor que pueden ser utilizados como energía aprovechable para rasgar el tejido del espacio y del tiempo.
El tiempo es otro tema fundamental en las novelas del que hablaremos a continuación.
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| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
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Hyperion Maniaco |
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31-05-2008 15:39 |
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Soy un ferviente seguidor de las peliculas y libros de ciencia Ficcion, y solo puedo decir que a falta de 100 paginas para terminar el 4 libro con el concluye la saga (el ascenso de Endymion), es con diferencia de lo mejor que he leido jamas.
Aun puede decepcionarme el final, pero sinceramente la saga esta a la altura de los mejores relatos, con una trama compleja pero trepidente, personajes bien definidos y carismaticos, un monstruo enorme mistico y ambiguo que no se sabe bien hasta el final que papel desempeña, zonas y paisajes misteriosos. Aventuras sin fin combates trepidantes, road movie...
Lo recomiendo encarecidamente, y deseo que pronto sea llevado al cine aunque sea de animacion, o incluso o un comic.
SALUDOS
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Excelsior |
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11-01-2008 14:51 |
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Compañero, magnífico. En cuanto pueda me leeré esta saga porque me has dejado francamente intrigado. Poco más puedo decir. Un artículo francamente interesante.
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RE: Excelsior |
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11-01-2008 14:58 |
Pues me alegro de que así sea  . La saga de Hyperion ha sido, probablemente, mi experiencia más satisfactoria como lector.
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Me encantó Hiperion, pero... |
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13-01-2008 04:33 |
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Hiperion (y La Caida de Hiperion) es mi libro predilecto de ciencia ficción, realmente disfrute mucho leyéndolo y no me canso de recomendarlo.
No he podido conseguir Endimion (ni el Ascenso), así que cuando me revelaron su final al principio de este articulo, paré de leerlo.
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RE: Me encantó Hiperion, pero... |
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14-01-2008 09:27 |
Como verás, me he cuidado mucho de que el fragmento que he incluido y que, efectivamente, cierra la historia, revele alguna información sobre personajes o situaciones que le arruine el final a nadie  . Puedes leerlo sin miedo.
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RE: Me encantó Hiperion, pero... |
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14-01-2008 09:28 |
dijo: Como verás, me he cuidado mucho de que el fragmento que he incluido y que, efectivamente, cierra la historia, revele alguna información sobre personajes o situaciones que le arruine el final a nadie . Puedes leerlo sin miedo.
It was me, of course.
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Mira por donde |
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11-01-2008 15:00 |
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En el foro de Literatura puse un post ayer para que me recomendasen libros de este género y me comentaban que tú me recomendarías este.
Le he echado una ojeada por encima y me ha abierto el apetito de leerlo. Luego lo leo con más detenimiento.
Como siempre un buen articulo señor M
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RE: Mira por donde |
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14-01-2008 09:30 |
Pues sí, pues sí, píllatelo en cuanto puedas que no te arrepentirás.
Thanks por pasarte f  .
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Amor, amor, amor... |
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11-01-2008 16:06 |
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Oh, pues leído el artículo, y bueno, yo soy una víctima de Manheor, Simmons, y el espejo del agua; pues durante todos los meses que andaba con los libros en su cabeza y en su imaginería, me iba contagiando de todo ello. Y debo decir que lo consiguió. Pero al ser algo tan denso, aún no sé si debo meterme a ello; aunque leerlo, seguro que lo haré; sólo es buscarle el momento idóneo.
Genial artículo, man, donde desgranadas bastante bien lo suficiente de la tetralogía para dejar con los dientes largos al lector.
Una sonrisa, compañero.
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RE: Amor, amor, amor... |
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14-01-2008 09:29 |
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Como ya te dije muchas veces, buddy, una joya literaria desde la primera palabra a la última.
Merece la pena dejarse atrapar.
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