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La popular película adaptada a PSP.
Philip Pullman publicaba en 1995 "Luces del norte", el primer libro de su trilogía "La Materia Oscura". Pronto, las aventuras de Lyra por rescatar a los niños desaparecidos de Oxford se convirtieron en una obra de culto del género fantástico. Hace unos meses, llegó a la gran pantalla la adaptación de "Luces del norte", cambiándole el título por el de "La Brújula Dorada" y con un ambicioso reparto en el que destacaban Daniel Craig y Nicole Kidman. Como suele ocurrir, la película se ha adaptado a su vez en forma de vídeojuego multiplataforma. A continuación, analizamos la versión de PSP.
Jugabilidad
A lo largo de once fases, dos de ellas con escenarios exclusivos del juego, seguiremos el argumento de la película de forma fidedigna y cómo Lyra consigue desentrañar su brújula dorada (llamada “alietómetro”), con numerosos diálogos, escenas y vídeos de la versión cinematográfica. No estamos ante una de esas adaptaciones que poco tienen que ver con el producto original sino que, por el contrario, los creadores del juego se han esforzado al máximo para adaptar la jugabilidad al argumento.
Así, durante el juego alternaremos con tres mecánicas muy distintas. Cabalgando el oso polar acorazado Iorek, tendremos fases de puro beat’em up, donde deberemos acabar con todos los enemigos a base de golpes, combos y ataques especiales antes de seguir avanzando. Habrá algún que otro salto y carrera contrarreloj, pero lo más importante y numeroso serán las peleas. La protagonista, Lyra, por su parte, explorará a pie algunas fases, en las que el componente plataformero estará muy marcado. Lyra puede dar paso a Pan, su daimonion, que puede adoptar cuatro transformaciones distintas para interactuar con el escenario y que serán imprescindibles en momentos concretos: investigar un mueble, mover un jarrón, examinar algo o a alguien... Pan también le sirve a Lyra de “látigo” para sortear obstáculos. Algunos saltos son complicados, no por el control (suave y fácil de aprender) sino por la zona reducida en la que tenemos que posarnos. Por suerte, los puntos de control abundan.
Pero jugando con Lyra no todo será saltar y correr. De vez en cuando, nos enfrentaremos a retos que deberemos superar con éxito, como el pilla-pilla o disparar huesos de fruta contra los profesores. Además, a menudo deberemos poner a otras personas de nuestra parte para que nos abran una nueva ruta, nos den un objeto o nos revelen información. Para ello, antes de dar una respuesta satisfactoria, Lyra deberá enfrentarse a minijuegos aleatorios. Si falla dos veces seguidas, el personaje no nos ayudará y deberemos repetir la prueba. Estos minijuegos consisten en pruebas en las que controlaremos un cursor y con el que deberemos esquivar disparos, evitar pelotas, apretar la dirección correcta, etc. Para complicar las cosas, tenemos un tiempo limitado para acumular aciertos y conseguir la victoria. Escondidos en los escenarios o como recompensa de ciertas pruebas, encontraremos objetos secretos que rebajarán la dificultad de estos minijuegos, ya sea dándonos más tiempo o necesitando menos aciertos.
En algunos momentos, las fases de Lyra parecerán auténticos puzzles extraídos de una aventura gráfica. A modo de ejemplo: tenemos que conseguir abrir una puerta, pero para ello debemos encontrar un objeto para un personaje que dará una pista para investigar cierto elemento del escenario que hará moverse a otro personaje que finalmente abrirá la puerta. Todo esto da lugar a un sistema sorprendentemente complejo para un juego destinado al público infantil y juvenil, y que contrasta con la jugabilidad rápida, simple y directa de las fases a lomos de Iorek.
Cada fase tiene un objetivo principal, y otros tantos secretos que generalmente cumpliremos al volver a jugar, ya que no es fácil conocerlos en la primera partida. Como se puede comprobar, el juego es ante todo variado. No es muy largo, pero hay numerosos extras que desbloquear: objetos, imágenes, vídeos, y conseguir la máxima puntuación en todas las fases y minijuegos no será precisamente fácil.
Gráficos
Los modelados de los personajes, sin ser nada del otro mundo y con pocos polígonos, consiguen parecerse mínimamente a los actores y criaturas de la película. Por desgracia, las animaciones son demasiado bruscas y las texturas sufren una pixelación excesiva, lo que unido a unos efectos especiales sólo correctos, unos escenarios no demasiado grandes (aunque más detallados de lo que cabría esperar) y unos tiempos de carga excesivos, dan como resultado un apartado técnico muy mejorable. Cabe destacar los vídeos extraídos de la película, con una excelente compresión que nos permite disfrutar de ellos a buena calidad.
Música & Sonido
A lo largo del juego escucharemos piezas musicales procedentes de la película, obra del compositor Alexandre Despla. Así, el título cuenta con una música de calidad que aporta la ambientación adecuada a cada escena y fase. También ayuda el doblaje, que luce las voces de los actores originales. Los efectos sonoros se llevan la peor parte, suenan pobres y no están a la altura.
Conclusión
Los creadores se han esforzado en trasladar los eventos de la película a la jugabilidad, y eso se nota. Nos encontramos con un juego variado, mezcla de beat’em up, plataformas, exploración y minijuegos, que se ve empañado por un apartado técnico pobre del que sólo sobresale la música, el doblaje y los vídeos, ya que están extraídos directamente de la película. No es excelente, y peca de una complejidad innecesaria en las fases protagonizadas por Lyra, pero es bastante mejor de lo que solemos ver en el terreno de las adaptaciones de películas.
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