1984: Orwell y La extinción del pensamiento |
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01-02-2008 13:49
Por: manheor
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Comentario sobre la famosa distopía
Sí, no cabe la menor duda; 1984 es una obra maestra y además es una fuente de inspiración tanto política, como existencial y, por supuesto, literaria. Su influencia es, dentro y fuera del género de la ciencia ficción, capital y no sólo en la literatura. “Hijos de los hombres”, que es una de las mejores películas en lo que llevamos de siglo, es un claro ejemplo de que la distopía plantada por Orwell en 1949 —un año antes de su muerte por un prolongado padecimiento de tuberculosis; de hecho, escribió la novela entre algodones y hospitales, pues los tres últimos años de su vida fueron un calvario— tiene raíces profundas, raíces que penetran en el talento de genios del hoy como lo es Alfonso Cuarón.
Pero pasemos al análisis de lo que Orwell propone en “1984” partiendo de la base, para no llamarnos a equívocos caso que al leer este artículo lo hagamos sin previo conocimiento de la obra, de que la novela de Orwell, aún siendo narrativa, tiene un componente clave de ensayo (lo cual no debe sorprendernos dado que Orwell fue más ensayista que literato). Y este ensayo no puede ser más atractivo. Y estremecedor.
Pensemos por un momento, nos propone Orwell, qué pasaría si una ideología dictatorial —apenas importa si enarbola la bandera del fascismo, el comunismo o se escuda en la liturgia de tal o cual religión; la sangre manchando las manos sólo merece de un nombre: asesinos— intentase teorizar un sistema social —cubriendo todos los ámbitos a los que este término agrupa: economía, ocio, cultura, ciencia, política, justicia...— que le permitiera mantenerse en el poder de un modo indefinido y tuviera éxito en el empeño. La respuesta inmediata es clara y ya la dio Kurtz entre las junglas quemadas por NAPALM de Vietnam: “El horror, el horror”. Pero lo que a Orwell le interesa no es tanto la denuncia de ese supuesto, que es obvia e implícita en su propio planteamiento para alguien de ideología de izquierdas como él lo era, como el análisis del cómo. ¿Cómo se conseguiría crear algo así? Sobre eso nos habla 1984.
Para articular su discurso, Orwell se vale de un personaje perteneciente a la clase media de su mundo futuro, Winston, que se encuentra descontento con el partido y, poco a poco, acaricia la idea de romper con su rígida imposición de las consignas y la mentira institucionalizada como substitutos a los sentimientos y la exploración intelectual. Pero claro, el problema estriba en que este gobierno, identificado con un rostro que es el famoso Gran Hermano (curioso pensar hasta dónde llega la influencia de Orwell si uno se asoma a la televisión o, mejor dicho en este caso, telebasura, en fin...) y con un título breve y contundente “El Partido”, monitoriza a todos sus ciudadanos con el objetivo de controlar hasta el mínimo detalle de sus vidas para que ningún leve indicio de debilidad en la creencia de la ideología que sustenta el régimen, el Ingsoc (abreviatura en “neolengua” de socialismo inglés), no escape a la detección.
Las armas del partido para conseguir llevar a cabo la desintegración del individuo y conservar el poder en manos de una élite conocida como el “Partido Interior” son complejas en su ejecución aunque simples en su concepto: desintegrar el lenguaje mediante la creación de un nuevo idioma que destruya la riqueza léxica y semántica del mismo, porque dicha riqueza permite que el individuo desarrolle su capacidad de abstracción y, por tanto, de cuestionamiento ideológico; controlar el pasado, lo que significa someter a cualquier documento visual o impreso a una continua actualización para provocar que, en la constancia histórica, por otro lado mutable, quede patente la previsión y perfección del Partido; desintegrar las relaciones personales, substituirlas por una adhesión fanática al partido y sus ideales, servirse de un instrumento que proporcione una tensión suficiente al individuo como para que toda su atención emocional se concentre en defender los principios ideológicos que le han sido inculcados. De ese instrumento que permite el éxito del último punto, hablaremos a continuación.
Guerra, es una verdad simple y cruel de la historia del hombre. La guerra hace florecer a los tiranos y dentro del concepto planteado por Orwell, esta tiranía es una tiranía institucionalizada, lo que la hace doblemente peligrosa. Así que, utilizando el artificio de provocar una sequía constante de bienes en el individuo y una aparente situación de estado de alerta ante la amenaza exterior, para lo que se vale de bombardeos sobre civiles como el combustible que alimenta la hoguera fría del miedo, El Partido consigue su objetivo de crear una legión de fanáticos sin seso.
Y, siendo estos los pilares en los que se cimenta la naturaleza ensayística del texto, pasemos a comentar, someramente, sus virtudes literarias. Son más que notables. Sin ser un genio literario, Orwell es un narrador sólido, sin fisuras, preciso como un escalpelo, tanto en los momentos más álgidos en lo emotivo de la narración como en aquellos que implican un desarrollo más intelectual. Excelente, también, en este aspecto.
Resumiendo, que si uno visita el anaquel más cercano donde se encuentre esta obra, se encontrará con un manantial de sabiduría, con una de las mejores novelas del siglo veinte y con una reflexión brutal sobre la necesidad de preservar nuestra libertad de expresión como un derecho inalienable a toda condición humana, lo que, en conjunto, no es, precisamente, poco. Lectura obligada.
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| COMENTARIOS DE LOS POBLADORES |
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Plagio |
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11-03-2008 12:08 |
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Hace Pensar que es un plagio tosco e innecesario de "Nosotros" del escritor ruso Evgeny Zamiatin escrita anteriormente, en 1921.
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RE: Plagio |
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30-05-2008 18:48 |
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Evidentemente es influido, pero tiene muchos aporte del propio autor que lo hacen diferente desde el punto de vista literario,
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Excelente |
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13-02-2008 23:24 |
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Me encantó este libro, una de las cosas fue que deja mucho a la imaginación. No quiero desvelar nada porque el libro merece las sorpresas, pero sólo decir que no es una novela que lo de todo hecho, y al final te hace plantearte muchas cosas del propio argumento y los personajes.
Es un libro del que se pueden sacar unas ocho frases para enmarcar en la pared.
Supongo que lo que lo yo escriba no añadirá nada a lo que ya se ha dicho o comentado, pero es un libro muy importante (o por lo menos a mi me lo pareció) a la hora de pensar en la política. Yo lo leí junto a Farenheit 451 y Un mundo feliz y fue el que más me gusto de las tres anti-utopías (luego F451).
La película también me gustó, creo que mantiene lo suficiente del libro.
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Un inciso |
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13-02-2008 23:27 |
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Reconozco que siempre que voy por la calle y veo pintadas con la cámara de seguridad y el "feliz 1984" como el de la foto, estoy a punto de sonreír.
Aunque supongo que la mayoría de los que pintan eso sencillamente lo harán como actividad del típico rol de "me rebelo contra el sistema", me gusta pensar que algunos no.
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RE: Un inciso |
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14-02-2008 09:29 |
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Bueno pues me alegro de que te haya gustado el artículo. Sí, es un libro políticamente muy importante. Y estéticamente también, pues ha influido en la obra de muchísimos artistas no sólo (ni siquiera principalmente), literarios.
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Hace pensar |
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13-02-2008 13:47 |
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Hace como un año que lo leí y... si que me dio que pensar. Siempre había pensado que al menos en mi mente nadie podría nunca tomar el control de mi vida. Pensaba que se puede estar a salvo al menos ahí, usando el silencio como escudo y evitando levantar sospechas. Que al fin y al cabo nadie puede obligarme a simpatizar con algo que es diametralmente opuesto a mis valores.
Tras leer esto llegué a plantearme si tan fuertes son las convicciones y si no puede llegar la realidad a superar a la ficción de una forma incluso más peligrosa, sigilosa, casi sin dejarse ver.
Explotar el recurso de la guerra para mover dinero no es un caso tan raro al fin y al cabo y en esta misma tierra hubo un tiempo en que los "interrogatorios" eran más o menos comunes.
Algo si que me quedó claro: Los extremos no favorecen. Ya lo decía Aristóteles hace unos cuantos años.
Por otro lado(y con esto acabo :P), la parte que se refiere al vocabulario... a mi me pareció estar viendo al ejercito del leguaje sms, sin una sola coma, omitiendo la mitad de las palabras... ¿estaremos cerca de ser ese rebaño soñado de algún que otro partido?
Gracias por traerme a la memoria esta joyita.
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RE: Hace pensar |
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14-02-2008 09:27 |
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Pues sí, la destrucción a la que está siendo sometida el lenguaje por la cultura de los SMS recuerda y mucho a la desintegración del mismo que proponía Orwell con la neo-lengua.
Esperemos que la tendencia mejore...
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Interesante |
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01-02-2008 13:51 |
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Este libro es uno de mis grandes pendientes. A ver si ahora, en las vacaciones, aprovecho y me lo leo. Muy interesante sobre todo el tema de la degeneración lingüistica como arma de control de pensamiento. Triste realidad.
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RE: Interesante |
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01-02-2008 14:07 |
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Es una novela que abre fronteras en el pensamiento. Realmente imprescindible.
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magnífico |
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02-02-2008 20:17 |
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No exageras cuando dices que es una de las mejores novelas del siglo XX. Es uno de esos libros que te marcan y hacen pensar, así que el tuyo era un artículo necesario. Mi única pega es que podrías haberlo insertado dentro de una reseña para que un libro tan imprescindible estuviera en la lista de reseñas. Un saludo.
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RE: magnífico |
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05-02-2008 15:32 |
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Es que como prefería hacer un artículo de tipo más ensayístico, el formato de reseña no me resultaba útil.
Gracias por pasarte, Sol.
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Fantástico |
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01-02-2008 14:51 |
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Pues ya lo creo... Lo leí ya sabes como hará dos veranos, y quedé subyugado por su terrible reflexión... por su distopía terrible... Y tenía también en la estantería Un mundo feliz, de Huxley, pero después de todo esto... no pude meterme en una empresa parecida... Quizás lo haga pronto.
Sólo comentar que lo único aburrido (o al menos a mí se me hizo denso y pesado, largo) fueron los tratados políticos del final que transcriben literalmente, con densidad y sin tapujos.
Una maravilla... escribí un artículo el año pasado en mi blog sobre esto... y mezclándolo con la maravillosa película de La vida de los otros. Las dos se sintonizan, se fusionan, y hacen de sí... una misma cosa... Vedla si tenéis tiempo, también.
Una sonrisa.
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RE: Fantástico |
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01-02-2008 15:20 |
A mí, sin embargo, La vida de los otros no te creas tú que me chistó mucho, la verdad. Aunque sí existen concomitancias.
Saludotes, buddy  .
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