Foxy Shazam: Introducing |
|
29-02-2008 14:09
Por: Locky P.
|
|
 |
|
Los norteamericanos Foxy Shazam, nos muestran su original y extravagante fórmula a través de su álbum Introducing.
Difícil papeleta la de buscarle acomodo en algún estilo a la música de Foxy Shazam. De entrada, se antoja inclasificable y fuera de toda etiqueta. El grupo, procedente de Cincinnati y formado en 2004, ya editó un álbum en 2005. Ahora, con una alineación compuesta por Eric Nally (voz), Loren Turner (guitarra), Daissy (bajo), Sky White (piano) y Joe Halberstadt (batería), nos presentan un desconcertante segundo álbum titulado Introducing.
Sus planteamientos están sostenidos bajo una atmósfera surrealista donde confluyen, en un ambiente desenfadado y totalmente festivo, la música de cabaret, el pop, algo de soul, gotas de jazz y el espíritu de Frank Zappa, todo revestido de un trasfondo de rock teatral de connotaciones circenses.
Se apuntan diversas bandas como referencia de aproximación a su sonido: Modest Mouse, Blood Brothers e incluso Queen. De los dos primeros desconozco su sonido y de Queen, en todo caso, lo extravagante y de su propuesta o la presencia del piano y poco más. Considero que son mucho más cercanos a The Sensacional Alex Harvey Band, un grupo británico que tuvo sus años de éxito en la década de los 70, con algunos álbumes interesantes y cuyo líder, Alex Harvey, falleció de un doble infarto a los 47 años. Pero la Alex Harvey Band, poseía un esquema guitarrero más profundo al tener en sus filas al brillante Zal Cleminson.
La música de Foxy Shazam circula a través de melodías de cadencia despreocupada, con una voz de marcado dramatismo histérico y una instrumentación de sustrato neosicodélico que muta en pliegues melancólicos y se alimenta de elementos heterogéneos para mostrar un perfil de lo más fantasioso.
Introducing, es un trabajo de calado chispeante que destila residuos sonoros decadentes y que se apoya en la sorpresa y el libertinaje para mostrar una fórmula tan arriesgada como irreverente, con una alta carga emocional y unos parámetros que solo se pueden entender desde una perspectiva irónica.
Nunca antes un piano había sostenido con tanta presencia y originalidad unas coordenadas de música moderna. Una apuesta valiente que puede chocar contra los muros de la incomprensión, pero que ya forma parte indisoluble del variopinto universo rockero.
|
 |
| |
|
|
|
|
 |
|