|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Reseñas |  Fantasía |  Ficción |  Terror y Suspense |  Poesía |  Otros Relatos |  Opinión |  Ranking |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Libros

Espíritus náufragos III


Relatos de Ciencia Ficción

13-05-2008 19:38
Por: Destripacuentos

La ubicación es vital en el desarrollo de todo proceso social. El marco para las actividades debe ser cuidadosamente elegido para que el escenario cumpla con los requisitos adecuados de confort y solidez. Una ubicación mal elegida puede comprometer la actividad en desarrollo. Las ubicaciones mal elegidas no se pueden tolerar.


ciencia ficción, distopia
Iván y María se dedicaron mutuas miradas de corderos degollados antes de contestar al unísono:

-¡Qué te follen!

-Matar un perro.

-¿¡Cómo que matar un perro!? -estalló María como si se le llevasen mil demonios-. ¿¡Pero qué especie de gilipolleces...!?

El estruendo de un disparo detuvo su perorata. Lentamente, dejó de mirar al azorado y sudoroso Iván, que se había quedado helado con las manos medio levantadas, sujetando ridículamente el machete y la lata de alubias, y se volvió hacia la militar. Ésta mantenía su arma apuntando hacia ellos, y el cañón humeaba como una advertencia macabra.

-Ésa ha sido una respuesta muy desafortunada -declaró con deliberada lentitud. El silencio que se hizo tras sus palabras empezó a pesar como una losa. Los muchachos sudaban.

Al final, María abrió de nuevo la boca, aunque el tono estrangulado de sus palabras puso de manifiesto que no era totalmente dueño de sus actos.

-¿Y por qué? ¿Eres de la protectora de animales?

Ella sonrió como si realmente encontrara gracioso el comentario. Luego dijo:

-Porque tu amigo no ha intentado siquiera ganar tiempo antes de contestar, y eso quiere decir que lo que ha hecho es tan malo que vive veinticuatro horas con la excusa en la punta de la lengua.

Iván tragaba saliva compulsivamente. Su camisa cada vez estaba más empapada. Las fugaces miradas que le dedicaba María naufragaban una y otra vez en su rostro aterrado... insondablemente aterrado.

-¿Q-qué... qué quieres decir? -insistió María.

La soldado contuvo la respuesta unos segundos, paladeando la angustia del chico.

-Ya lo sabes: que si crees que lo que hiciste tú es malo, lo de tu amigo es cien veces peor.

-¿C-cómo? Yo no he hecho nada.

-¿Le abriste la cabeza a un negro? ¿Robaste un coche? Lo suyo es algo mucho más gordo...

-Hey, ¿de qué coño va esto? -protestó sin dejar de sondear a Iván. ¿Por qué demonios está tan callado?

-Venga, suéltalo de una vez. El gordito entrañable superará con creces tu historia...

-¿Qué historia? A mí no me han cambiado de centro por nada. Es mi padre el que tuvo que venir aquí.

ciencia ficción, distopia
La soldado enarcó una ceja.

-¡Estoy diciendo la puta verdad!

-Su apuesta será mucho más fuerte; no sufras.

-...

-Sólo ponle palabras, chiquillo: ¿ahogaste al gato de tu hermana?

-¡¡No la metas a ella en esto!! -saltó literalmente María hacia la soldado. Ésta se limitó a alzar la pierna, de modo que su bota se incrustó en la boca del estómago del asaltante. Entre toses y gemidos, éste se desplomó en el sitio.

-Tuvo que ser algún crimen violento -repuso la militar poniéndose en pie sin perder de vista a Iván-. Asesinato, seguramente. Me pregunto qué es lo que has hecho tú, alma cándida.

El muchacho no abrió la boca. Siguió callado, conteniendo un sollozo, pero sin dejar de mirarle. Parecía un perro que tuviera miedo de una patada.

-No fue -tosió María- un asesinato. Yo -tosió de nuevo- sólo quería asustarle, alejarlo -un sollozo sustituyó las toses- de casa.

-¿Un homicido involuntario? Entonces debes estar un poco perturbado. Sino, no me lo explico -replicó la soldado con cierto retintín burlón-. ¿Y tú, hombretón? -Se volvió hacia Iván de nuevo-. ¿También hiciste pupa al vecino sin querer? ¿Machacaste a un matón de instituto por llamarte gordo?

Iván bajó la mirada, sumiéndose en sus propios recuerdos. Para su sorpresa, María salió, en cierto modo, en su defensa.

-¿Éste? Sería incapaz de matar una mosca -dijo con la voz todavía estrangulada.

-Entonces se queda sin pistola -exclamó de improviso la mujer lanzando a María su propio subfusil. El muchacho lo recibió con un contundente golpe, y quedó sorprendido por el peso. Le dio cierta sensación de seguridad, pero también mucho vértigo. ¿Era ahora que tenía que tomar el mando? La idea le resultaba lejana.-. ¿De qué podría valerle? -Escuchó decir a la militar de lejos, como en un sueño.

ciencia ficción, distopia
Iván valoró ponerse en pie y salir corriendo, pero recordó que la soldado todavía llevaba la pistola en la cartuchera. Además, no sabía cómo iba a reaccionar María. Tenía un brillo extraño en la mirada desde que había dicho lo del ¿accidente? ¿Qué había dicho en realidad? Sintió un extraño mareo. Si su compañero se había dado cuenta de que algo no encajaba al entrar en la sala de máquinas, él estaba teniendo la misma sensación ahora con aquella conversación. No llegaba a entender por qué había empezado a acusarles de aquella manera. Estaba claro que María era un matón, pero él nunca había hecho daño a nadie. Si todo era una pesadilla, era la peor que había tenido nunca...

-Bueno, ya vale de camping -rompió sus pensamientos alegremente la soldado-. Es hora de que empecemos a hacer algo útil, así que me vais a decir cómo habéis llegado hasta aquí. Así igual encontramos la salida.

Los muchachos se dedicaron una mirada inquisitiva, como cuando un profesor pregunta algo y todos sospechan que no habrá respuesta buena. Al final, María probó fortuna, quizás por sentirse más congraciado con la mujer.

-Bueno, hemos venido siguiéndote, por el pasadizo. Creo que el gordo ya había estado aquí, pero yo es la primera vez que vengo al ala abandonada.

La soldado entrecerró los ojos con hastío y centró su mirada en el otro chico, aunque su expresión denotaba pocas esperanzas.

-Joder, no me puedo creer que seáis tan obtusos -estalló-. Tramoya. ¿No os dice nada la palabra? ¿Ya no os acordáis de la puta conversación que tuvimos en las calderas? ¿Ni del edificante intercambio de impresiones de hace un momento? -Los aludidos tragaron saliva, evidentemente incómodos-. Venga, joder, que no es tan complicado: ¿cómo cojones habéis llegado a esta puta situación?

-Y-yo, bueno, vine esta mañana al instituto...

-Cómo -le cortó bruscamente.

-¿Cómo?

-Sí, joder, cómo. ¿Saltaste en paracaidas? ¿Usaste el ascensor?

-Yo... mi padre, o mi madre, no sé, me trajeron en coche, como siempre.

-¿Cómo es ese coche?

-Grande... Blanco. No sé.

-Venga ya, gordo -intervino María-. ¿Qué tiene tu padre? ¿Un monovolumen para que quepas dentro? ¿Qué modelo tiene, joder?

-Yo... No me acuerdo.

 

| < 1 > | 2 | Siguiente >>

Asura
Asura
Precio: 10,95 €
 Imágenes
ciencia ficción, distopia
ciencia ficción, distopia
ciencia ficción, distopia
ciencia ficción, distopia
ciencia ficción, distopia

 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
Comentarios Votos Estrellas
1 0 0
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Por fin!
15-05-2008 14:19
Crei que nunca leeria la tercera parte...

Pero asi ha sido, espero la siguiente pronto.

Por otro lado... deberias haber revelado, porque esta segunda parte, si lo piensas no aporta nada... solo el nombre de la soldado y poco mas...

En cualquier caso, espero la siguiente parte.



Otras webs de Planeta Ads Network:

MANGA - TIEMPO LIBRE ULTIMAS NOTICIAS - LANETRO | FORMACION A DISTANCIA - CEAC | CURSOS DE INGLES - HOME.ES | NOTICIAS MADRID - ADN | CRUCEROS - OCIOCRUCEROS | FOTOGRAFIA - CONOCIO | HOTELES - MUCHOVIAJE COLECCIONABLES - PLANETA DeAGOSTINI | LIBROS - e-DEUSTO |

Publicidad: Best Credit Cards - Xbox Mod Chip - Advertising - SEO Friendly Directory - Loans
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros